Margaret Dumont, vivió 83 años, la eterna secundaria de los Hermanos Marx. Murió de un ataque cardiaco. Siempre, hasta el final, pretendió tener diez años menos. Hoy levanto mi copa por ti, Margaret. Todos somos secundarios y debemos reivindicar a los secundarios. La secundariedad es una de la virtudes que yo más ejercito.
A veces algunos se toman muy en serio a sí mismos. Deberían tomar como patrona a la rolliza Margaret.
De mí, no espero grandes cosas en el futuro, eso me ayuda a proponerme pequeñas metas presentes. No espero mucho del futuro. Dentro de cien años es posible que queden un par de entrevistas. Algunas con dudosas afirmaciones mías entre comillas. No seaís muy duros con vosotros mismos, así como yo no lo soy conmigo. Y recordad que el secreto está en la masa.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo