El Blog de Otramotro

Cómo resolverás enigmas, cara/o

CÓMO RESOLVERÁS ENIGMAS, CARA/O

Si, según dicen que dijo Winston Churchill, “Rusia es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma”, el precio del Fortasec en España es para este menda lo que Rusia para el Premio Nobel de Literatura de 1953.

Quienes me leen con asiduidad saben que he pasado mis vacaciones estivales en la mayor de las islas Canarias, Tenerife, donde se yergue, imponente, majestuoso, el Teide, en concreto, en la patria chica del fabulista Tomás de Iriarte (a él está dedicada, precisamente, su biblioteca pública, cerrada —durante buena parte de mi estancia en la susodicha villa— por cuestiones de inventario —según leí en la nota que aclaraba el hecho y hallé colocada en la puerta de su entrada principal—, razón por la que me vi en la tesitura de tener que buscar y encontrar dónde darle a las teclas de un ordenador —aunque muchas/os no me creen, insisto en airear una vez más lo incontrovertible, que no tengo computadora ni acceso a internet en casa ni en el móvil— en el locutorio “Ciber Espacio”, donde me atendieron diligentemente Wilmer y “Yuri”), el Puerto de la Cruz.

Ignoro, atento y desocupado lector (sea usted hembra o varón), si recuerda cuánto pagó en la farmacia por la última caja de Fortasec (de 20 cápsulas duras de 2 mg de hidrocloruro de loperamida de los laboratorios Esteve) que compró. Servidor, que sí rememora tal hecho, apoquinó 7, 95 euros por dicho envase.

Si usted es de las/os que piensa que en todas las boticas de España el mismo producto debe costar lo mismo, le abriré los ojos: está equivocada/o. Pues la realidad viene a demostrar bien, a las claras, que no es así.

Puede creerme a pies juntillas, porque guardo (tengo a la vista) las dos facturas simplificadas de sendas compras de Fortasec que hice allí. El día 23 de julio, en la Farmacia Plaza del Charco, a las 11: 09, por una caja pagué 6, 68 euros. Tres días después, el 26, en la Farmacia María García Batista, por idéntico envase apoquiné 7, 64 euros.

>> Sigue...


Errare humanum est

ERRARE HUMANUM EST

El ser humano es un animal de costumbres. Un día sí y otro también, el hombre (hembra o varón) viene demostrando bien, a las claras, lo que es habitual en él, que, por muchos e ímprobos que sean sus esfuerzos por no errar, quiero decir, aunque ande con todos sus sentidos atentos y vigilantes, en estado de máxima alerta, a fin de que el hecho no ocurra, lo cierto es que marra, que se equivoca. Así, por ejemplo, en el refranero español hallamos diversas paremias (machistas) que dan cuenta de lo dicho: el que tiene boca, se equivoca; el mejor escribano echa un borrón. Entiendo que lo lógico y normal en quien yerra es que siga a rajatabla esta lección de Confucio: “El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro mayor”.

Ahora bien, como errare humanum est, o sea, como errar es (propio de) humano, nada impide que, tras decantarse el director (o directora) del medio o el redactor de cierre o quien sea, por la mejor opción, reconocer el yerro, a quien le haya sido encomendada la labor o haya asumido, motu proprio, la tarea de redactar las palabras de disculpa, insisto, nada impide que no vuelva a incurrir en algún error nuevo.

¿Que tal cosa es difícil que se produzca? Sí, ciertamente, pero no imposible. Y así, verbigracia, hoy, jueves, 10 de agosto de 2017, en la página 14 de Diario de Navarra, en concreto, en el pequeño recuadro inferior derecho de la sección “Cartas de los lectores”, se lee, bajo el rótulo de ACLARACIONES (aunque solo contenga una), lo que se reconoce, un error (de localización) de este modo: “En la última página de la edición de ayer de este periódico figuraba por error en un mapa el nombre de Argentina sobre territorio chileno y viceversa. Lamentamos este equivoco (sic, sin la preceptiva tilde: equívoco)”.

Servidor, que suele leer y releer los textos que compone hasta tres veces, antes de darlos por buenos, por publicables, es consciente de que eso no basta ni obsta para que, tras hacer una nueva lectura, no se dé inopinadamente de bruces con uno o más yerros.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Dame imaginación y sudor, dame

DAME IMAGINACIÓN Y SUDOR, DAME

(¡CUÁNTO BIEN ME REPORTA PASAR PÁGINA!)

“En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

Albert Einstein

La existencia, nuestra vida, no es ni un valle de lágrimas con el que da grima rimar (si el vocablo elegido para hacer la rima es la herramienta que suele portar y usar la muerte, el dalle) ni un jardín de rosas olorosas que procura tanto placer como yacer con quien cada quien pasee y fantasee. La vida tiene momentos en los que parece uno e instantes en los que semeja otro. Depende de nosotros, depende de qué pensemos en esos precisos (despreciables o preciosos) lapsos de tiempo. Si somos optimistas, veremos la parte positiva del asunto o tema que tenemos entre manos. Si somos pesimistas veremos la parte contraria u opuesta a la anterior, que tememos. El ejemplo de la visión del vaso medio lleno o medio vacío puede ser clarificadora, si no para todas/os, para el grueso, la mayor parte.

A lo largo de la vida, una persona añosa (aunque no se haya dedicado a torear morlacos en cosos taurinos) ha tenido que lidiar con miles y miles de astados cinqueños, si damos en llamar metafóricamente toro a una situación de difícil solución por ser compleja, a un casus belli, a un brete (del que una/o no logra escaparse, no, con facilidad ni en un periquete).

Sé de quien, aleccionado por la experiencia, apenas confía en las nuevas personas que conoce. Se ha sentido, un día sí y otro también, sin defecto, tan defraudado con cuantas/os le ha tocado en suerte tratar, que ya no se hace ilusiones, para no verse de nuevo frustrado. Ha dicho (si no lo ha proferido, al menos, lo ha pensado) tantas veces “Tierra, trágame” (al ser humillado por una deslealtad o una infidelidad), que ha devenido en un carámbano o témpano emocional, pues pasa de ser nuevamente hollado.

Tras recibir el último y más reciente varapalo, escribió un relato sobre lo que le acaeció, que tituló “Estrellado en un bar de cuatro estrellas”:

Me sentía moderadamente orgulloso de ser el encargado o responsable de uno de los nuevos locales que se iban a abrir en breve en la zona de ocio y restauración del boyante Centro Comercial “El orbe del Ebro”. Deseaba y, a la par, esperaba que la misma persona que me había escogido a mí para llevar las riendas del negocio hubiera seleccionado también al resto del personal, a las compañeras que me iban a ayudar en las diversas tareas del “Stars bar”, del bar de las estrellas, que, según mi criterio, además de serlo las grandes fotos de los actores y las actrices de cine de los paneles, debían serlo nuestras/os clientes y, mientras estuviéramos trabajando allí, no tendríamos que aspirar a serlo también nosotros (mis compañeras y yo) para nuestras/os clientes (habituales o esporádicas/os), porque, de esta guisa, evitaríamos las posibles fricciones o luchas de egos que pudieran brotar o surgir entre ambos.

>> Sigue...


La deuda ha sido saldada

LA DEUDA HA SIDO SALDADA

Estando callejeando
Por el Puerto de la Cruz,
Hallé un sol (fulgía luz),
Que me acabó preguntando
Y yo el quid argumentando.
De la canaria sagrada,
Una nínfula salada,
Quedé prendado y prendido.
Si es deuda lo prometido,
La dicha ha sido saldada.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La/el mejor pendolista también yerra

LA/EL MEJOR PENDOLISTA TAMBIÉN YERRA

El sábado pasado, 15 de los corrientes mes y año, comencé a leer en la portada de EL PAÍS el artículo titulado “El infierno de la niña Naiara” y acabé de pasar la vista por él en la página 21, en cuya parte central aparecía el subtítulo de “‘Cenicienta’ en la casa de los horrores”.

Para escribir su crónica, Patricia hizo bien su trabajo, llevó a cabo cuantas pesquisas consideró distintivas, necesarias, pertinentes y/o relevantes para dar con las claves del caso. Ahora bien, tengo la impresión refractaria de que con las piezas que fue acumulando consiguió construir un puzle (dejémoslo en) bastante extraño.

Así, cuando leí el final del segundo párrafo (“Sus últimos días los pasó en el reino del castigo, tal y como lo había conocido y experimentado años atrás su asesino”), interpreté que Iván Pardo Pena había sufrido malos tratos en el mismo domicilio por parte de su... padre; extremo que confirmé cuando pasé mi vista por el final del penúltimo (décimo de once —a los que hay que agregar los tres interiores, más breves, en negrita—) parágrafo: “Él fue quien, según la interpretación de los investigadores, instauró el reino del castigo en esa casa”.

La doble (casual y causal) circunstancia de las dos hermanas más pequeñas de Naiara, cuyos nombres conocemos al acabar de leer el final del primer párrafo interior, Leire y Ángela, con la (tristemente funesta) coincidencia y convivencia en la casa de su abuela Nieves con su “tío” y asesino y dos sobrinas de este, de 15 y 12 años, hijas de una hermana de Iván, a quien le habían retirado la custodia de las niñas, que hasta ese momento tenía la abuela, han embrollado mucho la correcta comprensión del relato.

Patricia cometió un error mayúsculo (¿Quién no ha incurrido alguna vez en alguno/s? ¿Quién puede asegurar que no va a equivocarse hoy o mañana otra vez?), de bulto, cuando confundió el verbo infligir (“causar daño” o “imponer un castigo”, según el DRAE) con infringir (“quebrantar leyes, órdenes, etc.”, según el DRAE) y redactó esto: “(...) esas dos niñas participaron con su tío Iván (por cierto, ese mismo nombre eligió Miguel Delibes para bautizar a su señorito de “Los santos inocentes”) Pardo Pena, en los castigos a la pequeña Naiara, supuestamente infringidos (sic) ‘por ser mala estudiante’, y ‘por ser sudaca’, señalan fuentes conocedoras del caso que dijeron”.

>> Sigue...


Cuando la ley suprema quede en mema

CUANDO LA LEY SUPREMA QUEDE EN MEMA

Mi dilecto amigo y heterónimo Otramotro pensaba que los políticos, si para algo existían y servían en las sociedades actuales, era para resolver los (grandes o pequeños, muchos o escasos) problemas que les fueran surgiendo a los ciudadanos (ellas y ellos) que las conformaban. Pero la realidad, pura y dura, que se impone a cuantas cábalas, conjeturas o especulaciones, plausibles y posibles, podamos hacernos usted, lector (sea hembra o varón), y yo, por nuestra propia cuenta y riesgo, viene a recomendarnos que pongamos los pies sobre la tierra y, asimismo, a cerciorarnos de que dicho axioma, principio o regla no vale para todos los países que en el mundo son. Así, si nos fijamos, verbigracia, única y exclusivamente en el nuestro, España, comprobaremos lo público y notorio, que no le faltaba razón a Julius, “Groucho”, Marx cuando adujo lo que, con el lento paso de los años, ha devenido en una verdad como una catedral de grande, que cuadra, encaja y viene como alianza al anular para explicar el disparate cómico que, desde hace un lustro (sin lustre), sobre todo, está acaeciendo en Cataluña: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar luego los remedios equivocados”.

Uno, servidor, que no es el diablo cojuelo, personaje legendario que aprovechara Luis Vélez de Guevara para escribir en el siglo XVII su novela, ni tan chismoso o refitolero como para desear serlo, desconoce qué ocurre en el día a día de cada uno de los muchos hogares que hay en Cataluña, pero si se basa o fundamenta en los delirios, ora de grandeza, ora paranoides, que trascienden y padecen (no me cabe ninguna duda) algunos (no pocos) miembros de su clase política y luego escucha, lee y ve en los diversos mass media, colige que debe parecerse dicho territorio mucho a un frenopático.

Así, por ejemplo, en el colmo de los colmos, al consejero de Empresa y Conocimiento del Govern, Jordi Baiget, que tuvo (no se sabe si) la osadía (que fue interpretada como una temeridad por las/os independentistas de la CUP) o el desliz de dejar que se le escapara una muestra de cordura al reconocer en público esta verdad, que el referéndum ilegal de independencia del 1-O acaso no podría celebrarse, porque el Estado opondría todos los medios legales a su alcance para desbaratarlo, el mandamás catalán, Carles Puigdemont, se lo cargó (lo cesó) a las pocas horas. Si de esa guisa actúan con la/el discrepante o disidente, amiga/o, qué harán (me temo lo peor) con la/el adversaria/o, oponente o enemiga/o.

>> Sigue...


¿Aquí, sigue vigente el brocardo "dura lex, sed lex"?

¿AQUÍ, SIGUE VIGENTE EL BROCARDO “DURA LEX, SED LEX”?

“Para que triunfe el mal basta con que los hombres de bien no hagan nada”.

Edmund Burke

¿El aforismo jurídico latino “dura lex, sed lex” sigue conminando a toda la ciudadanía española, sin excepción, a su máximo respeto, bajo la amenaza de que sobre la/s persona/s que la contravenga/n caerá todo su peso? ¿El respeto máximo a la ley en vigor sigue siendo garantía de futuro y de progreso para toda la comunidad? Contesto a ambas preguntas con el rótulo del segundo álbum musical del grupo Jarabedepalo: “Depende”. E insisto en dar la misma respuesta mientras echo mano de dos versos, que son el estribillo de la citada canción, que da título a su segundo mencionado trabajo: “Depende ¿de qué depende? / De según cómo se mire, todo depende”. Y es que, dependiendo de si el ámbito o terreno en el que nos movemos, que pisamos, parece poco firme, propio de tierras movedizas, donde el subjetivismo, el relativismo y la arbitrariedad (a)sientan sus reales o campan a sus anchas, en esos lugares suele arraigar lo que se conoce como “la Ley Campoamor”, llamada de esa guisa porque toma los cuatro últimos versos, una cuarteta, del poema titulado “Las dos linternas” del poeta asturiano Ramón de Campoamor para expresar, de manera metafórica o retórica, la misma: “Y es que en el mundo traidor / nada es verdad ni mentira: / ‘todo es según el color / del cristal con que se mira’”.

En textos que he escrito y publicado antes que el presente, he señalado el daño intelectual que ha hecho a nuestra acrítica y pasota sociedad ese sofisma, que, una vez salió por la mui de quien lo pronunció en primer lugar, hizo (he de reconocerlo sin ambages) fortuna (pues prendió, se extendió y corrió por doquier como un reguero pólvora) y viene a sostener el argumento falaz, pero con visos de verdadero, de que todas las ideas son respetables. Está claro que todas las que son dignas de respeto son las personas. Pero sus ideas no (uno recuerda cuanto ha leído sobre los campos de concentración y de exterminio nazis —la “solución final” de la cuestión judía, su genocidio— y los campos de trabajo correccionales o gulags soviéticos, o considera ciertas medidas xenófobas de algunos partidos políticos populistas actuales o la práctica africana de la ablación del clítoris y ya tiene medio abanico hecho). Considero notorio y palmario que solo son ideas respetables (me disfrazaré de Perogrullo para acabar la frase) las que lo son. Las ideas que uno juzga que son intolerables (y aduzca las razones por las que una/o ha llegado a la conclusión de que lo son), evidentemente, no se pueden respetar, aunque así lo mande Perico el de los palotes o el mismísimo sursuncorda.

Un día, hace más de cinco lustros (seguramente, cuando encuadré y colgué mi título de Licenciado en Filosofía y Letras en la pared de mi habitación), vi, de modo cristalino, que España era una democracia perfectible, manifiestamente mejorable, pero esa realidad, que no podía negar, no objetaba esta otra, que también era obvia, que la piel de toro puesta a secar, con sus peros, seguía siendo un Estado de derecho, el marco democrático que garantizaba nuestros derechos individuales y libertades públicas. Bueno, pues, hoy, según lo que veo y escucho y leo, referido a Cataluña (donde hace mucho tiempo caló la idea básica, firme e inamovible de que sus ciudadanas/os son catalanas/es, pero nadie, al parecer, ha logrado hacerles ver lo que también es conspicuo, que, lo quieran o no, son, asimismo, españolas/es), dicho marco está tan desdibujado, tan enmarañado, en amplios sectores de su opinión pública, por el independentismo omnímodo, ominoso, que sus tentáculos han venido a hacer diabluras en el mismo.

>> Sigue...


¿Sánchez? ¡El desahuciado ha renacido!

¿SÁNCHEZ? ¡EL DESAHUCIADO HA RENACIDO!

“Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’”.

Final de la parábola del hijo pródigo, según el Evangelio de Lucas, 15, 11-32.

Puede creerme. No he probado una, ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco,..., sino (quizás concluya antes y con la mejor compañía, la triple alianza, formada por la exactitud, la honradez y la sinceridad, si echo mano como tabla de salvación o salvavidas de la letra ene, o sea, del número indeterminado; probaré; a ver qué sale) ene veces; bueno, pues, nada (de nada); que no ha habido manera, vaya. Mire. He hecho el esfuerzo de cepillarme todos los prejuicios que todavía pudiera portar o portear conmigo. Bueno, pues, insisto, ni por esas. Ergo, itero lo urdido. No ha habido manera humana de sacar nada de provecho ni en claro en lo tocante al asunto o la relación de Pedro Sánchez con el PSOE o viceversa.

No sé a usted, atento y desocupado lector (sea hembra o varón), pero a mí me resulta meramente imposible entender cómo el PSOE, tras haber identificado cuál era la causa de su mal, un tumor, y dónde se hallaba, en la cabeza, que lo estaba matando paulatinamente y haber dispuesto todo (incluso firmó el consentimiento informado de cuanto se le iba a hacer) para llevar a cabo la intervención quirúrgica y cortar por lo sano, ha vuelto a las andadas.

¿No fueron los propios militantes socialistas (y, a su vez, miembros del Comité Central) los que echaron (sensu stricto, dimitió Pedro) a Sánchez de Ferraz, tras perder este la votación (132 contra 107) sobre la convocatoria de un Congreso Extraordinario en Noviembre del año pasado? Las razones que transcendieron a los medios fueron (me pongo el disfraz de Perogrullo para terminar la frase) las que fueron. Al parecer, algunas de las que había (tal vez unas cuantas permanezcan aún ocultas) se callaron. Ignoro si para usted fue llamativo (por lo menos, para este menda sí lo fue) que su segundo, el secretario de Organización, el riojano César Luena, que abandonó la sede de Ferraz aquel infausto primer día de octubre —madrugada ya del 2— del año pasado diciendo que apoyaría con los ojos cerrados a Sánchez así: “Yo siempre apoyaré a Pedro Sánchez. La decisión de presentarse a primarias es suya, pero yo siempre le apoyaré”. Está claro que nadie es un héroe para su ayuda de cámara (que nadie busque comparaciones —siempre odiosas para quien sale perdiendo después del símil—); que nadie es un señor delante de su criado, que sabe de sus debilidades por haberlo tratado en la intimidad. ¿Qué motivos o razones le llevaron a desdecirse, transcurridos menos de seis meses (¡con lo que penaliza a un político dar muestras de incoherencia!; en el caso que nos ocupa, evidente/s, notoria/s, palmaria/s) y a preferir integrarse en el candidatura de Patxi López y declarar el 7 de abril de este año que López era “el mejor candidato (...) Votaré a Patxi López, porque es el único que garantiza el futuro y la unidad para el PSOE?”.

He intentado, por todos los medios que tenía a mi alcance, con las piezas de que disponía, darle una forma congruente al puzle, pero he llegado a la conclusión (la sensación resultante es refractaria) de que me faltan piezas, bastantes teselas para completar el mosaico. ¿Cuántos miembros de la Comisión Ejecutiva anterior, fieles a Sánchez, lo siguen siendo de la actual? ¿Cuatro? ¿Cinco? La pregunta puede que para usted no lo sea, pero para mí es pertinente, distintiva, relevante. No me cabe en la cabeza cómo alguien que había sido desahuciado por cuanto galeno lo había auscultado ha renacido, como el título de la película protagonizada por el oscarizado Leonardo DiCaprio. No me cuadra. No sé qué pasará en las mentes de las/os demás, pero en la mía no consigo encajar el mito del ave fénix, que resurgió de sus cenizas, con Sánchez, el muerto de otrora con el redivivo y aun fortalecido de ahora. ¿Cómo ha conseguido devenir el villano en héroe? Como no soy militante del PSOE, acaso me falten las claves necesarias y precisas, que otras/os, sin duda, conocen, de buena tinta, y poseen para dar una explicación razonada al enigma o la respuesta oportuna a tal pregunta. Yo me veo imposibilitado para ello; soy incapaz.

>> Sigue...


¿No han hallado en Cataluña nadie mejor para el cargo?

¿NO HAN HALLADO EN CATALUÑA / NADIE MEJOR PARA EL CARGO?

“CUANDO ACUDO A UNA MAJADA, / INTENTO SACAR TAJADA”

“El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir”.

José Saramago

“Si no hubiera sido por la persistencia, este combate —la lucha contra ETA— no se hubiera ganado. Hoy estamos más cerca del ideal de justicia ante quien intenta laminarlo, porque hemos persistido y, en unos años, diremos lo mismo: que hemos conseguido lo que el pueblo de Cataluña se ha propuesto porque persistimos, porque no nos resignamos”.

Carles Puigdemont

Carles no es analfabeto.
Lee, escribe; es bachiller.
Trabaja de sumiller
En el restaurante “Aneto”.
Le trencé otrora un soneto.
¡Qué bien fungiría el cargo
De president! Sin embargo,
Lo ocupa un tocayo suyo,
Puigdemont. De su pelo huyo,
Que unas/os ven corto, otras/os largo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Si hay "superhábit", hay déficit

SI HAY “SUPERHÁBIT”, HAY DÉFICIT

Como lo precipuo, primero o principal debe ir en vanguardia, atento y desocupado lector (sea hembra o varón), procedo a explicar el rótulo que he elegido para que encabezara este texto: allí donde hay “superhábit”, vocablo incorrectamente escrito, como cualquier bachiller sabe (o debería saber), lo que hay, sin ninguna hesitación, es, una de dos, o déficit de atención o, lo que es aún peor, de conocimientos.

Seguiré lo mandado por Concepción Arenal (“Odia el delito y compadece al delincuente” —también ordenó “Abrid escuelas y se cerrarán cárceles”, pero está claro que no todas/os tuvimos buenas/os y aun inmejorables profesoras/es de lengua, que nos enseñaron las reglas de ortografía y aprendieron de nosotras/os, mientras se esforzaban por formarnos como personas independientes, críticas, autónomas, tanto como nosotras/os aprendimos de ellas/os, en una provechosa interacción general, común—) y por el refranero (“Se dice el pecado pero no el pecador” airea una paremia recogida en el tal), pero dejaré constancia del error mayúsculo, morrocotudo, sin duda, para ver si, así, por lo menos, no lo vuelve a cometer ni la/el que incurrió en él ni otra/o nunca más.

El sábado pasado, 17 de los corrientes, en la mitad inferior de la página 41 de cierto diario leí en el subtítulo de una información deportiva “Cierre con superhábit” (sic, así, sí —al menos, había puesto la tilde, porque no había manera de escribir el susodicho vocablo de un modo peor—, con hache y con be), yerro que volvió a iterar quien cayó en él (intentando hallar las razones que sirvieran de disculpas y explicaran tamaña equivocación, he decidido decantarme por esta, que debió tener un mal día, como todas/os hemos tenido; y más de uno) en el cuerpo o texto de la noticia impresa. Solo en otra infausta ocasión, que yo recuerde ahora, reparé en la misma falta. La leí en un informe que rubricó con un garabato un indocumentado. Todas/os somos muy ignorantes, ciertamente (eso dijo, en más de una ocasión oportuna, Albert Einstein y luego escribió —“Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”— para concluir o rematar la idea), pero el inculto a quien me refiero lo era en grado sumo (callaré lo que ocurrió porque eso vendría a afearle aún más el comportamiento sandio que protagonizó entonces). Así que confío en la capacidad (re)creativa, fantasiosa, o la memoria de elefante del lector (sea ella o él), que, seguramente, inventará o recordará una situación parecida o similar a la que acaeció de verdad antaño, en la que quien tenía más poder en cierta parcela o sector de una empresa (sin más razón que esa, la de tener un cargo y un sueldo más alto) pretendía hacer que comulgara con ruedas de molino un subordinado suyo, el que tenía la razón de su parte, pero no ostentaba tanto poder como su superior. Cosas de la vida.

>> Sigue...


Ene adversarios dadme; no enemigos

ENE ADVERSARIOS DADME; NO ENEMIGOS

El pasado jueves, 15 de los corrientes mes y año, el grueso de los periódicos que (h)ojeé en el sitio de costumbre, la tudelana Librería/Papelería “El Cole” (una vez más me veo en la propicia tesitura de no dejar escapar la ocasión, pintiparada, efímera, sin duda, de testimoniarle a “Fangio”, de nuevo, mi más sentido y sincero agradecimiento —siempre estaré en deuda con Miguel Ángel Gracia Eraso, su dueño, por haberse comportado conmigo como un “mecenas” y seguir derrochando generosidad a manos llenas, si no con todas/os, con la mayor parte de sus semejantes—, que no miento), conmemoraron una fecha indeleble, inmarcesible, los cuarenta años transcurridos desde las primeras elecciones democráticas en España. Era una manera estupenda, magnífica, de echar cuatro cerrojos, cuatro, a cuatro décadas de dictadura (mientras algunas/os historiadoras/es, profesoras/es y periodistas consideran que hubo un par de años de “dictablanda”, cuando el general/ísimo empezó a perder ímpetu, fuerza o fuelle, al final de sus días —amén de anciano, estaba enfermo—, otras/os aseveran que no dejó de ser autoritario hasta la última jornada en la que fue consciente de sus actos) franquista.

Todas/os, elegibles y electoras/es, candidatas/os políticas/os, periodistas y ciudadanas/os, o volvían a disfrutar del derecho al sufragio libre, directo y secreto, las/os añosas/os, o se estrenaban en ese menester, las/os hijas/os y nietas/os de la posguerra.

Dos canciones, que devinieron en himnos emblemáticos, porque sonaron y se escucharon tanto por doquier (lo urdiré echando mano de un oxímoron, hasta la saciedad, pero sin llegar a provocar los rigores del hartazgo) durante los primeros años de la Transición española a la democracia, sirvieron de motores o vehículos para alentar al electorado a participar en la fiesta de las urnas y votar, a estimular el espíritu de reconciliación cívica y a superar la tentación de la revancha, sin acudir a la ira para demostrar las normales y naturales discrepancias de criterio: “Habla, pueblo, habla”, compuesta por el grupo murciano Vino Tinto, y “Libertad sin ira”, de Baladés, Herrero y Armenteros, popularizadas ambas por el grupo musical onubense Jarcha.

En el diario La Rioja de dicho día leí lo que luego, una hora larga después, releí en la edición digital del mentado periódico, unas declaraciones interesantes, sin hesitación, sobre la susodicha efeméride, de quien ostentó con orgullo la dignidad de llevar la cartera del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo durante seis años, en varios gobiernos presididos por Felipe González, Javier Luis Sáenz de Cosculluela (PSOE), que obtuvo representación parlamentaria, o sea, escaño en el Congreso, precisamente, en las citadas elecciones, quien tras volver a echar la vista atrás, aducía que “fue una época en la que no hubo odio en la política y eso que los protagonistas de entonces habíamos tenido una experiencia muy amarga con la dictadura (...) hicimos la Constitución en un marco en el que el odio estaba ausente. Los de enfrente eran adversarios, no eran enemigos, cosa que ahora no ocurre, porque alguien ha traído el odio a la política”.

>> Sigue...


La C y la H suman, la A multiplica

LA C Y LA H SUMAN, LA A MULTIPLICA

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

Mahatma Gandhi

El pasado sábado, 3 de los corrientes mes y año, invitados por mi sobrina y ahijada Raquel Sáez León, quien ese día iba a recibir la banda y el diploma de graduada en Traducción e Interpretación (por la UVa —luego, más tarde, entendí las numerosas referencias que unas/os y otras/os hicieron al vino y al alcohol—, Universidad de Valladolid, cuyo lema o leyenda, Sapientia Aedificavit Sibi Domvm —la sabiduría construyó para sí casa o su casa— se extrajo de Proverbios 9, 1), nos desplazamos en coche desde Tudela a Soria sus padres, mi hermano Eusebio y mi cuñada María José, su hermana Lucía, su madrina y tía Montse, su prima Marta y su padrino y tío, servidor; y, tras arribar a la ciudad que baña el Duero, acudimos a pie al Palacio de la Audiencia a fin de llegar unos minutos antes del mediodía, hora señalada para que comenzara el acto de despedida: entrega de los diplomas y bandas de la IV Promoción de Grado 2013-2017 y X Promoción de Máster 2016-2017.

Las diversas intervenciones de cuantas/os tomaron la palabra en dicho acto, que escuchamos con suma atención, siguieron la recomendación horaciana que cabe hallar en los versos 343 y 344 (“omne tulit punctum qui miscuit utile dulci, / lectorem delectando pariterque monendo”, “todo el galardón se lo llevó quien mezcló lo útil y lo dulce, deleitando al lector (en este caso, público oyente y vidente) y al mismo tiempo amonestándolo” de su “Epístola a los Pisones”, también conocida como “Arte Poética”, pues todas, sin excepción (unas más que otras, claro) divirtieron al respetable y lo instruyeron, quiero decir, fueron útiles y dulces. ¿O acaso alguien no salió dándole vueltas a esa frase incompleta de Mohandas Karamchand, “Mahatma” (que quiere decir “Alma Grande”, nombre honorífico con el que lo bautizó el Premio Nobel de Literatura de 1913 Rabindranath Tagore) Gandhi, que vimos proyectada en la pantalla y aparece completa en el epígrafe o exergo que he elegido para encabezar este texto? ¿Quizá alguna/o de las/os asistentes abandonó el Palacio de la Audiencia sin saber qué idea defiende y sostiene el apasionado y entusiasta coach, conferenciante, formador y escritor catalán, aficionado al Barça, licenciado en ADE y doctor en Humanidades, Victor Küppers, quien, por cierto, aunque nació en Holanda, habla un estupendo castellano (y de quien he visto y oído esta mañana en internet una alocución suya muy motivadora, sin hesitación), que puede reducirse a esta fórmula matemática: V (Valor de una persona) = C (Conocimientos) + H (Habilidades) x A (Actitud), a la que se refirió una de las personas que hicieron uso de la palabra? ¿Puede que alguna/o de las/os presentes no salió de allí sin abundar con el ausente en que los conocimientos, los conceptos que tenemos claros, diáfanos, y las habilidades, las destrezas que nos permiten manejarlos, suman, sí, sin duda, pero que la actitud, nuestra manera de ser en la vida, nuestra forma de comportarnos en el día a día multiplica? ¿Tal vez alguien abandonó el acto, en el que la/el graduada/o fue nombrada/o y apellidada/o, se proyectó su foto en la pantalla, y le fue impuesta la banda y entregado el diploma (la parte más entrañable del mismo) y de nuevo fue fotografiada/o por el profesional contratado para tal fin, sin que recordara alguna de las contumelias o alguno de los remoquetes que se habían dicho, en esa misma línea que sirve de frontera para separar las burlas de las veras, uno de los recién graduados, don Guillermo Pinilla Gallego, y el vicerrector del Campus Universitario “Duques de Soria”, don Joaquín García-Medall Villanueva?

>> Sigue...


Viernes, 18 de agosto

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Agosto 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031