Blog del Padre Fortea

Una humilde propuesta de reforma del Colegio Cardenalicio.

30.10.08 | 22:42. Archivado en Con clave
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Escribo estas líneas sabiendo que me puedo equivocar. Pero las escribo pensando que todos los miembros de la Iglesia podemos aportar a veces ideas nuevas. Y ofrezco estas ideas con ánimo constructivo, no desde la crítica.

El Colegio de Cardenales que tenemos en la actualidad me parece bueno tanto por las personas que lo integran como por el modo eficiente en que trabaja. No obstante, me gustaría aportar algunas ideas personales de cómo reformaría esta venerable institución.

El Colegio Cardenalicio actualmente está integrado por una selección de los arzobispos del mundo que ocupan las más importantes sedes del mundo católico. Se intenta que en ese Colegio estén representadas todas las iglesias del orbe católico.

Este criterio me parece bueno, razonable y, como he dicho, funciona bien. Pero me parece que el Sacro Colegio ganaría mucho si en vez de ser representativo de las principales sedes episcopales, estuviera integrado por los mejores hombres de la Iglesia. Es decir, que en vez del criterio de la representatividad, el criterio fuera escoger a las personas más cercanas a Dios, a los más santos, a aquellos que mejor manifiestan el mundo del espíritu.

En ese Colegio unos procederían del mundo de la Teología, otros del mundo de la caridad, otros del ámbito de la contemplación, entre ellos también algunos (unos pocos) provendrían del mundo de la gran jerarquía eclesiástica, curial o no. Pero las eminentes funciones eclesiales de este cuerpo estarían ejercidas por grandes hombres, hombres indiscutibles, hombres que mostraran en su faz el rostro de Cristo.

La santidad frente a cualquier otro criterio, eso sería lo definitorio de este nuevo Colegio. De este modo estos hombres que no rigen ninguna sede concreta, serían la conciencia de la Iglesia, lo mejor de la Iglesia, su parte más noble. No la parte más alta simplemente, sino también la más noble.

¿Qué pensaríamos de un Sacro Colegio en el que simultáneamente reuniéramos a hombres de la talla de un San Juan de la Cruz, de un padre Pío de Pietralcina, de un Emiliano Tardiff, de un José María de la Higuera, de un Cardenal O´Connor, de un cardenal Van Thuan, por citar sólo algunos nombres de una lista en la que encontraríamos miles?

Un Colegio así sería respetable y respetado, una voz dentro de la Iglesia, una voz que resonaría como el coro de su conciencia.

No tendría que ser muy numeroso, no debería serlo. Así se podrían conocer entre sí, se podría deliberar con facilidad familiar. Estos hombres sencillos no tendrían por qué tener tareas curiales o de gobierno de sedes concretas, quizá algunos pocos de entre ellos sí. Pero el resto podrían dedicarse a aquello que les llevó a estar donde están, cada uno en su ámbito.

Sería un Colegio sin poder eclesial, pero cargado de autoridad. Un verdadero oráculo para la Iglesia formado por cardenales algunos de los cuales no serían obispos, algunos de ellos diáconos permanentes. Sacerdotes que de trabajar en las favelas de Sao Paulo pasarían directamente al Sacro Colegio. Monjes contemplativos, profesores eruditos, misioneros a los que un buen día se les comunicaría que forman parte del senado de la Iglesia. Roma tendría que encontrar estas perlas. En su mar de mil millones de almas existen, sólo hay que buscarlas. Hay que sacarlas del fondo, para ponerlas en un lugar donde con su luz iluminen al resto de la Iglesia.

Quizá entre doce y veinticuatro cardenales sería un buen número. Hombres buenos, sencillos, sabios, místicos, caritativos. ¿Es que no lo son los obispos que ahora integran ese cuerpo? No, no he dicho eso. Sólo que con este nuevo sistema, el único criterio sería éste. Ninguna otra consideración sería tenida en cuenta.

Un obispo curial, un cardenal, puede tener esperanzas de ascender. En este nuevo sistema, los cardenales se dedicarían a ser cardenales. Esa sería su función y su trabajo. No serían hombres de agendas ocupadísimas. No serían arzobispos que continuamente tuvieran que dividir su tiempo entre muchas funciones.

Insisto, creo que el sistema tal como está ahora funciona bien. Pero creo que el mismo sistema con nuevos criterios, supondría un giro copernicano no sólo para esa institución, sino para toda la Iglesia. Doce o veinticuatro hombres buenos pululando alrededor del Gobierno Central de la Iglesia. Si la Curia es el corazón de la Iglesia, los cardenales serían el alma espiritual de la Curia.

En fin, es sólo una propuesta desde un rinconcito de la Iglesia. Pero que la hago más animado desde que he observado que todos los días entran a este humilde blog varias personas desde Roma. Seguro que no son eclesiásticos. Deben ser gondolieros o pizzeros. Aun así me hago la infantil ilusión de que quizá algún poderoso pero noble cardenal en sus ratos de bien merecido ocio se divierta leyendo mis inútiles palabras.

18 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por isabel 09.11.08 | 15:04

    Y qué pasa con el Opus Dei? Cómo influye?

    INFORMACION: El psiquiatra Enrique Rojas, católico-creyente, miembro del Opus Dei, que prologa el texto de "Educación para la ciudadanía" en Edt. Casals, NO es, ni ha sido Catedrático dePsiqiatría de la Universidad Complutense de Madrid, ni de ninguna otra universidad de la C.A. de Madrid, aunque se identifica así desde 1984.
    Actualmente tiene 10 libros a la venta, donde afirma que lo es. ¿Quién se lo permite?.

    Inform. Dpto. de Psiquiatría y Psicología Médica de la UCM, tels. 91 394 22 92 y 91 394 14 97; fax 91 394 15 06 (si se pide información por fax, contestan por escrito).
    Nota: Las cátedras de Psiquiatría sólo existen en las facultades de Medicina.

  • Comentario por Pedro 04.11.08 | 16:21

    No te esfuerces Fortea; ni siquiera con tan hipócritas propuestas llegarás a ser cardenal.

  • Comentario por loaquim 03.11.08 | 20:31

    ESTO ES LO DE SIEMPRE: "HAY QUE REFORMAR O CAMBIAR, PARA QUE NADA CAMBIE"

  • Comentario por cabrito 02.11.08 | 22:19

    Coincido con "Yomismo" en la incorporación del mundo femenino. Si se habla de reforma tiene que ser algo más que cambiar unos veteranos célibes y vanidosos por otros un poco mejores nada más. La reforma o es completa o no sirve sino para la estética externa pero no para el alma. Las mujeres son la mayoría en la iglesia, las más fieles, las más sacrificadas y las más ignoradas y marginadas. Y ellas, como son madres, se lo aguantan todo.

  • Comentario por manuel 01.11.08 | 08:56

    El Papa debería ser el santo más santo de la iglesia. Los cardenales los siguientes. Los.... Los curas deberían ser promovidos por cada comunidad entre los más santos. La piramide hay que empezar a construirla por la base, nunca por la cúspide.

  • Comentario por manuel 01.11.08 | 08:55

    El Papa debería ser el santo más santo de la iglesia. Los cardenales los siguientes. Los.... Los curas deberían ser promovidos por cada comunidad entre los más santos. La piramide hay que empezar a construirla por la base, nunca por la cúspide.

  • Comentario por Yomismo 01.11.08 | 08:45

    ¿Y las mujeres no podrán entrar a formar parte tampoco de este supuesto colegio cardenalicio? Pues ellas suelen ser las más santas en la Iglesia.

  • Comentario por Tron 01.11.08 | 02:09

    ¿Qué pensaríamos de un Sacro Colegio en el que simultáneamente reuniéramos a hombres de la talla de un San Juan de la Cruz, de un padre Pío de Pietralcina, de ...?

    Pensaríamos en quimeras simplemente porque eso es imposible. Primero habría que elegir a quienes van a decidir que Pepito Pérez deja de ser sólo Pepito para convetirse en San Pepito o en el noble Pepito. Pero ¿quiénes o quién elige a quienes van a decidir, deberían o debería ser a su vez santo o eso lo discerniría un programa cibernético, sería por oposición, por campaña política o por número de clicks Adsense?

    Los santos no son proclamados por causa de la generosidad humana y mucho menos por causa de la justicia humana sino por la soberanía universal de la voluntad de Dios, ¡Ay de ellos si no lo proclamaran!. Él no es un dictador pero tampoco un títere. El respetito es my bonito.

  • Comentario por   01.11.08 | 01:30

    Pues si fuera así, el Card. Martini nunca habría sido Cardenal, ¿y a quien hubiera elogiado el P. Fortea en su lugar?

    Si, el mismo Martini que defiende la eutanasia, el mismo que gasto grandes sumas en los años 90 para promoverse a si mismo como uno de los papabili, ese mismo.

  • Comentario por Piquituerto 31.10.08 | 22:39

    Ya me callo pero es que se me ha ocurrido un libro que recomendar a propósito de mi comentario anterios :P

    El libro se llama "Tres diálogos y relato del Anticristo", y es de Vladimir Soloviev. Refleja bien lo jurídico distintivo de la Iglesia Romana respecto de la Ortodoxa, más pneumática, y respecto de las confesiones protestantes (además de ser entretenidísimo). Hay traducción española en la editorial Scire Balmes.

    Ta ta for now

  • Comentario por Piquituerto 31.10.08 | 22:33

    Perdón si me equivoco, pero creo que una persona con formación jurídica no habría escrito esto. Es una idea hermosa pero no estoy conforme con ella. Ni siquiera el mismo Cristo escogió a lo más santo y bueno, sino a una panda de gañanes que se peleaban por mandar uno más que el otro en el Reino (perdón por lo que pueda tener esto de blasfemia, por supuesto no intencionada).

    A lo que iba: es consustancial a la tradición jurídica de la Iglesia Católica Romana la clara distinción entre auctoritas (como saber -pero también santidad- socialmente reconocido/a) y potestas (como poder socialmente reconocido). Los que gobiernan basta que tengan potestas. De la auctoritas ya se encarga el Espíritu Santo. Con la ventaja adicional de que evitamos que ese Senado de los más santos se acabe corrompiendo (qué humana es la soberbia). A pesar de ello, nótese como en cada Consistorio se crean uno o dos cardenales atendiendo a su auctoritas más que a la sede que ocupan. Por algo será digo yo.

  • Comentario por Javier de Tenerife 31.10.08 | 21:52

    Me parece una ideal genial, daría un giro muy importante, gobernaría la iglesia un santo, no un intelectual, sería un gran pastor. Felicidades por el artículo y ojála llegue a Roma.

  • Comentario por ageo 31.10.08 | 19:38

    Me parece muy acertado. Asi se evitarían trepas y escaladores. A todos nos hace falta más santidad. Feliz fiesta de Todos los Santos

  • Comentario por jb 31.10.08 | 18:29

    Pobres Santos dejarlos donde estan, el Santo, Santo, Santo, esta en medio de estos cardenales superocupados con agendas, el Santo, Santo, Santo, los reviste cuando es necesario, su idea es genial, pero yo prefiero a esos hombres santos del pueblo de Dios que se queden donde estan "escondidos" UH Dios sabe por algo se alza sobre los cielos, buen dia oración

  • Comentario por wert 31.10.08 | 16:36

    voto por la creación de una especie de soiedad secreta para espiar, informar y aconsejar al papa, mediante informes reservados a s s, con el fin de encontrar esos diamantes libres de ganga que puedan formar parte del colegium cardenalitium

  • Comentario por Luciérnaga 31.10.08 | 13:56

    Un bonito post,sí señor,muy acertado,en su expresión como en su contenido.Totalmente de acuerdo.Pero desde mi humilde opinión laica:¿No haría falta primero convocar un nuevo concilio que reformara(o permitiese reformar),las arcaicas y rígidas estructuras internas del Vaticano?.Todo lo demás vendría por añadidura.!Enhorabuena,por las ideas audaces!.

  • Comentario por luis 31.10.08 | 13:51

    Hacía mucho tiempo no leía algo tan juicioso, lleva razón en éste tema, pero hay demasiados intereses incluso dentro de la Iglesia. Siempre digo y se rien de mí, que la Iglesia acabará viajando en burro (en sentido de pobreza no miseria), en lugar de gastar millones y millones en grandes templos, cada persona será un Templo de Dios, habrá una verdadera comunión y amor, ¿Qué harían estos santos?. Analizando su vida, algo no muy diferente a lo que he dicho. saludos a todos

  • Comentario por P. Daniel 31.10.08 | 13:20

    Algún mal prejuicio me impedía leerlo y comunicarme con Ud. Esta idea me parece francamente luminosa y certera por no decir genial. Encontrar lo mejor y más noble. Excelente. Habría que pensar el modo de elección. Corresponde al Papa, pero esta la dificultad de cómo le llega la información, las manipulacones a las que se puede prestar, etc. Se vería. Pero, muy bien por la propuesta.

Jueves, 31 de mayo

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