Siempre me he sentido feliz con la Iglesia y en mi Iglesia. Quizá porque le he pedido muy poco. Quizá porque siempre la he aceptado como es. Tal vez esa felicidad se funda en el hecho de que en ella he encontrado siempre lo que he buscado, porque en ella hay de todo.
La Iglesia es tradición, pero no es sólo tradición. La Iglesia es Historia, pero también Futuro. La Iglesia es racionalidad y misterio. Es Jerusalén y Cuenca, Bucaramanga y Catskill.
Hoy descubro al sucesor de Bernabé y Bartolomé en un párroco descamisado de una barriada. Un cura un poco desorganizado, e incluso un poco desastre, pero cuya labor, cuyas ilusiones, son las de esos apóstoles primeros.
Sí, a esta altura de mi vida, escucho mejor que nunca el mensaje de los Primeros en boca de un imperfecto cura de pueblo.
Veo el misterio eclesial vivo, presente. Ahora, cerca de los cuarenta años de vida, he aprendido a ver más allá de las hojas, más allá de las ramas.
Pido poco a la Iglesia. Y la verdad es que encuentro mucho. La Iglesia, como realidad entera y verdadera, nunca me ha defraudado. Jamás de los jamases se me ha pasado por la cabeza el abandonarla. Ella es la seguridad, la esperanza, de que Jesús además de dejarnos un buen ejemplo, nos dejó un mensaje perdurable.
Cada año que pasa me vuelvo más comprensivo, más transigente, más flexible. Todo dentro del dogma, todo dentro del Magisterio. Pero cada vez más tolerante. PD: El jueves viajo a Nueva York a dar conferencias. También iré a Catskill. Sí, efectivamente, ese lugar que he mencionado antes.
Los comentarios para este post están cerrados.
Pido poco a la Iglesia. Y la verdad es que encuentro mucho.
María pide menos en Amsterdam y Medjugorje: "... pedid dentro del Padre Nuestro: habita, Señor, Espíritu Santo, en el Corazón de Todos los Pueblos ..." y la respuesta del Mundo, incluída la de la Iglesia Católica, es una conmemoración día a día de la visitación de la Madre de la Iglesia de Dios como Señora de la Salette. ¡Dolor, dolor, mucho dolor contra la ternura de Yahvéh Sebaot!
!Shalom, Israel¡
Es la tercera vez en una semana que se he oido cosas similares a tres sacerdotes y a algún laicos.
Felicidades por la reflexión, yo también estoy en casa en la Iglesia
La Iglesia es mi casa, comparto su sentimiento. Es hermoso sentir a Jesús en ella, con todo lo que ella tiene de santa y de pecadora. Amo servir en la Iglesia y es que desde el servicio el pesimismo desiste.
Tengo esperanza de que al final como Cristo lo prometió, Él prevalecerá sobre el mal y la Iglesia su esposa, celebrará triunfante.
Hola P. Fortea: Le felicito por su Iglesia, nuestra amada Iglesia con sus manchas incluidas.
En que conferencias estará en Nueva York? Es que estoy en esa urbe y me gustaría asistir, si es posible. Gracias!
Vive Vd en una organización más flexible que la mía, porque si bien es cierto que la Iglesia exige mucho, al final, se conforma con poco. Sobre todo ahora que está tan maltratada y achacosa. No sé si esa tolerancia con las desviaciones dogmáticas y abusos litúrgicos y cierto desmadre en materia de costumbres, es consecuencia de la falta de energías que derivan de debilidad orgánica, o de algunas patologías,
Si yo estuviese en lugar de Benedicto, lo que haría es una buena purga, como el los tiempos de papá Jósif, pero finamente, claro. Si Vd supiera la cantidad de territorio de que dispongo en Siberia... Bien fresquitos que iban a estar unos cuantos, bien atendidos por personal especializado en reeducación y concienciación, etc etc...
Aunque va Vd a territorio enemigo, que tenga mucha suerte. ¡Cuídese, tovarich, que el jueves es 11-S! Y cuide a su madre la Iglesia, que está muy malita...Tiene el enemigo fuera y..., dentro. Es lo peor.
Lunes, 13 de febrero
Padre Fortea
Francisco Baena Calvo
Alfonso Saborido Salado
Pedro Tarquis
Angel Moreno
Juan Jáuregui Castelo
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
José Mª Castillo
Sor Gemma Morató
Julián Moreno Mestre