Ayer por la mañana di mi conferencia en la Parroquia de Chestokova, por la tarde di otra conferencia en una inmensa sala de cine de Kinépolis. Habían previsto que fuera otro el lugar, pero al no poder ser, buscaron este auditorio para alojar a tanta gente.
En la tarde, a causa del cambio horario, tenía tanto sueño que mi único esfuerzo durante toda la hora y cuarto, fue no dormirme. Dicen que hablé bien, pero yo no me acuerdo de nada, sólo del esfuerzo en que no se me cerraran los ojos, del esfuerzo para no dormirme en mitad de la conferencia. Os aseguro que hubiera sido una situación muy embarazosa. Despertarme y encontrarme con más de trescientas personas mirándome fijamente.
Al mediodía, comimos en el restaurante El Cardenal (no es broma) con el padre Daniel Gagnon, un santo varón. Nos contó como tuvo una visión en un momento de su vida sacerdotal en que se vio como un río seco, y cómo a partir de entonces su vida cambió. Yo le escuchaba con devoción, con veneración. Diciendo en mi interior: cuando crezca quiero ser como él.
Por lo demás, el día se me va repartiendo bendiciones. Me encanta bendecir a la gente. Pongo la mano sobre la cabeza y oro en silencio al Señor. En seguida una masa de cien o doscientas personas se arremolinan alrededor mío. Os aseguro que bendecir a esta gente llena de fe, de humildad y de sencillez es una de las cosas que más me gustan.
El carácter mexicano es quizá el mejor carácter del mundo. Es cierto que hay delincuencia e inseguridad. Pero eso es fruto de unos pocos, de una minoría. El resto de la población es religiosa, amable, llena de bondad, con un corazón ardientemente religioso. Como siempre, unos pocos afean la imagen de toda una nación. Pero el trato humano aquí es sustancialmente más agradable que en cualquier otro lado del mundo que es más seco, más frío, menos cordial.
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Recordado padre Fortea: Soy profesor de Formación Católica en el Colegio Cumbres de la ciudad de Mérida, Yucatán, México. Tuvimos la fortuna de escucharlo en una conferencia por invitación de los Legionarios de Cristo con los que trabajo, imparida en la Iglesia de María Inmaculada de esta ciudad. No la he olvidado hasta hoy, algunos años han pasado y sus palabras siguen presentes en mis oídos. Quiero enviarle un afectuoso saludo y comentarle que siempre es citado en mis aulas por los alumnos que han leido su libro "Summa Demoniaca". Gracias por ser un sacerdote tan auténtico y entregado. Con mis oraciones.
si me gusto mucho porque es el vivir normal suyo que lo da a conocer y uno puede llegar a conocer que ustedes son tan sensibles como nosotros y que estan aqui en la tierra como una bendicion del padre para acercarnos mas a el
HOLA PADRE, ENTRE A SU PAGINA PORQUE ESTABA BUSCANDO EN GOOGLE ACERCA DEL PADRE DANIEL GAGNO A QUIEN ACABO DE CONOCER EN UN RETIRO Y MI MENSAJE ES PARA DECIRLE A USTED QUE DIOS LO BENDIGA POR DECIR COSAS TAN BONITAS DEL PADRE DANIEL Y QUE OJALA ASI COMO A USTED LO INSPIRO MUCHO A MI TAMBIEN ME AYUDO MUCHISIMO A ESTAR MAS CERCA DE DIOS Y EN SABER QUE EL TIENE UN PROPOSITO CON CADA UNO DE NOSOTROS SOLO ESPERA A QUE NOS ABANDONEMOS EN EL Y NOS ENTREGUEMOS DE CORAZON, CUIDESE MUCHO PADRE, GUSTO CONOCERLO.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo