El Blog de Otramotro

Era la aclaración innecesaria

ERA LA ACLARACIÓN INNECESARIA

Dilecta Pilar:

En el buen sentido, por supuesto. Era la aclaración innecesaria (pero, ¿quién no ha echado alguna vez mano del pleonasmo?, te y me pregunto, ¿quién?), pues, viniendo de ti, no podía haber ni caber otro sentido que el susodicho, el bueno.

Celebro que te haya gustado la primera versión de mi epístola y, más aún, la definitiva. A mí también me gustó mucho la inicial, pero ahora, si me preguntaran, que no hace falta, por lo obvio de la respuesta, me quedaría con la que verá la luz en mi bitácora, la final.

Supongo que andas enfrascada en (barrunto que ultimando) tu artículo o columna de mañana. Confío, espero y deseo que, si después de desayunar, no hallo un ejemplar del Heraldo de Aragón en la librería/papelería “El Cole”, para poder llevármelo/a a los ojos, lo/a lea por la tarde en tu blog, La lámpara encendida.

Lo hacemos de manera mutua, conocernos, desde hace un montón de años; aunque, asimismo, también nos desconozcamos. Nada nuevo bajo el sol. Lo más normal del mundo entre personas, vaya.

A ambos nos gusta lo que escribimos, porque los dos (si no siempre, casi siempre) intentamos hacerlo desde la sensatez.

Esta mañana he leído tu artículo/columna “Soy testigo” en el Heraldo. Aunque ignoro cuál ha sido tu pretensión, qué fin, objetivo o propósito buscabas con ello, porque no te he escuchado disertar ni he leído sobre ese particular preciso, intuyo qué te espoleó a trenzar sobre el tema y a que viera la luz, que el lector (ella o él) reflexionara sobre el caso concreto de la joven oscense.

He sido testigo de que, a lo largo de mi existencia, he cometido diversos errores de bulto (si hiciera una relación exhaustiva de los mismos, unos dirían que eran muchos y otros opinarían que pocos, según tenga cada quien conciencia y recuerdo de los suyos, supongo). Igualmente, he dado de lleno en el blanco o centro de la diana algunas veces (menos de las que he deseado), o sea, he atinado; que conste también esto en acta.

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Domingo, 26 de mayo

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