El apogeo de la vida se logra, cuando uno sólo desea que el presente se prolongue indefinidamente.
La consumación del sueño vital se logra cuando el único proyecto que uno alberga es la continuación del presente.
Cuando cada hora cuenta, cuando no hay nada que atenace la vida, cuando el cielo está azul, entonces uno ha llegado a esa tierra deseada.
En esos momentos se hace conveniente, no necesario, una biblioteca, un jardín. Disfrutar de un paseo, literario o por el campo, disfrutar de un buen sillón en un salón rodeado de objetos queridos, el solaz de una buena música.
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Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo