La Ley del Camaleón
23.08.06 @ 15:04:09. Archivado en Artículos de Opinión, Artículos Mercedes Guiot

Por Mercedes Guiot
Gerente EO IPSO COMUNICACIÓN INTEGRAL
Subdirectora O&N COMUNIDAD VALENCIANA
Como hemos cambiado…
Hace menos de 70 años en España había una guerra civil, hermanos contra hermanos se mataban a corte de cuchillo, hambre, miseria y miedo cargada a lomos de nuestros abuelos y padres, la pena de muerte ejecutada por garrote vil era una realidad, los fusilamientos… una sociedad en su mayoría analfabeta, embrutecida por sobrevivir, desesperación e ignorancia plagaban las calles. La ley del más fuerte, ese era el perfil de los supervivientes.
Hace menos de 40 años estudiar una carrera universitaria estaba reservado a unos cuantos elegidos, los niños no disponían de libros propios para ir a la escuela y muchos comenzaban a trabajar con 9 años, las calles no estaban asfaltadas y los carros arrastrados por caballos circulaban por ellas, no había luz eléctrica en todas las casas, ni agua, ni cuartos de baño, las mujeres no tenían más futuro que el de parir hijos, criarlos y cuidar a sus maridos, eso las más afortunadas, ellas no podían abrir una cuenta bancaria, ni comprar una propiedad, ni trabajar, sin la autorización de su padre o esposo; no habían lavadoras, pero tampoco había mucha ropa que lavar, una muda como mucho para cada componente de la familia, un colchón de paja, donde dormían 2 o 3 miembros de la misma. Nadie podía elegir, ni discutir, ni siquiera plantear la duda sobre quienes dirigían el país, desesperanza e inocencia seguían plagando las calles. La ley del silencio, ese era el perfil de los supervivientes.
Hace menos de 30 años, ¡solo 30 años!, han pasado desde que la democracia entró en España, todo cambio vertiginosamente y, afortunadamente, es impensable pensar ahora en ejecuciones de muerte, en calles sin asfaltar, en un niño de 9 años trabajando, en una casa sin una ducha, en una entidad bancaria que pida la autorización masculina a una mujer que va a abrir una cuenta. Hoy, nosotras, ocupamos los puestos de poder y responsabilidad que nos corresponden por merito propio, los niños hacen lo que les pertenece por su edad: estudiar y jugar, la media española dispone de una casa en propiedad dotada de todos los servicios, de un vehículo, de un puesto de trabajo digno, del voto en una urna para elegir la opción que considere más adecuada, de formar una familia libremente, de decir SI o NO cuando lo considere, de declararlo en voz alta.
La sociedad, las relaciones, todo cambió... Un sistema férreamente posicionado durante décadas fue sustituido por otro muy diferente llamado libertad. España entró en nuevos tiempos y le acompaño de la mano nuestra forma de vida, todo dio un giro brutal a golpe de claqueta: ¡Acción!.
Afortunadamente la era que nos ha tocado vivir no es tan cruel como las que nos preceden, nos queda mucho por agradecer a quienes transformaron todo lo que nos rodea en lo que hoy es, su sacrificio nos obliga a enseñar a generaciones futuras lo que hace no mucho fuimos, lo mucho que nos queda por aprender y lo mucho que tienen ellos que mejorar en un futuro, y que harán si somos buenos transmisores, no me cabe la menor duda. Recomendaría una reposición del NO-DO en Televisión, en horario juvenil, donde nuestros jóvenes contemplen esas imágenes de hace 40 años que no tienen desperdicio, que analicen el mensaje propagandístico de la época, que observen los rostros de los ciudadanos, sus ropas, sus expresiones, que miren como eran no hace mucho las calles de sus ciudades. Al pasado no hay que darle la espalda, hay que mirarlo de frente y con valentía, porque todos formamos parte de él.
Nuestra generación debe ahora ir más allá de todo lo conseguido en España, es el momento de mirar a países más desfavorecidos que están pasando hoy la misma situación que aquí pasamos hace 40 años, se lo debemos a aquellos otros jóvenes que nos facilitaron esta sociedad de bienestar entregando su vida por conseguirla. No podemos cerrar los ojos a quienes están sufriendo guerra, miseria y miedo, muertes y fusilamientos, analfabetismo, explotación de niños, hambre, enfermedades y lo más importante, carencia de libertad: LIBANO, SENEGAL, MARRUECOS, INDIA, PAKISTAN, ANGOLA, SUDAN, COLOMBIA, BRASIL, una lista interminable. No podemos ignorarlos, hacerlo sería volver atrás, a la ley del más fuerte o a la ley del silencio, practiquemos La Ley del Camaleón, a los más tolerantes, generosos, adaptables y flexibles, ese es el perfil de los nuevos supervivientes.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/41801
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Mercedes Guiot
autor
Contacto




