El Blog de Otramotro

¡Qué masacre en la mesnada!

¡QUÉ MASACRE EN LA MESNADA!

Dos de octubre. El menda, Edmundo,
Atiende a los vencedores
Y escucha a los perdedores,
Se muestra meditabundo
Y huye del error profundo
Que sería no hacer nada
Y dejar que a la granada
Se le fuera la espoleta
Y esta explotara en la meta:
¡Qué masacre en la mesnada!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


En torno al ominoso referéndum

EN TORNO AL OMINOSO REFERÉNDUM

En varios de mis textos (ora trenzados en prosa, ora urdidos en verso) he intentado plasmar y recoger mis deducciones, inducciones, intuiciones y reflexiones a propósito de lo que he sacado en claro o concluido en numerosas ocasiones y de manera inconcusa, tras leer (o releer) detenidamente textos firmados por otras/os, que el carácter profético de la literatura (fuera escrita en verso o en prosa) no es una entelequia o quimera, no, sino un incontrovertible hecho concreto.

Así, verbigracia, aunque admito que puedo estar equivocado (porque reconozco que soy adicto a la exageración, un fan de la hipérbole), en lo tocante al rosario de despropósitos, dislates y disparates que acarrea, porta o portea el ominoso, por ilegal, y omnímodo referéndum catalán, del que unas/os cuantas/os estamos ahítas/os, hartas/os, hasta las mismas narices, tengo para mí que en los dos últimos versos endecasílabos del estrambote bizarro y burlón que don Miguel de Cervantes añadió al soneto satírico que escribió en 1598 y tituló “Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla” cabe hallar materia o sustancia profética bastante para entender determinados comportamientos, bien fanfarronadas, bien desatinos, de ciertas/os politicastras/os actuales, contemporáneas/os: “caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.

>> Sigue...


Le propongo que sea mi amanuense (II)

LE PROPONGO QUE SEA MI AMANUENSE (II)

“Permítame que insista”, como decía ayer el hoy “todista” Matías Prats en el anuncio de Línea Directa, pero para escribir literatura hogaño conviene ejercer el mismo o parecido oficio que fungía antaño un bululú (que, según la primera acepción que de tal vocablo da el DRAE, significa: “Comediante que representaba obras él solo, mudando la voz según la condición de los personajes que interpretaba —poco más o menos como debía hacer, según una copla del corrector Alonso de Proaza, el primer cuentacuentos de “La celestina”, de Fernando de Rojas: “Si amas y quieres a mucha atención, / leyendo a Calisto mover los oyentes, / cumple que sepas hablar entre dientes: / a veces con gozo, esperanza y pasión; / a veces airado con gran turbación. / Finge leyendo mil artes y modos, / pregunta y responde por boca de todos, / llorando y riendo en tiempo y sazón”—).

Así las cosas, le hago hoy idéntica propuesta a la que le hice la semana pasada, atento y desocupado lector (sea ella y como la miel y se llame, efectivamente, Natalia; o él y como la hiel y su gracia sea, verbigracia, Miguel), que sea o siga siendo mi amanuense, que continúe copiando cuantas palabras profiera mi boca.

Imagine (¡qué contrasentido!, sí) que, por arte de magia blanca, usted ha dejado de ser, ipso facto, Natalia o Miguel, la/el copista de Otramotro, y se ha transformado en bombera/o; y que este menda se ha metamorfoseado, por arte de birlibirloque, en el reciente escritor invidente (ergo, inexperto en cecografía, lego en el alfabeto o sistema ideado por Braille) Homero Borges.

Imagine que en su ciudad natal (que no es en la que actualmente reside, la capital de la provincia) ha habido un terremoto morrocotudo y muchos de sus edificios son ahora escombros, ruinas.

Imagine que usted forma parte del grupo voluntario de su unidad que se ha desplazado a la villa donde impera el caos, donde reina la desolación, para echar una mano (sensu stricto, las dos) y que, tras oír el falto de vigor auxilio salido de una voz débil, ha llegado por una veintena de huecos hasta donde se halla una persona (poco importa su sexo) a la que una columna le ha atrapado las dos piernas y padece unos dolores inaguantables.

>> Sigue...


En la fonda "Anunciación"

EN LA FONDA “ANUNCIACIÓN”

(DONDE “NUNCY” ANDA EN ACCIÓN)

Hice un alto en Perdición,
Que es ciudad tan bulliciosa
O más que Villaviciosa.
Tabla hallé de salvación
En la fonda “Anunciación”,
Donde cené, destensé
Y trencé cuanto pensé
(“Hasta en el infierno suelo
El cielo alcanzar de un vuelo”),
Que en dos versos condensé.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Eres, Natalia, admirable

ERES, NATALIA, ADMIRABLE

Aunque me llames pesado,
Te d(a-i)ré mi parecer
Y evitaré perecer:
Celebro haberte besado
Y ser presente a pasado.
Eres única, de veras.
Compites con las esferas
En redondez admirable.
Eres un ente entrañable
Cuando menos te lo esperas.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Léame y se leerá

LÉAME Y SE LEERÁ

Escribamos en prosa o en verso, o no escribamos nada de nada, todos los seres humanos, todos, sin excepción, sin importarnos ni importunarnos un solo ápice o pizca cuál sea nuestro sexo, somos (podemos pasar por o aparentar ser) libros, libres libros que nos hacen, precisa y preciosamente, libres.

Así las cosas, como nada de lo humano le (y me) es ajeno, si usted, recientemente, verbigracia, ha perdido por las razones (o sinrazones) que sean a una/o de sus allegadas/os; si ha recibido el enésimo revés sentimental (le han vuelto a dejar por otra/o y a sentirse lo acostumbrado, una mera piltrafa), le recomiendo con especial encarecimiento que siga leyéndome; si lo hace, tal vez deduzca lo que conviene o viene a cuento, que se lee a sí misma/o y logre interpretarse correctamente y, como lógica consecuencia, alcance la extraña bendición (o la rara maldición), que es llegar a la cima, conocerse, entenderse.

Quien lee (lo trenza para usted —y para sí mismo— el lector empedernido que es servidor) suele encontrar en lo que está leyendo en ese concreto momento, tras haber naufragado el bote o buque que, por los motivos que fueran, dejó de mantenerse a flote, una tabla de salvación, que a mí me gusta llamar el abecé de todo fracaso, porque depara, a la vez, el triángulo o la solución amable: alivio, bálsamo y consuelo.

Acaso no sea siempre la panacea, el remedio para cualesquiera males habidos o por haber, pero sí es en numerosos casos el libro que una/o anda leyendo un botiquín de primeros auxilios para el lacerado espíritu.

Horacio acertó de lleno en el centro de la diana cuando escribió en latín los versos 343 y 344 de su celebérrima “Epístola a los Pisones” (obra conocida también por otro título, “Arte poética”): “omne tulit punctum qui miscuit utile dulci, / lectorem delectando pariterque monendo” (“todo el galardón se lo llevó quien mezcló lo útil con lo dulce, al lector deleitando y al mismo tiempo amonestándolo”).

>> Sigue...


Deja, Consuelo, que intuya

DEJA, CONSUELO, QUE INTUYA

Deja que este menda intuya
Y de tus virtudes sepa
Sin soportar giba o chepa,
Que tu presencia me influya
Y que eres un sol concluya.
Te amo, dilecta Consuelo,
Por consolarme en el duelo,
Por permitirme a las nubes
Subir cuando tú no subes,
Pues tus pies huellan el suelo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Santallana? ¡Un bululú!

¿SANTALLANA? ¡UN BULULÚ!

Dilecto amigo y heterónimo/seudónimo, Otramotro:

Como sé que te encantan los cuentos, me dispongo a narrarte (a ver si lo hago con arte y, así, logra agradarte) uno que se lo escuché relatar a un bululú que acaso ignoraba que lo fuera, y, además, excelente.

Como te consta, me encuentro, desde el pasado jueves, 20 de los corrientes mes y año, disfrutando de mis merecidas vacaciones estivales en la mayor de las islas canarias, Tenerife. Ayer, quinto (y, si hacemos caso al dicho, no lo hay malo) de mis afortunados días de asueto, me desperté sin haber puesto la alarma del móvil (ergo, sin que la mentada sonara) a las siete y media de la mañana, hora canaria, como es hábito arraigado en mí, mientras discurren, por lo general, las dos semanas placenteras que, desde hace más de tres lustros, suelen durar mis veraniegas estancias anuales en la isla donde se yergue imponente el Teide.

Recordé, nada más abrir los ojos, fielmente, el último sueño que había tenido (desconozco si, mientras dormía, tuve alguno/s más). Había escuchado, embobado, el relato preciso y precioso que había coronado uno de mis excompañeros de Navarrete, Álvaro Santallana Risueño (que, desgraciadamente, murió hace algún tiempo, tras sufrir un infarto de miocardio): después de haber padecido un compañero suyo (ahora no me cabía la menor hesitación de que se estaba refiriendo a mí) un luctuoso accidente de tráfico, no dudó en buscar y hallar apropiado compañero de viaje en un colega de ambos, Carlos Jesús Rojo Manzano, desplazarse desde Zaragoza a Tudela y acudir al hospital para hacerme un visita y darme ánimos.

>> Sigue...


¿Qué es el de búho saber?

¿QUÉ ES EL DE BÚHO SABER?

(EL SABER PLENO, COMPLETO)

(DE SABOR PLUSCUAMPERFECTO)

—Poco importa que una/o sepa
Muchas cosas si no sabe
Enseñarlas, si no cabe
Que ese bagaje, esa chepa,
Les sea útil a otras/os, Pepa.
—Abundo. Amén de saber,
Es necesario saber
Cómo pasarle, Otramotro,
Ese tesoro a otra u otro,
Que eso es de búho el saber.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Tú te das de la "a" a la "zeta"?

¿TÚ TE DAS DE LA “A” A LA “ZETA”?

La bondad es la inversión
Mejor. El corazón deja
Tan henchido que semeja
La Plaza Nueva en versión
Chupinazo, en diversión
Casi omnímoda, completa,
Igual a la que en la meta
Siente el primero, que advierte
Que lo que más le divierte
Es darse, de la “a” a la “zeta”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


No tengo amigo perfecto

NO TENGO AMIGO PERFECTO

(PERO POR ÉL SIENTO AFECTO)

“En España no se dialoga porque nadie pregunta, como no sea para responderse a sí mismo. Todos queremos estar de vuelta, sin haber ido a ninguna parte. Somos esencialmente paletos”.

Antonio Machado, en “Juan de Mairena (sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo)”, Madrid, Espasa-Calpe, 1936.

Yo tengo mucho respeto,
Consideración y afecto
Por quien no es un ser perfecto,
Mi amigo, a quien hoy prometo
Que no le urdiré un soneto
Si mañana su mui suelta
Que de todo está de vuelta,
Que no aspira a ser señor,
Ni aprendiz de ruiseñor,
Ni persona desenvuelta.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


CDC es hoy PDeCAT

CDC ES HOY PDECAT

Hoy Convergencia se llama
PDeCAT, que he visto escrito
De otros modos y he descrito
Hasta tumbado en la cama
A quien actualmente me ama
(Como cada quisque es dueño
De sus silencios, en sueño
Ha acontecido tal cosa
Con quien se llama Eva o Rosa
Y en su testa porta un rueño).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Lunes, 25 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930