El Blog de Otramotro

Por ser del treinta de marzo,...

POR SER DEL TREINTA DE MARZO,

BIEN TE MENEARÉ EL ZARZO

(SACUDIRÉ LA BADANA)

“¿Trescientas palabras o quinientas palabras que no llevan comillas es un plagio? ¡Por favor!”.

Adriana Lastra, vicesecretaria general y portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, contestó de esa guisa, al ser preguntada a propósito de si, tras conocerse la noticia publicada por El País de que en el libro titulado “La nueva diplomacia de la economía española”, publicado en 2013 y firmado por Pedro Sánchez y Carlos Ocaña, sus autores habían plagiado, al no haber entrecomillado ni citado, como es preceptivo (a eso obliga el respeto a la ley de propiedad intelectual), la fuente original, parágrafos de cinco de las siete páginas de que consta la transcripción de la intervención que tuvo el diplomático Manuel Cacho, actualmente embajador de España en Australia, el 25 de febrero del 2013, en una conferencia en la Universidad Camilo José Cela.

Como su breve comentario me ha producido alipori, vergüenza ajena, he considerado oportuno trenzarle a quien nació en Ribadesella diecisiete años cabales después de que lo hiciera este menda en Tudela, la siguiente décima, pues se ha hecho merecedora de ella. Espero y deseo que, aunque le escueza, le sea útil.

Si el Ser Supremo o natura
Dos orejas y una boca
Nos dio, la lección no es poca:
Ser coherente procura
Y no un potro de tortura.
Adriana, déjame darte,
Porque puede aprovecharte,
Un consejo: escucha el doble
De lo que hables y un redoble
Precederá siempre tu arte.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Sánchez siempre me ha dado mala espina

SÁNCHEZ SIEMPRE ME HA DADO MALA ESPINA

Como adujo Perogrullo (que fue el primero que arguyó la certeza que sigue y al que la leyenda o la tradición le adjudica la necia verdad, por ser una mera simpleza proferirla), si hay una palabra que, desde la noche de los tiempos, desde que el homo sapiens se halla sobre la faz de la Tierra, retrata y radiografía completa y perfectamente al hombre esta es claroscuro, pues nadie osará objetar lo incontrovertible o irrefutable, que este, sea ella o él, es un conjunto de luces y sombras, de aciertos y errores.

En este mundo (ignoro si hay otros y, en el supuesto de que los haya, qué acaece en ellos) somos muy pocos originales. A alguien, tras fungir de lo lógico y normal o lo que cabía esperar, de ser un ente racional, o sea, tras reflexionar un momento al respecto, se le ocurrió decir un día que los hombres (hembras y varones) se pueden dividir en dos grandes grupos, los que nacen con estrella y los que nacen estrellados. Bueno, pues, desde entonces, el grueso de mis semejantes se ha limitado a iterar, hasta el hartazgo, el mismo y falso argumento, sin sopesar si se trataba de un axioma o de un sofisma. Porque lo cierto es (al menos, para mí esto está claro y es evidente) que todos los seres humanos, todos, sin excepción, nacemos con estrella, quiero decir, bajo la influencia de una o de un grupo de ellas, de una constelación. Y, asimismo, veo, un día sí y otro también, esto es, compruebo, de modo cristalino, que, mientras unos siguen con la misma estrella, que los alumbra, dándoles luz física e intelectual, otros, antes o después, acaban como los huevos de gallina en una sartén con aceite humeante, estrellados (con o sin puntilla).

Escasas personas, pocas, muy pocas, tal vez no sumaran dos centenas, confiaban en que Pedro Sánchez saliera airoso, laureado, victorioso, de sus primeras primarias en el partido; menos aún que otro tanto acaeciera en su segunda oportunidad; y menos todavía que tuviera la resiliencia (o los redaños) y resistencia de superar el mayúsculo y terrible varapalo de su destitución en aquel Comité Federal, de infausto recuerdo, como secretario general del PSOE. Acaso no llegaban a dos docenas o decenas los que esperaban que pudiera ser el mirlo blanco que devino o resultó, la rara avis que hizo efectivo, por primera vez en España, tras la instauración de la Monarquía parlamentaria, el mecanismo constitucional de la moción de censura, que le llevó al Palacio de La Moncloa sin haber necesitado obtener asiento para el Congreso de los Diputados en las últimas elecciones generales. Todos estos hitos hará bien usted, atento y desocupado lector, sea ella o él, en colocarlos en el platillo del haber de Sánchez si es cabal, que, mientras no dé pie a que se abra el grifo judicial para probar o demostrar lo contrario, lo es. En dicho platillo habría que poner, otrosí, la acogida de los migrantes del Aquarius (ahora bien, en el platillo contrario, la devolución en caliente de los 116 migrantes que saltaron la valla de Ceuta), la exhumación de los restos mortales del dictador (en el platillo contrario, el procedimiento para llevarla a cabo, porque el fin no justifica el medio, el Real Decreto-Ley), la convalidación del Real Decreto-Ley de la universal cobertura sanitaria pública y gratuita, la entrega a Arabia Saudí de las bombas contratadas (en el contrario, hacer tal cosa, tras mediar las protestas de Susana Díaz y los trabajadores de Navantia, que habían visto las orejas al lobo, o sea, cómo el contrato para construir las cinco corbetas pedidas por dicho país había sido puesto en entredicho),...

También cabe decir que pocos de los que siempre confiaron en Sánchez esperaban que, en sus primeros cien días como presidente de Gobierno, se viera forzado por los acontecimientos (en sentido estricto, por el cariz que habían tomado estos) a tener que prescindir de dos ministros (ambos fueron empujados u obligados a dimitir), Màxim Huerta (“el Breve”, en Cultura) y Carmen Montón (recientemente, en Sanidad, Consumo y Bienestar Social), ni a tener que desdecirse o dar marcha atrás (aunque llamen a estas rectificaciones en La Moncloa “maduraciones de decisiones”) en diversos temas.

>> Sigue...


Pilar cura por ensalmo

PILAR CURA POR ENSALMO

He tenido la gran suerte
De a mis cincuenta y seis años
Encontrar a quien mis daños
Mitiga o resta. ¡Qué fuerte!
Retrasa, otrosí, mi muerte.
Basta con mentar su gracia
De pila, Pilar, ¡qué gracia!,
Para advertir por ensalmo
Cómo al instante me calmo,
Tras barrer/borrar mi actual desgracia.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Quién otorgó a Pilar su cabal gracia?

¿QUIÉN OTORGÓ A PILAR SU CABAL GRACIA?

El punto más alto de las Islas Canarias es el Teide. Esto lo sabe cada quisque. Ahora bien, lo que ignora todo el mundo, salvo servidor (y, al expresar tal aserto, lo hago sin jactarme, sin sentir en mi amor propio el peso de un gramo de petulancia ni la presión u opresión de un pascal de vanidad), es que un metro y medio por encima de dicha cima cabe guipar e identificar otra cumbre, invisible a los ojos humanos (como he dejado constancia arriba, esta regla también tiene su excepción), que se llama Pilar.

Desde mi último viaje a Tenerife (volví a hospedarme donde me siento como en casa, en una habitación de la quinta planta del hotel Trianflor), donde se yergue menos imponente de lo acostumbrado el Teide, y es que, desde que hice el mentado descubrimiento, que no miento (bueno, sí), el pico ya no suele darle tanto al pico, pues es consciente de su sobrevenida inferioridad, son legión las/os que me han preguntado a propósito de mi musa inagotable, fértil, por mi amada inmarchitable, Pilar, con quien tantos buenos ratos paso sin que sea necesario cumplir a rajatabla (con) esta conditio sine qua non, estar, verbigracia, aquí, en la biblioteca pública de Tudela, y ahora, mediodía, con ella.

Cuando subí al Teide con Pilar (nadie ni nada atestiguará que cuanto cuento en este parágrafo fue cierto, porque es puro cuento, literatura, y, aunque alguien lo oyó, ninguno de los dos su cumbre holló), ambos pudimos contemplar cómo, a la altura de nuestros tobillos, un ignoto e inopinado útero, ayudado por una claque de ángeles parteras/os, no dejaba de alumbrar nubes sin cuento, logrando formar en apenas un cuarto de hora lo que acaso era su propósito, un extenso océano de ellas.

>> Sigue...


Me duele cuanto pésimo oigo y veo

ME DUELE CUANTO PÉSIMO OIGO Y VEO

“De diez cabezas, nueve / embisten y una piensa. / Nunca extrañéis que un bruto / se descuerne luchando por la idea”.

Antonio Machado, en “Campos de Castilla” (1912), Decires y Cantares XXIV

Vaya por delante, atento y desocupado lector (sea ella o él) de los próximos renglones torcidos, esta consideración previa. Como considero que todo “cronotopo” histórico, verbigracia, el actual en Cataluña, es complejo; y dado que este, al ser además conflictivo, puede acarrear tantas perspectivas o puntos de vista posibles como reflexiones sesudas se hagan al respecto, juzgo que otros abordajes pueden gozar de la misma estimación de imparcialidad y veracidad que concedo al que (desde la distancia, aunque la aldea presente sea global) ha elaborado y firmado este epígono de Unamuno, Otramotro, y hasta disentir de él. Sin duda, soy un ciudadano crítico, pero no suelo proceder como un dogmático y menos aún como un fanático. Así que me limitaré a aducir en este escrito lo que para mí son razones de peso.

Me duele España (¿holgará apuntar en este paréntesis lo que acaso convenga que quede bien apuntalado, que incluyo en ella a las 17 comunidades autónomas y a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que la conforman?) y cuanto pésimo de ella leo, oigo y veo.

Me duele que en Cataluña la sociedad esté fragmentada y sus ciudadanos (hembras y varones) anden a la greña, divididos. Últimamente, por el uso (más bien, abuso) de unos lazos amarillos, símbolos separatistas, con los que quienes los colocan (eso sostienen) se solidarizan con los políticos presos (de manera preventiva), que para los susodichos son presos políticos.

Me duele lo que (barrunto) puede acaecer allí en cualquier momento, que los catalanes (ellas y ellos), enfrentados, azuzados por políticos insensatos, lleguen a armar la de Dios es Cristo o la de San Quintín, o sea, una marimorena bien gorda, para luego (intuyo), dada y comprobada su condición cobarde, hacer todo lo posible para desentenderse de lo ocasionado, un desaguisado morrocotudo, un incendio colosal, cuyo fuego, debido a su irresponsable comportamiento, se encargaron de atizar.

Me duele que, habiendo quedado claro, cristalino, que los lazos amarillos favorecen la confrontación social, ya que los partidarios de usarlos tratan de conseguir con ellos la colonización u ocupación omnímoda de los espacios públicos, comunes, neutrales, no hayan aprendido aún la lección que encierra ese latinajo que reza así: “Errare humanum est, sed perseverare diabolicum” (“Errar es humano, pero perseverar —se sobreentiende, en el yerro— diabólico”).

>> Sigue...


Las pesadillas de la sinrazón

LAS PESADILLAS DE LA SINRAZÓN

Si está claro que el sueño de la razón produce monstruos (como atestigua el aguafuerte y aguatinta sobre papel verjurado ahuesado, de igual título, grabado número 43 de la serie de los “Caprichos”, 1797-1799, que pintó Francisco de Goya y Lucientes), qué desasosegantes pesadillas y diabólicos engendros, me pregunto, no será capaz de concebir y alumbrar la sinrazón humana, si cada vez son más los ciudadanos que, de manera voluntaria, gratis et amore, se ofrecen para portar la bandera, el estandarte, la oriflama o el pendón (qué pesado, perdón) del odio o la xenofobia; si, un día sí y otro también, se adhieren o suman por cientos y aun por miles a esa nueva causa o proyecto totalitario, aunque se vean luego obligados a portear sobre sus hombros a hombres sin ética ni escrúpulos, que creen que están por encima de la ley y suelen fungir de falsos galenos, al fingir que poseen la titulación exigida para poder curar el miedo y la inseguridad que, a lo largo de nuestra existencia, todos los seres humanos, sin excepción, sufrimos o sufriremos alguna vez.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Elegía a la herejía

ELEGÍA A LA HEREJÍA

—Ligas menos que un Ribera
Del Duero con Coca-Cola.
—Te vas a quedar muy sola.
Sé que no eres la primera
Y no serás la postrera
En decir una herejía.
Si te lavas con lejía
La mui, los dientes, la boca,
Proclamarás lo que toca:
Ya se ha urdido la elegía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Puede que su lectura te relaje

PUEDE QUE SU LECTURA TE RELAJE

Dilecta Pilar:

He ido, he ido. Por cierto, como en él hablo sobre uno de mis viajes en tren, abajo te mando el último texto que ha visto hoy la luz en mi bitácora. A ver si lo lees y te ríes un rato; es muy guasón. Puede que su lectura te relaje y eso contribuya a que retomes luego la tarea que tienes entre manos con nuevos bríos o ímpetus.

Si te parece, por seguir con la coña marinera, cuando me lo den, tendré que hacer referencia (se impondrá la misma) explícita a esta urdidura (o “urdiblanda”). Seguro que, si tal cosa ocurre, nadie pondrá en tela de juicio la tesis que vengo sosteniendo desde ni se sabe cuánto tiempo, el carácter profético de la literatura.

Mucho me temo que, si me dieran el Nobel, no haría falta avisarte (a no ser que estuvieras perdida en medio de un desierto o de una selva, óptimos o pésimos —depende de la perspectiva o el punto de vista— lugares para perderse). Sería una magnífica oportunidad de comprobar si Estocolmo es el colmo de los colmos, juicio o prejuicio que sostuvo otrora quien lo escribió, ayudándose de una navaja, cuchillo u otro útil cortante semejante, en la corteza de un olmo. Te confieso que no fui yo, por si tu imaginación había echado a volar y especulado con ello.

Me gusta la portada de vuestro libro coral de Lucena. Los pájaros parece que le salen a la fémina de la cabeza. Aunque la expresión coloquial “tener (muchos) pájaros en la cabeza” tiene mala prensa, yo siempre he procurado quedarme con la parte buena (el aroma que exhala), que también porta y a mí es lo que más me importa.

Te va a quedar el álbum (por las horas que has echado o invertido en él) digno de merecer el Premio Nobel de Arte (que acaso algún día la Academia Sueca lo dé y te lo den a ti, además del de Literatura, claro).

>> Sigue...


Ve cómo un cuervo abrió una caja fuerte

VE CÓMO UN CUERVO ABRIÓ UNA CAJA FUERTE

No había pasado media hora desde que le había enviado a mi amigo más viajero, Eladio, un “wasap” en el que, entre otras cosas, le aducía que, siempre que comía y/o cenaba en casa, solía dejar, encima de la mesa, para el postre una pieza de fruta (manzana, naranja, pera, melocotón, plátano, etc.) o un yogur y cuatro nueces, ya que consideraba (eso sigo pensando hoy a pies juntillas, a pesar de que no tengo ninguna evidencia científica —todos acarreamos algún prejuicio— de que tal cosa sea verdad irrefutable) que esos ocho cerebros (si abundamos en el parecer de que cada nuez contiene dos) contribuían a fortalecer el mío, cuando él me ha contestado con otro, las dos líneas que siguen y, a renglón seguido, me ha enviado otro con el vídeo:

“Mira con atención lo que grabé ayer con el móvil desde la terraza de la habitación que ocupo en el Shibuya Excel Hotel de Tokio (Japón)”.

He mirado y he visto cómo un cuervo, que llevaba algo en el pico (luego he comprobado que era una nuez) se ha posado en un cable del tendido eléctrico, cerca de un semáforo, encima de un paso de peatones. Cuando se ha puesto el semáforo en rojo para los viandantes y los automóviles han reiniciado la marcha, el cuervo ha dejado caer la nuez sobre la calzada. Al parecer (ignoro si he colegido lo cabal), confiaba en que acaeciera lo que ha sucedido, que las ruedas de un auto, de dos o tres, han roto la cáscara. El cuervo se ha valido de esa pintiparada circunstancia o herramienta ajena, del tránsito vehicular, como si fuera un cascanueces. Cuando el semáforo se ha puesto en verde para los peatones, el cuervo, que no había perdido de vista el fruto seco, ha volado hasta donde se hallaba la nuez cascada, la caja fuerte recién abierta, y se ha hecho en un pispás con su botín o presa. Tras la visión de dicha grabación, se ha impuesto lo obvio, esta interrogación: ¿Qué le lleva a decir a tanta gente que solo el hombre es ente inteligente?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


No hay fiera peor que el hombre

NO HAY FIERA PEOR QUE EL HOMBRE

“Créeme que no hay lobo, no hay león, no hay tigre, no hay basilisco, que llegue al hombre; a todos excede en fiereza”.

Baltasar Gracián y Morales en “El Criticón” (1651-1653-1657)

—Uno escucha perorar
A quien se llama Matteo
Y, si es creyente, un ateo
Le parece el tal y a orar
Le insta y al hombre adorar.
—Uno escucha lo que larga
Por la sinhueso, que carga
Como si otro cetme fuera,
Salvini, de testa huera,
Y la tristeza le embarga.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Perdón ha de pedir Puente a Vicente

PERDÓN HA DE PEDIR PUENTE A VICENTE

NUNCA SE ME CAYERON LOS ANILLOS

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor”.

Confucio

He accedido, a través de la cadena SER, al audio de lo que, antes de que abandonara el pleno la señora Pilar Vicente, portavoz de Ciudadanos en el Consistorio vallisoletano, argumentaba Óscar Puente, el alcalde de la citada villa, y lo he transcrito, palabra por palabra, literalmente, para poder opinar (vaya por delante que, como ignoro quién tomó la palabra y qué dijo en el salón de plenos en los momentos previos a que Óscar Puente adujera lo que quedó registrado, seré cabal y honesto y nada comentaré al respecto) con conocimiento de causa: “Bien, nos acusa usted de falta de capacidad para organizar y gestionar esta ciudad. Es de suponer que usted se contrapone al actual gobierno como una persona con capacidad de gestión y de organización. Y yo le pregunto ¿cuál es la suya? ¿Qué capacidad de organización y de gestión acredita usted en su vida profesional y en su vida política? Porque le recuerdo que usted, antes de estar en este Ayuntamiento, tenía un puesto de trabajo bastante normal en una tienda, en Vallsur, y no ha gestionado usted nada en su vida, en ningún sitio. Por tanto, ¿qué es lo que gestionaba usted para acreditar ante los ciudadanos de Valladolid que tiene más capacidad para gestionar...? Pero permítanme intervenir. Señora Vicente, usted dice que le insultamos, no sé quién le ha insultado en este salón de plenos. No, no tiene la palabra, señora Vicente (interviene la señora Vicente, que dice esto: Si no retira usted las mentiras que ha dicho sobre mi currículum, la portavoz de Ciudadanos se levanta y se va). Haga usted lo que quiera. Puede hacer usted lo que quiera. Cuando no les echas, se marchan”.

Tengo para mí que el alcalde (amén de portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE), que había comenzado su razonamiento de manera impecable, metió la pata hasta el mismo corvejón cuando, sarcásticamente, vino a recordarle a la señora Vicente lo que a esta, la persona que cumplió con los cometidos que tenía asignados otrora en dicha tienda, le constaba mejor, con más detalles o pormenores, que los que recuerda (o da a entender que conocía, por los cauces que fueran, quien he colegido que había fungido, fingido o aspirado a ser otro Gran Hermano), al parecer, el alcalde (disfrazado para la ocasión, ora de un Dios indeseado, vengativo, ora de un sabueso soberbio, ora de una mala copia, pésimo sosias o trasunto del impar protagonista de un cuento imperecedero que salió del magín extraordinario de Jorge Luis Borges, “Funes el memorioso”, 1942), por haber vivido esa experiencia laboral en sus propias carnes, ya que era ella la que había trabajado en ese establecimiento de Vallsur. Ignoro si Óscar Puente es una persona hecha y derecha, que se viste por los pies. Si lo es, le recomiendo encarecidamente que escuche con la máxima atención y sin prejuicios (como ha hecho servidor) lo que dijo y cómo lo dijo (y quedó grabado en la SER), como si fuera otra persona la que hubiera proferido sus palabras y que reflexione al respecto. Acaso llegue a la misma conclusión a la que he llegado yo, que se pasó tres o incluso más pueblos con la señora Vicente. ¿Acaso Óscar Puente se hizo esa misma pregunta a sí mismo cuando a él le tocó hacer lo propio antaño? ¿Acaso les preguntó a sus correligionarios, ediles socialistas, en otros ayuntamientos, qué experiencia de gestión y de organización tenían cuando fueron elegidos por los ciudadanos de los numerosos municipios de España antes de empezar a tener capacidad para organizar o gestionar una corporación municipal o criticar los modos o maneras que usaban quienes las gestionaban y organizaban y formaban parte del equipo de gobierno que estaba al frente y al mando de este, ese o aquel Ayuntamiento? Está claro que nadie nace enseñado. Considero que la labor de representación política debería ser una profesión interina, provisional, de paso, y que haber trabajado en otros puestos, que nada o poco tienen que ver con los estudios que una persona cursó ni incapacita, ni es malo per se, sino, muy al contrario, recomendable. Trabajar en un puesto normal no es indigno. ¿Es consciente el señor Puente de cuántos españoles, ellas y ellos, trabajan en dignísimos puestos normales? Este menda, verbigracia, a quien nunca se le cayeron los anillos por tener que ganarse el pan con el sudor de su frente, tuvo que trabajar duramente durante meses e incluso varios años como gasolinero, carpintero, camarero y otros oficios y está orgulloso de las labores o tareas que llevó a cabo como tal, porque contribuyeron a que pudiera sacar una carrera o licenciatura de cinco años, Filosofía y Letras (Filología Hispánica).

>> Sigue...


Oigo un clamor transversal

OIGO UN CLAMOR TRANSVERSAL

Oigo un clamor transversal
En favor del egoísmo.
Hoy se denigra el altruismo
(Yo urdía su “a” con versal).
Y esto ya es universal.
A la falta de empatía
No le ayuda la apatía.
Quien se muestra solidario
Es visto hoy como un sectario
Por quien antes repartía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Miércoles, 26 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930