La vida me ha tratado bien. Corrijo. La vida me ha tratado muy bien.
La vida lejos de ser tediosa, una carga y un sinsentido, ha sido apasionante, llena de novedades, jalonada de regalos y descubrimientos. No hace falta decir que ha estado cargada de sentido.
Para mí, la vida ha sido, y sigue siendo, un camino hacia mi Padre.
En este camino tan maravilloso (ahora que hablo de maravillas, a ver si Tim Burton estrena pronto su Alicia), como decía, en este camino tan maravilloso me he encontrado por el camino con mucho sinvergüenza, con mucho forajido, con mucho sepulcro ni siquiera blanqueado por fuera. Pero lo mejor que he hecho con ellos ha sido no pensar en ellos, pasar página, ignorarlos, prescindir y levantar mi vista hacia el bello sol primaveral.
Si os digo la verdad, y creedme que soy sincero, lo que ahora más me apetecería, lo que ahora más me apetecería de todas las cosas que puedo hacer en el mundo, es darme un buen paseo por Manhattan, bajo la nieve, por la Quinta Avenida.
No todos los deseos se pueden cumplir aquí y ahora. Menos mal que voy allí dentro de diez días.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal