El Blog de Otramotro

¡Menudo par o tándem de mendaces!

¡MENUDO PAR O TÁNDEM DE MENDACES!

(CONTEMPLÉ EN EL MUSEO DE LA FARSA)

En la sección “Maldita Hemeroteca”
De “El Objetivo”, de Pastor, doña Ana,
Puede una/o ver y oír a gente vana,
Que va desde la Ceca hasta la Meca

Mudando de opinión, que nos defeca
Encima al declarar, si viene en gana,
Lo opuesto a lo que adujo, burda arana.
Ignoro si es consciente de que peca.

Si Mas y Puigdemont fueron falaces
Sobre las estructuras del supuesto
Estado catalán, mero deseo,

¡Menudo par o tándem de mendaces!
Ninguno de los dos digno del puesto
Fue; sí en el de la farsa, ¡qué museo!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Por qué la suma era resta?

¿POR QUÉ LA SUMA ERA RESTA?

Como regla general,
No le deseo, no, a nadie
Que el radiólogo le irradie
De más, sino lo normal,
Y evite así hacerle un mal.
A este menda le molesta
Que se le rompa la cesta.
Y si contenía huevos,
Más (de ellos tenía uebos),
Porque la suma era resta.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Se coge al mentiroso antes que al cojo

SE COGE AL MENTIROSO ANTES QUE AL COJO

La sectaria (siempre que cuadre, encaje o quepa considerar una secta la formación política en la que un/a afiliado/a, que esté al día en el pago de sus cuotas, milite) secretaria general de ERC, Marta Rovira, acusó ayer en una interviú en RAC1 al Ejecutivo de Rajoy de amenazar al Govern de Puigdemont con un escenario de violencia extrema y muertos en las calles, si este persistía en su intención de declarar de manera unilateral la independencia de Cataluña, como, por cierto, al final, así acaeció, tras la valiente (siempre que el atento y desocupado lector, sea ella o él, acepte que un/a autor/a puede usar el sarcasmo, la ironía más mordaz que una/o aspira a adquirir o escoger en el mercado o abanico abierto de las figuras literarias, en una crónica política, o sea, que servidor pretende decir todo lo contrario, esto es, difamante) votación secreta.

Aunque ante las insistentes preguntas de los periodistas no mostró una sola prueba documental de todo ello, afirmó que las había (dónde, cabe preguntar/se, ¿en el pozo sin fondo donde suele pescar sus aranas?).

Así las cosas, hecha la grave acusación, una vez celebrado el Consejo de Ministros, en la comparecencia posterior ante los medios de Íñigo Méndez de Vigo, el portavoz del Gobierno, este fue interrogado sobre el particular, y, tras recordar otros embelecos contados por las/os dirigentes secesionistas, mendaces redomados, vino a señalar que lo que había dicho Marta Rovira era otra burda patraña o cuenta que había que sumar al rosario de los cuentos que habían sido proferidos por las/os independentistas, cuentistas.

La ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, le afeó que hubiera hecho una afirmación tan falsa. Rajoy, en unas declaraciones a los medios, tras participar en la Cumbre Social de Gotemburgo (Suecia), después de haber tildado de falsedad, mentira y vergüenza la amenaza de su Gobierno, aseveró: “Creo que en la vida no vale todo. Cada uno puede defender sus posiciones como quiera, pero esto es intolerable”. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, con buen criterio, solicitó a Rovira que rectificara y que reconociera su bellaquería o ruindad; en plata, que había mentido.

Está claro que todos los seres humanos, todos, sin excepción, mentimos. Servidor, verbigracia, reconoce que lo hace cuando urde literatura de ficción (y, precisamente, por esa razón, procura que dicha información aparezca recogida en la parte superior de la bitácora que gestiona, el blog de Otramotro, donde archiva sus textos), pero también echa mano de las llamadas mentiras piadosas; regularmente, con el objetivo de no dañar o molestar a un semejante de manera innecesaria, o como mero juego (aunque alguna vez, habiendo acabado o coronado este, confiesa que ha olvidado señalar, como era imprescindible y necesario, que había sido algo lúdico, que el suceso contado tenía una base cierta, real, verídica, pero este menda lo había novelado para pasar el rato).

>> Sigue...


¿Se aprenden las lecciones de la historia?

¿SE APRENDEN LAS LECCIONES DE LA HISTORIA?

(¿SERÉ COMO EL CRISTAL DE UNA VENTANA?)

“Quizá la única lección que nos enseña la historia es que los seres humanos no aprendemos nada de las lecciones de la historia”.

Aldous Huxley

Tres años antes de morir, en 1947, George Orwell, seudónimo literario de Eric Arthur Blair, en su conocido artículo “Por qué escribo” trenzó lo siguiente: “Todos los escritores son vanos, egoístas y perezosos, y en la misma cima de sus motivos persiste un misterio. Escribir un libro es una horrible y exhaustiva pelea, algo así como el asalto de una penosa enfermedad. Uno no emprendería nunca tal cosa de no ser arrastrado por algún demonio que no pueda resistir ni comprender. Todo lo que uno sabe es que ese demonio es simplemente el mismo instinto que hace chillar a un niño para llamar la atención. Y además, también es verdad que uno no puede escribir nada que valga la pena ser leído a menos que uno combata constantemente para borrar su propia personalidad. La buena prosa es como el cristal de una ventana”.

Una vez hecha la declaración de principios, atento y desocupado lector (sea hembra o varón), veremos (en su terreno, incumbencia y criterio razonado queda valorar) si esta urdidura (o “urdiblanda”) de servidor ha conseguido o no su propósito inicial, ser diáfana, transparente, como el cristal límpido de una ventana.

Tengo noticia de que existe una legión de lectores avezados que pensaba (que creía a pies juntillas) que las personas que pusieron en marcha el “procés” catalán eran insensatas, necias, sandias, tontas perdidas o de remate. Hoy, visto lo visto, con la amplia panorámica o perspectiva que da disponer de una visión, si no completa, en una buena parte del conjunto, y, aunque quedan algunos rescoldos en la hoguera, habiendo dado por clausurado el diabólico proceso, ya no sostienen ese parecer, no. Si echan la vista atrás, comprueban bien, a las claras, que dichas mentes (que en un primer momento catalogaron de dementes) pertenecieron y pertenecen a personas que, seguramente (eso intuyen o sospechan), habían leído atentamente las obras de dos autores, dos, George Orwell y Victor Klemperer. Ahora bien, en lugar de señalar a la ciudadanía los peligros que ambos autores habían advertido en una probable e hipotética nación comunista, puesto que eso cabe colegir de la lectura de su novela “1984”, y en la real Alemania del Tercer Reich, como se deduce de los diarios urdidos pacientemente por el filólogo teutón, respectivamente, en vez de ser positivos con el material acopiado, fueron negativos, quiero decir, aprovecharon las lecciones que habían extraído de los trabajos de ambos autores para abonar el terreno que hiciera posible y plausible, cayeran quienes cayeran, la República Catalana.

Los independentistas catalanes (ellas y ellos), a través de la propaganda (plagada de patrañas históricas y de embelecos jurídicos) llevada a cabo por periodistas (hembras y varones), convenientemente persuadidos, en los diversos mass media, que controlaban, convenciendo, una/o tras otra/o, a incautas/os ciudadanas/os, y por maestros y profesores (ídem), en las escuelas, institutos y universidades, que manejaban a su antojo la información interesada, de parte, que repetían un día sí y otro también hasta que quedara fijada, como grabada a fuego, en las mentes de sus alumnos, y el uso iterativo de las palabras de la “neolengua” que colaron y colocaron en medio de cualesquiera conversaciones o debates, tenían una buena parte del camino hecho.

>> Sigue...


Puigdemont, "Bufón de Europa"

PUIGDEMONT, “BUFÓN DE EUROPA”

El Premio “Bufón de Europa”,
Sin haberse presentado,
Puigdemont se lo ha llevado.
Se ha hecho también con la copa
Que otorga al cagón la tropa.
Así que a nadie le extraña
Que en los belenes de España,
Como un augur me asegura,
La del “caganer” figura
Sea la de Carles, maña.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Iglesias? ¡Gerifalte incoherente!

¿IGLESIAS? ¡GERIFALTE INCOHERENTE!

Hoy he recibido el primer artículo de opinión que me ha remitido uno de los alumnos a los que otrora, hace casi dos décadas de ello, impartí la asignatura de Creación Literaria, Eladio Golosinas, “Metaplasmo”, que lleva el mismo título que la presente urdidura (o “urdiblanda”). En las líneas que lo precedían Eladio me pedía que si su texto, a mi juicio, merecía la pena que viera la luz, ser publicado, prefería que lo fuera en mi blog antes que en cualquier otro diario digital o de papel. Aunque no he tardado en contestarle la verdad, que en mi bitácora su texto iba a tener escasísima audiencia, porque suelen ser, entre diez y doce, no más, las personas que (lo sé a ciencia cierta) me leen de manera regular, y que haría bien en mandarlo también a otros periódicos, me ha respondido la certeza que servidor ya había intuido o sospechado, es decir, este menda temía que pudiera haber acaecido, que Eladio había probado esos derroteros y había obtenido en todos los casos el mismo resultado: sin respuesta, nada, cero.

Como soy un defensor a ultranza de la libertad de prensa y expresión y lo que he advertido en el artículo, tras haberlo leído dos veces, es una censura o cítrica crítica a ciertos comportamientos o manifestaciones de Iglesias, sí, pero no he identificado calumnia o injuria contra el susodicho, me he avenido a publicarlo como me lo ha enviado y el atento y desocupado lector (sea ella o él), si no tiene nada mejor que hacer, puede leer a continuación:

“Nadie está libre de decir estupideces; lo grave es decirlas con énfasis”.

Michel Eyquem de Montaigne

El pasado lunes, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se mostró contrariado con el comunicado en el que la corriente anticapitalista de la formación que dirige venía a reconocer la nueva (y efímera, si nos atenemos a la realidad incontrovertible de los hechos, que, velis nolis, siempre se impone) República Catalana; y con el mandamás de Podem en Cataluña, Albano Dante Fachin, que había manifestado su propósito de formar una alianza con las fuerzas independentistas para acudir coaligados a las próximas elecciones autonómicas del 21-D.

Cuando fue conocedor de todo ello, Iglesias insistió en la idea de que su formación quiere trabajar por una España en la que quepa todo el mundo, sin exclusiones, a fin de crear un “espacio amplio de fraternidad” dentro de un país moderno. Y, en lo tocante a la postura defendida por Dante Fachin, Iglesias le recordó que “las alianzas electorales las deciden los inscritos e inscritas en Podem(os)”.

>> Sigue...


Está como un cencerro, presidente

ESTÁ COMO UN CENCERRO, PRESIDENTE

Anoche (acaso porque había cenado más de la cuenta y/o porque no fui a andar durante los cuarenta y tantos minutos de rigor, como suelo hacer a diario), a las dos de la madrugada, me desperté agitado y sudoroso. Había tenido una pesadilla. Carles Puigdemont me había contratado como espía y, si no he olvidado lo principal, me dispongo a contársela a usted, atento y desocupado lector (sea ella o él), con todo lujo de detalles:

Carles Puigdemont había llamado al médico del Palau de la Generalitat. Cuando el galeno hizo acto de presencia, le preguntó:

—Doctor, últimamente, según las fichas y los informes que me hacen llegar los dos espías personales con cuyos servicios me he hecho, a los que pago de mi propio bolsillo, y que se encargan de grabar cuantas conversaciones alcanzan sus diversos aparatos, provistos de sistemas sofisticados, aquí, en el Palau, todo quisque, incluso mis colaboradores más próximos, dicen que estoy como un cencerro o como una cabra.
—Y usted, presidente, por qué cree que comentan eso.
—Seguramente, porque suelo bailar “la yenka” y dudar mucho; porque me gusta jugar al intermitente, ora encendido, ora apagado; al casino y al sino, o sea, al sí, pero no; al blanco y/o al negro; a la independencia con alas y/o a las elecciones (ya sean autonómicas o constituyentes); al ya está o al estalla, porque explota; a liarla y, si es parda, mejor; al vísteme despacio, que me da la risa, cuando llevo prisa; a seguir la definición que dio Julius, “Groucho”, Marx sobre la política (“es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”) al pie de la letra, como gesto o muestra de merecido homenaje al tipo del bigote pintado con betún (y las cejas, que te las dejas —me apunta quien mea puntas o cuchillas de afeitar y chilla, cuando tiene infección de orina—); a cambiarlo todo de arriba abajo o de abajo arriba para que nada cambie, como sostenía otro cuco (¡ojo, que he dicho cuco y no loco!) como yo, Guisseppe Tomasi di Lampedusa en “El gatopardo, y, para no cansarle, usaré una palabra que me gusta mucho colar en mis discursos y poner en mis escritos, porque es esdrújula, etcétera. ¿Es grave, doctor?
—Perdóneme, por favor. Repítamelo otra vez, porque hace dos horas me he tomado una cápsula de mescalina y estoy alucinando en colores.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Carta abierta a Tardà, impar diputado

CARTA ABIERTA A TARDÀ, IMPAR DIPUTADO

“Si el Gobierno persiste en la aplicación del 155, la gente saldrá a la calle de forma pacífica en defensa del Govern legítimo y el autogobierno”.

Joan Tardà

Señor portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados:

Vayan por delante tres consideraciones previas.

Primera. Me consta que en Cataluña hay mucha gente (casi la mitad) que está a favor de la independencia, pero también hay mucha gente, poco más de la mitad, que está en contra de la misma. Un demócrata convencido no solo ha de respetar a la mitad donde él se incluye, sino también a la otra. ¿Usted lo hace? En mi modesta opinión, no. Ahora bien, asumo que puedo estar equivocado. Como usted es filólogo, debe saber qué significa tolerar, pero, por si alguien se decide a leer esta carta abierta y lo ha olvidado, dejaré constancia a continuación de la cuarta acepción que de dicho verbo da del DRAE: “Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”.

Segunda. Habla usted de Govern legítimo, pero, según mi perspectiva, dejó de serlo en el mismo momento en que decidió dedicarse, única y exclusivamente, a gobernar en favor de los ciudadanos independentistas, olvidándose del resto, que fue por él manifiestamente ninguneado. ¿Puede un gobierno seguir llamándose legítimo, después de violentar las leyes (la Constitución y el Estatut) por las que el susodicho ejecutivo es, precisamente, tal? Habla usted de autogobierno, cuando, según mi punto de vista, ha sido, básicamente, ejemplo de desgobierno.

Tercera. Espero lo mismo que deseo, que cada día salgan del armario (o de debajo de las piedras) más catalanas/es como Helena Boadas, hija, por cierto, de la exdiputada de ERC Maria Mercè Roca i Perich, conmilitona suya, en la actualidad edil del Ayuntamiento de Girona, denunciando lo que José Saramago dio en llamar “la colonización del otro”.

¿Qué es lo que ha pretendido, usted (para servidor está claro, embelecar; pero respeto que otras personas opinen de otra manera, y esta sea hasta opuesta a la que sostengo), al aducir tales palabras? ¿Seguir con la misma dinámica (la de sentirse víctima antes, durante y después del esperpento) que tuvo su momento crucial el pasado 22 de septiembre en la Universidad de Barcelona, en la que vino a decirles a los universitarios (ellas y ellos) allí presentes y concentrados, que escucharon su alocución, que serían traidores a su (supuesta) patria (catalana) si no la defendían de (la autoritaria potencia que, supuestamente, la había colonizado) España?

Con la frase del exergo, lo manifestado entre comillas arriba (llámeme malpensado si quiere, pero), ¿no habrá querido más bien apelar a los ciudadanos catalanes afines a sus ideas, para que se opongan a la aplicación del 155 y defiendan lo que algunos miembros del Govern (entre otros, algunos diputados pertenecientes a su propio partido, ERC), que conculcaron (la legalidad vigente) y fueron desleales (a la Constitución, al Estatut, y al reglamento del Parlament), no han logrado, en el tablero y con las reglas de juego establecidas, por la vía legal que aún rige?

>> Sigue...


Etopeya de Carles Puigdemont (II)

ETOPEYA DE CARLES PUIGDEMONT (II)

(Sigue el de ayer.)

Los otros dos folios contenían su mentado trabajo práctico (con alguna adición, supresión y enmienda de servidor):

SÁTIRA, ÁNGEL, DE CARLES PUIGDEMONT

Si un periódico de los de prestigio y ámbito nacional (me refiero, de modo específico, a los cuatro grandes de Madrid y a los dos de Barcelona) me hubiera solicitado ayer que urdiera un artículo sobre el asunto omnímodo o monotema actual para que se publicara mañana en sus páginas, en concreto, en la sección de Opinión, seguramente, me hubiera decantado por, más que hacer, aventurar, o sea, trenzar algo atrevido, como cabe colegir del título que, en un primer momento, había elegido para este texto, “Etopeya de Carles Puigdemont”, porque, salvo por los hechos, dichos y escritos que han trascendido y los mass media se han encargado (y uno ha deducido de cuanto ha escuchado o leído) de airear, no conozco al que me dispongo a retratar, a completar una representación o pintura moral de Carles Puigdemont, a coronar una “descripción del carácter, índole y costumbres”, pues esa es la definición que del vocablo etopeya da el DRAE, del President del Govern de la Generalitat.

Pero he desistido de llevar a cabo lo que me había propuesto en el mismo instante en que, bendita memoria, ha acudido a mi mente, en mi ayuda, el que, si seguimos el orden, hace el número XXIV de los “Proverbios y cantares”, una de las últimas secciones de la obra poética “Campos de Castilla” (1907-1917), que lleva la firma de don Antonio Machado, su autor, quien dio de lleno en el blanco o centro de la diana al escribir estos cuatro pintiparados versos, cuatro, donde, en los dos últimos, cabe hallar uno de los posibles retazos o pedazos de la tela donde, hecho con bastante antelación, sí, puede contemplarse un probable retrato de Puigdemont: “De diez cabezas, nueve / embisten y una piensa. / Nunca extrañéis que un bruto / se descuerne luchando por la idea”.

Así que mudaré el pretendido retrato por una sátira.

A Puigdemont se le ha llenado y se le sigue llenando la boca pidiendo diálogo bilateral, de tú a tú, a Rajoy, pero se comportó como un mezquino al no brindárselo (como ahora lo reclama para sí, en la misma o parecida medida) a los diputados no independentistas los días 6 y 7 de septiembre en el Parlament, donde no le vi ni oí mediar con la presidenta Carme Forcadell para que los mencionados dejaran de estar amordazados, silenciados, y pudieran ejercer su función representativa.

>> Sigue...


Etopeya de Carles Puigdemont (I)

ETOPEYA DE CARLES PUIGDEMONT (I)

Anteayer, pocos minutos después del mediodía, de camino a la biblioteca pública de Tudela, a la altura del cerrado cine Regio, o sea, al principio o al final (según se mire) de la calle Miguel Eza, me encontré con quien hacía tres o cuatro años que no veía (vive en una localidad cercana a la capital de la ribera navarra, pero trabaja en otra y es madre de dos niñas pequeñas), una de las alumnas más aventajadas que tuve durante los dos años que impartí la asignatura de Creación Literaria en el Centro Cívico La Rúa. Después de saludarnos y darnos sendos ósculos castos en ambos lados de la cara, me preguntó, sin ambages, por mi salud y, a renglón seguido, casi sin darme tiempo a extenderme en la respuesta (me quedé en que, a pesar de mis crónicos achaques, me encontraba bien), por qué pieza (en prosa o verso) tenía en el telar. Le dije la verdad, que mi propósito era hacer un retrato moral de Carles Puigdemont, pero que, salvo el título de dicho texto en prosa, un endecasílabo, no había urdido una sola línea. Entonces ella me adujo que, como era una habitual lectora mía (yo contaba con que ella siguiera siendo una de las cinco o seis personas que me leen a diario desde hace más de una década), conocedora exhaustiva, por lo tanto, de mi estilo, por qué no continuaba fungiendo como el guía o profesor que fui para ella otrora y le encomendaba o (pro)ponía como ejercicio literario que, remedando (sin descartar la burla) y hasta emulando mi manera de escribir, llevara ella a cabo, como si fuera yo el verdadero hacedor de dicha urdidura (o “urdiblanda”), esa susodicha tarea.

Hoy, cuando todavía se hallaba este menda bloqueado, sin seguir la recomendación que Cayo Plinio Cecilio Segundo (“nulla dies sine linea”, o sea, “ningún día sin línea”), más conocido por Plinio el Viejo, hizo, mutatis mutandis, en su “Historia Natural”, tras narrar una manía del griego Apeles de Colofón, pintor oficial de Alejandro Magno, que no dejaba pasar un día sin dibujar, al menos, un trazo, he abierto el buzón y he hallado allí un sobre sin dirección (solo ponía en mayúsculas y bolígrafo “a la atención de Otramotro”) ni remitente. Lo he abierto y contenía tres folios escritos por una sola cara; y la autora era, sí, por supuesto, mi exalumna aventajada. El primer folio decía así:

>> Sigue...


¿Quieres ser una fregona?

¿QUIERES SER UNA FREGONA?

“Bienvenido a la república independiente de mi casa”.

Es el lema que se lee en el felpudo que compraste en Ikea.

—Yo decido mi destino.
Destesto que me lo fije
España, porque me aflige.
¿Qué piensas? ¿Que marro o atino?
—Cataluña, Florentino,
Es España. Te equivocas
Si piensas que me provocas
Preguntando lo evidente.
¿Qué te interrogó el vidente
Que de cuando en vez evocas?
“¿Crees que el de Tarragona,
Si con el de Barcelona
Se compara, aspirará
A menos? ¿Deseará
Seguir siendo una fregona?”

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Ayer soñé que viajaba en el AVE?

¿AYER SOÑÉ QUE VIAJABA EN EL AVE?

Ayer soñé que viajaba en el AVE desde la estación de Delicias, en Zaragoza, hasta la estación de Atocha, en Madrid. Mi intención, cuando llegara a la capital, era coger un taxi que me acercara a la T2 del aeropuerto Adolfo Suárez/Barajas y, tras esperar un par de horas, tomar el vuelo, que había contratado tres meses antes, al aeropuerto de Leonardo da Vinci/Fuimicino, en Roma. La verdad es que, desde el mes de septiembre del año 1981 (han pasado 36 estíos de aquel viaje en coche, en el 127 de color gris plateado que le regalaron a Carlos Jesús sus padres por haber salido airoso de un brete, el examen de Selectividad), en el que estuve tres días y medio en la Ciudad Eterna con dos de mis excolegas camilos, el citado Carlos Jesús Rojo Manzano, hoy escritor prolífico, insigne conferenciante, doctor, experto en mil asuntos ético-sanitarios, viajero empedernido,... y Álvaro Santallana Risueño, memorable, tristemente finado, y me creí a pies juntillas, intuí o sospeché cuánta verdad apodíctica destilaba o exudaba la leyenda que allí se cuenta de que quien lanza una moneda con la mano derecha, estando colocado de espaldas a la Fontana di Trevi, y lo hace por encima del hombro izquierdo, regresará a Roma, itero, desde aquel lejano septiembre del 1981, no había vuelto al anagrama de amor.

El compañero que me había tocado en suerte (él ocupaba el asiento del pasillo, yo iba a hacer lo propio con el de ventana) venía de Barcelona y se bajaba en Calatayud. Cuando he subido al tren, él estaba usando su ordenador portátil. Si hubiera habido algún asiento libre, acaso hubiera valorado colocar mis posaderas en otro lado, pero, por la razón que fuera, el vagón iba en esta ocasión hasta los topes y, después de darnos de modo educado los buenos días, ambos hemos tenido que hacer dibujos (así llamaba mi piadoso y difunto padre, Eusebio, a un número indeterminado de posturas o gestos) para que yo consiguiera acomodar mis nalgas en la plaza asignada, según indicaba mi billete.

Una vez sentados, él ha seguido pulsando teclas y yo me he puesto a leer las últimas cincuenta páginas de “Perdón”, de Ida Hegazi Hoyer, que, por motivos de trabajo, sobre todo, habían ido quedando un día sí y otro también pendientes y aún debía pasar mi atenta vista por ellas, tarea que, por cierto, había previsto coronar a lo largo de la susodicha jornada viajera.

No habían pasado más de diez minutos cuando le ha empezado a sonar el móvil. Yo esperaba que se iría a la plataforma a hablar con quien fuera que le hubiera llamado, pero no ha hecho tal cosa. Por lo que he colegido del diálogo que ha mantenido con su hermano, a quien llamaba “Tito”, quien se sentaba a mi lado era empresario y, temeroso que lo que pudiera ocurrir en Cataluña con las pretensiones delirantes de Puigdemont, el Govern y el resto de los parlamentarios independentistas (abocados, tras celebrarse la votación del suspendido referéndum gruyer, ilegal, a proclamar la DUI, acrónimo de Declaración Unilateral de Independencia) había decidido trasladar, en un primer momento, la sede social de su empresa a Calatayud.

>> Sigue...


Viernes, 24 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930