Cierto amigo mío me dijo hace pocos días: ¿verdad que a veces estamos tan tranquilos sin saber lo que nos espera?
Es cierto, le dije. Tan felices y tan tranquilos, sin saber que cinco minutos más tarde se va a desencadenar una tormenta contra nosotros. Tan felices sin saber que por debajo ya se están moviendo piezas contra nosotros.
En el caso de hoy ha sido una mujer que ha hecho una tragedia de un comentario que le he hecho. Un comentario muy meditado, hecho desde la tranquilidad y el deseo de ayudarle.
Resultado: una bomba. Hasta yo mismo me he asustado ante la explosión provocada.
Años de trato, infinidad de horas compartidas, tantos amables detalles de cortesía por ambas partes, arrasados ante una reacción que como una ola atómica lo ha barrido todo.
Creo que todos hemos conocido situaciones como ésta. Me he encogido de hombros y he tratado mirar más alto, más allá, por encima de la impredecible, caprichosa e injusta conducta humana.
Los comentarios para este post están cerrados.
Total qué más que agradecer a Dios por la variedad de estados de ánimo y por la inexcrutable riqueza de los mundos pluriversales: pluriemocionales, plurineumáticos y plurisomáticos que determinana nuestra profunda indeterminación en las acciones retro, endo, feno y genoactivas en tensión a caracterizarnos como seres complejos y bellos
Sobre el tema de la complejidad que seguramente nos aborda en esta ocasión, podemos decir infinidad de cosas; en un primer momento faltaría evaluar el estado por el cual atravezaba esta persona teniendo en cuenta que cada ser humano es un multiverso, segundo, el tono con el cl cual ud seguaramente le habló, que desencadenó un choque emocional que esta persona no pudo contener y tercero los factores ambientales que determinaron el encuentro y todos los elementos de aleatoreidad que favoreceron este curioso e intempestivo encuentro de dos mundos que en ese momento se exponían a sí mismos por medio del diálogo
Padre Fortea: Aunque no le conozca personalmente, desde México he seguido desde hace mucho su importante labor. No se angustie, (aunque yo sé que no lo hace, pues es una persona espiritualmente muy fuerte), muchas personas somos autodestructivas, y solemos atacar y lastimar a aquellos que reflejan lo que nosotros no tenemos. No haga caso de los ataques, habemos muchos en el mundo que le queremos y oramos por Usted, y oraremos también por la salvación de esa persona que usted menciona. Bendiciones.
Se me olvidaba decirle que yo soy muy amig@ de mis amigos y les perdono todo, ya se soy tont@
Hola a todos ya estamos de regreso de unos ejercicios, Padre paciencia con la Sra, creo que la pincho un demonio y de los que no estan entrenado (se ha leido cartas del diablo a su sobrino) pues que mas quiere paciencia y oracion un saludo
Es cierto. Todos hemos conocido situaciones como la que describes.
Al menos yo he padecido una muy similar, casi idéntica, que terminó con años de amistad y trabajo en común gratificante y fecundo.
Somos inpredecibles porque hay algo en nuestro interior que necesita ser sanado y de vez en cuando sale como un vómito, como lava de volcán que entra en erupción. Son esos pequeños "demonios" que nos poseen, deberías saberlo amigo exorcista.
No te quepa duda que esta amiga necesita más que nunca tu ayuda. Pero ella no lo sabe, he ahí el drama.
En la vida todo se hace y deshace como un ovillo de lana.No nos queda mas que contemplar atónitos el devenir de los contecimientos;porque aún no nos conocemos a nosotros mismos y menos aún alos que nos rodean.No hay psicología que explique esto.Ya vendrán dias mejores.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo