Bueno, ya nos hemos encontrado. Allí estábamos cenando los ciento veinte barbastrenses que este año habíamos cumplido los cuarenta años.
Allí, en la cena, descubrí que dos compañeras mías de la secundaría habían estado conmigo también en el parvulario.
Hace veintidós años los dejé, a mis compañeros, frescos como una rosa. Ahora, al reencontrarnos, pensé que les había caído encima una bomba atómica. Lo mínimo que se podía decir de los chicos es que habían engordado, ellas iban estucadas.
Los dejé para irme a Pamplona, ellos también se dispersaron por toda la geografía. En esa época nos preguntábamos qué iba a ser de nuestra vida, ahora ya no nos preguntamos eso: nuestra vida es lo que somos.
El futuro imaginado, ansiado, anhelado, ahora es nuestro presente. Hace veintidos años nos alejamos cada uno en dirección a nuestro futuro. ¿Qué iba a ser de nuestra vida? Toda la vida por delante. Todo era posible.
Los comentarios para este post están cerrados.
A mí estos encuentros me llenan el alma de nostalgia y melancolía.Reencontrarme con mi vida pasada me hace filosofar entre lo que he perdido y lo que he ganado.Y nunca sé hacia dónde se inclina la balanza.El pasado está en el presente y el presente formará parte del futuro.
Paz y Bien: ¡qué alegría poder reunirse con todos los amigos de infancia! Algunos calvos, otros tipo barril. Cómo en el pueblo judío las comidas eran símbolo de unión, confianza.
Su vida. Con 40 años le queda lo mejor por vivir. Tiene experiencia y no dudo tendrá horas extras que ofrecer al Señor. Queda pendiente una comida especial. ya le avisaré, seguramente el año próximo.
Saludos a todos
¿No somos eternos? Pues nos queda mucha vida por delante. Toda la vida.
Et vitam venturi saeculi.
Por cierto, ¿Por qué no empezamos a racionalizar ese tiempo infinito, a ver como puede concebirse?
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo