El Blog de Otramotro

La pena de trena aterra

LA PENA DE TRENA ATERRA

¿Por qué Pablo Iglesias quiere
(No encaja) “asaltar el cielo”?
Tener los pies en el suelo
Le conviene. El poder hiere
A quienquiera que se adhiere
A él. Que le pregunte a Serra
Y le dirá cuánto yerra
La/el que con sus dedos toca
El summum, pues la/o trastoca:
La pena de trena aterra.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Otro absurdo divertido?

¿OTRO ABSURDO DIVERTIDO?

El PSOE espera a Susana,
Pero a Fernández yo aguardo,
Otro Godot lerdo, tardo.
Ojalá venga mañana
A llenar la que anda vana,
La cabeza del partido,
Que cada vez más partido
Compruebo que está, sin duda,
Aunque alguien al mismo aluda
Como “absurdo divertido”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Víctimas de hechos y dichos

VÍCTIMAS DE HECHOS Y DICHOS

DE AVIESAS PERSONAS, BICHOS

“Somos víctimas, pues, de la realidad y del lenguaje con el que se describe esa realidad. (...) vivimos instalados en la mentira, pero de la mentira al delirio hay un paso, o dos, los mismos que al borde del precipicio”.

Juan José Millás, el viernes pasado, en su columna “A un paso del precipicio”, de EL PAÍS.

—Cuadra cuanto el tal sostiene:
Que las/os que el poder ostentan
Nos confunden, desorientan;
Que el Gobierno a decir viene
Lo que a él solo le conviene.
—Lo vendan como lo vendan,
Cuantas/os hoy nos recomiendan
Que hagamos caso nos mienten,
Pues los hechos las/os desmienten.
¿Habrá quienes nos comprendan?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿A que no te dan dentera?

¿A QUE NO TE DAN DENTERA?

Me hallaba el bus esperando
En la parada del tal
Que hay junto a “La Estrella” (hostal);
Y por allí pasó hablando,
El manos libres usando,
Una mujer de bandera,
Por su busto o delantera,
Donde leí sin esfuerzo:
“Sigue mirando, mastuerzo;
¿A que no te dan dentera?”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Jamás de los jamases, a tu altura

JAMÁS DE LOS JAMASES, A TU ALTURA

Difunta y memorable madre, hoy, a eso de las diez de la mañana, cuando, tras hacer una gestión en el banco, volvía a la oficina, he visto a Anunciación, “Nuncia”, la hija de Eulalia, una de tus mejores amigas, que se disponía a cruzar un paso de cebra e iba empujando un carrito de bebé, donde llevaba risueña y sentada a su nieta, y, como me ha dicho que se encaminaba a casa de su progenitora y servidor portaba al hombro su mochila y, dentro de ella, la rosquilla de san Blas que, mediada la mañana, había proyectado mojar en un café con leche y degustarla para el almuerzo, se la he dado para que esta, a su vez, se la entregara a la autora de sus días. Ella ha sentenciado “de tal palo, tal astilla” y me ha dicho que le parecía requetebién que siguiera tu actitud dadivosa, encomiable. Le he comentado lo lógico, que lo razonable es mantener y fomentar las buenas costumbres y erradicar las malas. Y, a renglón seguido, he agregado que, aunque Dios me concediera la gracia de vivir cien años, por mucho que me esforzara en emularte, no conseguiría, en lo tocante a generosidad, estar, jamás de los jamases, a tu altura.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Yo no soy Risto Mejide

YO NO SOY RISTO MEJIDE

La semana pasada escribí y publiqué en mi bitácora, “El blog de Otramotro”, el texto que titulé “Todos somos muy ignorantes”. Encabezaba el mismo, como epígrafe o exergo, una de las muchas y célebres frases que dijo y dejó escritas en letras de molde el Premio Nobel de Física en 1921 Albert Einstein (por cierto, de seguir vivo entre nosotros, el sabio que nació en Ulm hubiera cumplido este martes, 14 de marzo, la friolera de 138 años): “Todos somos muy ignorantes (que, como se trataba de un octosílabo cabal, lo elegí para titular mi urdidura —para alguna/o, tal vez, “urdiblanda”—). Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”. Versaba sobre el revuelo que se había armado en las redes sociales debido a la bronca que había surgido durante la emisión del programa de “Chester in Love”, conducido por Risto Mejide, entre Mercedes Milà y José Miguel Mulet (ambos habían sido invitados al espacio de entrevistas por tener criterios distintos, acaso irreconciliables, sobre una obra concreta, “La enzima prodigiosa”, de Hiromi Shinya).

Ayer leí el artículo que Risto Mejide tituló “Yo soy Mejide” y que le publicaron el domingo pasado en El Periódico. En él daba su opinión sobre cuanto había leído en las redes sociales a propósito (seguramente, se echó a los ojos o dio de bruces con algún despropósito) del asunto en cuestión.

Arranca bien; diré (aquí urdiré) más, porque tal vez me he quedado corto, muy bien, con una muestra de humildad al reconocer una doble carencia, que le falta la experiencia de Milà y la sabiduría de Mulet. Incluso llega a aducir que si algo en el programa no le peta o place al espectador (ella o él), la culpa acaso sea suya. Y si, por el contrario, algo, mucho o poco, le agrada o encanta, el responsable será, sin duda, el magnífico equipo del espacio televisivo, formado por más de cincuenta personas.

A renglón seguido, apunta lo obvio, que, salvo de sí mismo, él no es centinela o guardián de nadie, ni puede hacerse responsable de lo que suelten por sus respectivas muis los invitados al programa. Al carecer, según él, el formato de guion, les deja absoluta libertad de expresión, o sea, no les pone cortapisas ni líneas rojas. Barrunto o supongo que no sin haber dado por sobreentendido que lo que se diga ha de estar dentro de los límites del respeto y gozar de un mínimo de sana cortesía, cortesanía o urbanidad.

Luego ha juzgado oportuno recordar otra obviedad, propia de Perogrullo, que, en sentido estricto, no se trata más que de un pensamiento de Aristóteles, el filósofo peripatético, quien fuera y fungiera de tutor de Alejandro Magno: “el hombre es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios”.

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La Enciclopedia Espasa, puesta al día

LA ENCICLOPEDIA ESPASA, PUESTA AL DÍA

“No sabía cuando me nombraron portavoz que tenía que ser la Enciclopedia Británica ”.

Íñigo Méndez de Vigo

Es tarea difícil ser ministro;
Mas serlo portavoz más todavía.
Consciente es el que aún no lo sabía
E ignoraba, además, tocar el sistro.

Méndez de Vigo, no otro, es el ministro.
Colijo que en su testa no cabía
Tomar la mala vía de Pavía
Ni usar, por vez primera, la voz “fistro”,

Que Chiquito ideó de la Calzada.
Cuando dijo que sí a tan alto cargo,
El tal desconocía, sin embargo,

Que tuviera que ser la reputada
Enciclopedia Espasa, puesta al día,
Que siempre lo libró que se perdía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Perdónala; no sabe lo que dice

PERDÓNALA; NO SABE LO QUE DICE

Aunque antes de que fuera pública y notoria su enfermedad neurológica Emilia se alegraba cada vez que me veía en la calle, desde que ha ido avanzado paulatinamente la misma, se llame esta como se llame, alzhéimer, demencia senil o de cualquier otra guisa, y falta mi madre, ahora, cuando, yendo del brazo de algún allegado, me guipa, porque sigue teniendo una vista, ora de águila, ora de lince, tengo la impresión refractaria de que se le ilumina un poco más el rostro, si cabe, que sí, que cabe, o de que me sonríe aún más; deduzco, intuyo o supongo que eso ocurre así porque en mi cara ve la de mi ausente madre, su inseparable amiga del alma, Mariluz. Indefectiblemente, tras saludarme con un “hola, querida” y llamarme por mi nombre, Ana, me pregunta por mi progenitora; y yo suelo contestarle lo acostumbrado, que bien, que está en el cielo. Si el deudo que la lleva del brazo es hija o nuera suya, suele espetarle, “pero, por Dios, madre”, y entonces parece recuperar de repente la lucidez, caer en la cuenta de la realidad y hacer gestos con los que (eso infiero, al menos) pretende pedirme perdón por su nuevo despiste.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Cuánto es cierto de verdad

CUÁNTO ES CIERTO DE VERDAD

En la era de las noticias
Falsas urge proteger
A quien ayuda a emerger
Verdades, sean sevicias
O sus opuestas, caricias,
El medio de calidad,
Que con brío y humildad
Cumple con su impar deber,
Comprobarlo todo, ver
Qué hay de cierto, de verdad.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Rectificar es de sabios

RECTIFICAR ES DE SABIOS

Todos hemos escuchado
Decir y hemos proferido,
Tras haber a alguien herido
Por haberse/habernos comportado
Mal y haberlo maltratado,
“Rectificar es de sabios”
A Luises, Juanes y Fabios,
O a quien con ellos compite
En yerros e ídem repite
Con su sin hueso y sus labios.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


De acuerdos y discrepancias

DE ACUERDOS Y DISCREPANCIAS

Qué fácil vive en el mundo
Quien sigue sus argumentos,
Que toma por fundamentos
Irreprochables. Yo abundo
Con los de mi amigo Edmundo
Unas veces, mas disiento
Otras, porque esto consiento,
Que puede haber discrepancias
Más recientes y más rancias
Entre amigos. No te miento.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¡Qué artículo más tronchante!

¡QUÉ ARTÍCULO MÁS TRONCHANTE!

(COMPUSO AYER ÀNGEL CASAS)

Ayer, viernes, diez de marzo,
Le eché un ojo a La Vanguardia,
Diario que anda a la vanguardia.
Leí lo mismo que Zarzo
Sin tener el iris garzo,
Y luego lo que él urdió
Cuando su nave surdió:
“A Àngel Casas he leído
Y hasta llorar me he reído”.
¡Risas mil nos concedió!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Viernes, 24 de marzo

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