Hoy he soñado que conducía a gran velocidad por las curvas de una autopista. Y aunque finalmente no me pasaba nada reconocía el riesgo en el que me había puesto.
Después he soñado que atravesaba una selva y que tenía que cruzar un profundo barranco a través de un tronco caído cuyo extremo ocultaba la espesa vegetación. Al final no me atreví a hacerlo y poco después otro integrante del sueño me mostraba una fotografía en la que se veía todo mejor y me alegraba de no haber pasado por ese lugar tan peligroso.
Lo mejor de caerte en un sueño es que siempre caes en blando. Si fuéramos conscientes, seríamos más audaces en nuestros sueños. Lo triste es no ser valientes ni siquiera en ese mundo onírico.
Los comentarios para este post están cerrados.
Peligros milagrosamente superados. El Angel de la guarda.
Da gusto soñar así.
Hay sueños que son tu vida pero hay otros que son revelaciones. Seguro. Y se pueden distinguir. ¿Me lo estoy inventando o me lo están diciendo? ¿Qué sé yo de ésto? ¿Me quedo con la incertidumbre de algo?
Siga soñando situaciones superables.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo