Blog del Padre Fortea

Los escudos eclesiásticos

30.09.14 | 22:52. Archivado en Con clave


Este escudo es de una diócesis de Estados Unidos y lo pongo aquí como ejemplo de un óptimo diseño heráldico. Se dice mucho con pocos elementos, y estos organizados de un modo tan equilibrado y bello que para mí es uno de los más bellos escudos eclesiásticos que he visto nunca.
Quiero pedir a los sacerdotes que me lean que aconsejen a los nuevos obispos que los escudos se los diseñen profesionales. Hay gente que sabe mucho, muy erudita en este tema, que sin duda harán esa tarea de forma gratuita.
Diseñar un escudo supone charlar con el interesado (el obispo electo), conocer su personalidad, preguntarle qué quiere expresar, qué quiere comunicar a la gente con su escudo. Lo lógico es darle al interesado varias opciones, conversar con él, ir cambiando el proyecto como fruto del diálogo y la discusión. Cuando se hace así, el resultado es algo como el escudo que he puesto arriba.
Esta tarea la hice una vez en mi vida para un obispo africano. Después de todo mi trabajo e interés, el obispo electo encargó a otra persona algo que le gustaba más. No voy a decir de qué se trataba, pero era el elemento más antiheráldico que uno se hubiera podido imaginar, hasta una cabeza de mono hubiera quedado mejor. Hasta un mono agarrando una cabeza de gallina cortada hubiera quedado mejor. Pero él se sentía más cercano a la gente con esa cosa llenando todo el escudo en un único campo. Pues nada, ya lo decía mi abuela: Más vale un gusto que cien panderos.
Sea dicho de paso, he puesto más sermones:http://blogdelpadrefortea.blogspot.com.es/2013/05/sermonario.html

Post data: El obispo seguro que es muy bueno. Pero su escudo es muy malo. Y un escudo malo no se puede arrepentir. Seguirá siendo malo para siempre y por siempre.


La soberanía

29.09.14 | 14:42. Archivado en Con clave


En España nos dirigimos hacia un choque de locomotoras. Sin duda, el calendario se va acercando a las semanas en las que la cuestión nacionalista catalana entrará en una fase de guerrilla urbana nocturna a cargo de grupos radicales violentos: quema de oficinas estatales, disturbios callejeros, etc, mientras Artur Mas tiene que declarar ante algún juez y volver a su casa en espera de juicio. Mientras un Mas martirial se pasea por juzgados y platós, los antisistema van a hacer su agosto en los barrios de Barcelona.

¿Y después? Después, más o menos un año después de toda esta penosa situación, un referéndum esta vez sí autorizado por el Estado. A lo mejor alguien piensa que después de enviar a los tanques, los independentistas se olvidarán del asunto. Siempre hay gente que lo arregla todo con tanques. En la barra de un bar, todo se arregla con tanques y mano dura. Pero en el mundo real las cosas son más complejas.
Ir del punto A al punto B es ya inevitable. Lo que sí que era evitable es el sufrimiento intermedio entre esos dos puntos. Ahora las locomotoras van tomando velocidad y no hay marcha atrás.
Los argumentos a favor del referéndum y a favor de que sean los catalanes los que decidan si quieren o no seguir en el estado español ya los he dado en anteriores posts y claramente estoy a favor del referéndum por las razones que he expuesto y no voy a repetir. Estoy a favor de la unidad de España, pero a favor de que los catalanes decidan su futuro.
Pero permítaseme decir que, a nivel teórico, es cierto que la soberanía en un Estado pertenece a todos los ciudadanos. Es decir, un habitante de Soria no puede decidir nada en cuanto a materia de soberanía ni siquiera en el perímetro de su propia casa. La soberanía es un concepto jurídico que se haya totalmente por encima del hecho de que ese señor de Soria sea el dueño de su chalet en ese terreno. Podrá ser el dueño, pero la soberanía sobre ese terreno pertenece a la nación. Y por eso la nación podría imponerle limitaciones respecto al uso de su casa (hay varias razones legales para ello), expropiarle de su propia casa o podría detenerlo y sacarlo de ella a la fuerza.
La soberanía ni siquiera me pertenece a mí o a éste o al otro o a un grupo por grande que sea, sino a toda la nación en conjunto. Y la nación ejerce su soberanía sobre todas y cada una de las partes de ese territorio. Siendo indiferente lo que piensen los habitantes de ese pueblo, de esa provincia o de esa región. Porque la soberanía no les pertenece a ellos. Del mismo modo que es indiferente lo que piensen los habitantes de un pueblo acerca de que yo sea propietario de mi propio piso, también es indiferente a la soberanía del Estado lo que piensen los habitantes de un islote. La soberanía no les pertenece a los habitantes de ese islote, los cuales simplemente moran allí. Es cierto que las Islas Canarias pertenecen tanto a un gallego de Orense como a un canario de toda la vida, exactamente igual.Hay que dejar claro que esta polémica no es entre soberanía y libertad. Sino entre soberanía española o catalana. Lo que está en juego no es la libertad (los catalanes ya son libres), sino quién ejerce la soberanía sobre un territorio determinado.
Si Cataluña es independiente algún día (yo estoy convencido de que lo será), ejercerá la soberanía exactamente igual que España. Porque la soberanía no es fraccionable, divisible o delegable. El concepto de soberanía es un concepto supremo, por encima del cual sólo estaría Dios. Nada está por encima de la soberanía, ningún organismo, ninguna autoridad. Ni un grupo supranacional, ni un grupo intranacional. La soberanía, por definición, es soberana y no se somete a nadie. Por eso se tiene la soberanía o no se tiene.
Pero no es ésta una cuestión de libertad. Una persona en un territorio es libre o no lo es, cuestión independiente es quién es el sujeto de la soberanía si un grupo más pequeño o un grupo más grande. ¿Se es más libre por estar incluido en un grupo soberano más pequeño? Evidentemente, no. Tiene sus ventajas y tiene sus inconvenientes, pero la libertad es la misma. ¿Son más libres los habitantes de la Isla de Malta o los de Alemania?
Determinar quien va a ser el sujeto de la soberanía nunca ha constituido parte de los derechos de la persona, salvo en el caso de invasiones, porque desde un punto de vista del Derecho Constitucional y de la Filosofía del Derecho no existe tal derecho como un derecho personal. Pues la soberanía es un hecho, algo que viene dado y que por su misma esencia va a resistirse a ser dividido, limitado o menguado. 

Por eso las Constituciones no incluyen la clausula de la secesión. Porque la soberanía tiende a mantenerse inalterada como máxima expresión de poder. Las delegaciones de poder subsiguientes sí que serán limitadas por el Derecho. Pero nunca el Derecho va a limitar en modo alguno la fuente primigenia del Poder de un Estado. Tiene su lógica: la soberanía tiende a su preservación por propia definición. 

Sería como si el reglamento de funciones del presidente de una empresa estipulara el modo en que el presidente se va a suicidar. Si el presidente se va a suicidar, lo hará sin seguir ningún reglamento y no lo hará porque lo diga un reglamento. Un Estado no destruye su soberanía con gusto y placer, lo hará siempre tras un proceso desagradable.
Del mismo modo, toda sedición ocurre a la fuerza, por virtud de la fuerza. Todo ordenamiento jurídico se resistirá a ello con todas sus leyes. Lo contrario sería como regular el suicidio, el suicidio de la soberanía perfecta y plena.
Lo que he dicho me parece claro, ahora bien, la Ley tiene sus límites en su aplicación y no se puede imponer a más de la mitad de la población una soberanía no querida, digan lo que digan las leyes. Esto es un hecho. Pero cuando Cataluña sea independiente querrá mantener (con toda razón) la soberanía tan a toda costa como ahora el estado español. De lo contrario, se entraría en un proceso de cantonalización sin fin: comarcas, pueblos, llegando a la república independiente de mi casa.

Como sacerdote, lo único que pido es que pasemos del punto A al punto B del modo menos doloroso posible. Todos somos hermanos, tenemos formas distintas de pensar (ni siquiera es obligatorio estar de acuerdo con lo que he escrito), al menos no aumentemos el odio, la exacerbación de los espíritus, porque después estas cosas se pagan con sufrimiento de seres concretos. Ninguna división administrativa (no otra cosa son las fronteras) merece que se derrame la sangre de los hijos de Dios. Las divisiones administrativas están al servicio del hombre y no al revés. No idolatremos ni a España ni a Cataluña que a nuestro Padre que está en los cielos estas cuestiones le parecen pueriles. Desde la eternidad, todos estos asuntos que poca cosa nos van a aparecer.


Qué gran cosa es ser obispo II

28.09.14 | 20:37. Archivado en Con clave


Si alguien me preguntara qué es lo que más me cuesta de aceptar en la Iglesia, le diría que dos cosas. Una de ellas es tener que besar el anillo episcopal de alguien humano, muy humano, investido de un poder apostólico de consecuencias tan trascendentales. Cuántas veces en mis viajes he besado anillos santos y sagrados en manos terrenas. Beso el poder apostólico portado en una mano que es barro. Y lo beso haciendo un gran acto interior de aceptación.

Tanta gente habla de que hay que reformar la Iglesia; y se fijan en tonterías. A los ignorantes, las tonterías que brillan les llaman mucho la atención. Cuánto daría yo porque se reformase la Congregación de Obispos. Porque si el obispo es el que toma las decisiones, allí en esa congregación se decide a quien se elige para tomar esas futuras decisiones. Señor, sitúa prelados santos en esa congregación.


Qué gran cosa es ser obispo

27.09.14 | 11:35. Archivado en Con clave

Lo propio del obispo es tomar decisiones. Es un hombre elegido para determinar. Toda su vida episcopal, su oración, su formación permanente, sus conversaciones, deben estar en función de ese hecho: él es el que toma las decisiones.
¡Qué tremendas consecuencias para bien tendrá un nombramiento atinado para una gran parroquia, para el puesto de rector del seminario, para que alguien ejerza como vicario episcopal! Qué benéfica cadena de efectos dará comienzo.
El obispo es maestro, pero su labor específica no es ser maestro. La comunidad tiene sus profetas y sus maestros. La labor específica del obispo no es ser evangelizador. San Pablo en su lista de ministerios eclesiales (en la Carta a los Corintios) determina que por debajo del obispo están los evangelizadores, sin identificar nunca en ninguna de sus varias listas la función de apóstol y evangelista.
Ordenaciones tendrá unas pocas a lo largo del año. Confirmar puede hacerlo cualquier que él designe. Lo propio es tomar decisiones. Decisiones de muchos tiempos, pero las más importantes son las que tienen que ver con las personas. Decisiones que tendrán que ver la evangelización, con el pastoreo, con la enseñanza de la ciencia de Dios, con el discernimiento de los carismas de Dios. Señor, danos santos obispos.


Marcianitos, lo que jugué yo a esa máquina, buf

25.09.14 | 14:41. Archivado en Con clave


Si algún día, en un futuro muy lejano, el Estado decidiera perseguir a los sacerdotes, no tendríamos escapatoria posible. Todo está hoy día repleto de cámaras de vigilancia y los programas de reconocimiento facial están avanzadísimos. Por supuesto, no podríamos comprar nada con tarjeta de crédito. Y es posible que al dinero en efectivo le queden menos de diez años.
En los archivos de Hacienda consta donde vives, así como todas tus facturas. El Estado tiene tus números de teléfono. Sabe todas y cada una de las personas a quien llamas, puede intervenir tu correo electrónico.Sí, en el siglo XXI, será imposible escapar al Estado. La única solución sería encerrarse en casa de un amigo no sospechoso (insisto, no sospechoso) y no salir para nada a la calle: ninguna compra, ninguna llamada, ningún email.
No quiero alarmar a nadie, no pienso que esto vaya a ocurrir en nuestras democracias. Pero, desde luego, no habría donde esconderse. Si algún día ocurriera, yo me escondería en el armario que hace de base al órgano del siglo XVII en Estremera. Es un plan sencillamente perfecto salvo que les dé por quemar la iglesia.

También tengo que mejorar algo el sistema de aprovisionamiento. Los milicianos se extrañarían de ver entrar a tres o cuatro señoras con barras de pan en las cestas. Y más se extrañarían si vienen con muffins, bricks de chocolate líquido y cajas de queso camembert. Además, las señoras dispuestas a ayudarme, para entonces, ya pueden estar por los 130 años de edad. Sí, tengo que mejorar un poco el plan de la logística. Quizá sea mejor que me vaya a Paraguay.


Vamos hacia el futuro

24.09.14 | 15:03. Archivado en Con clave


Para mí, la decisión de ayer del PP de retirar la ley de reforma sobre el aborto marca un antes y un después. Hasta ahora la Iglesia luchaba para que se aprobasen leyes de acuerdo a la ley natural. A partir de ahora, la lucha se irá situando poco a poco en la defensa de la misma Iglesia.
Hasta 1975, el Evangelio era la ley suprema del reino. Y como consecuencia de esto, todas las leyes de la Santa Iglesia, automáticamente, eran leyes de España: qué cambio tan impresionante en 39 años.
Hace cuarenta años, las cruces estaban en lugares de honor en plazas y caminos. Las campanas resonaban diariamente en todos los pueblos para llamar a los fieles al santo sacrificio de la misa. Y todos los cargos se arrodillaban ante Cristo (representado en un crucifijo) para jurar su cargo.

¿Quiero que se implante eso ahora? No. Aquella era una sociedad cristiana. La nuestra ya no lo es. Aquel mundo (tan cercano) ya no existe. ¿Qué engendrará esta sociedad sin Cristo? De momento, la venerable institución de la familia se hunde. Ya ahora, tú que lees estas líneas, acabarás tus días en una residencia, no en una familia. 
Naciste en una familia, pero casi seguro que morirás fuera de una familia, porque la tuya no te querrá en su casa. Dicen que es pequeña y que es mejor para ti. Y así será aunque la casa sea grande y quieras vivir tus últimos días con tus nietos y no entre extraños. Eso sí, te visitarán unas cuantas veces al año. dicen que no tienen tiempo.


Pujol, Gallardón, el PP, el aborto, Podemos y el resto de la paella

23.09.14 | 22:50. Archivado en Con clave


España tiene un 72% de católicos y un 41% dice ser practicante. Un 13 % asiste todos los domingos. Lo increíble es que ese 13% no tenga ningún partido que le represente, que defienda sus intereses, que sea la voz del cristianismo en la sociedad. Somos más de un 10% de la población y no tenemos voz ninguna en los órganos de representación de la voluntad popular. En este país, cualquier minoría, cualquier grupo, tiene más peso político que todos los católicos.
A pesar de ser tantos, los partidos políticos se dividen en dos grupos: los que nos dejan tranquilos y los que están decididos a perseguirnos con todo el poder de las leyes.
La única perspectiva ahora mismo es que, en materia religiosa, el PP se transforme en una versión algo menos anticlerical del PSOE. Yo no tengo poder desde este blog para organizar cosas, ni es mi misión. Pero corresponde a los católicos laicos organizar algo.
Todos los partidos miman a sus electores, incluso cuando no tienen razón. El PP ha decidido dar definitivamente la espalda a los católicos, a la Iglesia y al Evangelio. De momento no es anticlerical. Pero muchos de sus jerarcas políticos ya han dejado bien claro que no les faltan ganas.

¡Que somos un 13% de católicos practicantes! Por favor, ¿hasta cuando esta situación? Hay que ponerse manos a la obra ya. Debimos haberlo hecho hace años. El Poder sólo entiende el lenguaje de la presión popular organizada. Mientras no hablemos su lenguaje, seguiremos sin influir en la sociedad.


La Santa Iglesia y el clero: carta a un sacerdote

22.09.14 | 14:19. Archivado en Con clave

Tú, querido sacerdote que me lees, quizá hubieras podido proyectar mejores iglesias que los que las proyectan. Quizá supieras organizar las ceremonias de la catedral mejor que quien las organiza ahora. O quizá tú hubieras sido un gran teólogo, porque eres más inteligente que otros que son profesores de la facultad, pero te dedicaron a la parroquia de un pueblo. Tal vez hubieras sido un gran obispo, mejor que otros, pero te destinaron a un pequeño puesto. Pero recuerda que la vida es el resultado de un destino marcado por Dios. La vida no es el resultado de un viento azaroso que te arrastra como una hoja seca. Detrás hay quien mueve los hilos. Son muchos los caminos que se entrecruzan, son muchas las aguas que te arrastran por caminos que desconocías, son muchos los bombos girando de los que se extraen bolas. Pero detrás solamente hay una Voluntad Suprema. Por eso, tranquilo, toma la vida como la materialización de esa Voluntad. Y forma parte de lo decidido por esa voluntad permitir que el menos capacitado se dedique a ocupaciones aparentemente más importantes. Pero lo realmente importante es hacer lo que se nos ha encomendado.
Tú con tu voluntad quieres hacer muchas cosas. Pero hay una Voluntad que ha hecho con tu voluntad lo que ves.


Manifestación contra el aborto en España

21.09.14 | 21:37. Archivado en Con clave

A principio de los años 80, la Iglesia en España defendía el valor sagrado del matrimonio frente al proyecto de ley de divorcio. Antes de 1985, se encontró tratando de preservar no el matrimonio sino la vida, frente al proyecto de ley del aborto. En los años siguientes se intentaron conservar inalterados otros valores, con el resultado de un retroceso continuo de las leyes y la sociedad. En los últimos años, resulta evidente que, antes de lo que algunos se imaginan, nos vamos a encontrar defendiendo la misma existencia de la Iglesia.
Puede parecer que 118.000 abortos anuales en España, el abandono de los caminos del Señor, la destrucción de la familia y tantas otras cosas no tienen nada que ver con los hechos que nos rodean. Pero no es así. Todos los pecados del mundo tienen que ver con el ébola, el califato islámico, la crisis económica, el calentamiento global y muchas otras cosas. Todo está conectado. Los pecados que cometemos tienen su repercusión hasta en la naturaleza.
Ante este panorama, ¿soy pesimista? No, por supuesto que no. Ser pesimista todavía sería ser demasiado optimista ante lo que se nos viene encima. Decididamente me sitúo en el infrapesimismo.

Lo malo es que cuando ocurran todas las cosas que tienen que ocurrir, la sociedad seguirá sin ver relación alguna entre haber abandonado los Mandamientos de Dios y la copa de la ira de Dios. Me gustaría decir que un camino de conversión y penitencia puede alejar esa copa, pero no. Como Jeremías, advierto a mis amigos y conocidos que la Jerusalén en la que vivimos será saqueada y que ningún muro, por alto que sea, ya podrá evitar su ruina.


Tiene sueño

20.09.14 | 23:57. Archivado en Con clave


He trabajado hoy larga y pesadamente en la revisión de algunos puntos que mi director de tesis me ha mandado. Veremos cuantas semanas tardo en incorporar esas indicaciones. Toda la mañana la he dedicado a la confección de la bibliografía. Habrá una mañana más por lo menos.
En la catedral no había paz hoy: una boda y un bautizo. Aun así, he meditado a Baruc lo mejor que he podido.
Después, en casa, he probado una receta que ha resultado muy apreciada por mí mismo. Por la tarde, un sermón sobre los trabajadores de la viña. Un sermón del que ahora me arrepiento, demasiado académico. En los sermones, se me está poniendo el mismo tono que a Benedicto XVI en sus últimos tiempos.
En la cena, he repetido la misma receta de la mañana. En parte por pereza, en parte porque me ha gustado. Tiras muy finas de ternera con arroz frito. He visto el final de la película Spy Games.

Por la noche, larga conversación con mi primo por teléfono y después con un cura amigo mío. El otoño avanza en el aire y en nuestras almas. El verano con sus alegrías va sintiéndose más lejano.


Fotos como ésta demuestran que tengo mi puntito devoto

19.09.14 | 15:14. Archivado en Con clave


Hoy me han quitado los puntos del implante. Para la espera, me he llevado La Colmena de Cela. En el pasillo, esperando, estaba también mi telefonista favorita del hospital. Hemos coincidido que los últimos libros de Cela fueron a cual peor. Su hija estaba allí esperando, algo atemorizada, a ver cuál era el plan de extracción que decretaban contra sus muelas del juicio. Ojalá yo pudiera regresar a la época en que mi único problema dental era el de ella.
Mientras aguardaba a ser atendido, me daba cuenta de lo verdaderamente larga que estaba siendo mi espera: más de dos horas. En un momento dado, pensé: cuánto tiempo perdido. Pero después me di cuenta de que no era así. Dios es Señor del tiempo. En realidad, estos imprevistos no nos hacen perder tiempo. El Omnipotente nos dará más tiempo si necesitamos más tiempo, y no nos dará más si considera que no lo necesitamos.

Otra cosa es nuestra percepción. Podemos creer que necesitamos más tiempo, pero es Él el que sabe si lo necesitamos o no. Dios tiene dominio sobre todos los relojes, sobre todos los calendarios.


Qué respetable es la persona del obispo

18.09.14 | 14:58. Archivado en Con clave


Sí, nunca critico a los obispos. Ni siquiera en el interior de mi corazón. Hay varias razones por las que no lo hago. La primera de todas, y ésa me basta, es porque son personas sagradas. 
Para mí, esa razón es más que suficiente. Pero la otra razón es que muchas veces no tengo toda la información para emitir un juicio. ¿Juzgaré si sólo dispongo de una información parcial? Cuántas veces he visto que todos criticaban a un obispo por una decisión y yo sabía que detrás de esa decisión había más elementos de los que la gente sabía.

Cuántas veces un obispo tiene que callar ante las críticas y bajar la cabeza, a sabiendas de que no debe contar todo lo que sabe. Muchos casos que he conocido, me han hecho comprender que la gente juzga con los pocos elementos de los que dispone. 
Esa ignorancia del asunto les lleva a pensar, además, que tienen todos los elementos necesarios para emitir una sentencia en sus corazones. Qué error. Qué cosa tan delicada juzgar. El que quiera juzgar que juzgue. Yo, desde luego, no. Todos daremos cuenta algún día de cada una de nuestras palabras.


Miércoles, 1 de octubre

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