Estoy relajado. Aunque parezca una broma, me anima saber que hay tanta gente que ha rezado por mí. Mi tranquilidad la achaco a eso. Ésta ha sido la colonoscopia presbiteral más conocida de todos los tiempos. Seguro que hubiera podido haber colonoscopias episcopales más famosas, pero ellos decidieron el sufrimiento y el silencio.
Ésta mía la conocen hasta en Tirgijistán. Hasta en los despachos de la Congregación del Clero no se hablaba de otra cosa a la hora del café.
Jueves, 31 de mayo
Padre Fortea
Religión Digital
Juan Fernandez Krohn
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo