Apreciad en esta foto mi mirada tipo yo de ti no lo haría, forastero a lo Clint Eastwood.
Este año he optado por hacer mi retiro espiritual dividido en dos partes y en dos monasterios. Reconozco que toda mi vida los retiros se me han hecho muy cuesta arriba.
Lo de ponerme en oración media hora me gusta. Y una hora también. Incluso puedo llegar a dos horas, pero sólo intercalando el tiempo de meditación con la lectura un buen libro espiritual, el breviario, etc. Pero cuando pienso que la oración va a continuar (aun con descansos) toda la mañana se me hace muy largo. Y si pienso que después me queda toda la tarde, me desanimo. Y cuando pienso: tranquilo, esto sólo es el primer día de una semana. Entonces ya ni os cuento.
Los retiros espirituales los hago como un sacrificio que le ofrezco a Dios. Pero las mayores tentaciones de hacerme protestante las tengo siempre en los retiros espirituales.
Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo