Hoy por la mañana, toda la mañana, la he dedicado a un asunto que ha dado bastante poco resultado. Toda una mañana tirada, he pensado, en algo que no ha dado ningún fruto.
Pero después he pensado que si el Señor quería que hiciese eso, que al menos lo probase, que lo intentase, entonces quién soy yo para sentir que ha sido una mañana para nada.
Lo importante, me he dicho después, es hacer lo que Dios quiere. Y si Él quiere que nos dediquemos a algo que no logra nada fuera de hacer su voluntad, pues sea.
Nunca en toda mi vida he orado tanto por hacer su voluntad y sólo su voluntad. Nunca como ahora he sentido tan intensa la oración diaria por pedirle que en mi trabajo no haya nada que no sea sólo y únicamente lo que Él quiera.
Eso no me ha eximido de comprar una tableta de chocolate en un supermercado. Allí no he estado muy fino en lo hacer su voluntad. Pero bueno.
Viernes, 1 de junio
Padre Fortea
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal