No sé hablar italiano, absolutamente nada fuera de cuatro frases hechas:
-ah, la pizza
-Mamma mía, questo e il bambino!
-Arrivederci e buona sera.
-Le voi a fazer una proposizione que no vai a poder rechazare.
Por eso digo con toda precaución que me ha parecido entender en un reportaje sobre Pablo VI, que allí se decía que él le pedía al Señor que el día que se lo llevara, lo hiciera sin que se diera cuenta.
No seré yo quien critique los gustos pontificios, pero yo de siempre le pido justo lo contrario: me gustaría darme mucha cuenta, estar apercibido desde meses antes.
Escucharía más a Bach, leería más la Biblia, haría penitencia, dedicaría largas horas de oración ante el Santísimo Sacramento, arreglaría mis asuntos terrenos.
No perdería mucho tiempo en despedidas, o mejor dicho ninguno. Ya se enterarán.
No perdería, creo, mucho tiempo en acabar los libros que haya dejado a medias. Para mí la literatura siempre ha sido un ingrediente de mi vida, no un monumento funerario.
Y saborearía cada día como si fuera el último: el último paseo, el último helado, la última paella, la última vez que veo La Misión, la última vez que veo Blade Runner, las últimas páginas que escribo antes de despedirme de este mundo. Sin duda pensaré mucho qué es lo último que escribo. Aunque ahora me muriera, mi disco duro tiene obras mías para parar un tren. Las editoriales podrán seguir publicando años y años después de mi entierro.
Pero os aseguro que si me es posible -lo digo ya ahora, tantos años antes-, me gustaría irme despidiendo de la vida a través de este blog, post a post. Pienso disfrutar de mi propio quebrantamiento físico, día a día, síntoma a síntoma. Contemplar mi propio desmoronamiento con la flema del observador ajeno que observa la gran obra de arte de la deconstrucción. Paladeando el proceso. Porque siempre me ha parecido que ese hundimiento lento, pausado, está lleno de poesía. Es la última gran lección de la vida, la última sinfonía que oímos, con sus propios tempos, con su propia armonía, un adagio grandioso.
"La misión política de Cristo"
http://lacomunidad.elpais.com/periferia06/posts
El Blog de Cordura
...completaré yo. Como este post en dos partes. Cuídese y no se olvide del testamento...
Pienso que su existencia no tiene por qué ser tan decadente. Tiene Vd veta de político, o de hombre de negocios, o de ambas cosas a la vez, que no son incompatibles, sino todo lo contrario.
Lo prueba el que una de sus frases italianas, todas tan famigliares, es "Le voi a fazer una proposizione que no vai a poder rechazare", tan del gusto del actual Ministro de Justicia, Sr Bermejo. Si no es en la política, destacará en el mundo de los negocios.
Pero cambie de look: deje tanta vestimenta negra, compre una gabardina blanca, aprenda las artes de la caza mayor y las regatas, cultive selectas amistades y famiglias. Llegará lejos. Créame.
Siendo la literaria una de sus facetas, no olvide escribir su testamento y mencionarme él. Es un asunto terreno que conviene dejar arreglado. Ya me avisará el Notario cuando llegue el doloroso momento de heredarle.
En cuanto a los libros que deje a medias, no se preocupe, déjelos de mi cuenta, que ya los...
Padre. Ojalá la mayoría tuviera el valor que tiene usted. ¿Se da cuenta? Sólo leer pensamientos de ese tipo es muestra de su valía, como hombre y ministri Dei, y la de sus detractores, que en su blog le dedican sin cesar sus "perlitas de sabiduría".
Me gusta mucho su frase: "No perdería, creo, mucho tiempo en acabar los libros que haya dejado a medias. Para mí la literatura siempre ha sido un ingrediente de mi vida, no un monumento funerario." Yo escribo en mi blog, y he escrito algunas otras obras... nada, paso por una atapa formativa como escritor... puede que jamás trascienda... Pero donde fallo enormemente es en lo del "monumento funerario". La literaratura tiene un peligro, puede servir de parapeto, peor aún de blocao acorazado contra las sombras del fracaso. Por muy bonita que sea una fortificación (los francesces lograron mucho su inútil línea Maginot), no deja de ser una solución pasiva, incluso una huida hacia la consecución de una vida digna.
http://www.molestolue...
Viernes, 5 de diciembre
Padre Fortea
Jordi Llisterri i Boix
Sor Gemma Morató
Virtudes Parra
Asoc. Humanismo sin Credos
Máriam Mudarra
Gonzalo Díaz
Octavio Cortés
Juan Fernandez Krohn
Miguel Ángel Malavia
Siro López
ADIÓS AYER
Jaime Vázquez Allegue
Daniel Salsamendi
Miguel Blanes Coll
Julián Moreno Mestre