Leía hace dos días en el ABC unas declaraciones del secretario general de Apostolado Seglar de Madrid. Una de las cosas que afirmaba en la entrevista era que el laicado puede aportar una experiencia real de vida.
Puedo admitir que los laicos sean más santos que nosotros, los clérigos, más trabajadores, más diligentes, más prolíficos, más guapos, más perspicaces, más valientes y hasta que estén dotados de una cierta bondad natural: la honrada y sana bondad del laico. Pero lo que no puedo admitir que es ahora vengan los laicos a aportar una experiencia real de vida.
Son los párrocos, los pobres, olvidados y denostados párrocos, los que sostienen las parroquias. Ellos son los que promueven las rifas de roscones para sacar fondos y los que hablan con las catequistas, los que llaman al electricista y los que llevan las cuentas de la parroquia.
Por supuesto que los párrocos, después de llevar toda una vida el peso de una asamblea de fieles sobre sus hombros, están dispuestos a recibir con una sonrisa y a escuchar al laico que viene a darles una visión realista del asunto, por supuesto. Porque esto es así, encima el cura le recibe con una sonrisa y se toma un café con él.
Pero la experiencia me dice que si alguien suele tener una visión de conjunto, práctica y realista de la congregación, es el párroco de cada lugar. Ningún estudio sociológico sobre su rebaño o su barrio o su pueblo, le va a revelar nada que le sirva para hacer mejor su labor.
A pesar de todo lo dicho, el mito de la experiencia real de vida del buen, sano y honrado laico me parece una tradición setentera tan entrañable que debería ser preservada de toda crítica falaz y quién sabe si interesada.
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Conozco a Rafael Serrano hace muchos años y por eso te puedo responder Juan A.
Cuando dejó su responsabilidad como Presidente General del HOAC, se volvió a vivir a Córdoba con su familia, tal como era su deseo. Después de un tiempo viviendo en Córdoba sin trabajo, encontró empleo en Madrid, en donde estuvo cuatro años viviendo sólo en Madrid y visitando a su familia los fines de semana, ya que su mujer y sus hijas se quedaron a vivir en Cordoba, pues ese era el deseo de todos. Mas adelante decidió con toda la familia volver a vivir a Madrid y desde entonces fijar allí su residencia.
Finalizó su mandato como presidente de la HOAC, en agosto del 1989 y desde entonces, ha estado compaginando sus responsabilidades en la Iglesia con un trabajo profesional en el mundo de la empresa privada, más concreto en MAPFRE . Sus responsabilidades más significativas en la Iglesia en estos años, han sido: Presidente de la Junta Nacional de AC, desde el 1992 hasta el 1995. Secretario Ge...
Termino:
Sus responsabilidades más significativas en la Iglesia en estos años, han sido: Presidente de la Junta Nacional de AC, desde el 1992 hasta el 1995. Secretario General de la Federación de Movimientos de AC, desde el 1995 hasta el 1999. Secretario General de la Delegación de Apostolado Seglar de Madrid, desde el septiembre de 1999. Miembro del Comité Rector y de la Comisión Permanente, de Manos Unidas desde 1992. hasta el 2002. Como ya he dicho anteriormente, todos estos servicios y cargos los ha estado desarrollando de manera altruista y voluntaria.
Bueno con estos datos, creo que ya tienes suficiente para no atribuirle a Serrano lo que no ha hecho.
Y Juan Antonio no sería mala idea que te leyeses de nuevo la Christifidelis Laici...
Termino:
Sus responsabilidades más significativas en la Iglesia en estos años, han sido: Presidente de la Junta Nacional de AC, desde el 1992 hasta el 1995. Secretario General de la Federación de Movimientos de AC, desde el 1995 hasta el 1999. Secretario General de la Delegación de Apostolado Seglar de Madrid, desde el septiembre de 1999. Miembro del Comité Rector y de la Comisión Permanente, de Manos Unidas desde 1992. hasta el 2002. Como ya he dicho anteriormente, todos estos servicios y cargos los ha estado desarrollando de manera altruista y voluntaria.
Bueno con estos datos, creo que ya tienes suficiente para no atribuirle a Serrano lo que no ha hecho.
Y Juan Antonio no sería mala idea que te leyeses de nuevo la Christifidelis Laici...
Conozco a Rafael Serrano hace muchos años y por eso te puedo responder Juan A.
Cuando dejó su responsabilidad como Presidente General del HOAC, se volvió a vivir a Córdoba con su familia, tal como era su deseo. Después de un tiempo viviendo en Córdoba sin trabajo, encontró empleo en Madrid, en donde estuvo cuatro años viviendo sólo en Madrid y visitando a su familia los fines de semana, ya que su mujer y sus hijas se quedaron a vivir en Cordoba, pues ese era el deseo de todos. Mas adelante decidió con toda la familia volver a vivir a Madrid y desde entonces fijar allí su residencia.
Finalizó su mandato como presidente de la HOAC, en agosto del 1989 y desde entonces, ha estado compaginando sus responsabilidades en la Iglesia con un trabajo profesional en el mundo de la empresa privada, más concreto en MAPFRE . Sus responsabilidades más significativas en la Iglesia en estos años, han sido: Presidente de la Junta Nacional de AC, desde el 1992 hasta el 1995. Secretario Ge...
Oye Juan Antonio no conoces bien a Rafael ni su historia en la OAC. Antes de criticar averigua bien. Serrano ha sido y es un luchador que hace mucho bien.
Este artículo de Fortea representa su pensamiento auténtico y real acerca de los laicos.
Toda su doctrina está enunciada por anticipación en su novela "Ecclesia Futura", con un clericalismo ideológicamente similar a la actitud dictatorial representada por el Mein Kampf de Adolf Hitler.
Si Cristo estuviera hoy en día presente en persona en la Tierra, dudo muchísimo de que los sacerdotes y teólogos actuales (a Benedicto XVI también le costaría mucho afirmarlo, fuera de los libros, desde la experiencia real, recorrida hacia arriba y hacia abajo), de izquierdas o de derechas, fuesen mayoritariamente los primeros en reconocer su divinidad como Hijo de Dios, y que no le harían nuevamente crucificar.
Este comentario a partir de un "paseito" de 5 minutos por esta web, y desde un ordenador ajeno.
Volveré dentro de unos meses, a ver si hay algo nuevo.
Pues sí, Padre Fortea. Sus expresiones ayer fueron desafortunadas y ofesivas. Sí descalifico usted a los laicos. Su "entrevista" de hoy no mejora las cosas, sino todo lo contrario.
Vera, Padre Fortea: es cierto que los párrocos tienen que hacer todo el trabajo, pero eso no es un problema creado por los laicos, sino por la desconfianza del clero hacia los laicos.
No quiero extenderme, pero mire usted cuanto de Iglesia han usurpado los "ordenados" que no les corresponde en mayor medida que a cualquiera cristiano de a pie. No desprecie usted a los laicos. No lo merecen. Su ejercicio de paciencia contemplando como sus párrocos se adueñan y organizan su propia iglesia, dejando de lado la Iglesia de Cristo, merece un respeto.
Un abrazo
Estimado P. Fortea,
admitiendo el hecho de que hay muchos sacerdotes que se dejan la piel por su parroquia, hay que decir también que hay muchos que, teniendo un sueldo asegurado de por vida, se dedican a pasar el tiempo sin atender adecuadamente a sus parroquias actuando en el mejor de los casos como funcionarios con un horario que cumplen a rajatabla: parroquias que sólo abren media hora antes de las Misas, en las que no se ve un sacerdote en el confesionario ni por casualidad, Misas de charanga y pandereta con homilías improvisadas que no aportan nada a los fieles...todos tenemos mucho que aportar, y todos tenemos mucho que mejorar.
Un abrazo.
¿Por qué Rafael no regresó a Andalucía tras la presidencia de HOAC al lugar natural de un liberado de AC que es regresar tras sus años prestados en la Permanente? Parece que siguió otro camino, un camino no de laico, sino de clericalización; en CEE, en Sínodo y ahora a bolsa de Madrid. Me desilusioné cuando comprobé que Vaticano II queda relegado sin casi apenas abrirse. Me quedo perplejo cuando veo que la militancia cristiana desemboca en un puro círculo clerical. No me extraña que la Christifideles laici se nos haya traspapelado también. De todos modos, ánimo. A todos nos que mucho por caminar, descubrir, orar y aportar.
Padre Fortea:
Con todo respeto Ud. no entendió las declaraciones de Serrano. Es él, por cierto, uno de los laicos más destacados y trabajadores de esta nuestra pobre España. Y no veo en las declaraciones de Rafael ningún ataque al clero.
Menos sensibilidad Padre Fortea, menos senssibilidad.
Tengo un gran respeto por los sacerdotes en general y por los párrocos en particular, de hecho, el de mi parroquia es un gran hombre. Sin embargo, hay una gran diferencia entre los clérigos y los seglares y es que nosotros tenemos que ganarnos la vida, pagar la hipoteca, etc. ¿Cuántos sacerdotes pierden el sueño por no saber cómo van a llegar a fin de mes? Para voto de pobreza el que tenemos los mileuristas.
Sr. Fortea no espeeraba este comentario de VD. Los laicos guste o no tienen cada vez mas peso en la iglesia, y ya era hora. No soporto al laico que solo servia para sentarse en el banco para escuchar la misa y poner su dinero. Y esta imagen si era de los setenta.
Tal vez Vd. habla asi pporque ha tenido malas experiencias con algunos laicos.
Ahora hablamos de curas y laicos, pero en el cielo no habra esa diferencia. Solo habra cristianos que aman a Cristo.
Un salaudo.
Parece que el señor Fortea vive y sueña con una Iglesia puramente clerical, donde los eclesiásticos sean los que manden, y los laicos obedezcan y se rasquen el bolsillo. Pero en mi parroquia ya son los seglares los que llaman al fontanero o electricista, y los que administran los fondos que haya. Y la cosa marcha bien.
¡Hombre José!
Yo creo que más bien, el buen secretario, se refiere a la aportación que podemos hacer despues de 30 años de duro trabajo y sacrificio, sacando adelante una familia con 4 hijos alos que hay que dar estudios universitarios, permitiendo que tu esposa puea realizarse como madre y esposa, capeando a duras penas mes a mes sin salir,si un vicio, con alquiler, letras, seguros, recibos, préstamos, adolescencias, etc., con un sueldecillo poco más que mil eurista. Educando cristianamente a los hijos en medio de una sociedad agresivamente neoliberal y decadente, testimoniando cada día, apretando dientes y corazón, que Cristo ha resucitado y es el centro de tu vida.
Más que testimonio de vida real, yo diría testimonio de vida milagrosa.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
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