Es impresionante el poder que puede tener una gracia. Hace pocos días había una cosa que me costaba mucho aceptar, muchísimo. Tras varios días de intentar aceptar con buena cara esa cosa, de pronto recibí una gracia y, de pronto, me dio completamente lo mismo que sucediera lo que quería yo o la otra posibilidad, la que no me gustaba.
Lo que con todas mis fuerzas tanto me costaba aceptarlo, repentinamente no me costaba absolutamente nada. Me quedé admirado de cómo nuestra vida puede cambiar tanto con una gracia, con una simple gracia.
Pedid las gracias a Dios. Cuánto puede cambiar nuestra existencia con una sola de ellas.Si quiere dejar comentarios, hágalo aquí:http://quelugartanbonito.blogspot.com/
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo