Blog del Padre Fortea

Vengo de París

18.12.14 | 20:52. Archivado en Con clave


Acabo de venir de París. De París de Francia, porque hay otro en Illinois, un tercero en Canadá, un cuarto en Texas y un quinto París en Tenessee. Pero yo vengo del París de Moulin Rouge (2001) y el inspector Clouseau. (No es cierto que exista una población llamada Hitler en Milwaukee, tal como se dice en Los Simpsons.)
Yo iba en este viaje a confirmar que es la ciudad más bella del mundo. Pero reconozco que, aunque preciosa, la corona la tiene que compartir con Roma, Londres y Nueva York. Y de las tres, y las conozco bien, me quedo con Roma. Esto lo mantendría con vehemencia aunque yo fuera un condenado calvinista.
De París lo que más me gusta evidentemente es la catedral de Notre Dame, el auténtico corazón de la capital. Allí he hecho mis ratos de oración, he rezado mis horas canónicas, he paseado, he imaginado y he gozado como sólo puede gozar un catedralófilo como yo.

París es bien conocida por tener a los habitantes más antipáticos del mundo. Pero de eso seguiré hablando mañana. París bien vale tres posts.


La grandeza de la casa de Dios

17.12.14 | 13:00. Archivado en Con clave


En las catedrales hispanas, el templo se organiza a través de un eje que sigue la secuencia altar-fieles-coro-trascoro-fieles. La gente iba a esos templos a escuchar la misa mayor, a escuchar las horas canónicas, a escuchar las misas en los altares del trascoro o a rezar devociones a las naves laterales. La riqueza de esos espacios sagrados y su variedad de funciones era mucho mayor que la actual, en la que todo está limitado a la nave central y sólo a la misa.
Los cabildos tenían tal importancia que el primer arzobispo de Toledo, Bernardo de Sedirac, trajo monjes cluniacenses a su sede para desempeñar los oficios divinos e implantar todo un modo de vida en esa catedral, un modo de vida austero y espiritualmente profundo.
Qué vida tan rica tuvieron las catedrales europeas. Ahora ofrecen impresión de museos la mayoría.


Bellísima patena

16.12.14 | 13:00. Archivado en Con clave


He leído un interesante y erudito artículo sobre las catedrales hispanas. Sobre la secularización de sus cabildos y de como entonces desaparecieron sus dormitorios y refectorios. Antes, cada día, en los edificios anexos al templo comían los canónigos, dormían y vivían en sus dependencias.
Está perfectamente estudiado como se produce una clericalización de la arquitectura catedralicia. Paradójicamente, en las catedrales hispanas la cátedra no tuvo repercusión alguna en la arquitectura de la catedral; el coro sí. Los cabildos eran impresionantes, con todos sus servicios y funciones del altar y del coro. Poder tan evidente que muchas veces los cabildos se enfrentaron a los obispos.

El estudio de la economía de la catedral nos ofrece una idea del peso de ese mundo canonical. Todos estos servicios catedralicios imponían un régimen de vida a sus integrantes. Apasionante resulta asomarse a esos micromundos que eran las catedrales europeas.


Las borlas del galero cardenalicio

15.12.14 | 13:00. Archivado en Con clave


Esta pintura de Antonio da Fabriano me parece muy interesante, porque nos muestra de un modo muy detallista cómo debía ser un galero cardenalicio en 1451, fecha de la tabla.
Sabido es que en el lenguaje heráldico los galeros de los purpurados aparecen con borlas. La cuestión que siempre me he preguntado (y como yo más gente) era cuáles eran las dimensiones de esos cordones con borlas y de qué modo caían esas borlas sobre el cardenal. Por ejemplo, ¿caían por delante o por detrás? ¿De algún modo se extendían las borlas al caer? ¿Esas borlas no descompensaban por su peso al galero?
La respuesta no era sencilla, pues los galeros con borlas desaparecieron hace ya siglos. Cierto que se mantuvieron en algunos galeros como los de los arzobispos de Milán y algún otro prelado. Pero permanecían tras una evolución tan artificiosa que no parecían reflejar cualquier uso cotidiano antiguo.
A base de mirar detenidamente muchas pinturas e iluminaciones medievales, esa pregunta ya la tenía más o menos resuelta en mi mente. Pero esta pintura de Fabriano es la que más clara y realísticamente refleja cómo se resuelven todas estas preguntas.
Lo primero que observamos es que el galero contaba con una cinta delante. Si por el peso de las borlas caía hacia atrás, esa cinta impediría que cayera al suelo.
Lo segundo que observamos es que las borlas caían sobre la espalda formando como racimos. No se usaba ningún artificio para que se mostraran extendidas.
Por último, tal como se puede entrever por la forma y dimensiones del galero en la pintura de Fabriano, al principio esas cintas con borlas simplemente constituyeron un adorno del galero. Probablemente todo comentó con dos cintas colgando que acababan en una sola borla cada una. Pero ese ornato fue haciéndose más rico, y así acabaron multiplicándose las borlas que comenzaron a tener un valor simbólico.
Las borlas adquirieron un uso práctico. Pues cuando el galero se dejaba colgar en la espalda, las cintas con borlas se dejaban caer no por la espalda, sino por delante. Así el galero quedaba contrapesado y la cinta no apretaba al cuello. Sin esas borlas colgando por delante, el peso del galero hubiera hecho muy incómoda esa cinta delantera presionando por debajo de la barbilla.

Como se ve, todo tiene su función y su razón de ser en una insignia cardenalicia que se mantuvo durante mil años.


Curiosidades sobre los lectores del blog

14.12.14 | 13:00. Archivado en Con clave


Otra curiosidad es que los lectores de mi blog no están repartidos por toda la geografía española. Sino que el 11% de los lectores son de Madrid. No sé por qué un porcentaje tan alto se concentra en la capital y, por ejemplo, casi nadie en Barcelona. La siguiente ciudad donde más lectores tengo, el 4%, es Bogotá.
Otra curiosidad es que el 0,75% de los lectores del blog son de Oxford. Eso es un porcentaje cercano a uno de cada cien.

Sea dicho de paso, el 0,04% de las visitas que recibo provienen de una ciudad de Argentina llamada Tortuguitas. Casi las mismas visitas que de otra ciudad llamada Venado Tuerto. Queridos lectores, no descarto dejarme caer cualquier día en Tortuguitas y Venado Muerto.


Más sobre Google

13.12.14 | 21:16. Archivado en Con clave


Mi vida gira en torno a Google desde hace ya bastante años. Mi correo, los libros que leo a través de Google Books, mi blog, mis búsquedas para mis escritos, los mapas que consulto cuando voy a una calle de Madrid o a decir misa en un pueblo de mi diócesis, y así un largo etcétera, pues la lista de utilidades que uso es larga.
Ayer, mirando Google Analytics, comprobé que el 41% de los lectores de este blog son españoles. Cosa sorprendente, porque viajo mucho y no me esperaba que éste siguiera siendo un blog esencialmente español.
Eso sí, el 15% mexicanos, el 7% argentinos, el 6,9% colombianos, el 5% de Estados Unidos.


Gracias Google.

12.12.14 | 23:11. Archivado en Con clave


Google es, de hecho, un servicio monopolístico. Y estoy totalmente a favor de que continúe este monopolio imperial planetario. Todos resultaríamos perjudicados si los ficheros de búsqueda estuvieran fraccionados entre tres o cuatro buscadores.
Es preferible que sea una sola autoridad (aunque ésta sea una empresa privada) la que centralice todo. Dividir esos ficheros entre media docena de empresas privadas no se haría sin un coste en la eficacia de esa gestión. Hay aspectos de nuestra vida en los que la competencia implica una mejora del servicio (por ejemplo, las pastelerías) y otros en los que la competencia no añade nada salvo problemas (por ejemplo, la comercialización del gas).
Además, Google ha demostrado, de manera reiterada y con una admirable continuidad, ser una empresa con unos valores deontológicos incomparablemente mejores que los de cualquier gobierno. El bien común está mejor salvaguardado en manos de Google que bajo el poder supuestamente neutral de cualquier gobierno. 
La competencia entre buscadores independientes sólo conllevaría que Google abandonase ciertos aspectos idealistas, por otros más comerciales. Google actualmente puede permitirse tantas dosis de idealismo gracias a que no tiene que luchar por sobrevivir. La gestión de sus ficheros e información prácticamente es la mejor que podríamos haber imaginado porque ellos han sido conscientes no sólo de hacer historia, sino también de estar construyendo el futuro de la conexión de la Humanidad.

Siempre nos lamentamos de las cosas que salen mal en nuestra sociedad y en el mundo. Google ha sido un proyecto que se ha desarrollado de un modo óptimo gracias a sus criterios de objetividad y neutralidad. Esa empresa ha sido un verdadero regalo para toda nuestra generación. Gracias Google.


El integrismo no defiende más la fe, sino que la hace más odiosa

11.12.14 | 14:35. Archivado en Con clave


En los últimos diez años, más o menos, se han ido formando, organizando y reproduciendo pequeños grupos de católicos integristas. El fenómeno lefevriano en ese mismo lapso de tiempo ha continuado su decadencia. La Sociedad de San Pío X llevaba tiempo estancada, pero ahora resulta innegable su irreversible hundimiento. Sin embargo, los grupos integristas dentro de la Iglesia sí que se han experimentado un cierto auge, aunque sigan siendo una realidad muy minoritaria.
Resulta interesante observar que estos integristas no cuentan con ningún teólogo que los avale, ni siquiera de segunda fila. Son más una corriente de opinión y sobre todo una estética. Lo malo es que constituyen una corriente de opinión descalificante y se aferran a una estética determinada de un modo excluyente. A mí me gustan las liturgias de estética arcaica, pero sin hacer de eso un vicio. ¿Por qué aferrarse a la liturgia del siglo XIX y no, por ejemplo, a la del siglo VII?
El resultado de todo esto es que existen unos cuantos millares de católicos que están descontentos, incómodos y siempre criticando, disparando contra todo y contra todos. Salvo, eso sí, contra aquellos pocos elegidos que encajan al 100% con sus prejuicios.
El Vaticano II supuso una apertura de mente y de alma, otra forma de mirar el cristianismo. Nada negó ese concilio del Magisterio, y, sin embargo, nos hizo mirarlo todo con una nueva mentalidad.
A todos los integristas que me lean, yo les haría un llamamiento a la humildad. Todos creemos estar en posesión de la verdad. Existe un modo de entender el cristianismo que es inquisitorial, agresivo, contra la caridad. El cristianismo es afirmación, no negación. Es abrazo, no hoguera.

Nunca ha sido tan verdad la cautela de no ser más papista que el Papa. Hay muchas cosas católicas en la Iglesia. Pero pocas cosas son más católicas que el amor al Papa.


Siempre ha sido así

10.12.14 | 13:50. Archivado en Con clave


Revisando la lejanía de los siglos y mi entorno más cercano, llego a la conclusión de que en la medida en que alguien es más tonto, más listo se cree. Y este hecho, desde luego, no está carente de lógica. Pues en la misma medida de la ignorancia hallamos el desconocimiento de nuestros propios límites.
Curiosamente, siempre suele existir una proporcionalidad entre el equivocado autoreconocimiento de nuestras propias capacidades, y la el menosprecio de la valía de aquellos que nos rodean.
Cambiando de tema, cosa que hago a propósito, hemos tenido cortado el gas en todo el edificio durante un día entero. Esta avería me ha hecho valorar algo más esos pequeños detalles de la vida como disponer de agua cliente.

Cuando un vecino me ha dicho que ya teníamos agua caliente, con gusto le hubiera dicho como broma: Ah, no me había enterado. ¿Hace cuantos días que carecemos de ella?


Libros

09.12.14 | 08:29. Archivado en Con clave


Hace una semana acabé de leer Sinuhé, el Egipcio. Qué grandeza de novela. Es uno de esos libros en los que te sumerges en una época. Literatura con mayúsculas. Hasta los más pequeños detalles están cuidados con esmero de orfebre. La documentación que tuvo que usar, tuvo que ser abrumadora. Resultado: un libro que perdurará.
Inevitable no hacer una referencia a Exodus. Dos obras sobre Egipto. Una seguirá siendo leída con pasión dentro de un siglo, la otra, ya nada más salir, aburre. Lo mismo pasa con el resto de obras de las personas. Unos trabajan para la mediocridad y el olvido, otros trabajan para perdurar.

Cierto que el mundo no es justo y grandes obras son despreciadas. Pero cuando la obra ya en sí es totalmente prescindible, el mundo no tiene que hacer mucho esfuerzo. Y aunque el mundo haga un gran esfuerzo por elevar lo que es nada, al final la obra cae por su propio peso.
Veremos ahora que tal me va con Ébano que trata sobre África. El apellido polaco del autor es imposible de escribir para un pobre español sin copiar y pegar: Ryszard Kapuscinski.


Cebándonos en Exodus, II parte

08.12.14 | 00:26. Archivado en Con clave


Son tantos los defectos de Exodus que uno realmente no sabe por donde empezar. Desde luego cuesta entender cómo el director no se dio cuenta de que la película estaba yendo al desastre, de que no estaba logrando convencer al espectador de nada de lo que se relataba. 
La película es de una grandilocuencia totalmente vacía asaltada por diálogos penosos. Sólo puedo entender el resultado final de este guión como lo que pasa cuando se pide a personas no creyentes que expliquen el Misterio.
Me pregunto una y otra vez cómo gastándose tanto dinero en la producción, no se daban cuenta de que la película no estaba marchando cuando la rodaban, o cuando la estaban montando. Y es que en esta obra Ridley Scott cae en defectos de principiante una y otra vez.

Como era inevitable, los críticos se han cebado con él como pirañas sádicas. La palabra desastre es la única que no falta en todas las críticas. Nunca había leído esa palabra tantas veces en todos los blogs y periódicos. Lógico, porque ésta ha sido historia de 100 millones de dólares volatilizados en puro humo.


Aviso para navegantes despistados: crítica de la película Exodus

06.12.14 | 23:51. Archivado en Con clave


Acabo de venir de ver la película Exodus. Las más de dos horas que dura la película se me hubieran hecho más llevaderas con una mantita, dando alguna cabezada entre escena y escena. Los 150 minutos en tiempo real, se transformaron en unas cinco en tiempo subjetivo. Creo que hasta el vuelo a Bolivia se me hizo más corto que este largometraje.
¿Qué falla en la película? Everything. Es una película en la que tutto lo que lo que puede cojear, cojea. Era impresionante la atmósfera soporífera que se respiraba en todas víctimas que habíamos pagado la entrada.
Falla la música como hacía tiempo no veía que fallaba en una superproducción. Fallan las caras de los actores: hay que hacer grandes actos de fe para imaginar que los personajes son egipcios. Fallan elementos históricos todo el rato. En todos los foros, los críticos ya le advirtieron en Gladiator que en esa época no debía poner velas. Parece que el único que no se enteró fue Ridley. A lo mejor piensa que las velas siempre han coexistido con la Humanidad.
Pero sobre y ante todo falla la historia. El guión es un desastre continuo. Pierde más de una hora de película en cuestiones personales de Moisés que no van a ningún lado. El guión camina desorientado una hora entera y verdadera sin aportar nada. Y cuando llegan las plagas, el director las despacha del peor modo posible. Que no se ilusione nadie en que, al menos, va a ver el relato detallado de las plagas; porque el director no está por la labor a pesar del trailer.

Me llama la atención el que el director prescindiera totalmente de los expertos en Historia, para decirles a los guionistas que se limitaran a hacer un guión ameno. Los cuatro autores del guión continuamente crean escenas no ya inverosímiles para el 1300 antes de Cristo, sino completamente imposibles. Insisto, muchas de las conversaciones, situaciones y diálogos de esta película manifiestan un completo desconocimiento de la sociedad y mentalidad egipcia de esa época. Deben pensar que la época de las dinastía XIX era como California sólo que con pirámides.


Viernes, 19 de diciembre

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