Blog del Padre Fortea

El sacerdocio como esa blancura que transmite este cuadro

13.09.14 | 22:30. Archivado en Con clave


Nunca he tenido una visión trágica de mi vida. Mis pecados nunca me han parecido demasiado grandes; mis virtudes tampoco. Estoy seguro de que mis pecados, vistos desde la santidad de Dios, deben ser muy grandes. Pero mentiría si dijera que los percibo así. Mis virtudes tampoco me parecen notables. Me definiría a mí mismo como un hombre honesto. 
La única virtud mía ante la que me saco el sombrero, es mi capacidad para aguantar a unos cuantos mentecatos. Tres de los cuales merecen el rango de capitanes. Esta virtud heroica mía nunca la podré ponderar demasiado.
Otra característica de mi vida es que cuesta entender por qué Dios permite que algunas personas sufran tanto con enfermedades. Enfermedades terribles, largas, muy dolorosas. Hago un acto de fe.
Respecto al Magisterio, hay unos cuantos puntos, pocos, que por más vueltas que les doy, por más que he leído, sólo me queda hacer un acto de fe. No voy a decir cuáles son, no quiero escandalizar a nadie.
Siempre he tenido una imagen bondadosa de Dios. La idea de Él como un juez cruel me es totalmente ajena. No quiero que nadie viva angustiado por su salvación. Los que me escuchan predicar saben que rara vez hablo del pecado. Me suele gustar tocar temas bíblicos.


Dentistas del mundo, uníos

12.09.14 | 22:19. Archivado en Con clave


Mi muela antes de dejar este mundo me pidió ser trendingtopic. Le aseguré que el implante sería la digna tumba de su recuerdo insuperable.
Sólo deseo conservar mis dientes. Y si los pierdo que los implantes que vengan sean dignos sucesores.
Película de terror: Mi implantólogo era fanático de PODEMOS con deseo de revancha desde 1939. Resistí como un jabato.
Mi muela antes de ser extraída me dijo: Recuérdame por mis éxitos, no por mis fracasos.

Dado los malos últimos días que me dio mi muela antes de la extracción, le dije: Olvídame. Sayonara, baby.


He ido al dentista. El del grabado soy yo.

11.09.14 | 13:43. Archivado en Con clave


Queridos lectores, hoy me han puesto el primer implante dental de mi vida. ¿A qué podré comparar esta experiencia? Mirad, lo de Crimea ha sido para Ucrania una extracción. Lamentable, sí, pero lo terrible es que después Rusia le hubiera hecho un implante. Hoy, ciertamente, he purgado no pocos pecados, faltas e iniquidades de mi vida. Ha sido una hora entera vivida con intensidad. También es verdad que creía que iba a ser peor. 
Pero, una vez más, he llegado a la conclusión de que no he sido creado para el sufrimiento. Eso sí, mi entereza a la hora de afrontar el sufrimiento ha sido ejemplar. Qué gallardía a la hora de tumbarme, qué aplomo. Ya me habían puesto uno y casi he dicho: Ponedme dos más.
El dentista, ante estas palabras, ha dejado caer el instrumental al suelo y ha exclamado admirado: ¡Qué hombre, parece que esté hecho de hierro!


Mi reino por un caballo

10.09.14 | 14:00. Archivado en Con clave

Leía yo algunos artículos periodísticos acerca de varios obispos. Los periodistas siempre se declaran a favor o en contra de un prelado de acuerdo a sus esquemas mundano-populistas. Lo determinante para ellos (y para la mayoría del pueblo infiel) es que un obispo viva con sencillez y que sea cercano a la gente.
Eso no es así. Eso demuestra la cortedad de miras de los que tienen el altavoz mediático en sus manos.
Lo que se busca en un obispo es que sepa gobernar de acuerdo a los criterios de la Sagrada Escritura. Debe regir su rebaño como lo haría Pablo, Bernabé, Santiago o Tomás. Lo que debería buscar la gente es que el obispo fuera un pozo de sabiduría celestial. Lo que deberían comentar los periodistas es la necesidad de que el obispo sea un verdadero escogido entre los más santos presbíteros, un escogido entre los escogidos. No un hombre bueno, sino un faro de santidad. Deberíamos hablar de su vida ascética, de sus obras de penitencia, del tiempo que ha pasa cada año retirado para escuchar la voz del Señor.

Las mandangas ésas de si es cercano o no es cercano, de si ha tenido tal gesto o no, de si es a la pata llana o no, todo eso son memeces, perifollos del envoltorio. Lo que importa es la sustancia. Ser un buen obispo no es un concurso para ver quien gana en esta carrera de ser más campechano.


La belleza de las pequeñas capillas

09.09.14 | 16:06. Archivado en Con clave




Estas fotos son la prueba de que para tener una iglesia bonita no es necesario ni tener un templo inmenso ni gastar mucho dinero. La sencillez posee su propia belleza. Cuidando la iluminación y no metiendo imágenes feas se puede lograr un lugar tan bonito como los que he puesto arriba. He puesto fotos de una capilla, pero se puede lograr lo mismo con una gran iglesia.
Hoy a las 8.00 de la tarde iré al funeral de un sacerdote que ha muerto hace una semana. Ha muerto, ya con bastantes años, por la diabetes. Durante un año, tuve mucho contacto con él. Fue canciller en el obispado de Alcalá. Le conocí en sus mejores momentos y compartimos bastantes comidas.
Es cierto que en la mitad de la vida (a partir de los cuarenta años) comienzas a ver que van partiendo muchos conocidos. Esa impresión no se tiene en los primeros cuarenta años de vida. Es como si, al principio de la vida, conociéramos a mucha gente y después no fuera exactamente así. Como si esos huecos quedaran definitivamente vacíos.
He colocado nuevos sermones en el sermonario:http://blogdelpadrefortea.blogspot.com.es/2013/05/sermonario.html


No, el futuro no irá por ahí

08.09.14 | 15:06. Archivado en Con clave


¿Creo que el panorama que propuse ayer es el que va a ocurrir? No. Creo que la persecución contra la Iglesia vendrá del laicismo cada vez más exacerbado. La secularización irá tomando tintes cada vez más extremistas. El auge del fanatismo musulmán, precisamente, llevará a los países europeos a tomar medidas acerca de la religión. En principio, esas medidas serán para limitar hechos muy graves. Pero una vez cogido el gusto a legislar en materia religiosa, irán descendiendo a detalles cada vez más opinables. Y lo que habrá empezado para contener al radicalismo musulmán acabará imponiéndose a la Iglesia.
Por eso, pero sobre todo por razones de principio, debemos ayudar a los buenos musulmanes. La mayor parte de los musulmanes europeos no son fanáticos, sino gente buena y tolerante. En la medida en que los defendamos a ellos, toda la sociedad estará más protegida contra las intromisiones del Poder en el campo de la religión.
El peligro está en PODEMOS, no en los vecinos musulmanes de nuestra calle. Serán gente como los jóvenes anarquistas, los radicales del PSOE y varios cientos de Monagos los que algún día nos pondrán contra las cuerdas. Nos quitarán las catedrales, nos prohibirán hablar de ciertos temas y, finalmente, nos impondrán ciertos requisitos constitucionales.
Post Data: Ay, los Monagos (José Antonio Monago, PP de Extremadura). La nueva dictadura de lo correcto no vendrá de Irán, ni de Egipto, sino de gente tan temible como ese Robespierre agazapado que es Monago. 


El camino de los tristes futuros posibles de la Europa apóstata

07.09.14 | 10:18. Archivado en Con clave


La existencia de un nuevo califato islámico (ISIS) no es una posibilidad, es una realidad hoy, en el año 2014. El país donde las víctimas excavan sus propias tumbas y sus verdugos graban la escena.
¿Cuál podría ser el peor escenario al que podría enfrentarse Occidente? No digo que esto lo vea lo más probable, pero ese escenario sería el siguiente:Un atentado mata al presidente sirio. Siria se sumerge en la lucha por el poder entre los grandes prohombres y las facciones de esa nación. Siria no puede contener a las fuerzas yihadistas y sucumbe ante ISIS. El nuevo Estado se consolida y a lo largo de dos años va tomando posiciones en un Irak gobernado por un mando débil y corrupto. Con la táctica de los atentados continuos, diarios y masivos, acaba haciéndose con el control de Irak.
A pesar del intento de aislar económicamente al nuevo Irak, el petróleo va financiando partidos yihadistas en Marruecos y Libia. Una revolución popular acaba por derrocar al rey de Marruecos que huye con toda su familia al extranjero. ISIS domina todo el norte de África, con la excepción de Egipto y Turquía bajo regímenes netamente musulmanes aunque más moderados.
Las directivas de los partidos de esos dos países, Egipto y Turquía, comienzan a ver con temor como la presencia yihadista es cada vez más fuerte en sus territorios. Comienza una campaña masiva de atentados en Europa y Estados Unidos. La yihad se trasplanta a las calles de las grandes urbes como París o Londres. La economía de Europa se sigue debilitando año tras año, con cada vez más paro. En veinte años, la tercera parte de la población de Francia es musulmana. La sharia se aplica como ley en muchas comarcas y barrios de esa nación. El fanatismo sigue creciendo entre los jóvenes desempleados. Sigue creciendo, entre otras cosas, porque es financiado desde los grandes estados yihadistas.
Las monarquías árabes van cayendo como un dominó, una por una. Las masas oprimidas se rebelan contra las pequeñas élites gobernantes. El petróleo mundial está en manos del extremismo. Sólo Irán resiste como fuerza moderada en la región.
Comienza una gran guerra para conquistar Israel. La guerra se prolongará durante varios años sin resultados claros. Israel se convierte en el gran Vietnam de Estados Unidos.
Europa no logra encontrar un camino común. Cada nación trata de salir de esta situación cayendo en un extremismo de un signo o de otro. La Unión Europea se va fragmentando en un camino inverso al que siguió durante su creación en medio de conflictos sociales crecientes.
¿Creo que esto es lo que va a suceder? No. Pero esto es posible. ¿La solución es la aversión al inmigrante? Por supuesto que no. La islamofobia sería una traición a nuestros principios. Debemos amar a los musulmanes, pero luchar contra ISIS y contra el fanatismo yihadista. Los musulmanes son YA parte de Europa y debemos aceptarlo e, incluso, amarles. Yo lo hago. Pero hay que combatir el fanatismo porque nos va en ello la supervivencia.

Desgraciadamente, creo que cuando las cosas se tensen más lo que sucederá es que los países europeos irán convirtiéndose en regímenes cada vez más autoritarios. No creo para nada que Europa caiga en manos de la sharia, pero sí que creo que Europa se irá haciendo menos democrática.


El nuevo califato

06.09.14 | 14:54. Archivado en Con clave

Hay ocasiones en las que la violencia sólo puede ser detenida con la violencia. Por supuesto que yo preferiría que todos los asesinos del Califato de Levante cumplieran pena en una prisión y ninguno de ellos saliera hasta que constase de forma fehaciente su completa rehabilitación. Por supuesto que eso y la cadena perpetua es preferible a quitar la vida de nadie.
Pero, aunque ése es el ideal, a veces, el ideal es irrealizable y hay que optar por la defensa de los inocentes con todas sus consecuencias. La historia de lo políticamente correcto ha provocado muchas víctimas. Hemos de hacer lo que se debe hacer.

Personalmente, creo que ese califato ha alcanzado, más o menos, su mayor apogeo y que será conquistado. El problema es que tantos lobos-hombre estén sueltos en Europa. ¡Cuánto sufrimiento pueden provocar y lo van a provocar! Por eso, cuánto antes se ponga remedio a todo (allí, en Europa, en África y en todo el mundo) de un modo sistemático, tenaz, pensando en el largo plazo y sin reparar en gastos, mucho mejor.


Soy un hombre de paz

05.09.14 | 14:47. Archivado en Con clave


Hay veces que contra la violencia, no se puede responder con la diplomacia. Hay ocasiones en que la violencia sólo se puede contener con la violencia. La vida humana es algo tan sagrado que para defenderla, hay ocasiones, en que hay que quitar la vida al que mata.
El mandato divino de NO MATARÁS nos obliga a quitar la vida a los asesinos del nuevo califato islámico de Irak. El espíritu de ese mandato nos obliga a preservar la vida matando.
La Iglesia siempre ha defendido la guerra justa. No hacer la guerra puede llegar a ser una injusticia, un pecado gravísimo contra Dios.
¿Por qué no están actuando YA Europa y Estados Unidos? ¿Por qué siguen aplicando medidas menores? Ante Dios no vale ampararse con que en este caso debería ser Irak el que hiciera las cosas. Ante la enormidad de las cosas que están sucediendo, no vale excusarse con que intervenir cuesta tanto o cuanto. Ningún precio es caro para detener a esos millares de lobos sedientos de sangre. Si no intervenimos ahora, después nos costará más.
Occidente, porque no has usado tu poder para hacer el bien, se te va a retirar el cetro. Si hubieras buscado el agradecimiento de Dios, otra hubiera sido la historia.

Pero todavía confío en que la presión pública obligue a nuestros indignos dirigentes a hacer lo que habría que haber hecho hace mucho tiempo y con mucho menos esfuerzo. Ese califato islámico debe ser borrado del mapa terráqueo. Y si para rectificar la historia hay que pagar un precio de sangre y fuego, lo pagaremos con gusto. 


Hoy dos posts

04.09.14 | 21:56. Archivado en Con clave

Aquí podéis encontrar varios vídeos de la vida religiosa en el convento del que soy capellán:

https://www.youtube.com/channel/UCKRB0kxW65_XLXgj4qw4TRA


Vamos a acabar privatizando hasta los bosques

04.09.14 | 13:52. Archivado en Con clave


Una de las máximas que, hoy día, muchos consideran como indudable, es que siempre es preferible la privatización. Se piensa que el Estado siempre gestionará peor un servicio que una empresa privada. Esto es un error.Hay sectores en los que funciona mejor la empresa privada y debe primar la libertad. Y hay otros sectores en los que funciona mejor la empresa pública y debe primar la organización centralizada.
Ya he dicho en anteriores posts que el Estado nunca debería haber privatizado en España sectores como el suministro de agua y la electricidad, la telefonía, Internet, las gasolineras y el gas.
Tener Internet y teléfono tiene un coste fijo. Ahora con la excusa de que haya competencia, pagamos ese coste fijo, la publicidad y los sueldos de los jefes. Cuando usted paga sus gastos de teléfono móvil o de Internet se quedaría sorprendido si supiera lo poco que cuestan esos servicios en sí mismos. Usted está pagando el envoltorio, los colorines, los anuncios de televisión. El 90% del precio es el envoltorio y el lazo. Pero premeditadamente los políticos privatizaron ese sector contra el bien público, porque sabían que iban a ganar mucho dinero. Como así fue y sigue siendo.
Pues bien, un sector público bien organizado al servicio del bien común serviría para reducir  al menos algo la tasa de paro, serviría para prestar servicios para bien de la sociedad. Es cierto que muchas veces el sector público ha estado mal organizado y no ha estado al servicio del bien común. Pero eso podría haber sido de otra manera. El problema ha estado en los políticos, no en el sector público. La solución no estaba en privatizar, sino en despedir a los políticos.
Con seis millones de parados en España en 2014, se podría organizar un sector público que verdaderamente sirviera a la sociedad: ayuda a personas ancianas, asistencia a discapacitados, limpieza de las ciudades y del campo, rehabilitación de barrios degradados, vigilancia de las calles, etc, etc, etc.Hay muchas actividades que nunca serán comerciales, pero que suponen un bien para la sociedad. Organizar un buen sector público al estilo de un gran New Deal no sería imposible.
Lo que pasa es que en los pasados años esto ha sido un desastre, como se ve por el proceso a las ayudas de la Junta de Andalucía, por poner sólo un ejemplo. Además de que ha faltado la concepción global de un New Deal. Convirtiéndose muchas veces el sector público en algo ineficiente e hinchado en personal para nada.

Pero los culpables han sido los políticos, los po-lí-ti-cos, no el sector público. Claro que aquí nos hubiera hecho falta un Roosevelt. Pero tampoco veo que la población española (bastante entontecida a nivel general) hubiera votado al hombre adecuado. Probablemente votará al hombre equivocado con el programa más funesto.


Y Jonás predicó en Nínive

03.09.14 | 14:33. Archivado en Con clave


Durante mi almuerzo, veía un documental sobre los años 70 y 80 en España: la Transición, la inculcación de ideas progresistas en la población, la Movida, etc. Mientras veía esas imágenes, no podía dejar de pensar que el presente que tenemos es consecuencia de cada una de las decisiones personales y colectivas de esos años.
Eso vale para España y para el mundo. El califato islámico de nazis musulmanes, el bolivarianismo, la pobreza de África, todo, eso y mucho más, todo, es consecuencia de nuestros actos. Esas realidades no son fruto de un virus que mutó, ni aparecieron como un huracán inevitable o un terremoto imprevisible. Aparecieron por la suma de muchísimas decisiones.
La culpa, sí, la culpa es de toda la familia humana. Occidente no tiene es responsable de todo. Tienen responsabilidad algunos millonarios saudíes, ciertos dictadores latinoamericanos, las masas de gente que optaron por la opción errónea, los poderosos que pudieron hacer algo y no lo hicieron. También yo tengo parte de culpa. Si yo hubiera sido un hombre siempre dócil a la voluntad del Altísimo, Dios me hubiera podido usar como Él hubiera querido. Quién sabe qué hubiera hecho conmigo.
Lo digo con total sinceridad, me siento responsable de lo que sucede. Mis omisiones han contribuido a lo que veo en la televisión. Mi oración y penitencias hubieran podido detener guerras, convertir el corazón de opresores, poner barreras al avance de la irracionalidad fanática.
Mi misa de hoy, dentro de dos horas y media, tendrá ese sentido de pedir perdón por todas mis malas acciones y omisiones.


Lunes, 15 de septiembre

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