La devolución del importe de un trayecto en avión que finalmente no hice, el pago de unos impuestos municipales sobre mi piso al ayuntamiento, el ingreso de un cheque estadounidense de poca cuantía por unos derechos de autor: la mañana se me ha ido en gestiones de este tipo.
La tarde, como siempre, dedicada a cosas espirituales. La oración profunda, inclinado ante la custodia, el tiempo ha pasado sin sentirlo. Después ha venido el complemento: la atención a aquellas personas que me han venido a ver, solicitando ayuda.
La noche se me ha ido en tratar de convencer a un autor canadiense de mi postura en la conclusión del libro que estamos co-escribiendo. Él sostiene una posición distinta de la mía. Ya hemos tenido inacabables conversaciones sobre el tema, horas de conversación telefónica. Al menos, mientras cenaba he visto un reportaje sobre Plutón. Tres cuartos de hora escuchando cosas sobre ese planeta venido a menos. ¿Sabíais que tiene el diámetro de la mitad de la anchura de Estados Unidos? ¿Sabíais que hay lunas más pequeñas que el Vaticano? Además en el Vaticano hay vida. ¿Sabíais que un cuerpo que en una diócesis normal puede pensar cinco kilos, en el Vaticano puede llegar a pesar veinte? Otro día quizá os hable de sus órbitas excéntricas y de sus satélites y de sus movimientos internos y de su atmósfera.
Los comentarios para este post están cerrados.
pero, santanderiense.
NO seas tan severo.
El Padre escribe como entiende y quiere , pero tú por eso no te nefades.
Yo, que no escribo a menudo, pero leo a diario, te voy a echar de menos.
Si al Padre, este blog, le sirve de diario íntimo...Pues mejor para él.
Lo más gracioso es que le has llamado "lucas".
No pierdas el sentido del humor.
Anda, santanderiense, vuelve de vez en cuando por aquí.
Saludos a Santander.
Tarsi.
Sr. Fortea:
Trataré de ser claro, a la par que reverente. Me acerqué hasta Religión Digital y, concretamente, hasta el Blog de Ud, en busca de comentarios relacionados con el epígrafe. Cierto es que determinados Blogs han cumplido mis expectativas. Lamento manifestarle, Sr. Fortea, que el suyo de Ud. me ha dejado in albis. He esperado, sin desesperar, algunas fechas para constatar si Ud. cambiaba su hoja de ruta o línea editorial, pero sigue Ud. erre que erre.
Continúa Ud. prcurándome información de sus viajes, almuerzos, dolencias, pago de tasas y arbitrios y cheques estadounidense de escasa cuantía, lo cual no me interesa en absoluto, porque para almuerzos me basta con Arguiñano; para viajes con El Corte Inglés y para pagos de tasas con las propias.
Comprenderá por lo expuesto anteriormente, mi desilusión mayúscula por el Blog de Ud.
Comprendo, asimismo, que no derramará abundante lágrimas por mi despedida y ello me reconforta:¡Hasta luego, Lucas!.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo