Lo que dije ayer puede que sorprendiera a algunos, pero lo repito: nuestra religión es sacrificial y sacerdotal.
El centro de todo el Evangelio es el concepto de Redención. Si el Cristo resucita, es sólo porque se ha consumado el Sacrificio. Sin la inmolación sacrificial del Mesías, NO tendríamos su Resurreción. El misterio de la Resurrección se entiende sólo en la medida en que se entiende el misterio de la Cruz.
La Nueva Alianza constituye sacerdotes que renuevan ese sacrificio sobre verdaderos altares. Los que reducen el Cristianismo a una enseñanza no han entendido el verdadero centro de esa enseñanza.
Desde el momento en que se renueva ese sacrificio por parte de sacerdotes, tenemos una liturgia. Normalmente, los que se escandalizan de las grandes liturgias, no se dan cuenta de que esas liturgias son mera expresión, inevitable expresión, de los misterios que se contienen en la enseñanza de Jesús.
Jamás entenderé el escándalo de algunos hermanos por el esplendor del culto divino. Jamás entenderé el escándalo ante lo bello, ante la gloria, ante la alabanza coral.
Ahora ya no se aparece la shekinah (la gloria de Dios) en la Tienda de la Reunión, porque nosotros, los hombres, somos la gloria de Dios, la manifestación de esa gloria.
El escándalo ante el culto divino magnificente proviene de haber mezclado cristianismo con marxismo. Mas la Biblia es, a este respecto, clara e insistente: hay una liturgia en los Cielos, hay una liturgia en la tierra, Cristo es liturgo, el Espíritu Santo instituye diversos rangos sacerdotales en la Iglesia de Dios.
El rollito ese de que Jesús se escandalizaría si viese tal o cual pontifical, está ya muy pasado de moda. Eso es de Jesucristo Superstar, algo totalmente out of fashion. ¡Es que no se enteran, no se enteran! Los progres que ahora tienen sesenta años no se han enterado todavía de que a un joven de veinte años lo que les va es una misa polifónica a cuatro voces y que les dejen en paz con el rollo ese del acordeón en la misa.
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El P. Fortea puede decir todas las "misas sacrificiales" y salvarnos a todos del pecado; como víctima inmolada sacerdotal cumple precisamente esa función en la Iglesia.
Sin embargo, Dios no quiere ver a seres humanos culpabilizados por farisáicos sacerdotes bajo el chantaje del pecado, sino que los quiere 100% liberados de ello.
Por ello, la dimensión profética, en el ser humano llamado como Cristo a vivir liberado del pecado, complementa al sacrificialismo sacerdotal.
Dudo que Ayans te entienda. Por mi parte quiero decirle, a Ayans, que algo he leído de lo mucho publicado por Ratzinger... y si usted y Fortea le llegasen teológicamente a la pantorrilla al bávaro, pero... es difícil dialogar cuando no sabemos si se dan las condiciones mínimas para entendernos con nuestro interlocutor. Los comentarios están a diverso nivel. En su nivel, tiene usted toda la razón, Ayans. Pero su nivel es tan deficiente...
Para Ayans:
Aparte la dimensión sacerdotal, estoy convencido de que Cristo, precisamente por ser "Hijo de Dios", asumió la dimensión profética (exclusiva del pueblo de Israel, en su génesis histórica), en forma perfecta.
Si Cristo no fuera también profeta, el más grande y el más divino ("Hijo de Dios"), habríamos de darles la razón a los Musulmanes, reconociendo como ellos a Mahoma como el último profeta.
De vez en cuando le llevo la contraria al P. Fortea (y preferiría no tener que escribir nunca en su blog); aunque en realidad, sin ninguna animosidad hacia su persona.
El argumento del "profetismo", es que el P. Fortea, en su "sacerdocio sacrificial", como simple ser humano, no reúne ni manifiesta a la perfección todos los carismas posibles en su persona (estos existen a la perfección, sólo en Cristo), sino que existe en la Iglesia diversidad de carismas, donde todos los miembros son llamados a completarse unos a otros.
Crítico de Fortea: Cristo no era ningún profeta laico. Cristo era Dios. Es imposible imaginar nada más sagrado y consagrado. Además de que, como sabes, "cristo" significa "ungido". Y que, como dice San Pablo, es el verdadero sacerdote de los hombres ante Dios.
IreneF: Sin duda tu teología debe de ser profundísima. Porque la misma teología "elemental" de Fortea es la que han defendido todos los Papas, incluido Benedicto XVI. ¿También Ratzinger se queda en una teología elemental?
Qué cruz. Menos mal que esta cuestión se va a resolver en unos pocos años por razones meramente biológicas. Los tiempos recios que vienen no están para melindres, tibiezas y carantoñas con los poderes de este mundo.
Cristo ha sido un profeta laico, puesto a muerte por los sacerdotes judíos vía el poder político de Roma, porque su mensaje de amor y acogida para todos los pobres seglares considerados pecadores por la Ley sacerdotal, resultaba demasiado peligroso para todo el establishment "estético-litúrgico" de los sacerdotes farisaico-fortenianos de su época.
Además, está muy mal que un sacerdote conservador emplee la expresión "Ite Missa est" como "indirecta" para enviar "a tomar por saco" a quién sea (lo de clasificar y etiquetar a la gente de "progre", es otro tópico trasnochado de mucho católico reaccionario en España), cuando decirlo tal cual le resultaría mucho más educado y elegante.
"Ite Missa est", cuando lo pronuncia un "cura progresista" (y los hay, de más de 70 años de edad), significa: "Iros ahora en Misión por el mundo entero, anunciando a todos los hombres el mensaje de amor/reconciliación de Cristo. La Misa-Misión acaba de empezar."
Además de todo, escribe usted muy bien, padre Fortea. Lo que dice de la liturgia, puede ser verdad. Creo, de todas maneras, que en el tema de la liturgia se mezclan demasiadas cosas. Ratzinger ha unido la recuperación d eviejos ritos con la recuperación de viejas intransigencias, con la integración de los obispos lefebvristas, etc., lo que ha creado muchos problemas internos y externos. En otro sentido, creo que la lucha actual ya no e sentre los "progresistas" y los conservadores, sino entre los reaccioanrios medievales como el Papa, prisionero de si mismo, y los conservadores con sentido común, que ven aterrados como este hombre los lleva al precipicio.
Padre Fortea:
le doy las gracias de todo corazón por ser sacerdote, ministro de Cristo, por ser exorcista, por aliviar el sufrimiento del alma de los seres humanos, por ser curador de almas, por enseñar al prójimo por medio de los libros, la prensa, los sermones que se pueden descolgar en internet para su escucha atenta.
Le doy las gracias por su saber, su erudición, su cultura, sus enseñanzas, su fina y sutil inteligencia, sus dotes puestas al servicio de la cura de las almas, por sus preciosos talentos.
Un saludo a todos. No soy especialista en liturgia, aún cuando he leído algunos libros. Me encanta la música renacentista y barroca, eso sí. La verdad que comparto la visión del Padre Fortea. Hemos querido minimizar tanto, llegar a lo esencial de la liturgia, que a veces hay Misas que parecen algo burdo.
Frente a la sencillez que pedía el Concilio, hoy se ha tendido a "retocar" esa sencillez con menos estilo que en épocas pasadas, y eso sí, muchas casullas antiguas se fueron a la basura, gracias a los progres.
Y hoy tenemos lo que tenemos. Y encima merecido
La riqueza litúrgica de los cantos, se ha ido al garete, salvo contadas excepciones. Aquí tuvimos un Obispo, que eliminó las misas cantadas en latín, en aras de las misas en castellano. La realidad es que se perdieron las misas en gregoriano, de Palestrina o Victoria y hoy cuando va un coro a una Misa solemne, el pueblo tampoco canta ¿que hemos conseguido? Pues nada lo que tenemos, y merecidamente, nos lo hemo...
Una florida retórica para legitimar la legislación canónica. Pero, ¿de verdad considera que todo lo dicho tiene base en el Evangelio de Jesucristo, Nuestro Señor? Yo también me confieso atraído, en un tiempo, por los cantos de sirena de la magnificencia y la pompa de la liturgia de "los arcanos", pero ya he dejado de utilizar a ésta como terapia sublimatoria.
América y el Mediterráneo están ya descubiertos, querido Fortea. "Revisar" no es "pontificar". Tienes la teología elemental de un grado de formación elemental (el que te dieron para ser cura), pero más allá de tus "tópicos", hay teología. Ejemplos, dos. En teología, estética no equivale a "pasarela". La liturgia cristiana tiene su centro en el hecho más antiestético y antilitúrgico que pueda pensarse: un cruficado que se desangra entre otros dos.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo