Me doy cuenta ahora mismo de que mi religiosidad, mi vivencia de la religión, mi vivencia del contacto con Dios, está centrada de forma consciente e inconsciente en unas cuantas cosas, hechos o situaciones, no demasiadas.
Por ejemplo, reconozco que medito y recuerdo poco el hecho de la Resurrección, mientras que la Cruz está siempre presente como un elemento afectivo y no sólo intelectual. La Cruz con el crucificado, o también en sus múltiples variantes góticas, de bronce, con gemas, pétreas o medievales. En este caso, el signo me lleva de forma inmediata al concepto.
Reconozco que tengo muchísima devoción a los santos, casi de un modo medieval. Así como mi vivencia de la misa suele darse de un modo monástico, sacrificial.
(Hoy he escrito mucho, me he embalado. Así que lo he partido en dos. Mañana pondré lo que falta aquí. Del texto que falta sólo puedo decir que acababa con esta frase :)
Aun así, he conocido a muchos tipos bastante peores que yo. Y eso a pesar de que un comentarista me dijo hace unos días: cretino, es usted un cretino.
Realmente, uno puede dedicar su vida a Dios, y estar sumido en si mismo. La iglesia siempre comete errores (su historia es larga y variada), pero no Dios. Es dificil, pero lo fundamental es el ejemplo, y no palabras sonoras que quedan bonitas en un texto. ¿Para que murió Jesucristo?, para dar ejemplo de vida, amor, sacrificio y esperanza. ¿Que predicaba? Que nos amaramos todos como el nos amó. No hay que ser rebuscado, solo tendriamos que ayudar al necesitado, y, tratando bien a nuestro seres cercanos, no despreciar jamas a nadie por ningun motivo ¡lo hacemos tantas veces! Lo auténtico sería tratar a todo el mundo con respeto, sin la soberbia de creernos en posesión de la verdad. ni rebuscados en la actitud espiritual, haciendo alardes de cosas innecesarias y hasta ridículas. Actuar con y desde el corazón, manteniendo firme el cerebro, pues Dios sabe hasta el más íntimo de nuestros sentimientos.
Mi querido P. fortea:
Yo que tambien soy sacerdote me parece increible que estes todavia anclado en la Cruz, en el Sacrificio de la Misa y en tus devociones "medievales". Hace ya tiempo que la Teologia y el Magisterio nos predicó que debemos seguir al Crucificado pero "celebrar" y "predicar" al Resucitado. Ese es el termometro de nuetsra fe (1Cor. 15): nuestra vivencia (sobre todo en nuestra celebracion eucarística) de la gran Experiencia de la Resurreccion del Señor.
Te percibo excesivamente centrado en temas de exorcismos y tenebrismos medievales mas que en una valiente y actual evangelizacion del Señor Jesús. Hoy el hombre actual necesita de pastores y testigos que le remitan al Dios vivo mas que al pasado y un pasado oscurantista y triste.
Un saludo fraterno. Jose domingo
El problema puede surgir cuando uno no reconoce que haya ningún tipo mejor que uno
"he conocido a muchos tipos bastante peores que yo"
y mejores también, seguro; pero eso nos pasa a todos.
Domingo, 6 de julio
Padre Fortea
José María Rodanés Martínez
Miguel Ángel Malavia
ADIÓS AYER
Máriam Mudarra
Fidel Mateos Rodríguez
Rodrigo del Pozo Fernández
Octavio Cortés
Daniel Salsamendi
Asoc. Humanismo sin Credos
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
Eleuterio Fernández Guzmán
Pedro Tarquis
Alfonso Saborido Salado