El Blog de Otramotro

Yo también soy humano y marro, hermana

YO TAMBIÉN SOY HUMANO Y MARRO, HERMANA

Dilecta Pilar (por aclarar el título de esta epístola, urdiré que ya sé que tú no eres mi hermana María del Pilar, “la Nena”; si te llama hoy así este menda, tu amigo Otramotro, es por haber recordado esa frase feliz de Demetrio de Falero que dice que “un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo siempre será un hermano”):

Me has pillado en la biblioteca. Acabo de terminar la epístola que te dirijo a ti y publicaré, Dios mediante, a finales de junio (abajo te la agrego). Hoy he comido antes de bajar a la calle Herrerías. Tenía hambre. Esta mañana me he levantado antes de lo normal para hacer la comida (patata con borraja, que me encanta, y lomo con champiñón, que ídem).

¿Sabio, servidor? ¡No! Acaso sea buen epígono o seguidor de Sócrates (“solo sé que ignoro mucho”, por proponer una mera variante de su adagio clásico). Así es, nada te refutaré (acepto que escribas Gigantes y Cabezudos con mayúscula inicial; yo prefiero usar con ellos la minúscula, para que no se desmanden ni envanezcan).

Habrá que darle remate al álbum antes de su cumpleaños, ¿no?

Durante el pasado finde, hice lo asiduo, lo de siempre (como te consta, el hombre es un animal de costumbres: leer, escribir y tomar el sábado por la tarde los cuatro zuritos de rigor con mi amigo Pío en los bares del centro). Estamos celebrando en Tudela las jornadas de la exaltación y fiestas de las verduras, pero yo, ya sabes, a lo mío (pasar la vista por ene escritos y/o trenzarlos). No, aquí, en Tudela, no es fiesta el día de San Jorge (que fue ayer —podría ser el adverbio “hoy” y no el verbo “hay” lo que quisiste escribir—; ya sabes, errare humanum est).

>> Sigue...


Cuanto urdo lo publico en mi bitácora

CUANTO URDO LO PUBLICO EN MI BITÁCORA

Dilecta Pilar:

Te contesto a tus dos correos en este.

Me extrañó darme de bruces con esos yerros. Ya no hay correctores en los periódicos. Ni siquiera los tiene El País, donde cada fin de semana (que es cuando compro dicho diario) suelo pescar gazapos sin cuento: hoy, sábado, 21 de abril de 2018, sin ir más lejos, en la contraportada o página 52 se lee: “ha causado una gran sorpresa descubrir que en (sic) se trataba de una burda copia: ‘La gente se ha sentido defraudada y que se les (sic; gente es un nombre colectivo, pero exige seguir usando el singular) han (sic) engañado hace años’, dice el cura”. El mal es común, está generalizado. Si lees la entrevista que le hace Emilia Landaluce a Tom Burns Marañón en El Mundo, te puedes encontrar con esta respuesta de Burns: “Por revanchismo, por algo que en el fondo es irresponsable y vulgar en un dirigente político llegado el año 2004. Zapatero cree que es su momento. Que gobierna una España democráticamente consolidada, una España prospera (sic; todas las esdrújulas o proparoxítonas se acentúan), con anclaje europeo y todo lo demás. Entonces piensa que es su oportunidad para construir un país utópico. También abre el melón territorial. Anima la reforma la reforma (sic; ¿pretendía remedar el famoso aforismo “rosa es una rosa es una rosa”, de Gertrude Stein?) del Estatut catalán que inexorablemente asentaría las bases para un proceso secesionista. Esto Zapatero no lo vió (sic; yo tampoco vi nunca “vió” así, acentuado, ciertamente). En él cristaliza el adanismo. Piensa que con él empieza otra época y que es capaz de empezar de cero”. Yo suelo leer mis textos tres veces antes de publicarlos (bueno, pues, aun así, a veces algún yerro se me escapa sin haberlo enmendado en tiempo y forma).

Desconocía que Pedro Santisteve fuera alcalde al que le gustara ahuecar el ala cuando las cosas empezaban a ponerse feas y volar lejos (me constaba que gastaba mucho dinero en gomina, pero luego pasaba —¿porque le pesaba habérselo gastado?— dichas facturas al Consistorio). Le han zurrado de lo lindo la badana, porque se había hecho digno acreedor de tales censuras o críticas.

Cuanto urdo lo publico en mi bitácora. Lo mando, asimismo, a varios periódicos. Unos lo publican o otros no. Allá ellos.

Ya usé la cita de “Ben-Hur” antes en otro texto. Es que escribo mucho (y a veces de manera extensa; se necesita espacio para reflexionar de manera sesuda). Si le echas una ojeada a mi blog, lo comprobarás.

>> Sigue...


Perdón ha de pedir Puente a Vicente

PERDÓN HA DE PEDIR PUENTE A VICENTE

NUNCA SE ME CAYERON LOS ANILLOS

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor”.

Confucio

He accedido, a través de la cadena SER, al audio de lo que, antes de que abandonara el pleno la señora Pilar Vicente, portavoz de Ciudadanos en el Consistorio vallisoletano, argumentaba Óscar Puente, el alcalde de la citada villa, y lo he transcrito, palabra por palabra, literalmente, para poder opinar (vaya por delante que, como ignoro quién tomó la palabra y qué dijo en el salón de plenos en los momentos previos a que Óscar Puente adujera lo que quedó registrado, seré cabal y honesto y nada comentaré al respecto) con conocimiento de causa: “Bien, nos acusa usted de falta de capacidad para organizar y gestionar esta ciudad. Es de suponer que usted se contrapone al actual gobierno como una persona con capacidad de gestión y de organización. Y yo le pregunto ¿cuál es la suya? ¿Qué capacidad de organización y de gestión acredita usted en su vida profesional y en su vida política? Porque le recuerdo que usted, antes de estar en este Ayuntamiento, tenía un puesto de trabajo bastante normal en una tienda, en Vallsur, y no ha gestionado usted nada en su vida, en ningún sitio. Por tanto, ¿qué es lo que gestionaba usted para acreditar ante los ciudadanos de Valladolid que tiene más capacidad para gestionar...? Pero permítanme intervenir. Señora Vicente, usted dice que le insultamos, no sé quién le ha insultado en este salón de plenos. No, no tiene la palabra, señora Vicente (interviene la señora Vicente, que dice esto: Si no retira usted las mentiras que ha dicho sobre mi currículum, la portavoz de Ciudadanos se levanta y se va). Haga usted lo que quiera. Puede hacer usted lo que quiera. Cuando no les echas, se marchan”.

Tengo para mí que el alcalde (amén de portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE), que había comenzado su razonamiento de manera impecable, metió la pata hasta el mismo corvejón cuando, sarcásticamente, vino a recordarle a la señora Vicente lo que a esta, la persona que cumplió con los cometidos que tenía asignados otrora en dicha tienda, le constaba mejor, con más detalles o pormenores, que los que recuerda (o da a entender que conocía, por los cauces que fueran, quien he colegido que había fungido, fingido o aspirado a ser otro Gran Hermano), al parecer, el alcalde (disfrazado para la ocasión, ora de un Dios indeseado, vengativo, ora de un sabueso soberbio, ora de una mala copia, pésimo sosias o trasunto del impar protagonista de un cuento imperecedero que salió del magín extraordinario de Jorge Luis Borges, “Funes el memorioso”, 1942), por haber vivido esa experiencia laboral en sus propias carnes, ya que era ella la que había trabajado en ese establecimiento de Vallsur. Ignoro si Óscar Puente es una persona hecha y derecha, que se viste por los pies. Si lo es, le recomiendo encarecidamente que escuche con la máxima atención y sin prejuicios (como ha hecho servidor) lo que dijo y cómo lo dijo (y quedó grabado en la SER), como si fuera otra persona la que hubiera proferido sus palabras y que reflexione al respecto. Acaso llegue a la misma conclusión a la que he llegado yo, que se pasó tres o incluso más pueblos con la señora Vicente. ¿Acaso Óscar Puente se hizo esa misma pregunta a sí mismo cuando a él le tocó hacer lo propio antaño? ¿Acaso les preguntó a sus correligionarios, ediles socialistas, en otros ayuntamientos, qué experiencia de gestión y de organización tenían cuando fueron elegidos por los ciudadanos de los numerosos municipios de España antes de empezar a tener capacidad para organizar o gestionar una corporación municipal o criticar los modos o maneras que usaban quienes las gestionaban y organizaban y formaban parte del equipo de gobierno que estaba al frente y al mando de este, ese o aquel Ayuntamiento? Está claro que nadie nace enseñado. Considero que la labor de representación política debería ser una profesión interina, provisional, de paso, y que haber trabajado en otros puestos, que nada o poco tienen que ver con los estudios que una persona cursó ni incapacita, ni es malo per se, sino, muy al contrario, recomendable. Trabajar en un puesto normal no es indigno. ¿Es consciente el señor Puente de cuántos españoles, ellas y ellos, trabajan en dignísimos puestos normales? Este menda, verbigracia, a quien nunca se le cayeron los anillos por tener que ganarse el pan con el sudor de su frente, tuvo que trabajar duramente durante meses e incluso varios años como gasolinero, carpintero, camarero y otros oficios y está orgulloso de las labores o tareas que llevó a cabo como tal, porque contribuyeron a que pudiera sacar una carrera o licenciatura de cinco años, Filosofía y Letras (Filología Hispánica).

>> Sigue...


Mi anhelo es que también tú lo disfrutes

MI ANHELO ES QUE TAMBIÉN TÚ LO DISFRUTES

Dilecta Pilar:

Hoy he venido al Centro Cívico “Lourdes” un poco más tarde de lo usual. Me ha cortado el pelo y recortado la barba Paula, la nínfula que aprendió el oficio con (o se lo enseñó) Esteban, que está ingresado en el HRS (felizmente, parece que todo va por buen camino).

Ídem, gracias. Mujer, aunque soy un lego o profano en muchos campos del saber, algo de lengua y literatura española sí que sé. Lo que me consta es que a mí (a ti y a nuestras/os compañeras/os o colegas) no me (nos) regalaron la licenciatura, no.

Ya ves, tú y yo, perseverantes literatos, parecemos científicos, pues somos seres que, a lo largo de nuestra vida, vamos alternando (casi casi trenzando) aciertos con errores. Nos pasa, mutatis mutandis, algo parecido a lo que les acaece a ellos con su método experimental de ensayo/error. Sí; coleccionamos más de los segundos que de los primeros (como confiesa quien no es un pretencioso, soberbio o vanidoso, claro). Por ejemplo, yo, que contengo y dispongo de un montón de críticos y correctores a mi servicio, me doy cuenta de las numerosas lecturas (aparejadas de adiciones, enmiendas y supresiones) que debo hacer de algunos de mis textos hasta que, por fin, consigo darlos por buenos. Me temo que quien ha malinterpretado lo escrito por ti he sido yo. Me suele ocurrir cuando leo rápido.

He leído como viaja el rayo (o la centella) tu artículo sobre la posverdad (la mentira que se presenta, postula o propone como candidata para fingir y fungir de verdad) y las imágenes reales, en el que te fijas en varios asuntos de rabiosa actualidad (el problema, arreglado en un pispás, como recomienda Confucio, entre Letizia y Sofía, las reinas consorte y emérita de España, el máster —mejor, no máster cursado— de Cifuentes, el ataque a la población civil siria con bombas químicas, con muchos niños heridos en y por el tal, etc.). Me ha gustado. ¿Te has dado cuenta de que en el arranque de tu artículo, la cabal definición que da el DLE de posverdad (“distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”) tiene cierta cercanía o mucho que ver con lo que busca el autor de ficciones, que sea verosímil el relato que narra su cuento o su novela? Cierto. No andan faltas de razón las objeciones que planteas, pero ¿acaso la posverdad no pretende hacer pasar por verosímil (algo falso con apariencia de verdad) lo que tiene solo un porcentaje (alto, medio o bajo) de real?

Lamento tener que desdecirme, pues lo he publicado hoy. La verdad es que lo había escrito para que viera la luz, en un primer momento, ayer, pero el que urgía ser publicado antes se le adelantó y lo tuve que posponer hasta hoy (no mañana). A veces se me va un poco la olla. Tengo tantos textos comenzados en el telar, pendientes o a falta de lecturas correctoras posteriores que llevar a cabo para darlos como concluidos que, a veces, solo a veces, me armo más de un belén o jaleo.

>> Sigue...


"Aquarius": pececitos de Gabriel

“AQUARIUS”, PECECITOS DE GABRIEL

(DE POCO SIRVE LA NAVAJA DE OCKHAM)

“En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

Albert Einstein

Antes de que el abajo firmante entre en materia, permítame, atento y desocupado lector, sea ella o él, que le refiera esta consideración previa. Si usted, para llegar a estar sano y conservar dicho estado, tiene que hacer el esfuerzo de llevar un modus vivendi saludable, y a servidor le ocurre lo propio; para lograr que una sociedad sea sana, el grueso de los individuos que la conforman han de seguir y/o tener hábitos de vida saludables. La salud individual es previa y una condición imprescindible o requisito necesario para que haya salud social. Bueno, pues con la calidad democrática de los dirigentes de un país pasa tres cuartos de lo mismo que acabo de razonar a propósito de la salud (personal o colectiva).

En la actualidad basta con estar alerta a lo que nos entra por los ojos y los oídos para identificar (tomar conciencia y constancia de) una plétora de problemas tan complejos, tan poliédricos, que seríamos unos verdaderos insensatos si juzgáramos (a la ligera) que, para solventarlos de raíz y de cabo a rabo, tal vez fuera suficiente con seguir la lección del epígrafe de Einstein, esto es, echarle imaginación a la cosa y hallar para cada uno de los tales una solución fácil y sencilla. Considero que de poco (tan poco que puede devenir en un pispás en nada) nos va a servir la cita del Premio Nobel ni que echemos mano del principio metodológico y filosófico de economía o de parsimonia, o sea, la navaja de Ockham, para salir airosos, incólumes, de tantos bretes.

Ya que para muestra basta con presentar un solo botón, pongámoslo como modelo o ejemplo. Todos sabemos qué ha pasado en el mar Mediterráneo, entre Malta e Italia, con el Aquarius, un barco con 629 migrantes y refugiados a bordo (una quinta parte de ellos son menores de edad, a los que —huelga la explicación— he dado en llamar en el título de esta urdidura —o “urdiblanda”— pececitos de Gabriel), al que las autoridades portuarias de los países mentados no le han permitido arribar. Si una nación se ha saltado la barrera, el listón o la valla de la mínima dignidad y humanidad, la otra la ha liado bien gorda (y uno de sus vicepresidentes de Gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, con su proceder, ha tenido la desfachatez de resucitar al fascista Mussolini, que acarrea y portea en sus hombros, al menos, intelectualmente), al demostrar que la historia sirve de poco, al no haber escarmentado en cabeza ajena, o sea, por no haber aprendido de los errores que cometieron en el pasado quienes se comportaron como él hace, errando morrocotudamente, en el presente.

Tras la determinación de nuestro reciente presidente, Pedro Sánchez, dicho barco (junto con otros dos navíos italianos) se dirige al puerto de Valencia. Bueno, pues, como cada quisque ve la realidad con las gafas del muestrario que ha elegido ponerse (la celebérrima e imperecedera cuarteta de Ramón de Campoamor sigue vigente), ya hemos comenzado a discutir entre el blanco y el negro, obviando la inmensa gama de grises que media entre ambos, es decir, si dicha decisión es plausible, digna de aplauso, o, por el contrario, condenable, digna de condena. A mí, que he vivido hechos que, si no fueron milagros en sentido estricto, se parecieron bastante, pues lindaron o rayaron con lo prodigioso, me nace mostrarme como lo ha hecho el jefe de nuestro Ejecutivo, Pedro Sánchez, compasivo, empático y solidario. Yo no voy a opinar por los demás. Les corresponde a ellos dar su parecer al respecto. Sin embargo, he de agregar, por considerarlo pertinente, que sería un suicidio que un país en solitario decidiera abrir sus puertas de par en par a la migración (aunque la recomendación del Fondo Monetario Internacional para España vaya por ese canal, cauce o sendero). Ya sabemos qué depara el efecto llamada.

Y es que aquí hay quien olvida los infiernos que puede llevar aparejado el buenismo: los inmigrantes pobres compiten, ora de manera legal, ora de modo desleal, con los españoles pobres, y como consecuencia o resultado de todo ello, por los trabajos menos cualificados, las ayudas sociales, de vivienda, educativas, sanitarias,... Si en España hay un número ingente de personas pobres, aun siendo trabajadoras (a tiempo parcial o no), y si dicho número lo aumentas significativamente, sumándole migrantes o refugiados, entonces estás empeorando las condiciones de trabajo, los salarios y el acceso a prestaciones sociales de todos (saliendo claramente perjudicados —los casos son notorios—, por el agravio comparativo, los autóctonos). A día de hoy los parlamentarios (ellas y ellos) que proceden de la clase baja y obrera son los menos. Pertenecen a una nueva clase acomodada, vinculada muchas veces a la educación (universitaria o no) y a la administración. El ejemplo que hace las veces de arquetipo o se pone como dechado o prototipo es el del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que, tras obtener un escaño en el Congreso de los Diputados, ha pasado de profesor contratado por la Universidad y vivir en un piso de Vallecas a comprar (a medias con su pareja, Irene Montero, parlamentaria también, encinta) un chalé de 600.000 euros en una urbanización alejada de los barrios donde viven los obreros que le auparon adonde él se halla. ¿Hoy en día a las élites no les interesa una metamorfosis de la sociedad, porque con ese cambio se iría al garete su posición dominante en la misma?

>> Sigue...


"Cacocracia" y cleptocracia

“CACOCRACIA” Y CLEPTOCRACIA

No hay nación que inmune sea
Al de los malos gobierno,
Tan actual como el hodierno
De los ladrones, o sea,
A una moderna odisea.
Los ineptos nos distraen
Y los que hurtan nos detraen;
Y nosotros endeudados
Seguimos y anonadados,
Mientras yerran y sustraen.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Acierta Rajoy y Sánchez da en la diana

ACIERTA RAJOY Y SÁNCHEZ DA EN LA DIANA

“Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”.

John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Los españoles estamos de enhorabuena si el título que he colocado a esta urdidura (o “urdiblanda”) es apodíctico, o sea, incondicionalmente cierto y para la inmensa mayoría de mis conciudadanos resulta, además, tras intentar refutarlo y no conseguirlo, válido. Probemos si es verdad o posverdad, esto es, si tiene inconcuso encaje con la realidad de las cosas y de los casos o es una mera y deliberada distorsión de la misma, es decir, una pura y dura mentira.

Sostengo que Rajoy ha atinado al renunciar a seguir siendo el guía o líder del PP, al poner punto final a su presidencia (que será efectiva cuando los afiliados y compromisarios del partido elijan a quien vaya a tomar, en su sustitución, las riendas del mismo) dentro de la formación de la gaviota (o charrán), porque (abundo con el susodicho en el parecer) era lo mejor (aunque se equivocó a la hora de formularlo, supo rectificar y, a renglón seguido, lo arregló) para España, para su partido y para él. A pesar de que, durante los últimos días, hizo acopio de una variopinta, surtida y completa colección de errores (debió dimitir cuando se lo propuso —e insistió varias veces en la misma idea— el jueves, desde la tribuna del Congreso de los Diputados, precisamente, quien no lo era, Sánchez; como no renunció la víspera, debió dimitir el viernes, antes de que se votara la moción de censura —eso hubiera propiciado que el rey, Felipe VI, ejerciera una de las facultades que la Constitución Española de 1978 le concede al tal y abriera una ronda de consultas entre los representantes de los distintos grupos con representación parlamentaria en la Cámara baja para proponer un candidato a la investidura—, ya que, al no hacerlo, contribuyó a ponerle la alfombra roja para que la pisara Sánchez a su voluntad y la presidencia del Gobierno a tiro, al alcance de sus anhelos; marró al quedarse la tarde del jueves en el restaurante Arahy, tan campante, olvidando lo precipuo, que su sitio estaba en el Congreso, ocupando su escaño; los mentados son, según mi criterio y perspectiva, sus yerros más gruesos), al parecer, reflexionó sobre su errado proceder y consideró conveniente no seguir andando por la misma senda equivocada y dio en el clavo. Eso es, poco más o menos, lo que vino a decir y dejar por escrito en letras de molde Miguel de Unamuno y Jugo, que “el modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura” (como a él le gustaba distinguir entre los “hunos” y los “hotros”, que, en lo tocante a sus yerros, se llevaban el canto de un duro, acaso la raíz de la frase de marras sea esta, que se limitó a colocar una hache de más a su consideración de que vivir es un duro errar; y, de ahí, resultara su “herradura”; si echamos mano de la “navaja de Ockham”, acaso la explicación sea más fácil y sencilla que la compleja, propuesta por mí, y la locución se deba a que se la escuchó decir a un herrero).

Considero que Rajoy, a quien, antes de comunicar su renuncia, tal vez le sobró (ya que había resuelto comportarse como un señor, debió perseverar en dicha idea/senda y tirar a la papelera la bilis) mandar algún mensaje envenenado o recado a modo de obús o torpedo, que vino a afear o ensuciar su sabia decisión, siguió acertando al determinar no ejercer la “dedocracia”, quiero decir, a elegir el nombre de su sucesor/a.

>> Sigue...


Anhelo para ti y los tuyos ídem

ANHELO PARA TI Y LOS TUYOS ÍDEM

Dilecta Pilar:

Aunque huelga, porque barruntas, intuyes o sospechas cuál es mi estado de ánimo por la buena nueva que acabas de comunicarme, de suma alegría por ti, por tu honor, por ser finalista del Premio Helen Keller de discapacidad, recibe mi más sentida y sincera ¡enhorabuena! Ya sabes lo que dice un adagio sueco, que, si una alegría compartida es una alegría doble, una pena compartida es la mitad de una pena.

Ya me contarás y darás pormenores, si quieres y tienes tiempo.

De nada. Las alegrías de mis amigos tienen la virtud de ser contagiosas y de llenarme de alegría.

Pues a sacar ese trabajo pendiente de la mejor manera posible (esfuérzate en que no le falte nunca un ápice o pizca de arte). Ya tendrás tiempo de desquitarte.

Mi hermano Jesús María está muchísimo mejor.

Cuando bajaba (de dicho hecho ha pasado ya un buen rato, media hora larga) a la biblioteca, me he encontrado en la calle Miguel Eza, en la cuesta del Regio, cine extinto, con mi cuñada Elena y con mi sobrino Íñigo, hoy cumpleañero (le he felicitado y le he dado 20 euros; y es que su tío no anda sobrado de guita). Esta tarde, cuando suba a casa, intentaré desviarme de mi camino habitual y entrar en casa de Jesús María y Elena para tomarme una cerveza, al menos, con ellos.

Te dejo. Sigo con el texto que estoy escribiendo sobre la última metedura de pata (ese es, al menos, mi parecer al respecto) de Joan Tardà.

Reitero la ¡“reenhorabuena”! e insisto en las ¡muchas felicidades! por el galardón.

Te agradezco, de corazón, tus buenos sentimientos y el deseo de que pase buen “finde”. Anhelo para ti y los tuyos ídem.

>> Sigue...


Quod factum est infectum fieri nequit

QUOD FACTUM EST INFECTUM FIERI NEQUIT

(NO PUEDE LOGRARSE QUE LO ACONTECIDO NO HAYA SUCEDIDO)

Una variante del latinajo que da título a esta urdidura (o “urdiblanda”) puede leer el atento y desocupado lector (sea ella o él) en “Aulularia” (o “La comedia de la olla”), del dramaturgo latino Tito Maccio Plauto, en boca de su personaje Licónides (o Lyconides): “Quid vis fieri? factum est illud: fieri infectum non potest”, en suma, que lo hecho no puede no estar hecho.

Tengo para mí por verdad apodíctica, irrefutable, la ley de la inmutabilidad del pasado, que otros gustan llamar de otras guisas, verbigracia, ley de la irreversibilidad de lo acaecido, que, grosso modo, viene a decir, en el ámbito de lo colectivo o social, que puede (di)simularse, olvidarse o ignorarse la historia, pero de ningún modo borrarla; y, en el ámbito de lo individual o personal, que cabe arrepentirse de un hecho, modificar sus efectos y reparar sus consecuencias, pero no deshacerlo.

No es posible modificar el pasado, porque, desde el punto de vista ontológico, eso es meramente imposible de toda imposibilidad. Ahora bien, mientras el mundo siga siendo (in)mundo, las maniobras de manipulación histórica, que han existido, existen y existirán en los regímenes autoritarios, que pretendieron tres cuartos de lo mismo que pretenden y pretenderán, falsificar la realidad de los hechos, continuarán eliminando o sustituyendo el pasado incondicionalmente cierto por el apócrifo. Obviamente, no me estoy refiriendo aquí, por supuesto, a la admisible “mentira piadosa”, la verdad que se le oculta a un familiar cercano porque sufre un desahucio médico, que no tiene posibilidad de curación su mal, vaya.

Entre el blanco y el negro hay una inmensa gama de grises. Entre la anarquía absoluta y el totalitarismo completo cabe distinguir y hallar una plural gradación de regímenes más o menos democráticos, más o menos autoritarios. La manipulación política de la historia no es una táctica insólita; hoy, aquí y ahora, el maquiavelismo de la posverdad ha quedado al descubierto y fuera de toda duda; el ídem de las fake news está a la orden del día y es más que evidente.

El uso de lo falso en política (no hablo aquí de literatura, donde la verdad que sobrenada en las mentiras es un hecho incontrovertible) es retrógrado, porque entorpece o impide el avance del conocimiento, del progreso. El propósito totalitario de enseñorearse del pasado entraña una auténtica y notoria voluntad de falsear la historia. En cualquier gobierno o grupo de presión mendaz anida una pretensión totalitaria. La revolución que es preciso impulsar y hacer sin falta es la de erigir el edificio de la política democrática con cimientos y cemento transparentes, porque la verdad, ciertamente, nos hizo, hace y hará libres.

>> Sigue...


De todo hay en la viña del señor

DE TODO HAY EN LA VIÑA DEL SEÑOR

(¿QUE NO HAY CASUALIDADES? ¿QUIÉN LO DIJO?)

(ANHELO QUE SE INFIERA LA IRONÍA)

Hoy, en la presente urdidura (o “urdiblanda”), me dispongo a disertar sobre la presunta actitud reprochable de los nueve profesores (ellas y ellos) del Instituto de Enseñanza Secundaria El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) que la Fiscalía Provincial ha denunciado por señalar y humillar a algunos de sus alumnos por el solo hecho de ser hijos de guardias civiles, presunto comportamiento que tuvo su origen inmediato en los hechos que ocurrieron la víspera en Cataluña con ocasión del referéndum ilegal del 1-O.

Como lo precipuo o principal debe ir delante, en cabeza, lo primero que se impone, al ser España un Estado de derecho, es señalar y aseverar lo pertinente, distintivo y relevante, que, mientras no haya una sentencia firme, la presunción de inocencia ampara a los nueve profesores, o sea, que, a la espera de los resultados que depare la instrucción judicial de la causa, los hechos son provisionalmente constitutivos de un delito de lesiones contra la dignidad de las personas en concurso con otro contra la integridad moral; y, además, un delito de injurias graves contra los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

A veces, nuestras opiniones sobre los diversos asuntos de la realidad no se fundamentan en sesudas pruebas científicas, ni siquiera en encuestas, muestras o sondeos, verbigracia, que las apoyen, sino en lecturas rápidas y someras de noticias o breves conversaciones telefónicas con colegas o simples correos (más o menos extensos) que cruzamos con ellos, cuyas conclusiones luego extrapolamos.

Vaya por delante mi criterio al respecto. En el ámbito de la docencia, en concreto, de la enseñanza secundaria, en España, cabe distinguir e identificar profesores excelentes, buenos, mediocres y malos. Ejemplos de esos mismos cuatro grupos podemos encontrar en los institutos catalanes y, aunque a usted, atento y desocupado lector, sea ella o él, le sorprenda este dato (que acaso entre en conflicto o no con su prejuicio), asimismo, sí, también, entre los docentes (se confiesen o no, lo reconozcan o no) partidarios de la independencia y segregación de Cataluña y entre los favorables a la unión.

Iba a dar aquí remate provisional al texto cuando he leído un comentario que alguien había hecho a la citada noticia en la edición digital de cierto diario, apostilla que me ha hecho indagar, leer y reflexionar.

>> Sigue...


Soy más de ver películas de vídeo

SOY MÁS DE VER PELÍCULAS DE VÍDEO

Dilecta Pilar:

Acabo de bajar de comprar en Dia. Hoy he gastado menos: 21, 17.

Hiciste bien (como recientemente te recordé los versos de Safo de Lesbos, no te los iteraré) en ir al cine a ver “Handia” (la historia del gigante vasco, si entendí bien, consiguió un montón de premios —tampoco vi la gala de la entrega de los Goya; estaría, no, estaba, seguro, escribiendo la serie de relatos sobre mis peculiares sueños—). Si consigo ir a verla acompañado, iré. No me gusta ir al cine solo, ni ir solo al cine (que voy muy poco, dicho sea de paso; no recuerdo ni siquiera el título del último filme que vi y escuché; soy más de ver y escuchar —y rever y volver a escuchar— películas de vídeo).

Bueno, pues, como te hacen gracia mis juegos de palabras, seguiré con ellos. ¿Sabes cómo he titulado la epístola? “Tuerto o entuerto es agravio que se hace a alguien” (didáctico es, ¿no te parece?).

Si llevas a cabo lo que me has escrito y he leído, en lo concerniente a Rosendo Tello y su nuevo poemario, harás lo razonable y conveniente.

Esta mañana ya te trencé algunas líneas al respecto de tu “Mujeres de cine”. Espero que no se hayan perdido por el ancho espacio internetero y las leas (cuando sea).

A veces, solo a veces (esté o no esté solo), el lenguaje se brinda a estos juegos de palabras a los que soy tan aficionado y a ti tanto te petan.

A mí también me gusta el cine, pero detesto ir solo, porque luego, cuando termina (como me ha ocurrido, pues he constatado que me embargaba la tristeza, aun habiéndomelo pasado estupendamente, pipa, viendo la cinta), ¿con quién comento la película?

A ver si engaño a alguien y veo, por lo menos, “Handia” y “La librería” (sin hesitación, disfrutaría un montón si la viera con Isabel, su directora, o con sus anagramas, Belisa o Lesbia). Hay que reírse “con” y no “de” (pero, como toda regla tiene su excepción, aseveraré que conviene hacerlo y a menudo de uno mismo, que es una manera amena de hacerlo “con”).

>> Sigue...


Carta abierta a Uxue Barkos Berruezo

CARTA ABIERTA A UXUE BARKOS BERRUEZO

Señora Uxue Barkos Berruezo:

Me dirijo a usted por ser la actual presidenta del Gobierno de Navarra y ostentar, como merece, la más alta representación de la Comunidad Foral y la ordinaria del Estado en Navarra:

Como le consta (me temo que no hay un solo navarro adulto, sea hembra o varón, viva en su tierra de origen o allende las mugas o los mares, lea las ediciones en papel o digitales del Diario de Navarra o del Diario de Noticias, que no esté enterado del hecho), el lunes pasado comenzó en la Audiencia Nacional el juicio contra los ocho jóvenes que, en la madrugada del 15 de octubre de 2016, durante las fiestas patronales del municipio, agredieron presuntamente a un teniente y a un sargento de la Guardia Civil y a sus respectivas acompañantes o parejas primero dentro y luego fuera del bar Koxka de Alsasua.

Vaya por delante mi criterio personal al respecto, siempre que se tome el mismo por verdad interina, porque, si se demuestra durante el juicio, de manera fehaciente, que estoy equivocado, no me dolerán prendas ni tendré ningún problema (soy fiel epígono o seguidor de Karl Popper, como reconocía ayer en la misiva que le dirigí a Pepe Álvarez, secretario general de la UGT) en admitir que estaba errado y en aceptar y adoptar la nueva verdad por la auténtica o fetén.

Tengo para mí que la presunta golpiza de Alsasua no fue un acto de terrorismo, como mantienen unos, ni una pelea de bar, como sostienen otros. Ergo, las penas de 50 años de cárcel que pide la fiscalía para siete de los ocho acusados me parecen una barbaridad. No faltará quien, sabedor de que servidor ha confesado (en más de una ocasión o urdidura) ser un exagerado empedernido, un hiperbólico tenaz (suelo culpar al agua del Ebro de ello), me achaque que ahora no venga aquí a poner excusas; y me suelte, tras el “consejos vendo y para mí no tengo”, que no me queje.

Me parece que cualquier ciudadano de a pie está en su derecho de criticar la petición de cárcel hecha por el fiscal. Considero que el susodicho, sea ella o él, es muy libre de acudir a una manifestación en la que se apoye o reivindique lo que sea (siempre que este algo no sea contrario a derecho, claro), ahora bien, no veo correcto ni justificable que dos poderes, el legislativo, quiero decir, el Parlamento de Navarra (con los votos a favor de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra), al aprobar la declaración institucional, y el ejecutivo, o sea el Gobierno navarro (conformado por los partidos antes mentados) que usted lidera, hicieran el sábado pasado en Pamplona lo que coronaron con (mejor, contra) otro poder, el judicial; y que, en representación de usted y su Ejecutivo, colijo (ignoro si marro), acudiera a dicha manifestación en apoyo de los jóvenes alsasuarras su portavoz, María Solana. Juzgo que es una injerencia inadmisible. Lo mismo hubiera pensado si la presión hubiera sido ejercida a la inversa.

>> Sigue...


Sábado, 21 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031