El Blog de Otramotro

¿Don Pedro? ¡Todo un poliedro!

¿DON PEDRO? ¡TODO UN POLIEDRO!

Veo que es capaz don Pedro
De ser las jornadas siete
De la semana un juguete
Distinto: “Creo que medro
Porque parezco un poliedro:
Los lunes soy socialista;
Los martes, puro marxista;
Los miércoles, soy cambiante;
Los jueves, un gran tunante;
Los viernes, nacionalista;
Los sábados, polemista;
Los domingos, progresista”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Pregunto: ¿Está Quim Torra bien del tarro?

PREGUNTO: ¿ESTÁ QUIM TORRA BIEN DEL TARRO?

Antes de contestar a esa pregunta,
Habrá que dar respuesta, verbigracia,
A muchas otras: ¿Tiene Torra gracia?
¿Tarro de las esencias, donde él unta

El pan con mantequilla o marabunta?
¿Cuanto escribió de España una desgracia
Fue; y, por esa razón, tiene una lacia
Mirada y la nariz creciente, en punta?

Según Torra, los Mossos, no, no obraron
Como debían, no garantizaron
El orden; los CDR, sin embargo,

Estuvieron de diez, tras el letargo.
A mí el extravagante Torra causa
Alipori, vergüenza ajena. Pausa.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Me embellece la que es bella

ME EMBELLECE LA QUE ES BELLA

Yo no quiero ser famoso.
Solo aspiro a ser humano:
Ir con Pilar de la mano
Por algún entorno hermoso
De Roma o el Londres brumoso.
No quiero ser una estrella.
Con callejear con ella
Y a mandíbula batiente
Reír, me basta. No miente
Quien hace bello la bella.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Cómo versos trenzo o prosas

CÓMO VERSOS TRENZO O PROSAS

No es imprescindible estar
Con alguien en un lugar
Para con él madrugar,
Ver ledo su bienestar,
Dar pena su malestar.
Yo hago con Pilar mil cosas;
Verbigracia, las cien rosas
De su rosal admirar
O con sus ojos mirar
Cómo versos trenzo o prosas.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Hoy no has juzgado mis actos

HOY NO HAS JUZGADO MIS ACTOS

—¡Gracias (hoy me has escuchado),
Por tu impar disposición!
—Puede una excelsa intención
Tener, como he razonado,
Un pésimo resultado.
—Hoy no has juzgado mis actos
Ni me han pinchado tus cactos.
Me he sentido acompañada/o;
No, como antaño, arañada/o.
¿Cuándo firmamos más pactos?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Pretendo pregonar que eres mi musa

PRETENDO PREGONAR QUE ERES MI MUSA

Amada Pilar:

Si alguien me preguntara hoy si valió la pena tener que trabajar de camarero muchos fines de semana (durante los cursos académicos —y aun después de recibir el título, para ir tirando o sobrevivir—) y los veranos para poder estudiar una carrera (Filosofía y Letras) y obtener una licenciatura (en Filología Hispánica), contestaría, sin esconder lo orgulloso que estoy de ello, que sí.

Si ese mismo alguien u otro distinto me preguntara si valió la pena leer las lecturas obligatorias que los profesores (ellas y ellos) de las asignaturas que cursé me impusieron contestaría (no sin haberme comido previamente los varios prejuicios o sapos que, por unas u otras razones, más bien sinrazones, o no me los pude cepillar o de ellos no me pude deshacer, antes de acabarlos de leer), asimismo, que sí. Y, seguramente, volvería a rememorar las palabras (en latín) que Plinio el Joven escribió recordando, a su vez, las que le escuchó proferir a su tío Plinio el Viejo. En la “Epístola a Bebio Macro”, haciendo referencia a su tío, Plinio el Joven escribió: “dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum ut non aliqua parte prodesset” (“incluso solía decir que no hay ningún libro tan malo que no aproveche en alguna parte”). Bueno, pues ese mismo pensamiento o regla de Plinio yo lo vengo defendiendo y sosteniendo de todas las personas habidas y por haber, estén, hayan estado o vayan a estar durante algún tiempo entre rejas, que no ha habido, ni hay ni habrá un solo ser humano que no haya protagonizado a lo largo de su larga o corta existencia alguna acción buena.

Las horas que dedicamos a leer lo que otros (hembras o varones) urdieron nos dejaron un poso que entonces, quizá, no barruntamos el verdadero peso que iban a tener en el futuro, verbigracia, el momento presente, actual, en el que somos nosotros los que nos dedicamos a juntar palabras. ¿Cuántos sospechamos otrora que algunas pocas, pero escogidas, palabras trenzadas por un grupo selecto de autores devendrían con el lento paso del tiempo en fértiles y sugerentes estímulos literarios ahora? Pocos (y rogaría que no me contaran, porque marrarían, entre ellos), muy pocos.

¿Qué convierte a un libro en clásico? No volveré a recordar aquí lo que en el opúsculo “Sobre los clásicos” (ensayo incluido en “Otras inquisiciones”, 1952) escribió Jorge Luis Borges con tanto tino que nadie (y, si alguien lo ha hecho ya, le pido sentidas y sinceras disculpas, porque lo desconocía —por cierto, que ignoro por qué a muchos semejantes míos les molesta que se les llame ignorantes, cuando, se pongan como se pongan, sin ambages, lo son; a mí, al menos, no me duelen prendas reconocer lo obvio, que lo soy—) ha tenido el ingenio suficiente para idear razones de peso con las que refutar las vertidas por él en el breve ensayo citado. Como escribió en “Walden” (1854) su hacedor, Henry David Thoreau, “son los clásicos oráculos que no han envejecido, y en ellos se encuentran respuestas a las preguntas más modernas, que ni Delfos ni Dodona podrían proporcionarnos”.

>> Sigue...


Pilar, ojalá haya acuerdo

PILAR, OJALÁ HAYA ACUERDO

Me sentí a tu vera vivo
Y echo de menos volverme
A sentirme así, encenderme.
Aunque cuanto yo percibo,
Que es lo que de ti recibo,
Esté en claro desacuerdo
Con lo que concibo, cuerdo
Me mantiene que, aunque dudes,
Llegue el día en tú mudes
De parecer y haya acuerdo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Que se halle solución pronto a la cosa

QUE SE HALLE SOLUCIÓN PRONTO A LA COSA

Dilecta Pilar:

Celebro que así sea, que se halle solución pronto al caso o la cosa.

He vuelto a los tres o cuatro zuritos de rigor, sí, que me vienen estupendamente (es poco el alcohol ingerido). Amén de hablar con Pío de esto, eso y/o aquello, aprovecho a hacerlo también con otras/os (hermano/s, sobrinas/os, amigas/os, conocidas/os, etc.) que encuentro en el periplo o recorrido “zuriteril”. En Tudela, aseguro, hace tanto frío como en Zaragoza, seguro, sensación que acrecienta o recrudece aún más el cierzo, gélido. Ahora, recién dadas las diez de la mañana, teníamos cinco grados, si marca bien la temperatura el aparato (mitad reloj, mitad medidor de temperatura) de la esquina (creo que es propiedad del estanco) que he mirado, claro.

Entonces, todo seguirá según costumbre; como es habitual, yo seré más extenso en mis comentarios.

Insisto e itero. No tienes obligación de contestar mis correos. Cuando puedas y quieras, lo haces.

Si hubiera sabido el hecho, que tu deudo cumplía ayer años, te hubiera encargado que hicieras ayer el encargo que hoy, ahora, te hago, que le des, con un día de retraso, un par de ósculos (uno en cada uno de sus carrillos) a tu pacífica (aunque dé un poco de guerra) sobrina, Irene. Los niños ayudan a ver la vida con más esperanza si cabe, sí, que cabe; la esperanza abarca mucho espacio, es omnímoda, pero ocupa poco.

Creo que aciertas de lleno en el blanco o centro de la diana cuando ves la amistad así. La amistad (lo aprendes con el lapso o paso del tiempo transcurrido, con la sensatez que te van concediendo los años acumulados, la experiencia, “madre de la ciencia”, la llamaba mi piadoso padre, Eusebio, si sabes aprovecharla, sacarle el máximo partido), según mi parecer, es, junto con el amor, uno de los cimientos, fundamentos o pilares de la vida humana, de los seres sociales que somos las personas. Uno se achaca ahora o viene reprochándose desde hace años por qué no hizo más por mantener los lazos de amistad que inició y mantuvo otrora con determinados colegas. Aunque de esa ruptura no es único responsable (aunque uno tenga siempre más culpa que otro) uno de los miembros de la relación de amistad (ocurre lo propio con la relación de pareja), la que sea.

Con los bebés (ellas y ellos) y con los niños (ídem) se debería hacer como con la madre, darle los besos sin cuento de los que habla Catulo en uno de sus cármenes a Lesbia. Pero ahora eso está penado, según qué ojos.

Celebro que te parezcan aciertos. Lo tendré en cuenta cuando veas en mis asertos fallos, para promediar. No verme hoy un genio y mañana o pasado mañana tampoco un lerdo.

>> Sigue...


No hay error en lo que narro

NO HAY ERROR EN LO QUE NARRO

Aunque te resulte extraño,
Pilar, que sea Teseo
Y tú Ariadna no deseo,
No, ni que del coro al caño
Vayamos gallega y maño.
No hay error en cuanto narro.
Sabes que nací navarro,
Pero he estado tantos años
En Zaragoza, entre maños,
Que otro soy. ¿Acaso marro?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Te pinté ayer, Pilar, desnuda, alhaja

TE PINTÉ AYER, PILAR, DESNUDA, ALHAJA

He soñado, Pilar, de madrugada,
Que tú y yo nos habíamos juntado
En el parque, vistiendo lo pactado:
Bluyín con la pernera remangada.

Nada más verte (nada dije, nada),
Mirándote seguí, medio arrobado,
A escasos quince metros de tu lado;
Bastante profería mi mirada.

Al primo abrazo mil le sucedieron
Y se secreteaba hoy en voz baja:
“Ayer, hasta las lámparas gimieron”.

Me dio por remedar a don Francisco
De Goya y te pinté desnuda, maja,
Sin al de Fuendetodos hacer cisco.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿El mito de Acteón a Borrel cuadra?

¿EL MITO DE ACTEÓN A BORREL CUADRA?

No conozco de nada a Josep Borrell Fontelles, actual ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación en el Gobierno de España que preside Pedro Sánchez, pero siempre me ha caído bien (no obstante, si me retrotraigo en el tiempo y rememoro las palabras que pronunció el 8 de octubre del año pasado en Barcelona, tras la marcha de la manifestación que convocó y organizó en la Ciudad Condal Sociedad Civil Catalana y recorrió algunas calles barcelonesas, como noto que me he quedado corto, agregaré alguna voz más: mejor que bien; lo considero —con sus errores, evidentes, por los que acostumbra a pedir perdón; no le duelen prendas culminar tal menester— un estupendo ministro y, asimismo, propicio candidato o aspirante a amigo —del abajo firmante—, al que, por la razón que sea, a ningún amigo común —de ambos— le ha brotado o surgido la genial, por conveniente y/u oportuna, idea o iniciativa de presentarnos). Hasta en el reciente affaire de la multa que ha de pagar, el quíntuplo (30.000 euros) de lo que, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), defraudó (6.000 euros) como consejero de Abengoa (hasta sin escuchárselo —en sentido estricto— proferir, parece que le oigo pedir disculpas sinceras por el error que cometió, y admite de buen grado —“me avengo a pagar por la tentación que tuve, por mi proceder reprensible, reprochable”—), al hacer uso de información privilegiada (de la que él, por cierto, no se benefició; pues había invertido en acciones de la citada compañía la friolera o cantidad dineraria de 380.000 euros, que enflaquecieron tan rápidamente que casi casi llegaron a disiparse, esfumarse o sublimarse, como eso mismo les ocurrió a otros muchos inversores), veo más honestidad que indecencia.

>> Sigue...


¿Quien tiene fe en Darío Fo no acierta?

¿QUIEN TIENE FE EN DARÍO FO NO ACIERTA?

Ayer, jueves, por la tarde, tras levantarse de la siesta, mi amigo del alma y heterónimo, Emilio González, “Metomentodo”, un zumbón redomado, de marca mayor, más mordaz incluso que el abajo firmante, me envió a una de mis direcciones de correo electrónico el siguiente “emilio”.

“Dilecto Otramotro:

“El pasado martes, por la mañana, tras leer la epístola que publicaste en tu bitácora, me llevé a los ojos el editorial, en defensa de los payasos, de tu periódico de cabecera (del que ya eres hasta suscriptor), El País.

“Desde entonces, llevo rumiando cómo hacerte esta pregunta: ¿Puedes decirme cómo conseguiste compadecer o compatibilizar esto, que le escribiste a tu amiga y colega Pilar, ‘El patio está, como aseveró acertada, hiperbólica y recientemente Josep Borrell, desde su escaño en el banco azul del Congreso de los Diputados, lleno de una mezcla maloliente y nauseabunda de serrín (eso que debe haber en el hemisferio derecho de la cabeza de más de un diputado, que es lo que precisamente suele salirle/s por la boca cuando habla/n) y de estiércol o mierda (en el hemisferio izquierdo, que es lo que va erogando por doquier por idéntica razón; o viceversa). Aquí conviene, por ser bienvenida y válida su presencia, hacer mención de la triple distinción de la que habló Valle a la hora de explicitar las tres maneras diferentes que él había advertido de ver el mundo (de los personajes del teatro): de rodillas (los personajes son vistos como héroes o semihéroes, que llevan a cabo hazañas, proezas), de pie (los personajes son normales y realizan actos propios de o connaturales con ellos) y desde un plano superior (una mirada desde arriba, no necesariamente cenital; en la que los personajes son vistos como fantoches, guiñoles o peleles que coronan patochadas o payasadas, raíz de los esperpentos valleinclanescos, repletos de personajes animalizados y/o cosificados). Y luego los políticos se llevan las manos a la cabeza cuando trasciende o se hace público el dato iterado por varias encuestas o sondeos de opinión de que la sociedad está cada vez más harta de los políticos, de que la desafección hacia ellos crece como la espuma o suma y suma y suma enteros sin parar entre los ciudadanos’, que aseveraste en tu misiva (con misil), con esto, ‘un cómico que ofende no es un delincuente que debe responder ante los tribunales, sino un mal cómico que debe hacerlo ante la crítica y ante su público’; y, a renglón seguido, con esto otro, ‘Una sociedad que lleva ante los tribunales a sus cómicos —a sus payasos, como ha dicho Dani Mateo— no es una sociedad más enérgica en la defensa de sus valores, sino una sociedad que está perdiendo el sentido de su propia generosidad y su propia grandeza’, que seguramente, leíste, como hice yo, en el citado editorial de El País?

“Te agradece de antemano la rauda respuesta, quien te abraza, tu amigo

“‘Metomentodo’”.

>> Sigue...


Martes, 11 de diciembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Diciembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31