No es fácil encontrar una persona que sea tu amigo del alma, tu alma gemela. Aquél con el que puedes pensar en voz alta. Unas veces es el abismo de la cultura. La otra persona sólo puede hablar de futbol o de grupos de rock. Otras veces la conexión es sólo en el campo de las aspiraciones espirituales. Otras veces la amistad no llega a consumarse por la distancia de los kilómetros o la distancia de horarios desparejos.
Creo que todas la mayor parte de las personas de este mundo tienen que hacer un cierto pacto con la soledad; aunque estén rodeadas de personas casi todo el día. Pero se trata de una soledad espiritual, no física. El mundo está lleno si existe ese alma gemela. Y más vacío si sólo tienes personas que te acompañan.
La amistad se da entre semejantes, leí en una obra de Cicerón durante mi educación secundaria. Esta afirmación me pareció clasista y errónea entonces. Los polos opuestos se atraen, pensé: lo había oído en alguna película.
He necesitado de varios decenios para comprender qué quería decir Marco Tulio. Pero yo, como dice García Márquez, ya he hecho ese pacto con la soledad. Se trata de respetar las clausulas, de no impacientarse por las reglas. Esas reglas que son el ser de las cosas.
Doy gracias a Dios por tener algunas pocas amistades. Podría hablar de ese círculo íntimo, pero me lo reservo para mí. Para mí, para nosotros. Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:http://quelugartanbonito.blogspot.com/
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
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Asoc. Humanismo sin Credos
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