Hoy me han invitado a un viaje en barco. La mañana se presentaba paradisiaca. Pero no ha sido así. Quince minutos después de emprender la travesía, me ha entrado un mareo muy fuerte. Al principio, pensaba que se me pasaría tras un rato, pero no ha sido así. Me ha acompañado toda la hora, la siguiente hora, y la siguiente. Incluso en tierra firme seguía algo de ese mareo.
Hemos hecho snorkel, pero cómo estaría que he vomitado hasta dentro del agua. Lo lógico era pensar que vomitaría y se me pasaría, pero no, seguía vomitando y vomitando. Era espantoso. Ya en el barco, más mareo de nuevo. El barco era precioso, pero no era tan bonito verme a mí a cuatro patas vomitando en la parte de atrás.
Encima hoy hacía un día tranquilo, sin olas.
Os lo aseguro, si llego a Papá, jamás habrá un barco papal. Es más, después de la experiencia de hoy no me gusta nada la expresión barca de Pedro. No quiero ni imaginarme la imagen de una gran barca en la que todos los tripulantes católicos están inclinados boca abajo en la barandilla. Desde hoy tiendo a imaginarme a la Iglesia más como una torre que como una barca.
Sólo falta que en el futuro desarrolle algún tipo de vértigo.
Los comentarios para este post están cerrados.
paz y bien: !para que están los chicles americanos contra el mareo!. Pater debe comenzar a dar las conferencias por los pueblos de España, creo estamos más necesitados que nuestros hermanos hispanos, no tendrá multitudes a su alrededor, pero en cuestiones teológicas Dios es imprevisible, a la hora de dar gracias para comprender sus enseñanzas.
buongiorno dottore.
Ni barca ni torre, la iglesia debe ser FARO porque con tanto teólogo la oscuridad aumenta. ¡Qué paradoja!
A lo mejor soy injusto, pero noto cierta pérdida de inocencia con tanta sospecha como introduce la razón teológica: al final no sabemos si SI o NO o TAL VEZ. Por todo ello, creer se ha vuelto cismático y el retorno de Mister Arrio. ¡Mister Arrio a la vista, mi capitán!
Si es que se mete usted en camisa de once varas.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo