El Blog de Otramotro

Reconozco que patino

RECONOZCO QUE PATINO

No me logro cepillar
Los prejuicios que acarreo,
De los que suelo ser reo;
Sí por los tales brillar,
Por tantísimos pillar.
Aunque mucho acierto o atino,
Reconozco que patino
Un montón, que me equivoco.
Pero yo no me haré el loco,
Como sueles, Florentino.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Que al cielo volver quiera no me extraña

QUE AL CIELO VOLVER QUIERA NO ME EXTRAÑA

Dilecta Pilar:

Servidor adquirió dicho hábito en Navarrete, donde viví mi cielo aquí. Con “aquí” me refiero a la tierra, al planeta Tierra. No me extraña que mi espíritu quiera volver a revisitar muchos de aquellos momentos de mi existencia, que quiera revivirlos y empezar a ponerme a escribir la novela que anda rondándome la cabeza, pero me faltan las revistillas. Sé que ellas serían el acicate o manantial que necesito, el aliciente para que la novela vaya manando y se vaya escribiendo sola.

Debe ser un fastidio eso de tener que acomodarse a unas medidas (contar caracteres o palabras) a la hora de publicar. Para mí sería más fácil añadir que quitar. Así que haría (al menos, lo procuraría) todo lo posible por quedarme corto, para luego agregar o sumar (menos complejo, en principio, que eliminar o restar). ¿Lo de la partida de bautismo tiene que ver con algún otro sacramento? ¿Acierto cuando intuyo que puede haber nupcias próximas (si he dado de lleno en el blanco o centro de la diana en cuanto barrunto, ¡enhorabuena!)?

Si la muerte de todo ser humano me disminuye, como sostenía el poeta metafísico inglés John Donne, incrementa la pena que dicha pérdida le duela, por la razón que sea, a la persona allegada, sea amiga/o o deudo. No me había enterado de que me habías enviado en un adjunto la entrevista (parte, al menos) que le hiciste a Javier Romañach, tristemente finado, para la revista Humanizar. Interesantes preguntas y contundentes respuestas, sin duda, de quien sabía qué quería y de lo que hablaba.

Ya me habías comentado que a tu pareja le encanta la cocina, que es un manitas en la misma, vaya.

Hoy sí he tenido la oportunidad y la dicha de leer en la Papelería/Librería “El Cole” tu artículo del Heraldo, “Historia Sagrada”. Vuelves a dar de lleno en el blanco o centro de la diana con tu flecha. ¿Alguien que no haya recibido instrucción sobre el asunto concreto o que no la haya subsanado por su cuenta y riesgo, en el caso de un/a autodidacta diletante, y sea reputada/o un/a perita/o en el tema particular, ancho, latísimo, puede interpretar de manera conveniente, correcta y oportuna, tantas obras de arte (pictórico, escultórico, arquitectónico, literario, musical, etc.? Si me pidieran que destacara una o dos, como máximo, ideas de tu enjundioso texto. Me quedaría con la frase que corona el párrafo segundo: “La genética influye tanto como la educación sentimental” (si es que la recuerdo con fidelidad). Un axioma incontrovertible, una verdad como un templo. Y la que culmina la columna (que en la nueva posición que te han asignado o tienes en el periódico se parece más, porque hace las veces de tal): “La cultura es acervo espiritual”. Me quedo con la definición que alguien dio (no recuerdo ahora mismo quién) de cultura: “Es lo que queda después de haber olvidado lo aprendido”. Acabo de cerciorarme de que es del novelista y ensayista francés André Maurois, seudónimo literario de Émile Salomon Wilhelm Herzog, a quien, por cierto, también le debemos esta otra frase: “Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa”. Empero, a veces, una/o constata que quien estudia lo hace tan falto de ganas, con tan poco interés, que el recipiente donde va acopiando sus saberes la/el discente se parece a un saco roto o es este tan poroso que deja pasar los pocos posos que lo aprendido le han podido ir dejando en su espíritu.

>> Sigue...


Cien sonetos será "Euforia"

CIEN SONETOS SERÁ “EUFORIA”

“Carácter firme es aquel que puede continuar sin éxitos”.

Ralph Waldo Emerson

Ojalá obtenga o consiga
Un día un carácter firme.
Y, aunque alguien pueda infligirme
Un revés duro, yo siga
Cual pan con toda su miga.
Sin un éxito o victoria
Sé que alcanzaré la gloria
Si a mi lado estás, Pilar,
Porque podré compilar
Cien sonetos, cien: “Euforia”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Quién me habla quedo en la sien?

¿QUIÉN ME HABLA QUEDO EN LA SIEN?

PILAR, QUE YA ME HA INSPIRADO

MÁS DÉCIMAS, MÁS, DE CIEN

Vivo, sí, reconciliado
Con mis mil contradicciones
(¿Me gustan las convicciones
Que odio?), pero un alelado
Me siento de ti alejado.
He aprendido a saber quién,
Aunque me haga un mal, un bien
Tras otro va a procurarme
Literario, al inspirarme
O hablarme quedo en la sien.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Como tinta, ¿yo uso sangre?

COMO TINTA, ¿YO USO SANGRE?

Toda la literatura
Se basa en hechos reales
Que mudan en ideales
Quienes a su criatura
Le otorgan otra estructura.
Cuanto un cuento corto/luengo cuenta
Lo verosímil frecuenta,
Como eso mismo le pasa
A esta cosa que urdo en casa
Con sangre de lucha incruenta.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Te conozca o ignore, te amo

TE CONOZCA O IGNORE, TE AMO

“Dice Carlyle ‘que es necesario amar para conocer’. Máxima cierta cuando se trata de ciencia, arte o literatura. Pero en la amistad y el amor fracasa a menudo, porque unas veces nos amamos porque nos conocemos, y otras, acaso las más, nos amamos porque nos ignoramos”.

Santiago Ramón y Cajal, en “Charlas de café” (1920).

Cuanto es verdadero en ciencia,
En arte, en literatura,
Puede ser falso, criatura
(Si lo asevero a conciencia
Es porque su quintaesencia
Caté —¿no oyes su clamor?—),
En la amistad o el amor,
Porque sé cómo eres y amo;
Te ignoro y más aún te amo;
¿No te ha llegado el rumor?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Refutador Mayor del Mentidero

REFUTADOR MAYOR DEL MENTIDERO

Atento y desocupado lector (seas ella o él):

“Imaginémonos a un niño salvaje que vive en completa soledad humana en medio de la jungla; por abreviar el discurso o relato, a Tarzán cuando era adolescente. Sigamos (por) esa senda e imaginémonos que, por una mera o compleja cuestión de(l) azar, es hallado por un científico aventurero (o viceversa) y su equipo y (ahórrese el lector, como hace quien trenza estos renglones torcidos, el arduo y luengo proceso hasta que) es conducido por este adonde tiene su residencia habitual, a las afueras de una ciudad populosa. Imaginémonos que es adoptado por su descubridor. Bueno, pues, barrunto que, al poco tiempo de vivir en dicha sociedad (propongo una horquilla que vaya de tres meses a un año), el espabilado Tarzán, medio educado ya, habrá llegado en su personal análisis y valoración de la realidad que lo circunda a algunas conclusiones. Aunque la expresión que me dispongo a usar sea escasamente científica, me apuesto doble contra sencillo a que, entre ellas, descuella esta: que ninguno de sus civilizados semejantes (que conste en acta que me incluyo entre los tales) estamos exentos de decir tonterías ni de hacerlas”.

En las pocas y precedentes líneas cabe hallar la quintaesencia de “Metomentodo”, quien las urdió.

Si alguien me pidiera (como así ha sido), como simple ejercicio literario, que escribiera un contrasentido, la elegía de quien aún vive, mi heterónimo Emilio González, “Metomentodo”, acaso empezara refiriendo de él lo siguiente, que me lo confió él mismo, al poco de conocernos, mientras nos tomábamos en el Juan Sebastián Bar él un “olé” (por café au lait), café con leche, y yo una birra:

“—A veces, Otramotro, nada más abrir los ojos y despertarme, antes de levantarme del catre, tengo la sensación refractaria de ser un Tarzán adolescente, recién llegado a la civilización, como si mi mente fuera una “tabula rasa”, una pizarra intacta, virgen, sin estrenar, sobre cuya superficie nadie hubiera deslizado aún un trozo de tiza”.

>> Sigue...


Dijo sí y vio encandilar

DIJO SÍ Y VIO ENCANDILAR

—¿Pudiste hacer el encargo
Que te hice en tu último viaje
Interestelar?
—Mi paje
Me quitó el sabor amargo.
—¿Acaso estaba en letargo?
—Ayer dio, tras mucho hilar,
Con tu muy amada Pilar.
—¿Preguntó, a base de mímica,
Si ella era la ciclotímica?
—Sí; y empezó a titilar.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Gracias es una voz que nunca sobra

GRACIAS ES UNA VOZ QUE NUNCA SOBRA

Dilecta Pilar:

Lo reconozco, antes de contestarte estas pocas letras que te dispones a leer, ya he subido el texto, mi literaria exégesis del tuyo, a mi bitácora para que aparezca publicado el próximo viernes. Insisto en que todo vaya estupendamente (si hay vaya, quiero decir, burla, y esta es omnímoda, mejor) el sábado. Si es lo único que te desentona, eso quiere decir que he atinado en el grueso de la interpretación de tu microrrelato. ¡Bien!

Si el resto de los relatos tienen el fondo que he advertido en el tuyo, el libro coral tendrá críticas espléndidas y venderéis muchos ejemplares. Ojalá así sea.

Las gracias te las tengo que dar yo a ti por enviarme tu microrrelato y, tras leerlo, poder comentarlo. Gracias (como otro tanto ocurre con perdón) es una palabra que nunca está de más. Por (auto)exigirme escribir un endecasílabo con dicha idea (ahora me ha dado por ahí, por titular mis textos en prosa con endecasílabos; no sé si te has percatado de ello), me he conformado con el que en un pispás he elaborado o ha resultado: Gracias es una voz que nunca sobra, que, precisamente, me sirve para rotular la presente epístola.

Pues, no obstante lo que acabas de leer en el párrafo precedente, me parece bien que esa sea tu decisión. Ergo, haces bien en darlas.

Solo esporádicamente, de cuando en vez o de vez en cuando, hago ese examen de conciencia, previo a conciliar el sueño. No todas las noches. Hay días en que no me da tiempo a leer ni una sola página de “Walden”, de Henry David Thoreau, que ahora suelo tener, al acabar el día, entre manos, porque, metafóricamente, se me bajan las persianas. Cuando ando cansado, suelo caer rendido, ante la convincente razón y la proverbial atracción e/o influencia que ejerce Morfeo, el dios del sueño, en sus plácidos brazos.

>> Sigue...


¿Pasará un día tu criba?

¿PASARÁ UN DÍA TU CRIBA?

Pilar, todo lo que escriba
A partir de este momento
Fértil, sí, que documento,
¿Pasará un día la criba
Del arte, que harto te priva?
Eso a mí, amada, jamás
Me importará; a los demás
Tampoco quizá que ruede.
Aquel que hace cuanto puede
No está obligado a hacer más.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Pilar? ¡Tímida y miedosa!

¿PILAR? ¡TÍMIDA Y MIEDOSA!

(AUN SIENDO GENIO Y FIGURA)

Que ella era fuerte y segura
(Así fue idealizada
Por este menda) fachada
Es hoy, pose pura y dura,
Aun siendo genio y figura.
Pilar sabe dónde quiere
Llegar y a ese fin se adhiere,
Pero es tímida y miedosa,
Y, cuando duda, ella, rosa,
Se raja ante quien la adquiere.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿En quién hallo mi sapiencia?

¿EN QUIÉN HALLO MI SAPIENCIA?

Sé que idealizo a mi amada
Pilar, con quien he gozado
Tanto que hasta he remozado.
Si algún día es afamada,
En buena lid fue ganada
Su impar fama. Ten paciencia,
Que es la madre de la ciencia.
Así intento convencerme,
Que es con un porqué vencerme,
Que en ella hallo mi sapiencia.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Miércoles, 23 de enero

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Enero 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031