El Blog de Otramotro

El débil y el fuerte dudan

EL DÉBIL Y EL FUERTE DUDAN

“Un hombre débil tiene dudas antes de tomar una decisión; un hombre fuerte las tiene después”.

Karl Kraus

—Quien es débil tiene dudas
Antes, sí, de decidirse
(Por los cerros de Úbeda irse;
Ser un venal, como Judas;
El destructor de los budas;...).
—Quien es fuerte hesitaciones
Tras tomar sus decisiones
Tiene, fiel amigo Ernesto.
¿Habrá sido un hombre honesto
En sus determinaciones?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Oigo un clamor transversal

OIGO UN CLAMOR TRANSVERSAL

Oigo un clamor transversal
En favor del egoísmo.
Hoy se denigra el altruismo
(Yo urdía su “a” con versal).
Y esto ya es universal.
A la falta de empatía
No le ayuda la apatía.
Quien se muestra solidario
Es visto hoy como un sectario
Por quien antes repartía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Que los extremos se atraen?

¿QUE LOS EXTREMOS SE ATRAEN?

Que se juntan los extremos
Ya nadie lo pone en duda.
Si la tendencia no muda,
Lo que en Italia tenemos
En más estados tendremos
Pronto. A mí me escandaliza
La pinza que ha entrado en liza
En el país de la bota,
Error que allí no se agota,
Porque por más se desliza.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Que de qué ejerce Salvini?

¿QUE DE QUÉ EJERCE SALVINI?

DE LÁTIGO DE INMIGRANTES

—Sabedor de la pasión
Que viven los inmigrantes,
Sean ateos u orantes,
Malogra cada ocasión
De demostrar compasión.
—Si está ausente la empatía
Y no se aplica atutía,
Tópico medicinal,
¿No se adelanta el final
Del corazón que latía?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


"Aquarius": pececitos de Gabriel

“AQUARIUS”, PECECITOS DE GABRIEL

(DE POCO SIRVE LA NAVAJA DE OCKHAM)

“En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

Albert Einstein

Antes de que el abajo firmante entre en materia, permítame, atento y desocupado lector, sea ella o él, que le refiera esta consideración previa. Si usted, para llegar a estar sano y conservar dicho estado, tiene que hacer el esfuerzo de llevar un modus vivendi saludable, y a servidor le ocurre lo propio; para lograr que una sociedad sea sana, el grueso de los individuos que la conforman han de seguir y/o tener hábitos de vida saludables. La salud individual es previa y una condición imprescindible o requisito necesario para que haya salud social. Bueno, pues con la calidad democrática de los dirigentes de un país pasa tres cuartos de lo mismo que acabo de razonar a propósito de la salud (personal o colectiva).

En la actualidad basta con estar alerta a lo que nos entra por los ojos y los oídos para identificar (tomar conciencia y constancia de) una plétora de problemas tan complejos, tan poliédricos, que seríamos unos verdaderos insensatos si juzgáramos (a la ligera) que, para solventarlos de raíz y de cabo a rabo, tal vez fuera suficiente con seguir la lección del epígrafe de Einstein, esto es, echarle imaginación a la cosa y hallar para cada uno de los tales una solución fácil y sencilla. Considero que de poco (tan poco que puede devenir en un pispás en nada) nos va a servir la cita del Premio Nobel ni que echemos mano del principio metodológico y filosófico de economía o de parsimonia, o sea, la navaja de Ockham, para salir airosos, incólumes, de tantos bretes.

Ya que para muestra basta con presentar un solo botón, pongámoslo como modelo o ejemplo. Todos sabemos qué ha pasado en el mar Mediterráneo, entre Malta e Italia, con el Aquarius, un barco con 629 migrantes y refugiados a bordo (una quinta parte de ellos son menores de edad, a los que —huelga la explicación— he dado en llamar en el título de esta urdidura —o “urdiblanda”— pececitos de Gabriel), al que las autoridades portuarias de los países mentados no le han permitido arribar. Si una nación se ha saltado la barrera, el listón o la valla de la mínima dignidad y humanidad, la otra la ha liado bien gorda (y uno de sus vicepresidentes de Gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, con su proceder, ha tenido la desfachatez de resucitar al fascista Mussolini, que acarrea y portea en sus hombros, al menos, intelectualmente), al demostrar que la historia sirve de poco, al no haber escarmentado en cabeza ajena, o sea, por no haber aprendido de los errores que cometieron en el pasado quienes se comportaron como él hace, errando morrocotudamente, en el presente.

Tras la determinación de nuestro reciente presidente, Pedro Sánchez, dicho barco (junto con otros dos navíos italianos) se dirige al puerto de Valencia. Bueno, pues, como cada quisque ve la realidad con las gafas del muestrario que ha elegido ponerse (la celebérrima e imperecedera cuarteta de Ramón de Campoamor sigue vigente), ya hemos comenzado a discutir entre el blanco y el negro, obviando la inmensa gama de grises que media entre ambos, es decir, si dicha decisión es plausible, digna de aplauso, o, por el contrario, condenable, digna de condena. A mí, que he vivido hechos que, si no fueron milagros en sentido estricto, se parecieron bastante, pues lindaron o rayaron con lo prodigioso, me nace mostrarme como lo ha hecho el jefe de nuestro Ejecutivo, Pedro Sánchez, compasivo, empático y solidario. Yo no voy a opinar por los demás. Les corresponde a ellos dar su parecer al respecto. Sin embargo, he de agregar, por considerarlo pertinente, que sería un suicidio que un país en solitario decidiera abrir sus puertas de par en par a la migración (aunque la recomendación del Fondo Monetario Internacional para España vaya por ese canal, cauce o sendero). Ya sabemos qué depara el efecto llamada.

Y es que aquí hay quien olvida los infiernos que puede llevar aparejado el buenismo: los inmigrantes pobres compiten, ora de manera legal, ora de modo desleal, con los españoles pobres, y como consecuencia o resultado de todo ello, por los trabajos menos cualificados, las ayudas sociales, de vivienda, educativas, sanitarias,... Si en España hay un número ingente de personas pobres, aun siendo trabajadoras (a tiempo parcial o no), y si dicho número lo aumentas significativamente, sumándole migrantes o refugiados, entonces estás empeorando las condiciones de trabajo, los salarios y el acceso a prestaciones sociales de todos (saliendo claramente perjudicados —los casos son notorios—, por el agravio comparativo, los autóctonos). A día de hoy los parlamentarios (ellas y ellos) que proceden de la clase baja y obrera son los menos. Pertenecen a una nueva clase acomodada, vinculada muchas veces a la educación (universitaria o no) y a la administración. El ejemplo que hace las veces de arquetipo o se pone como dechado o prototipo es el del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que, tras obtener un escaño en el Congreso de los Diputados, ha pasado de profesor contratado por la Universidad y vivir en un piso de Vallecas a comprar (a medias con su pareja, Irene Montero, parlamentaria también, encinta) un chalé de 600.000 euros en una urbanización alejada de los barrios donde viven los obreros que le auparon adonde él se halla. ¿Hoy en día a las élites no les interesa una metamorfosis de la sociedad, porque con ese cambio se iría al garete su posición dominante en la misma?

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Los acontecimientos se suceden

LOS ACONTECIMIENTOS SE SUCEDEN

(A UNA VELOCIDAD VERTIGINOSA)

Que España es un Estado de derecho (manifiestamente mejorable o perfectible) es un hecho, aunque alguien acuda a mí para objetarme, verbigracia, Buda, y esto, lo que aquí sostengo, él venga a ponerlo en tela de juicio o duda.

Que la inmensa mayoría de los españoles somos iguales ante la ley, como vino a decir, cuando era rey con todas las de ley, el hoy monarca emérito, don Juan Carlos I, en uno de sus discursos/mensajes de Navidad es otro hecho. Ahora bien, si leemos la Constitución Española de 1978, en concreto el punto 3 de artículo 56, nos enteramos de dos cosas, primera, que entre el dicho y el hecho media un buen trecho y, segunda, que quien dijo tal cosa entonces era inviolable y no estaba sujeto a responsabilidad. Si leemos los artículos 410, 411 y 412 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, advertiremos aún más desigualdades.

Ayer corrió como la pólvora por los mentideros de cualquier ciudad española el siguiente dicho: “Si alguien nos hubiera comentado hace una década, o incluso menos, la mitad, un lustro, que un exmiembro de la Casa Real, el yerno del rey emérito Juan Carlos I, cuñado del actual monarca Felipe VI y esposo de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, iba a ser sentenciado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses de pena de cárcel e íbamos a ver imágenes de cómo entraba en prisión, le hubiéramos preguntado si había bebido o perdido el juicio, porque una de dos, o estaba borracho como una cuba o estaba loco”. Ciertamente, si hace un mes un augur o vidente, esto es, un sacaperras, nos hubiera adelantado alguno de los hechos admirables o sorprendentes que han acaecido en España y en el resto del orbe durante las últimas jornadas y a algunos nos han epatado sobremanera, le hubiéramos tachado de haber cogido una buena tranca o turca o de andar el botarate, además, orate. Hoy, sin ir más allá, hay nuevas para elegir en el ámbito político y deportivo, caso Màxim Huerta, a quien, tras salir a la luz el fraude fiscal cometido por él, ha pasado a ser el ministro de Cultura más efímero de la democracia española, ya que ayer, voluntariamente, dimitió, antes de que Pedro Sánchez, por coherencia, le enseñara la puerta de salida; puerta que por la mañana cruzó y cerró, asimismo, por fuera y por fuerza, Julen Lopetegui, que hace apenas unas jornadas renovaba su contrato como entrenador de la selección con el nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, y anteayer conocimos que será entrenador del Real Madrid (en principio, durante las tres próximas temporadas) y, tras ser destituido, al parecer, ya vuela de regreso a España. Ya tiene sustituto (y es que las malas noticias, amén de correr como la pólvora, vuelan —mientras viva, siempre recordaré un deseo de mi tío Jesús, que, por cierto, era tan especial u original que, en lugar de uno, tenía dos motes o sobrenombres, el temperamental o familiar, “el Pato”, y el peculiar, característico o adquirido, “el Vasco”, y pecaba de cierto pesimismo: “que no haya novedad”—), Fernando Hierro.

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Buen ejemplo das, Mark Rutte

BUEN EJEMPLO DAS, MARK RUTTE

Nunca pote tú te des.
Quien ensucia está obligado
A limpiar lo que ha manchado.
Primer ministro holandés,
Mark Rutte, ¿cómo lo ves?
Como lo ves tú lo guipo.
Marrar no me quita el hipo.
Mi yerro yo he de enmendarlo
Y no al prójimo achacarlo,
Como ha entendido mi equipo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Me fijé en la faceta fisiológica

ME FIJÉ EN LA FACETA FISIOLÓGICA

Dilecta Pilar:

No busco sucedáneos (buscaría en todo caso chocolates de los buenos, pero la vida me ha enseñado que el que busca a veces encuentra y a veces no halla). Iré (y, si es bien acompañado, mejor, miel sobre hojuelas).

Bueno, son varios momentos (el paso del tiempo es necesario, aunque dicho espacio sea corto) en apenas media hora, ciertamente. La realidad nos suministra mucha información. Ahora bien, hace falta estar alerta, atento, para captar lo precipuo o principal de cuanto ocurre y apuntarlo en nuestra mente o en nuestra libreta.

Cierto. Yo me fijé en la faceta o parte fisiológica del asunto (la vuelta de los ancianos a la niñez) dando por sobreentendida la anímica y espiritual.

Que vaya la presentación de cine y te lo pases estupendamente el sábado. Yo iré, Deo volente, como he hecho otros años, en la grata compañía de mi hermano Jesús María, “el Chichas”, a la entrega de los premios “Goya” (una botella de moscatel, hecho en Corella) de la peña “La Teba” (acrónimo de Tudelanos En Buena Armonía) en el salón de actos de Jesuitas.

Te mando (abajo) la epístola como aparecerá publicada en mi bitácora (supongo que a primeros de junio).

Luego leeré (tengo que terminar antes el artículo que publicaré luego) tus dos nuevos microrrelatos, pero he de reconocer que era mucha la tentación, ¡diantres!, y he vuelto a caer, a pecar.

Acabo de leer, de manera rápida, tus otros dos microrrelatos. En “El banco del parque”, que contiene todos los colores que cabe hallar en una paleta de pintor, cuentas la historia de quien tuvo casa y, por los motivos que fueran, la perdió; luego halló o se hizo una en un banco del parque. Por las razones que fueran (la imaginación es fértil, variopinta), decidió cometer un delito penado con cárcel para vivir bajo techo en la prisión de Zuera, donde ahora tiene (ha logrado formar de nuevo) una familia entre los otros reclusos.

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"Cacocracia" y cleptocracia

“CACOCRACIA” Y CLEPTOCRACIA

No hay nación que inmune sea
Al de los malos gobierno,
Tan actual como el hodierno
De los ladrones, o sea,
A una moderna odisea.
Los ineptos nos distraen
Y los que hurtan nos detraen;
Y nosotros endeudados
Seguimos y anonadados,
Mientras yerran y sustraen.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Pone en peligro a los otros

PONE EN PELIGRO A LOS OTROS

Quien las vacunas objeta
Sin oponer evidencia
Científica, por tendencia,
O es un imbécil o un jeta.
Quien se aferra o se sujeta
Al nostálgico idiotismo,
Al rancio primitivismo
Y del avance prescinde
Y al progreso no se rinde
Es un peligro en sí mismo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La narración acaeció en mi seso

LA NARRACIÓN ACAECIÓ EN MI SESO

Dilecta Pilar:

Eso es lo que te decía en un correo anterior: cuando algo te ha sido útil antes, cuando algo te ha servido, no te deshagas de ello, sea lo que sea, porque puedes necesitarlo, si no mañana, pasado. Si has sido precavido y lo has guardado, podrás echar mano luego de ello, cuando lo precises de nuevo.

La narración acaeció en mi seso. Es pura ficción. Emilio González, “Metomentodo” (si tomas la primera letra de su nombre, E, las dos iniciales de su apellido, Go, y las tres que arrancan su alias o seudónimo, Met, y las juntas, en ese mismo orden, formarás la palabra Egomet —que fue uno de mis seudónimos in illo tempore, cuando hacía mis pinitos literarios, cuando comenzaba a trenzar prosas y versos, más de los últimos que de las primeras—, que en griego significa yo mismo) es uno de mis heterónimos, como dejo caer sin querer (me desdigo al instante, esto es, queriendo) en el propio texto. Su autor, servidor, el abajo firmante, pretendía que fuera una reflexión en torno a la violencia (y los diferentes grados que cabe advertir de la misma), cuando apenas quedan muestras de la tal. Parece que, por los parabienes recibidos, he conseguido lo que me había propuesto.

Menos mal que no escribo todo lo que sueño (dormido y despierto), todo lo que imagino. Hoy, por ejemplo, he soñado (mientras hacía la siesta y dormía) que había ocurrido un magnicidio en los Estados Unidos de América; y no es trampa (aunque el gerifalte —a quien no le falto, no, por llamarle así— occiso se apellide casi casi de esa misma guisa). Si lo hiciera, me temo, me llevarían directamente y encerrarían hasta solo sabe Dios cuándo en una clínica psiquiátrica o frenopático. Tengo para mí que con Pessoa me hubiera llevado a las mil maravillas, estupendamente (o, por el contrario, tal vez, hubiera habido un desacuerdo diuturno, evidente, o mantenido con él una guerra sin cuartel, debido, entre otras razones, a la algarabía permanente entre ambos).

A ver si puedo ver “Campeones” pronto (si no es este año, que sea antes de que pase un lustro). Ha habido películas que he visto en la tele o en vídeo una década después de que hubieran sido estrenadas. Gracias por la recomendación. Ya sabes que no me gusta ir solo al cine. Lo mejor de ir al cine (no sé si te lo he escrito alguna otra vez antes) es comentar, a la salida de la sala de proyección, el filme.

Es una lástima; al menos, te queda el otro sendero expedito, el de los sueños que ideas estando despierta, el de tu imaginación. Me consta que la avenida de la creatividad la transitas desde hace mucho tiempo ad libitum, por eso no había hecho referencia a la tal (la había dado por supuesta, sobreentendida).

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¿Qué opino del actual Ejecutivo?

¿QUÉ OPINO DEL ACTUAL EJECUTIVO?

“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Así que por sus frutos los conoceréis”.

Evangelio de San Mateo, capítulo 7, versículos del 16 al 21.

Empezaré esta urdidura (o “urdiblanda”) echando mano de una lítote/s o litote/s, figura o recurso literario que, en retórica, comparte significado con su sinónima, la atenuación, expresión de la que el hablante (o escritor) se vale o hace uso para, mediante la negación de lo opuesto, aseverar lo que sea o desea. No me parece mal (esto es, me parece bien) que la gente manifieste su idea o punto de vista de todo aquel asunto sobre el que quiera opinar. Ahora bien, el Gobierno de Sánchez no ha hecho más que arrancar (sus miembros acaban de prometer su cargo y recibir las carteras de sus respectivos ministerios de manos de quienes en ese mismo momento cesaban como ministras/os). Ergo, lo lógico es que, si alguien me pregunta mi opinión sobre el actual Ejecutivo, reduzca mi comentario a hacer una referencia escueta a la corazonada, el pálpito o presentimiento que he tenido al conocer sus nombres y antecedentes o trayectorias profesionales (si me constan), o sea, si los elementos seleccionados conforman, según mi parecer, un grupo cohesionado o no (si se va a poder formar con las/os mimbres elegidas/os un buen cesto o no), si, mutatis mutandis, me parecen bien los instrumentos (o ministros escogidos) por el director de la orquesta, Sánchez, porque espero no cometer el craso error de prejuzgar (como al atento y desocupado lector, sea ella o él, le consta, Albert Einstein nos aleccionó cuando dijo y dejó escrito esto: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”), ya que, para poder formular un criterio motivado al respecto, he de esperar a ver (escuchar) cómo suenan las piezas musicales que interpreten. En plata o a la pata la llana, lo que una/o deduce o interpreta cuando escucha o lee los versículos de arriba, pertenecientes al capítulo 7 del evangelio de San Mateo, que he elegido para que hicieran las veces del epígrafe oportuno para encabezar esta urdidura (o “urdiblanda”).

Los gobiernos demuestran ser buenos, regulares o malos no el día que echan a andar o zarpan, sino el que arriban al previsto puerto. Ahora solo son caras o meras fotos con sus respectivos currículums (conocidos o no). Faltan sus pensamientos, sus dichos y sus hechos, a partir del acto de prometer su cargo y adquirir, a renglón seguido, su condición de ministras/os. Veremos si hay un hilo conductor entre ellos, si se advierte coherencia o no.

Ha de transcurrir necesariamente el tiempo para comprobar si el reto que cada ministra/o se proponga alcanzar o conseguir (cuando lo manifieste, claro) lo logró o no. Veremos si los dones, capacidades o virtudes que un día tuvieron y sospechábamos que aún atesoraban seguían manteniéndolos/as (y hasta los/as habían potenciado o multiplicado) o, por el contrario, por los motivos que fueran, estas/os habían menguado (o incluso desaparecido).

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Te agradezco un montón la sugerencia

TE AGRADEZCO UN MONTÓN LA SUGERENCIA

Dilecta Pilar:

Pues ya sabes qué debes hacer: tienes que seguir por esa senda (o cauce), dejándote llevar por los aires (o las aguas) de la imaginación.

Te agradezco un montón la sugerencia, pero reconoce que sería como tomar, en lugar de chocolate, un sucedáneo (mutatis mutandis, el aguachirle que le sirvieron, en cierta ocasión, unas hermanas clarisas a Quevedo y él repentizó aquella famosa redondilla: “Monjas claras, claro está; / pero es grande disparate / dar agua por chocolate / y no decir ¡agua va!”.

Pues, antes de ponerme a redactar las notas que he tomado en casa (a ver qué sale), me paso por tu blog para leerlo.

Parece que en “Plaza Santo Domingo”, tu microrrelato (una reflexión sobre el cambio o los cambios, en definitiva, el inexorable y raudo paso del tiempo), optas por el disfraz de fotógrafa y te dedicas a hacer varias instantáneas en momentos distintos. La primera foto se la haces al señor que va en silla de ruedas y tiene por pies palomas (les haya echado él el alpiste para que lo comieran o no). La segunda foto se la tiras a esa patulea mestiza, mixta, de niños del extrarradio o emigrados (sus padres buscaron mejor vida para su familia en otro país, en otra ciudad, Zaragoza). Supongo que es verano y no tienen dinero para ir a bañarse a una piscina. La tercera foto recoge la nueva carnicería (¿por qué has escrito “carnecería”? Ah, bueno, puede que la palabra aparezca escrita así en el letrero) que un emigrante ha abierto para vender a otros, con igual origen que el suyo o no, la carne de las reses sacrificadas por el rito musulmán. La cuarta se centra en un joven de piel oscura, desplazado, recién duchado, que quiere hablar por teléfono en una cabina que no funciona (¿por qué con un denario? ¿Acaso porque suena a dinar y piensa que aún está en su país, sea o no del Magreb?) hace mucho tiempo (el móvil se ha impuesto). La quinta foto (no hay quinta mala) recoge hasta el audio de tu tío: una especie de profecía fatídica (más que propicia): quizá barrunte que pronto no habrá niños jugando alrededor de la fuente, como repararás luego en ello. La sexta se centra en tu tía, incapaz de andar, cercana a la muerte (haciendo el viaje de vuelta a la niñez —algunos ancianos vuelven a ser como niños: se cagan y se mean encima y necesitan pañales, pero más grandes que los de antaño—). La séptima retrata la vida misma: en un visto y no visto, pasa nuestra existencia (hay quien dice que a la hora de la muerte uno ve su vida en un rápido tráiler que dura un santiamén o pispás). La octava foto constata que, como las piernas añosas fallan, cada vez más ancianos necesitan andadores para desplazarse y poder cubrir así pequeñas distancias, de manera autónoma. La no(ve)na vuelve a la fuente donde ya no hay niños (nuestra sociedad va envejeciendo paulatinamente y, o se pone rápido remedio al problema y promueve la natalidad, o el envejecimiento irá a más). La décima y última la haces mientras asciendes al cielo, metamorfoseada en una de las palomas mencionadas en la primera foto, como queriendo cerrar el círculo.

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Acierta Rajoy y Sánchez da en la diana

ACIERTA RAJOY Y SÁNCHEZ DA EN LA DIANA

“Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”.

John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Los españoles estamos de enhorabuena si el título que he colocado a esta urdidura (o “urdiblanda”) es apodíctico, o sea, incondicionalmente cierto y para la inmensa mayoría de mis conciudadanos resulta, además, tras intentar refutarlo y no conseguirlo, válido. Probemos si es verdad o posverdad, esto es, si tiene inconcuso encaje con la realidad de las cosas y de los casos o es una mera y deliberada distorsión de la misma, es decir, una pura y dura mentira.

Sostengo que Rajoy ha atinado al renunciar a seguir siendo el guía o líder del PP, al poner punto final a su presidencia (que será efectiva cuando los afiliados y compromisarios del partido elijan a quien vaya a tomar, en su sustitución, las riendas del mismo) dentro de la formación de la gaviota (o charrán), porque (abundo con el susodicho en el parecer) era lo mejor (aunque se equivocó a la hora de formularlo, supo rectificar y, a renglón seguido, lo arregló) para España, para su partido y para él. A pesar de que, durante los últimos días, hizo acopio de una variopinta, surtida y completa colección de errores (debió dimitir cuando se lo propuso —e insistió varias veces en la misma idea— el jueves, desde la tribuna del Congreso de los Diputados, precisamente, quien no lo era, Sánchez; como no renunció la víspera, debió dimitir el viernes, antes de que se votara la moción de censura —eso hubiera propiciado que el rey, Felipe VI, ejerciera una de las facultades que la Constitución Española de 1978 le concede al tal y abriera una ronda de consultas entre los representantes de los distintos grupos con representación parlamentaria en la Cámara baja para proponer un candidato a la investidura—, ya que, al no hacerlo, contribuyó a ponerle la alfombra roja para que la pisara Sánchez a su voluntad y la presidencia del Gobierno a tiro, al alcance de sus anhelos; marró al quedarse la tarde del jueves en el restaurante Arahy, tan campante, olvidando lo precipuo, que su sitio estaba en el Congreso, ocupando su escaño; los mentados son, según mi criterio y perspectiva, sus yerros más gruesos), al parecer, reflexionó sobre su errado proceder y consideró conveniente no seguir andando por la misma senda equivocada y dio en el clavo. Eso es, poco más o menos, lo que vino a decir y dejar por escrito en letras de molde Miguel de Unamuno y Jugo, que “el modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura” (como a él le gustaba distinguir entre los “hunos” y los “hotros”, que, en lo tocante a sus yerros, se llevaban el canto de un duro, acaso la raíz de la frase de marras sea esta, que se limitó a colocar una hache de más a su consideración de que vivir es un duro errar; y, de ahí, resultara su “herradura”; si echamos mano de la “navaja de Ockham”, acaso la explicación sea más fácil y sencilla que la compleja, propuesta por mí, y la locución se deba a que se la escuchó decir a un herrero).

Considero que Rajoy, a quien, antes de comunicar su renuncia, tal vez le sobró (ya que había resuelto comportarse como un señor, debió perseverar en dicha idea/senda y tirar a la papelera la bilis) mandar algún mensaje envenenado o recado a modo de obús o torpedo, que vino a afear o ensuciar su sabia decisión, siguió acertando al determinar no ejercer la “dedocracia”, quiero decir, a elegir el nombre de su sucesor/a.

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Buen ambiente y/o armonía

BUEN AMBIENTE Y/O ARMONÍA

Cuarenta años han pasado
Desde que un grupo de amigos,
De la juventud testigos,
Tras haber reflexionado,
Plantearon lo acordado
A los socios de “La Teba”,
Que era urgente sangre nueva,
Solidaria y diligente
Que a Tudela y a su gente
Le diera lo que renueva.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Torra? ¡Ideal adversario!

¿TORRA? ¡IDEAL ADVERSARIO!

“Todos los antiseparatistas (nada de ‘unionistas’, no queremos que se una lo separado sino que no se separe lo unido) estamos en deuda con Quim Torra: es el adversario ideal, porque expresa su ideología de manera tan obscena que escandaliza hasta a quienes la comparten”.

Fernando Savater, en “Derrota”, columna publicada el pasado sábado, 2 de julio de 2018, en la página 52 o contraportada de El País.

Savater la virtud tiene
De decir/escribir lo que pensamos
Muchos, pero no acertamos
A expresarlo como viene
Haciéndolo él y conviene.
Quim Torra es el oponente
Ideal, por imprudente.
Quien lo que él dice analiza
Se indigna o se escandaliza,
Por desfasado e indecente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


"Rajoy Brey ha dimitido"

“RAJOY BREY HA DIMITIDO”

Mi amigo, que hoy usa apodo,
Esta “scoop” me ha remitido:
“Rajoy Brey ha dimitido”.
La ha urdido como un epodo.
La ha firmado “Empino el codo”.
Le contesto: “De esa estancia
Tenía, Sosias, constancia;
Y del verso que la ultima,
Que no hace burla ni tima,
A pesar de su importancia”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Has hecho lo oportuno en dicho caso

HAS HECHO LO OPORTUNO EN DICHO CASO

Dilecta Pilar:

Ya me perdonarás; he pulsado alguna tecla sin querer y te he enviado el mensaje incompleto.

Te decía o quería decirte (en realidad, escribirte) que creo que a los galenos (ellas y ellos) de cabecera ahora se les llama así, médicos de atención primaria.

Lo peor es el madrugón. Luego los jóvenes y no tan jóvenes van a Las Norias (tienes que ver cómo han dejado todo aquello, lleno de basura), paraje anejo al Ebro. El ejemplo de civismo brilla por su ausencia. Te confieso (ahora que no nos escucha nadie) que yo me lo he pasado (durante varias ediciones del Domingo de Pascua o Resurrección o, si lo prefieres, Día del Ángel) estupenda e inolvidablemente.

Has hecho lo oportuno en dicho caso.

Ahora debo esperar a que me llegue la nueva cédula de habitabilidad por correo electrónico para, tras hacer una copia, acercarme de nuevo a la sede de la Junta de Aguas y cambiar la titularidad (con la ilusión que me hacía abrir las cartas dirigidas a mi padre, Eusebio, piadoso, en griego, según te comenté otrora, si no recuerdo mal, porque así se llama también, precisamente, tu madre, Eusebia).

Sí, como sabes y se lee en el Eclesiastés, “nihil novum sub sole” (“nada nuevo bajo el sol”). Unamuno tituló así uno de sus sonetos.

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Sin pretenderlo, he escrito otra misiva

SIN PRETENDERLO, HE ESCRITO OTRA MISIVA

Dilecto Manolo:

La razón del retraso de mi respuesta cabe buscarla y hallarla o estriba en que el sábado pasado comimos (faltó a la cita mi sobrina Alba, que anda agobiada por los exámenes de Selectividad, que empieza mañana) en familia (celebramos las bodas de plata de mi hermano Eusebio y mi cuñada María José) en el tudelano restaurante “Remigio” (donde, por cierto, trabajé, durante seis meses, hace ya la friolera de treinta años; y de ello hablé, precisamente, unos minutos con Luis, el dueño, que, por supuesto, había olvidado aquella pequeña anécdota); y ayer fui al tanatorio Memora (sin tilde) de Calahorra (me desplacé desde Tudela en tren) a darles mi más sentido y sincero pésame a los hijos (“Pepe”, Julio, Antonio, Carlos, “Paco”, e incluyo aquí a las esposas de los susodichos) y nietos (ellas y ellos) de la finada, Inés (el funeral era hoy en Cornago a las once de la mañana y yo no podía asistir), una mujer extraordinaria, prima carnal de mi padre, nonagenaria. De ella aprendieron sus deudos a ser empáticos, generosos.

Como te consta (hemos hablado en varias ocasiones de ello), coincidimos en muchos pareceres y discrepamos en algunos, pocos. Eso fue lo que yo oí (como tú; y no una, sino dos, tres y hasta cuatro veces) de boca de Pedro Sánchez: “Dimita, señor Rajoy, y la moción de censura habrá terminado (si no fueron estas las palabras, fueron otras similares)”. Como no ocurrió el hecho, la renuncia, no sabemos qué hubiera deparado la cosa, el caso, claro. Si sigue Rajoy como presidente del PP y jefe de la oposición, puede ser contraproducente para él y para su partido; podría echar a perder el poco carisma o prestigio que les queda a ambos. Ahora mismo, los dos son fieras heridas y pueden cometer muchos errores. Rajoy marró morrocotudamente al dejar su asiento vacío (ocupado por el bolso de la vicepresidenta, aún en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría) el jueves por la tarde y el viernes por la mañana. Rajoy (y cualquier presidente de Comunidad Autónoma en España) puede tomarse los güisquis que quiera en su casa (o donde le apetezca) tras hacer su trabajo, no en lugar de hacerlo. ¿Hubo algún español que, al enterarse de lo acaecido, no sintió bochorno, vergüenza?

Te has quedado corto, amigo. Creo que son bastantes más los euros que va a cobrar cuando sea ex y funja (si no trabaja en otro sitio, donde le paguen más) de consejero de Estado: 100.000. Sánchez es presidente por una carambola (a muchas bandas, 22). Se juntaron los ratones para librarse del gato. Y les salió bien. Así de simple veo el asunto de marras. Le dieron el sí a Sánchez, porque querían otorgarle el no a Rajoy. Hasta quien iba a votar en contra de la moción, CC (Ana Oramas), se abstuvo. Otros (Bildu) pudieron hacer lo mismo, pero votaron sí. Por supuesto, que hubo postureo. El PNV votó a favor de Sánchez porque temía unas elecciones generales inmediatas que, según las encuestas, se hallaría en disposición de ganar Ciudadanos, lo que no le convenía, además, la formación de Aitor Esteban acababa de registrar su propuesta en favor del derecho a decidir en la Cámara vasca.

¿Te extrañas de esas alianzas? Échale un vistazo a Italia. En el país de la bota se acaba de juntar la extrema derecha con la extrema izquierda, Matteo Salvini, otro Torra (Liga, partidario de la independencia de Padania hace unos años) con Luigi Di Maio (M5E). Ambos forman parte del mismo Gobierno. ¿Habremos de acostumbrarnos? Ya veremos.

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Quien nunca duda es un sandio

QUIEN NUNCA DUDA ES UN SANDIO

“El nacionalismo solo permite afirmaciones y toda doctrina que descarte la duda, la negación, es una forma de fanatismo y estupidez”.

Jorge Luis Borges

—Toda doctrina sin duda
Es fanatismo, sandez.
—Decir eso es honradez.
Quien al contrario no ayuda
Lleva sucia hasta la muda.
—Así como antaño, hogaño
Lo normal veo en lo extraño
Y lo extraño en lo normal.
—Tú siempre fuiste formal,
Riojano, navarro y maño.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Feo asunto? ¡El de las cruces!

¿FEO ASUNTO? ¡EL DE LAS CRUCES!

El de las cruces asunto
Solo confrontación crea.
Cuando a los “hunos” cabrea
Que “hotros” las pongan, pregunto:
¿Quién le pondrá el final punto?
Si se fueron las empresas,
Para no ser del clan presas
(Si cambiaron sus sociales
Domicilios y fiscales),
¿Ahora quieren que presas
De sus disparates sean
Las playas? ¿Eso desean?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Sé que se ha repetido esa molestia

SÉ QUE SE HA REPETIDO ESA MOLESTIA

Dilecta Pilar:

Acabo de llegar (dos horas más tarde de lo normal) al Centro Cívico “Lourdes”. Hoy me he sentido, ora el protagonista del artículo “Vuelva usted mañana”, de Mariano José de Larra, ora el personaje Joseph K. de “El proceso”, de Franz Kafka. Aún me faltan trámites para poder cambiar la domiciliación del recibo del agua (antes tendré que proceder a mudar la titularidad de dicho suministro).

Tengo la mejor opinión de Patricia, la madre cuerda, prudente, sensatísima, del difunto Gabriel. La considero una mujer estupenda; bueno, pues dudo que algún día (a pesar de que el paso del tiempo suele obrar milagros) pueda perdonar a la bruja (¿habrá alguien a quien la pintura fiel, fidelísima, que has hecho de ella, no le repugne?) que acabó con la vida de su pececito. Por cierto, ¿acaso ha pedido perdón Ana Julia, la asesina confesa?

Gracias. He escrito recientemente sobre la prisión permanente revisable. Ya sabes qué criterio sostengo a propósito de los pederastas, asesinos múltiples y violadores, que, por las razones que sean, tienen serias dificultades para reeducarse y reinsertarse socialmente; ergo,...

Seguramente la culpa fue mía y, aunque creí haber leído detenidamente tu artículo, no di en el blanco o centro de la diana, no acerté con lo que querías dar a entender. Ya sabes, el autor escribe y luego el lector interpreta. ¿Lo correcto? Unas veces sí y otras no (como eso mismo se predica de los afamados pimientos de Padrón, que unos pican y otros no).

El hombre propone y Dios dispone, airea el dicho. Han sido apocados y tristes (para mí, claro) los días de Semana Santa. Durante la tarde del pasado Viernes Santo, día señalado para este menda, tuve que bajar a Urgencias, porque el catarro (o alergia; o una alianza de ambos) que había pillado me impedía respirar correctamente. La doctora que me visitó me recetó Cefuroxima, un antibiótico, y Symbicort Turbuhaler, un inhalador (el pecho me gruñía). La combinación está haciendo el efecto apetecido, pues el resfriado se va atenuando paulatinamente. Hoy estoy mejor.

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Completa colección de incoherencias

COMPLETA COLECCIÓN DE INCOHERENCIAS

Haya o no hemeroteca donde viva usted, atento y desocupado lector (sea ella o él), le propongo, siempre que no tenga cosa mejor que coronar, esta tarea intelectual, porque puede resultarle, amén de divertida, aleccionadora, enriquecedora; que se haga con todos los diarios que pueda, esto es, consiga los periódicos (cuanta más variedad haya de los tales mejor) de la última semana y señale con un rotulador o bolígrafo rojo las evidentes incongruencias o contradicciones que, según usted, han cometido los políticos españoles. Le aseguro y auguro que la colección que conseguirá conformar con las mentadas (si pone muchas ganas, es decir, todo su empeño en ello) será, más que variada, completísima. He decidido no ponerle como muestra ningún botón, para no influenciarle, para que no empiece la citada labor acarreando un prejuicio ajeno (de los propios, si los portea, usted sabrá, porque el único responsable de cepillárselos es y será usted).

En lo concerniente o tocante a otro asunto, a la moción de censura (que, sin ambages, reconozco que pensé que no iba a salir; ergo, entonaré mi mea culpa —locución latina que, por cierto, nada tiene que ver con miccionar imputaciones, nada), he de urdir que no es mi propósito hacer leña del árbol caído, de veras, sino extraer enseñanzas para la vida, o sea, aprender de las actitudes llevadas a cabo por los demás y de los comportamientos culminados por este menda, de los yerros cometidos por otros y/o por servidor, para escarmentar en cabeza ajena o propia. Si yo hubiera sido diputado del PP, hubiera estado molesto con mi jefe de filas, Rajoy, por esto, por haberme sentido desamparado por él, durante la tarde del jueves y la mañana del viernes. Un guía o líder debe estar a las duras y a las maduras y dar buenos ejemplos, no impartir malos modales. Si hubiera sido diputado del PSOE, hubiera estado en la gloria. Al oponente (prefiero este vocablo a enemigo) político hay que franquearle las puertas para que se ausente, porque Rajoy no daba miedo, no, pero era un excelente parlamentario y mejor que no estuviera a que sí y aprovechara su presencia para señalarnos nuestras contradicciones y dejarnos ante los demás en feo (aunque ahora que releo lo trenzado, antes de darlo por bueno, acaso haya una parte de mí que vea bien la existencia de ese auténtico amigo que, al modo del esclavo fiel que solía acompañar al general romano que regresaba con sus legiones victorioso a la Ciudad Eterna, nos diga lo que le decía el tal al susodicho para que no se endiosara: “recuerda que solo eres un hombre”), por supuesto.

En la hipotética lucha de egos entre Sánchez y Rajoy, Pedro ha salido airoso y triunfante. Ha sido más generoso que Rajoy, que ha devenido más egoísta. Mariano no ha estado a la altura de las circunstancias. Llegué a pensar que su proceder, alargando la sobremesa en el restaurante Arahy ocho horas, dejando su escaño vacío (bueno, ocupado por el bolso de Soraya Sáenz de Santamaría), rayaba el de ese niño mal criado, al que, como nadie le pasaba el balón, de su propiedad, decidió llevárselo a casa y acabar el partido. Como a él le gustan tanto los deportes, acaso pueda encontrar emulación y/o inspiración en la modélica renuncia de Zinedine Zidane.

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Ve esto el estrábico o bizco

VE ESTO EL ESTRÁBICO O BIZCO

Adde parvum parvo magnus acervus erit” (“Añade un poco a otro poco y el montón será grande”).

Ovidio

La gobernabilidad
Del territorio que sea
No la alcanza quien desea.
La gana la habilidad
Y la credibilidad.
Cuando se añade una pizca
A otra pizca, y a esta pizca
Otra se sigue agregando,
Un montón se va formando.
¿A que sí, estrábica, bizca?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Retazos de la moción de censura

RETAZOS DE LA MOCIÓN DE CENSURA

Ayer, por la mañana, estuve atento a las imágenes que recogía la pantalla del televisor y al sonido que de ella manaba (hasta que me llamó mi dilecto amigo Manuel Olmeda, desde Valencia por teléfono —ruego que de mis palabras no colija o deduzca el lector, sea ella o él, un reproche velado al proceder de Manolo, porque, como él sabe a ciencia cierta, no lo hay, ya que disfruto un montón con él, ora hablando de lo humano, ora de lo divino; además, siempre (y cuando escribo siempre siempre es) que le llamo tiene el dadivoso o generoso hábito de no descolgar y llamarme él, para que yo, que recibo una pensión más magra, no gaste—) con ocasión del debate parlamentario sobre la moción de censura. Acababa de comprobar que Mariano Rajoy seguía haciendo ejercicio y aun derroche de sus excelentes facultades oratorias, esto es, fungiendo de lo que, sin ninguna duda, es, un buen parlamentario, de lo mejor que hay en el panorama patrio. Sus primeras intervenciones, tras haber tomado la palabra el diputado socialista que presentó la moción, José Luis Ábalos, me parecieron, mutatis mutandis, sendos episodios a los que he asistido como espectador o he visto varias veces a lo largo de mi vida, en vivo y en directo, estando servidor in situ, en un coso taurino, o viéndolos por y en televisión. Me refiero al joven (ha habido más casos masculinos que femeninos) arriscado que sale a la suelta de toros (tras el preceptivo y previo encierro o no) o vaquillas, emboladas o no, en el redondel de la plaza de toros y, tras ser pillado y volteado por el astado de turno, termina con numerosos moratones y sin pantalones y hasta sin ropa interior (ha habido un caso, que no olvidaré nunca, siempre que el alzhéimer, aunque me husmee, decida pasar en mi beneficio de largo, en el que, después de un minuto interminable de volteos por el suelo y en el aire, entre las astas, como si fuera una campana, el sujeto solo llevaba puesto el pañuelico de las fiestas del lugar), desnudo. Esa es una imagen bastante aproximada, si cambiamos lo que debe ser cambiado, repetida, de lo que dejaron en mis retinas las citadas intervenciones de Ábalos y Rajoy. No diré quién me pareció el joven atrevido y quién el cornúpeta o la vaquilla sabihonda, porque al espectador (ella o él) que contempló y escuchó lo mismo que yo guipé y oí el dato le sobra.

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Lunes, 18 de junio

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