Disfruté durante esos años, de todas y cada una de las horas en las que trabajé en ese concurso, leí en el final de las memorias de Groucho Marx, refiriéndose a un programa que presentaba en la televisión.
Esa frase me impactó: disfruté de todas y cada una de las horas.
Realmente eso debería ser nuestra vida: una aventura maravillosa, continua. Cada día debería sorprendernos como a niños. Cada hora tendríamos el deber de ser felices. Cada día podría ser distinto, nuevo.
No me puedo presentar como ejemplo de santidad, ni de ascetismo, ni de misticismo, ni de nada. Pero con un cierto orgullo sí que puedo decir que soy feliz.
Miro mi vida hacia atrás y puedo escribir hoy, a los cuarenta años, que he sido feliz, que los momentos de tristeza no han ido más allá de unos minutos.
Durante tantos años me he esforzado porque cada día fuera un día que pudiera recordar con agrado, que cada día no fuera una mera colección de repeticiones, sino que fuera una obra única. Mentiría si dijera que he fracasado en ese intento. Si bien reconozco que todo es don: la salud no me ha abandonado, he tenido abundancia de bienes materiales, vivo en un lugar bonito, en una ciudad que parece una postal, he podido dedicarme a lo que he querido, he podido organizar mi tiempo, he sido yo quien ha organizado mis trabajos y mis ocios. Lamento haber hecho hoy esta tan repugnante confesión de dicha vital. Pero me apetecía flagelar un poco a los que no me quieren del todo. Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:http://quelugartanbonito.blogspot.com/
Los comentarios para este post están cerrados.
Enhorabuena, Padre Fortea:
A continuar asi, con felicidad en el corazón, en la mente y en el rostro, para transmitirla, para seguir annciando el Evangelio en todos los momentos, escribiendo libros, dibujando artísticas letras en el libro de la vida, ayudando a los más pequeños, consolando a los afligidos, siendo signo del Señor en esta generación. Felicidades.
Enhorabuena, Padre Fortea:
A continuar asi, con felicidad en el corazón, en la mente y en el rostro, para transmitirla, para seguir annciando el Evangelio en todos los momentos, escribiendo libros, dibujando artísticas letras en el libro de la vida, ayudando a los más pequeños, consolando a los afligidos, siendo signo del Señor en esta generación. Felicidades.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo