La gloria a ese Ser Infinito ha producido una eclosión de belleza como nunca se había visto: el Vaticano, la mayor concentración de belleza que hayan visto los siglos. Algunos iconoclastas, algunos simples, quieren destruir esta obra magnificente en honor de Él, quieren vender/alquilar/arrasar una obra que curiosamente no es un templo, sino un microcosmos. ¿Creen ellos que con esa desmembración, que con ese homicidio a la hermosura se arreglarían las cosas? Por supuesto que no.
¿Recobraríamos nuestro buen nombre eclesiástico por vender el Lapidario Hebreo o la colección de tapices del siglo XV, o la menos conocida colección de carrozas y coches papales? ¿No sería eso una especie de compraventa? ¿Vendo estas piezas para recuperar mi buen nombre?
Desde luego hay en ciertas salas no abiertas al público, tal acumulación de piezas mediocres (regalos de Estado, autores menores, etc) que desde luego yo las sacaría a subasta a favor de los pobres. Pero una cosa es eso y otra lo que claman los jóvenes anarquistas. Sin duda, considero que es un bien superior mantener el conjunto como quien conserva una reserva natural.
El conjunto no es sagrado, resulta divisible y vendible. Pero por el bien de los miles de años que pueden quedar de historia de la Iglesia, por el bien de la misma Humanidad que disfrutará de la existencia de ese conjunto, se ha hecho bien en preservarlo.
Pero la iconoclastia, la revolución, la reforma fanática siempre ha sido cuestión de ideales. Ideales? radicalismos frente a bon vivants. Sin Papas pecadores nunca hubiéramos tenido esa obra de arte llamada Vaticano.
El fanatismo puritano iconoclasta frente a la alegría de vivir renacentista. Por mi parte, que siga ese rozar de telas bordadas con hilos de oro, que continúe esa danza de mitras.
Sin voluntad de ofenderte. Solamente para que te dés cuenta que la caricatura que tú y otros hacéis de los "Progres", poco tiene que ver con un Catolicismo auténtico, es decir "Universal", y con capacidad de verdadero diálogo con todos los hombres de buena voluntad que existen en el mundo.
Son muy notables las incoherencias del P. Fortea en el campo de la estética.
También llama mucho la atención, su público de lectores, formado ante todo por "anti-progres" (e.g. Ängel y otros), con poca capacidad de diálogo abierto e inteligente hacia el mundo moderno. Un rasgo de fanatismo, por desgracia muy característico de cierto catolicismo oficial en España. La mejor explicación de este rasgo típicamente español, la ha dado Unamuno, en su libro "Sobre el casticismo".
Aunque, gracias a Dios, no todos los católicos en España son como el público habitual de lectores del P. Fortea.
Angel,Fortea
¿La vida de un ser humano que muere de hambre no compensaría vender lo invendible?
Vds.mismos.
O bien, valoran muy poco su propia vida; lo más preciado que tenemos.
P. Fortea. Al releer su post, me fijo especialmente en su referencia al "baile de mitras" y lo pongo en relación con la ilustración de su post de ayer.
Atando estas dos moscas por el rabo, alcanzo la conclusión de que dicha ilustración representa una mitra invertida, y de color negro. Ergo, la ilustración de ayer debería haber acompañado al comentario de hoy y viceversa.
Ya sé que no me va a contestar porque, según confesión propia, Vd no lee los comentarios que de buena fe le hacemos sus sufridos lectores. Con todo, me atrevo a rogar de su benevolencia se sirva aclararme si la conclusión a que he llegado es verdadera o no.
Seguiremos bordando.
Si Jesus volviese a la Tierra, ¿predicariá en el Vaticano?, ¿predicaria en esas maravillosas y riquisimas obras de arte y joyeria que son algunas catedrales?.
Jesús predicaba en las plazas a los más pobres, a los marginados, no tenia más que una túnica. Nunca he leido que Jesús predicara sobre la acumulación de riqueza, nunca he oido que Dios necesite de las pobres obras de joyeria que le ofrecemos. Cuando Jesús hablaba no pedía riquezas, pedia amor, compasión, solidaridad, jamás dinero, joyas, fincas. Cuando Jesus en la última estableció la Santa MIsaa ¿de qué material era el caliz? ¿de oro? ¿de plata?
siempre que oigo a algún "progre" animar y -si pudiera- obligar a la Iglesia a despojarse de sus posesiones recuerdo el suceso de Judas: María Magdalena acababa de romper un frasco de carísimo perfume para embadurnar los pies de Jesús. Judas dice ¡qué gasto!. "Podría haberse ahorrado este derroche y darlo a los pobres". El evangelista aclara "pero no porque le importaran los pobres, sino porque era avaro y era el que llevaba la bolsa y metía mano en ella".
Cualquiera de los "progres" que exija a la Iglesia repartir sus posesiones debería demostrar que le importan en algo los pobres, es decir, que demuestre lo que hace o se preocupa por ellos. Si fuera honesto consigo mismo, se daría cuenta que la Iglesia es de las pocas instituciones que se dedica a los pobres de manera desinteresada porque ve en ellos la figura de Jesucristo.
Que pesaditos sois los progres!! siempre dando el coñazo con las purezas evangélicas... v uestas musas son: Pepiño Blanco, Bibiana Aido, Pedro Zerolo, y el innombrable??
La riqueza y el boato está reñido con la secillez y humildad evangélica.Ya lo dijo Jesús:¡Qué díficil que en
tre un rico en el Reino de los Cielos!.El Vaticano y la Iglesia en general,sería más auténtica si se desprendiese de todo lo que le sobra.Menos mal,que nos queda el consuelo de que Jesús prefirió a los
pobres,sencillos y a los que no tienen dónde caerse muertos.Todo lo demás es puro artificio.La iglesia
a veces,lo es.
"El conjunto no es sagrado; resulta divisible y vendible".
Los ladrones que quieren quedarse con los bienes de las parroquias aragonesas despositados en el museo de Lérida, no compartirán con Vd esta afirmación. Además, le acusarán de poseso del anticatalanismo. Una posesión más en su haber, P. Fortea.
Cuando acabe la parte estética museística-turística, ¿entraremos ya en el meollo de la cuestión: los aspectos litúrgicos y de frutos espirituales que ha tenido para Vd esta visita, no?
Como le veo instalado en la sensualidad, le sugiero dedique al final de la serie unos capítulos dedicados a las escapaditas en la noche romana; venga, P Fortea, que todos somos pecadores, no solo los Papas. Seremos discretos.
Se hace difícil entender sus post. Empieza con una crítica a una estética que dice que no gustarle, (y que simplemente no entiende) y acaba por alabrla para contrarestar lo que llama pensamiento iconoclasta. Pero ¿quien alquila?, el propio Vaticano alquila, de no ser así le costaría bastante más sufragar el gasto de todo eso, o si acaso no tendría la oportunidad de sacarle un buen pellizco en beneficios gracias a museos y visitas.
Osea, que gracias a Papas pecadores e ignominiosos Roma disfruta de estética, ¿y vale la pena eso?, porque yo no sé si vale la pena la ignominia de un pintor o un músico degradado por disfrutar de su obra, aunque ame profundamente su obra... A mi me cabe la duda como simplee diletante, me sorprende que a un mensajero del amor evangélico no le quepa la duda después de dos mil años de graves errores, solo por un pedazo de moaré o una columnata dorada. Sí, me soprendee está seguridad pero, al mismo tiempo, me explico entonces ciertas inmoralidades.
Domingo, 7 de septiembre
Padre Fortea
Rodrigo del Pozo Fernández
Francisco Baena Calvo
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
José María Rodanés Martínez
Ricardo Próspero Morales
Daniel Salsamendi
Reverendo
María Teresa Valles
Fidel Mateos Rodríguez
Pedro Tarquis
JC Rodríguez, A Eisman
ADIÓS AYER
Sor Lucía Caram O.P