Sensaciones
Las botellas de vino de las sacristías tienen tapón de corcho con tapa superior de plástico. Cuando este tapón está apretado y se destapa la botella, en el silencio de la sacristía hace un sonido muy característico. Es un sonido agudo pero como acolchadamente amortiguado.
El olor a crema que despiden algunas pastelerías con la puerta abierta.
El tenue aroma a chocolate que descubres en la habitación de alguien que hace poco se ha tomado un bombón. Un olor a chocolate fundido, muy débil, pero característico.
Las manos frías que te las frotas hasta que se calientan, y después te las llevas a la cara para sentir ese calor tan especial, tan agradable.
La sensación del edredón que te cubre hasta la nariz en una noche fría, mientras escuchas como llueve detrás de la ventana.
La sensación de acostarse muy cansado, y sentir como el sueño te invade como una fuerza poderosa, irresistible.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal