El Blog de Otramotro

La narración acaeció en mi seso

LA NARRACIÓN ACAECIÓ EN MI SESO

Dilecta Pilar:

Eso es lo que te decía en un correo anterior: cuando algo te ha sido útil antes, cuando algo te ha servido, no te deshagas de ello, sea lo que sea, porque puedes necesitarlo, si no mañana, pasado. Si has sido precavido y lo has guardado, podrás echar mano luego de ello, cuando lo precises de nuevo.

La narración acaeció en mi seso. Es pura ficción. Emilio González, “Metomentodo” (si tomas la primera letra de su nombre, E, las dos iniciales de su apellido, Go, y las tres que arrancan su alias o seudónimo, Met, y las juntas, en ese mismo orden, formarás la palabra Egomet —que fue uno de mis seudónimos in illo tempore, cuando hacía mis pinitos literarios, cuando comenzaba a trenzar prosas y versos, más de los últimos que de las primeras—, que en griego significa yo mismo) es uno de mis heterónimos, como dejo caer sin querer (me desdigo al instante, esto es, queriendo) en el propio texto. Su autor, servidor, el abajo firmante, pretendía que fuera una reflexión en torno a la violencia (y los diferentes grados que cabe advertir de la misma), cuando apenas quedan muestras de la tal. Parece que, por los parabienes recibidos, he conseguido lo que me había propuesto.

Menos mal que no escribo todo lo que sueño (dormido y despierto), todo lo que imagino. Hoy, por ejemplo, he soñado (mientras hacía la siesta y dormía) que había ocurrido un magnicidio en los Estados Unidos de América; y no es trampa (aunque el gerifalte —a quien no le falto, no, por llamarle así— occiso se apellide casi casi de esa misma guisa). Si lo hiciera, me temo, me llevarían directamente y encerrarían hasta solo sabe Dios cuándo en una clínica psiquiátrica o frenopático. Tengo para mí que con Pessoa me hubiera llevado a las mil maravillas, estupendamente (o, por el contrario, tal vez, hubiera habido un desacuerdo diuturno, evidente, o mantenido con él una guerra sin cuartel, debido, entre otras razones, a la algarabía permanente entre ambos).

A ver si puedo ver “Campeones” pronto (si no es este año, que sea antes de que pase un lustro). Ha habido películas que he visto en la tele o en vídeo una década después de que hubieran sido estrenadas. Gracias por la recomendación. Ya sabes que no me gusta ir solo al cine. Lo mejor de ir al cine (no sé si te lo he escrito alguna otra vez antes) es comentar, a la salida de la sala de proyección, el filme.

Es una lástima; al menos, te queda el otro sendero expedito, el de los sueños que ideas estando despierta, el de tu imaginación. Me consta que la avenida de la creatividad la transitas desde hace mucho tiempo ad libitum, por eso no había hecho referencia a la tal (la había dado por supuesta, sobreentendida).

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¿Qué opino del actual Ejecutivo?

¿QUÉ OPINO DEL ACTUAL EJECUTIVO?

“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Así que por sus frutos los conoceréis”.

Evangelio de San Mateo, capítulo 7, versículos del 16 al 21.

Empezaré esta urdidura (o “urdiblanda”) echando mano de una lítote/s o litote/s, figura o recurso literario que, en retórica, comparte significado con su sinónima, la atenuación, expresión de la que el hablante (o escritor) se vale o hace uso para, mediante la negación de lo opuesto, aseverar lo que sea o desea. No me parece mal (esto es, me parece bien) que la gente manifieste su idea o punto de vista de todo aquel asunto sobre el que quiera opinar. Ahora bien, el Gobierno de Sánchez no ha hecho más que arrancar (sus miembros acaban de prometer su cargo y recibir las carteras de sus respectivos ministerios de manos de quienes en ese mismo momento cesaban como ministras/os). Ergo, lo lógico es que, si alguien me pregunta mi opinión sobre el actual Ejecutivo, reduzca mi comentario a hacer una referencia escueta a la corazonada, el pálpito o presentimiento que he tenido al conocer sus nombres y antecedentes o trayectorias profesionales (si me constan), o sea, si los elementos seleccionados conforman, según mi parecer, un grupo cohesionado o no (si se va a poder formar con las/os mimbres elegidas/os un buen cesto o no), si, mutatis mutandis, me parecen bien los instrumentos (o ministros escogidos) por el director de la orquesta, Sánchez, porque espero no cometer el craso error de prejuzgar (como al atento y desocupado lector, sea ella o él, le consta, Albert Einstein nos aleccionó cuando dijo y dejó escrito esto: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”), ya que, para poder formular un criterio motivado al respecto, he de esperar a ver (escuchar) cómo suenan las piezas musicales que interpreten. En plata o a la pata la llana, lo que una/o deduce o interpreta cuando escucha o lee los versículos de arriba, pertenecientes al capítulo 7 del evangelio de San Mateo, que he elegido para que hicieran las veces del epígrafe oportuno para encabezar esta urdidura (o “urdiblanda”).

Los gobiernos demuestran ser buenos, regulares o malos no el día que echan a andar o zarpan, sino el que arriban al previsto puerto. Ahora solo son caras o meras fotos con sus respectivos currículums (conocidos o no). Faltan sus pensamientos, sus dichos y sus hechos, a partir del acto de prometer su cargo y adquirir, a renglón seguido, su condición de ministras/os. Veremos si hay un hilo conductor entre ellos, si se advierte coherencia o no.

Ha de transcurrir necesariamente el tiempo para comprobar si el reto que cada ministra/o se proponga alcanzar o conseguir (cuando lo manifieste, claro) lo logró o no. Veremos si los dones, capacidades o virtudes que un día tuvieron y sospechábamos que aún atesoraban seguían manteniéndolos/as (y hasta los/as habían potenciado o multiplicado) o, por el contrario, por los motivos que fueran, estas/os habían menguado (o incluso desaparecido).

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"Rajoy Brey ha dimitido"

“RAJOY BREY HA DIMITIDO”

Mi amigo, que hoy usa apodo,
Esta “scoop” me ha remitido:
“Rajoy Brey ha dimitido”.
La ha urdido como un epodo.
La ha firmado “Empino el codo”.
Le contesto: “De esa estancia
Tenía, Sosias, constancia;
Y del verso que la ultima,
Que no hace burla ni tima,
A pesar de su importancia”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Has hecho lo oportuno en dicho caso

HAS HECHO LO OPORTUNO EN DICHO CASO

Dilecta Pilar:

Ya me perdonarás; he pulsado alguna tecla sin querer y te he enviado el mensaje incompleto.

Te decía o quería decirte (en realidad, escribirte) que creo que a los galenos (ellas y ellos) de cabecera ahora se les llama así, médicos de atención primaria.

Lo peor es el madrugón. Luego los jóvenes y no tan jóvenes van a Las Norias (tienes que ver cómo han dejado todo aquello, lleno de basura), paraje anejo al Ebro. El ejemplo de civismo brilla por su ausencia. Te confieso (ahora que no nos escucha nadie) que yo me lo he pasado (durante varias ediciones del Domingo de Pascua o Resurrección o, si lo prefieres, Día del Ángel) estupenda e inolvidablemente.

Has hecho lo oportuno en dicho caso.

Ahora debo esperar a que me llegue la nueva cédula de habitabilidad por correo electrónico para, tras hacer una copia, acercarme de nuevo a la sede de la Junta de Aguas y cambiar la titularidad (con la ilusión que me hacía abrir las cartas dirigidas a mi padre, Eusebio, piadoso, en griego, según te comenté otrora, si no recuerdo mal, porque así se llama también, precisamente, tu madre, Eusebia).

Sí, como sabes y se lee en el Eclesiastés, “nihil novum sub sole” (“nada nuevo bajo el sol”). Unamuno tituló así uno de sus sonetos.

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Sin pretenderlo, he escrito otra misiva

SIN PRETENDERLO, HE ESCRITO OTRA MISIVA

Dilecto Manolo:

La razón del retraso de mi respuesta cabe buscarla y hallarla o estriba en que el sábado pasado comimos (faltó a la cita mi sobrina Alba, que anda agobiada por los exámenes de Selectividad, que empieza mañana) en familia (celebramos las bodas de plata de mi hermano Eusebio y mi cuñada María José) en el tudelano restaurante “Remigio” (donde, por cierto, trabajé, durante seis meses, hace ya la friolera de treinta años; y de ello hablé, precisamente, unos minutos con Luis, el dueño, que, por supuesto, había olvidado aquella pequeña anécdota); y ayer fui al tanatorio Memora (sin tilde) de Calahorra (me desplacé desde Tudela en tren) a darles mi más sentido y sincero pésame a los hijos (“Pepe”, Julio, Antonio, Carlos, “Paco”, e incluyo aquí a las esposas de los susodichos) y nietos (ellas y ellos) de la finada, Inés (el funeral era hoy en Cornago a las once de la mañana y yo no podía asistir), una mujer extraordinaria, prima carnal de mi padre, nonagenaria. De ella aprendieron sus deudos a ser empáticos, generosos.

Como te consta (hemos hablado en varias ocasiones de ello), coincidimos en muchos pareceres y discrepamos en algunos, pocos. Eso fue lo que yo oí (como tú; y no una, sino dos, tres y hasta cuatro veces) de boca de Pedro Sánchez: “Dimita, señor Rajoy, y la moción de censura habrá terminado (si no fueron estas las palabras, fueron otras similares)”. Como no ocurrió el hecho, la renuncia, no sabemos qué hubiera deparado la cosa, el caso, claro. Si sigue Rajoy como presidente del PP y jefe de la oposición, puede ser contraproducente para él y para su partido; podría echar a perder el poco carisma o prestigio que les queda a ambos. Ahora mismo, los dos son fieras heridas y pueden cometer muchos errores. Rajoy marró morrocotudamente al dejar su asiento vacío (ocupado por el bolso de la vicepresidenta, aún en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría) el jueves por la tarde y el viernes por la mañana. Rajoy (y cualquier presidente de Comunidad Autónoma en España) puede tomarse los güisquis que quiera en su casa (o donde le apetezca) tras hacer su trabajo, no en lugar de hacerlo. ¿Hubo algún español que, al enterarse de lo acaecido, no sintió bochorno, vergüenza?

Te has quedado corto, amigo. Creo que son bastantes más los euros que va a cobrar cuando sea ex y funja (si no trabaja en otro sitio, donde le paguen más) de consejero de Estado: 100.000. Sánchez es presidente por una carambola (a muchas bandas, 22). Se juntaron los ratones para librarse del gato. Y les salió bien. Así de simple veo el asunto de marras. Le dieron el sí a Sánchez, porque querían otorgarle el no a Rajoy. Hasta quien iba a votar en contra de la moción, CC (Ana Oramas), se abstuvo. Otros (Bildu) pudieron hacer lo mismo, pero votaron sí. Por supuesto, que hubo postureo. El PNV votó a favor de Sánchez porque temía unas elecciones generales inmediatas que, según las encuestas, se hallaría en disposición de ganar Ciudadanos, lo que no le convenía, además, la formación de Aitor Esteban acababa de registrar su propuesta en favor del derecho a decidir en la Cámara vasca.

¿Te extrañas de esas alianzas? Échale un vistazo a Italia. En el país de la bota se acaba de juntar la extrema derecha con la extrema izquierda, Matteo Salvini, otro Torra (Liga, partidario de la independencia de Padania hace unos años) con Luigi Di Maio (M5E). Ambos forman parte del mismo Gobierno. ¿Habremos de acostumbrarnos? Ya veremos.

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Completa colección de incoherencias

COMPLETA COLECCIÓN DE INCOHERENCIAS

Haya o no hemeroteca donde viva usted, atento y desocupado lector (sea ella o él), le propongo, siempre que no tenga cosa mejor que coronar, esta tarea intelectual, porque puede resultarle, amén de divertida, aleccionadora, enriquecedora; que se haga con todos los diarios que pueda, esto es, consiga los periódicos (cuanta más variedad haya de los tales mejor) de la última semana y señale con un rotulador o bolígrafo rojo las evidentes incongruencias o contradicciones que, según usted, han cometido los políticos españoles. Le aseguro y auguro que la colección que conseguirá conformar con las mentadas (si pone muchas ganas, es decir, todo su empeño en ello) será, más que variada, completísima. He decidido no ponerle como muestra ningún botón, para no influenciarle, para que no empiece la citada labor acarreando un prejuicio ajeno (de los propios, si los portea, usted sabrá, porque el único responsable de cepillárselos es y será usted).

En lo concerniente o tocante a otro asunto, a la moción de censura (que, sin ambages, reconozco que pensé que no iba a salir; ergo, entonaré mi mea culpa —locución latina que, por cierto, nada tiene que ver con miccionar imputaciones, nada), he de urdir que no es mi propósito hacer leña del árbol caído, de veras, sino extraer enseñanzas para la vida, o sea, aprender de las actitudes llevadas a cabo por los demás y de los comportamientos culminados por este menda, de los yerros cometidos por otros y/o por servidor, para escarmentar en cabeza ajena o propia. Si yo hubiera sido diputado del PP, hubiera estado molesto con mi jefe de filas, Rajoy, por esto, por haberme sentido desamparado por él, durante la tarde del jueves y la mañana del viernes. Un guía o líder debe estar a las duras y a las maduras y dar buenos ejemplos, no impartir malos modales. Si hubiera sido diputado del PSOE, hubiera estado en la gloria. Al oponente (prefiero este vocablo a enemigo) político hay que franquearle las puertas para que se ausente, porque Rajoy no daba miedo, no, pero era un excelente parlamentario y mejor que no estuviera a que sí y aprovechara su presencia para señalarnos nuestras contradicciones y dejarnos ante los demás en feo (aunque ahora que releo lo trenzado, antes de darlo por bueno, acaso haya una parte de mí que vea bien la existencia de ese auténtico amigo que, al modo del esclavo fiel que solía acompañar al general romano que regresaba con sus legiones victorioso a la Ciudad Eterna, nos diga lo que le decía el tal al susodicho para que no se endiosara: “recuerda que solo eres un hombre”), por supuesto.

En la hipotética lucha de egos entre Sánchez y Rajoy, Pedro ha salido airoso y triunfante. Ha sido más generoso que Rajoy, que ha devenido más egoísta. Mariano no ha estado a la altura de las circunstancias. Llegué a pensar que su proceder, alargando la sobremesa en el restaurante Arahy ocho horas, dejando su escaño vacío (bueno, ocupado por el bolso de Soraya Sáenz de Santamaría), rayaba el de ese niño mal criado, al que, como nadie le pasaba el balón, de su propiedad, decidió llevárselo a casa y acabar el partido. Como a él le gustan tanto los deportes, acaso pueda encontrar emulación y/o inspiración en la modélica renuncia de Zinedine Zidane.

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Retazos de la moción de censura

RETAZOS DE LA MOCIÓN DE CENSURA

Ayer, por la mañana, estuve atento a las imágenes que recogía la pantalla del televisor y al sonido que de ella manaba (hasta que me llamó mi dilecto amigo Manuel Olmeda, desde Valencia por teléfono —ruego que de mis palabras no colija o deduzca el lector, sea ella o él, un reproche velado al proceder de Manolo, porque, como él sabe a ciencia cierta, no lo hay, ya que disfruto un montón con él, ora hablando de lo humano, ora de lo divino; además, siempre (y cuando escribo siempre siempre es) que le llamo tiene el dadivoso o generoso hábito de no descolgar y llamarme él, para que yo, que recibo una pensión más magra, no gaste—) con ocasión del debate parlamentario sobre la moción de censura. Acababa de comprobar que Mariano Rajoy seguía haciendo ejercicio y aun derroche de sus excelentes facultades oratorias, esto es, fungiendo de lo que, sin ninguna duda, es, un buen parlamentario, de lo mejor que hay en el panorama patrio. Sus primeras intervenciones, tras haber tomado la palabra el diputado socialista que presentó la moción, José Luis Ábalos, me parecieron, mutatis mutandis, sendos episodios a los que he asistido como espectador o he visto varias veces a lo largo de mi vida, en vivo y en directo, estando servidor in situ, en un coso taurino, o viéndolos por y en televisión. Me refiero al joven (ha habido más casos masculinos que femeninos) arriscado que sale a la suelta de toros (tras el preceptivo y previo encierro o no) o vaquillas, emboladas o no, en el redondel de la plaza de toros y, tras ser pillado y volteado por el astado de turno, termina con numerosos moratones y sin pantalones y hasta sin ropa interior (ha habido un caso, que no olvidaré nunca, siempre que el alzhéimer, aunque me husmee, decida pasar en mi beneficio de largo, en el que, después de un minuto interminable de volteos por el suelo y en el aire, entre las astas, como si fuera una campana, el sujeto solo llevaba puesto el pañuelico de las fiestas del lugar), desnudo. Esa es una imagen bastante aproximada, si cambiamos lo que debe ser cambiado, repetida, de lo que dejaron en mis retinas las citadas intervenciones de Ábalos y Rajoy. No diré quién me pareció el joven atrevido y quién el cornúpeta o la vaquilla sabihonda, porque al espectador (ella o él) que contempló y escuchó lo mismo que yo guipé y oí el dato le sobra.

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No formulo el reparo que refieres

NO FORMULO EL REPARO QUE REFIERES

Dilecta Pilar:

He estado el fin de semana medio griposo. Tengo la sensación o manojo de sensaciones de que esta gripe actual no es tan fuerte como la que padecí durante las pasadas Navidades. No ha cursado con fiebre, pero sí con malestar general, tos y dolor de cabeza. Eso quiere decir (o lleva aparejado de manera implícita) que el sábado no bajé al casco viejo tudelano a “zuritear” (verbo que no aparece en el DLE) con Pío, que he leído menos de lo acostumbrado y he escrito menos de lo habitual. Con todo, estoy contento con lo urdido: dos sonetos: “El tal anda un soneto eternizando” y “A mi amiga Sofía, experta en arte”.

Yo también corrijo mucho (tanto haya sido escrito por servidor en prosa o en verso; no formulo el reparo que refieres —si algo nos asemeja, algo también nos diferencia—). Verbigracia, nada tiene que ver la primera versión (tiene que ver la idea matriz, la de la revelación, y la mitad de lo trenzado, más o menos, un cincuenta por ciento, permanece en pie) con la definitiva de los dos poemas citados arriba. Comentas que te dejas llevar cada vez más. Compáralo con lo que dice, por ejemplo, el primer cuarteto del primer soneto que urdí ayer: “Hay en toda invención un fogonazo / Seguido de un manar o ir avanzando / dejándose llevar, asaz gozando, / Con cada de aristarco espaldarazo”. Yo cultivé el verso libre, suelto o versículo en mis primeros poemas, los que le escribí a mi hermano José Javier. Luego mi lira enmudeció. Desde que retomé la actividad poética, desde que volví a tañerla, salvo lógicas excepciones, me he dedicado a trenzar miles de décimas y cientos de sonetos. Soy un usuario asiduo del Diccionario de la Lengua Española. Siempre que escribo en un ordenador tengo su página abierta, para solventar ipso facto posibles dudas. A mí me ocurre lo propio. Todo verdadero creador no deja de experimentar con las herramientas que dispone o tiene a mano.

Cada quien es cada cual (como sabes, es un verso de “Cada loco con su tema —con el significado de manía de hacer las cosas—”, una de las canciones que más me gusta de Joan Manuel Serrat), ciertamente. Tú, por ejemplo, para dar cuenta de la actividad de juntar letras/palabras, que compartimos, hablas de las diferentes formas de “trenzar el magma literario” (es una manera tan válida como otra de verla, que a mí no se me hubiera ocurrido nunca hasta hoy, que la he leído en tu correo). Yo hubiera echado mano de otros vocablos: arcilla, plastilina o nieve, que puede llegar a quemar las manos, si no llevas guantes especiales, tanto como tu magma. Es broma. No te enfades conmigo.

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No hay bumerán con más tino

NO HAY BUMERÁN CON MÁS TINO

(RIGE AQUÍ EL DE ACTEÓN MITO)

“¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000€ en un ático de lujo?”.

Pablo Iglesias tuiteó el 20 de agosto de 2012.

Lo que le ha pasado a Pablo
Es que ahora ha comprobado
Que su criterio se ha dado
La vuelta. Por eso entablo
Diálogo con él y esto hablo:
“Paradojas del destino,
Aquel tuit fue un desatino:
El chalé que te has comprado
Otro tanto te ha costado.
¿Hay bumerán con más tino?”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Dejación de funciones se llama eso

DEJACIÓN DE FUNCIONES SE LLAMA ESO

En España estamos como estamos con el inacabable asunto, conflicto o problema catalán (cada día peor, ergo, más difícil de resolver), porque los diversos Ejecutivos centrales, al necesitar los apoyos y/o votos de los diputados de los partidos nacionalistas en el Congreso para poder gobernar con garantías, les dejaron, como contrapartida, que esas susodichas formaciones pudieran hacer y deshacer en las Comunidades Autónomas donde gobernaban, País Vasco y Cataluña, a su antojo.

El PNV y CiU, si exceptuamos las legislaturas en las que gozaron de mayoría absoluta PSOE y PP, en las que sus votos no eran decisivos, en las restantes, en las que sus votos favorecían o propiciaban la gobernabilidad, tras llegar al preceptivo pacto de gobierno, pacta sunt servanda (los pactos deben cumplirse), rentabilizaron al máximo la necesidad y la urgencia política de sus apoyos, sacándoles a estos el mayor de los provechos.

Ante la clara dejación de funciones de supervisión (miraron para otro lado), por parte de los sucesivos Gobiernos centrales, de cuanto acaecía en Cataluña, donde no se cumplían varios preceptos constitucionales y no pasaba nada, donde la educación era claramente sectaria y tendenciosa (desconozco si la información que he leído es fiable y correcta, pero el dato de que cerca del noventa por ciento, el 88%, de los profesores de Enseñanza Secundaria de la provincia de Girona se han confesado favorables a la independencia no es baladí, menos aún, despreciable), ha desembocado en los momentos esperpénticos y grotescos que estamos viviendo en la actualidad. Los secesionistas están convencidos de que, en un Estado de derecho como es España (mejorable, sí, perfectible, también), ellos pueden hacer cuanto les dé la real gana y se pasan el principio jurídico de dura lex (que, como mucho, les suena a una marca de vasos de vidrio), sed lex (dura ley, pero ley) por donde mejor les parece. Están falsamente persuadidos, verbigracia, de que, como el derecho a decidir, que esgrimen, nadie se lo puede negar, se pueden saltar u hollar cuantos artículos de la Constitución Española de 1978 les apetezca. Así que a nadie le puede extrañar que el expresidente fugado, Carles Puigdemont, como si ejerciera de pseudorrey de Cataluña (qué entenderá el sujeto en cuestión por república, me pregunto, qué), haya nombrado a dedo (emulando al creador de Dios, que pintó el genial Miguel Ángel Buonarroti y podemos contemplar en la bóveda de la Capilla Sixtina, en los museos de la Ciudad del Vaticano, Roma) al tipo más fanático que había en el Parlament (lo escogió el hoy huido para que ocupara el undécimo lugar de su lista), a un racista, supremacista y xenófobo, como a todas luces es Quim Torra, si echamos una ojeada a lo que otrora escribió (y no una ni dos veces, sino bastantes, para que quedara constancia suficiente de su ideología) como su heredero o vicario; con la particularidad de que ningún diputado de PDeCat ni de ERC haya dicho al respecto ni mu.

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Por donde más oscuro está amanece

POR DONDE MÁS OSCURO ESTÁ AMANECE

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.

Bertolt Brecht

Dilecta Pilar:

Por fin, ha llegado la tarde del sábado y puedo leer el poema que te premiaron el diciembre pasado en Lucena (Córdoba), “Mujer sin edén”, y comentártelo (a ver si puedo sacarle el máximo jugo y provecho).

No sé si te has dado cuenta, pero en el primero de los dos archivos que me has mandado, el de la portada, se lee “Mujerarta” (sic; supongo que es un error; y debería haber aparecido “Mujerarte”, que es el título que se lee en el segundo archivo, el del libro). Tras leer dos veces tus versos, permíteme esta primera digresión, acéfala y ápoda, sin cabeza ni pies, para arrancar con unas gotas de zumba mi crítica literaria: he dado por buena (justa y correcta) la explicación que he hallado al error mencionado del rótulo, pues la mujer que urdió la susodicha obra poética recordaba los momentos en los que estuvo hasta más arriba de las narices (no te faltaba razón para estarlo, amiga), o sea, ahíta, de estar harta.

Comienzas con dos endecasílabos perfectos para abrir boca, para poner en situación al lector (ella o él): “La niebla me bloquea el horizonte / en este frío invierno sin ventanas”. Ignoro si con la voz “niebla” querías hacer referencia al folio en blanco y con “frío” un guiño al verso inicial del famoso poema de César Vallejo (“Considerando en frío, imparcialmente”), que itera el título.

En los versos siguientes recuerdas tu despertar a la vida, que pronto, muy pronto, advertiste, por numerosas circunstancias, diferente a la de los demás niños y niñas. Te daba miedo ser distinta y comprobar (porque aún no tenías las herramientas que has ido acopiando a lo largo de tu existencia, de lucha permanente) en tu interior el vacío y la ausencia de luz (para hacerle frente y lograr explicarlo).

Al verso “Han sido muchos años de bajar mirada” (que refuerza la misma idea de los anteriores), permíteme el segundo excurso (ya sabes que, cuando me hallo entre amigos, digo o trenzo las cosas sin apenas filtros, llamando pan al pan y al vino vino), yo le hubiera colocado el artículo: bajar la mirada. Da, como resultado (no sé si consideraste esta posibilidad), un alejandrino cabal, dividido en dos hemistiquios exactos.

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¿El ciento treinta y uno es honorable?

¿EL CIENTO TREINTA Y UNO ES HONORABLE?

“Llamo coherencia al ajuste o encaje perfecto entre lo que se piensa, las tesis ideadas, y lo que se dice que se ha pensado, las conclusiones proferidas; y de esto, a su vez, con lo que se hace, las actitudes perceptibles”.

Emilio González, “Metomentodo”

Hoy en día, en el viejo continente, Europa, entre la legión de dirigentes políticos que hay, cabe espigar y conformar una patrulla o patulea de representantes despreciables, insolidarios e insensatos, empeñados en poner en peligro los pros de la menos mala de las formas de gobierno pergeñadas por el ser humano, la democracia. La manipulación, a base de propaganda y agitación, de las emociones y los símbolos entre la ciudadanía, que los susodichos hacen, cada día es más evidente, omnímoda y ominosa, llegando esta a abrazar y ocupar, amén del núcleo y zonas aledañas, hasta los contornos de los numerosos espacios donde se debate de política (en una horquilla cuyos extremos van de la visión más apodíctica, real o verdadera a la más apócrifa, fantasiosa o ficticia).

Ahora, verbigracia, varios ejemplares de los mentados en el párrafo de arriba pretenden normalizar (y hacer comulgar con ruedas de molino al resto) convicciones que algunos, entre los que se cuenta el abajo firmante de estos renglones torcidos, servidor, considerábamos que ya habían quedado arrumbadas y periclitadas, como las racistas y supremacistas; en plata, que una colectividad, por razón (una sinrazón en toda la regla) del lugar donde nacieron, de la lengua en la que balbucieron sus primeras palabras o de la cultura que otrora mamaron, es mejor y superior a otro grupo ajeno, anejo o alejado en el espacio y/o en el tiempo. Ningún representante de ninguna de las formaciones políticas con escaño en las diversas Cámaras, incluidas las independentistas, deberían avenirse a dar por bueno o el plácet a ese tesón de algunos politicastros desfasados por resucitar o clonar ideas que, por detestables y horrendas, deberían seguir como y donde están, hechas ceniza y encerradas bajo siete llaves, en una urna reprobable de la historia. Convendría que se sacaran lecciones inmarchitables de esos maestros (y aun doctores) que son los acontecimientos pasados. ¿Ya se ha olvidado adónde llevaron los juicios nazis y fascistas en Europa? A la confrontación más inhumana, a la Segunda Guerra Mundial.

Muchos han hablado y escrito estos últimos días pretéritos (con razón) de las opiniones racistas, sectarias y supremacistas del presidente ciento treinta y uno de la Generalitat, Quim Torra. A mí (dejando a un lado otra paradoja, que se haya elegido como Molt Honorable ¿al más fanático de entre los independentistas?) lo que más me ha llamado la atención es que los segregacionistas se hayan hartado de argumentar que prefieren una república a una monarquía hereditaria y nadie (ningún secesionista, quiero decir) haya salido a la palestra, o sea, dicho ni mu, del dedazo de Puigdemont (a la hora de elegir plan, un heredero, o clon suyo, para el clan), una contradicción como una casa (como la ídem de la ídem de Pablo Iglesias e Irene Montero; a quienes han zurrado de lo lindo con razón, por cierto). ¡Consejos vendo y para mí no tengo!, sí. O la ley del embudo (la parte estrecha para ti y la ancha para mí), también. Cinismo, pura y dura impudencia.

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Martes, 19 de junio

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