No sé por qué, pero siempre que pienso en este estado de vida imperial del que hablaba en el post anterior, me vienen a la mente imágenes de Adriano, de Claudio, de Petronio, de patricios que se retiraron a sus villas campestres, de Marguerite Yourcenar.
También me vienen las imágenes del típico paisaje de Nueva Inglaterra, la casita con porche en medio de una campiña envidiable. O Robert Graves en su querido Mediterráneo, retirado en Mallorca.
No me vienen imágenes familiares. Rara es la persona que tiene en la mecedora de al lado a su mujer, a sus hijos. La enfermedad, la separación, los defectos que amargan la vida, tantas cosas. No, la imagen del retiro en una villa está jalonada por visitas. La feliz compañía siempre ha sido una excepción en la historia de los retiros humanos. Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:http://quelugartanbonito.blogspot.com/
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo