Blog del Padre Fortea

Adán y Eva y Buenos Aires.

07.01.10 | 21:45. Archivado en Con clave
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En mi paseo por Buenos Aires hubo una cosa de pésimo gusto para un puritano como yo. ¿Que a qué me refiero? Pues no a otra cosa que a cierta pintura de la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad. Levanté mi vista hacia lo alto y allí me los encontré, a Adán y Eva tal como sus madres los trajeron al mundo. Aunque esta frase relativa a ellos no tiene sentido, pero ya me entendéis.

Como me imagino que el cardenal de Buenos Aires estará leyendo este post, desde aquí le pido que saque a esos Adán y Eva de ese techo. Le sugiero que un día que haya tormenta, el párroco eche tres o cuatro cubos de agua para que piensen que haya habido una filtración desde la cubierta. Dado lo desnudos que están, la mayoría de los fieles pensarán que ha sido un justo castigo meteorológico contra esa pintura.

El párroco, incluso, podría comentar dolorido: ya es casualidad que tras la tormenta se hayan dañado justamente esa parte de la pintura.

Pero ya sabemos que en este mundo nada es casualidad. Y menos en las cosas eclesiásticas, que es donde menos casualidades se dan. Pregunten a los nuncios, pregunten a los canónigos, y verán que especialmente allí donde parece que ha habido una casualidad es donde menos ha tenido que ver el azar.

6 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Miguel 09.01.10 | 19:43

    Estimado Padre Fortea:
    Me imagino que el merolico que le ha escrito todo lo anterior es el mismo pero con diferentes nombres es el mismo.
    Lamento que le digan tantas tonterias.
    Me gusta mucho su blog y sus escritos, sencillos pero edificantes.

  • Comentario por anselmo 08.01.10 | 23:32

    Su habitación. Me hicieron otra idea. Pensaba que era mejor. Una cama de ochenta para un cuarentón. Cosas de la Iglesia, racanería, pero lo siento, merecen mi recriminación. ¿Qué idea tendrán de la vida? Bah.
    Su habitación, por lo que veo es una boñiga. Aunque estará muy limpia, con esa colcha tan bella. Colcha o cobertor.
    Ya estoy cabreado para el resto del día. Los Curas deben disponer de buenos medios como la clase media normal. El que quiera austeridad que se vaya a un monasterio.

  • Comentario por vulcano 08.01.10 | 10:56

    Hola, Reverendo: Hoy nos vamos a quedar a qui, Pirca Las juntas. Cercano a la frontera Chilena o al mazacote de los Andes ¿Si?. Veo un recodo y como dos lagos.
    ¿Podriamos saber que podría haber ahí?

  • Comentario por Va de sueños. 08.01.10 | 10:47

    Haga usted una prueba. Mire imágenes de Jesucristo. Quítele la barba, esa barba descuidada. Arregléle el pelo. Póngale un traje negro y camisa blanca con corbata. Imagine que cabello es negro, hacia atrás, moderno, y abrillantado. Póngale perfume masculino. Dientes muy blancos. Ojos claros. Y fíjele una edad ideterminada entre 16 y 18 años. Pero añádale años de talento, más años que Abrahán. Su mirada a lo lejos, en su objeto (que no es cosa sino objeto su conocimiento). Quítele esa mirada lángida, compasiva, y póngale una mirada firme, segura, sin complejos. Y sus carnes blancas. Y una extraordinaria elegancia. ¿Sería usted capaz?
    ¿Y María, su Madre? Menuda y elegante!
    ¿Y José, su padre? Un gran señor. Sereno. responsable. Consciente de su misión. Atrapado por Dios.
    Serian otros tiempos.
    Jesucristo ayer, hoy y siempre. El dueño del tiempo. ¿Sabe usted lo que es ser dueño?

  • Comentario por anselmo 08.01.10 | 10:29

    ¿Eva la del General Perón o Eva la del jardin de las delicias? Es que usted es un poco irónico. Sería Eva la de Perón. Evita para los amigos. Menudo culebrón.
    Ayer pensaba en las Madres de Mayo a raíz de los cementerios. Buscan a sus muertos. Es un sagrado derecho. Son sus muertos. O desaparecidos mientras no se sepa donde están. No es fácil ponerse en su lugar. Tienen derecho a saber qué hicieron con sus hijos. Dónde les pusieron.
    ¿Se imagina usted a Nuestro Señor Jesucristo bien vestido, moderno, el señor del tiempo. ¿Sabe que estoy convencido que cuando yo me vaya de aquí estaré recogido en Jesucristo? Y no yo, sino todos los que le hemos tenido por compañero de sueños. ¡Cuántos sueños! ¡Qué buen compañero! Compañero y amigo de mis sueños. En El están recogidos todos los tiempos. No hay tiempo perdido. Olvídese de la fugacidad del tiempo. En El están todos los tiempos. El es el tiempo. Estoy consciente de lo que digo. O lo expreso mal. ¿Le gustará el tiempo?

  • Comentario por anselmo 08.01.10 | 10:17

    Mire usted, reverencia, Si me dajaran limpiaría la Iglesia de desnudos. Me da igual que lo firme Miguel Angel que el albañil del Pueblo. ¡Qué despelote! ¿Pudor? No. Respeto. Y luego nos molestan las playas nudistas...
    (Bueno, los frescos de la creación los dejaremos). De las imágenes ya hablaremos. Es usted tan buen chico que le voy a contar un sueño. Una vez me ví acompañado de un joven trajeado como un ejecutivo, elegante, con el pelo peinado hacia atrás, muy negro y abundante, y brillante. Su mirada se perdía en el infinito. Pero era muy bueno. Me tenía cogido por la mano. Una mano bellísima. Yo sabía que el estaba pendiente de mí aunque no me mirase. Miraba a lo lejos. Era muy serio. Muy serio. Un joven de aspecto muy joven pero que parecía mayor, seguro, muy seguro de sí mismo. MI MUJER (es lo que ahora creo) cogiendo florecitas, perdiendo el tiempo, entretenida y teniamos que salir corriendo. La tomé de la mano y el angel nos llevó.
    ¿Sería Dios?

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