Hoy durante la cena he hecho una pequeña estadística en la mesa. Una estadística sobre una cosa curiosa: ¿quién es capaz de elevar una ceja, dejando la otra baja? El resultado ha sido algo inferior al 50%. No puedo ser más preciso, porque la muestra de población mundial rondaba las seis personas, más otras dos preguntadas cuando se acercaban a los carritos de espinacas y patatas.
He descubierto que los que lo pueden hacer, sólo pueden levantar una ceja, sin poder mover la otra.
El segundo aspecto interesante es que todos los que no podían levantar la ceja, se sentían bastante incomodados ante la pregunta. Como diciendo: vaya tontería. Mientras que los que la podían levantar, se mostraban muy gustosos de levantarla al máximo (el australiano se ha llevado la palma) y no sólo una vez sino muchas, cosa que el estudio no requería.
No creo que la Humanidad se beneficie mucho de esta petit estadistique. Pero nos ha servido para divertirnos, reírnos y comprobar que ningún extranjero sabía decir ceja en italiano.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
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Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal