Continuación del post anterior titulado Un post hipotético.
El post de ayer mostraba como todo nuestro mundo puede ser puesto boca arriba en un solo día. La sociedad occidental, tal como lo conocemos, puede entrar en una nueva era de forma abrupta. Nos podemos levantar de la cama una mañana para ir al trabajo, y descubrir que ese mundo ya ha cambiado en una noche.
Estoy firmemente en contra de toda guerra preventiva. El concepto de guerra preventiva es ilegal, inmoral, detestable e injustificable. El día que admitamos una sola guerra preventiva, podremos admitir cien. Si admitiéramos la guerra preventiva, deberíamos admitir la prisión preventiva, el asesinato preventivo y otras muchas irracionalidades con la excusa de la prevención. Esto de la prevención da mucho de sí. Estoy seguro de que en el asesinato de Abel, Caín consideró seriamente algún aspecto preventivo.
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«Estoy seguro de que en el asesinato de Abel, Caín consideró seriamente algún aspecto preventivo.»
Y Caín le dijo a Abel: ¡Abel, pelusín hermanito mío, wen a mi peluquería, tengo un tónico que evitará tu caída!. Abel le creyó por su debilidad maternamente heredada y...ya se sabe, es decir, la palmó.
Padre Fortea. Le sugiero que utilize el blog para transmitirnos experiencias espirituales, de las que estamos muy huérfanos en estos tiempos que corren. De lo otro, hay abundancia, por desgracia.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
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