El Blog de Otramotro

Un pozo eres sin fondo de ternezas

UN POZO ERES SIN FONDO DE TERNEZAS

(¿SONETO QUE ESCRIBIERON SAFO Y LESBIA?)

—Quiero cantar para olvidar mi vida
Pasada, atiborrada de mentiras,
Y de verdades recordar las tiras
Que han hecho una mujer más precavida.
—Pues lo opuesto deseo, dar cabida
A de embelecos y patrañas giras
Por las que, amada, tú ya no suspiras,
Que una andoba de mí han hecho atrevida.
—Acaso esa razón el fundamento
Sea del que sentí amor y aún siento
Por tu figura y a gogó agudezas.
—Pues yo no tuve duda ni la tengo
(Y en mis trece yo sigo o me mantengo):
Un pozo eres sin fondo de ternezas.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Ponerse en el lugar del otro cuesta

PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO CUESTA

Dilecta Pilar:

Entiendo tu objeción. Tienes razón al hacerla, porque cada quien opina desde sus circunstancias (qué difícil es ponerse en el lugar del otro, ella o él; cuánto cuesta).

Haz lo de debas hacer. Eres tú quien decide. Es tu vida. Te comprendo, porque yo no dejo que nadie me mangonee (pero asumo lo obvio, que las circunstancias nos influyen tanto que casi casi determinan nuestras acciones y decisiones o, si lo prefieres, que no somos tan libres como nos creemos).

Tienes cierta experiencia conmigo y mis epístolas. No acostumbro a poner en ellas más que lo que urdo (a veces, depende de lo previo, tu referencia o comentario, claro).

Celebro que te haya gustado.

Aprovecha la festividad de San Jorge para hacer lo que más te plazca (mejor, si lo decides de consuno con quien sabes).

Vamos acelerados, sí. Acaso nos convenga reflexionar unos segundos sobre ese dicho que airea “vísteme despacio, que llevo (o tengo) prisa” y actuar en consecuencia.

Se nota que el Ebro también pasa por Zaragoza (ya sabes que yo achaco a su agua el ser exagerado, hiperbólico). Puedes estar segura de que todos los hijos (ellas y ellos) del Ebro, todos, sin excepción, somos ambas cosas, cabezones (cabezudos) y exagerados (gigantes). ¿De dónde piensas que proceden o vienen esas imágenes hiperbólicas, los gigantes y cabezudos que alegran nuestras festivas plazas y calles? De aceptar la poliédrica realidad que nos rodea, o sea, de asumir la parte alícuota que nos corresponde, tras haber conseguido combinar, trenzar y fundir esas dos naturalezas de nuestro destino o sino, que nos identifica, que tan cabalmente nos retrata.

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Cuanto urdo lo publico en mi bitácora

CUANTO URDO LO PUBLICO EN MI BITÁCORA

Dilecta Pilar:

Te contesto a tus dos correos en este.

Me extrañó darme de bruces con esos yerros. Ya no hay correctores en los periódicos. Ni siquiera los tiene El País, donde cada fin de semana (que es cuando compro dicho diario) suelo pescar gazapos sin cuento: hoy, sábado, 21 de abril de 2018, sin ir más lejos, en la contraportada o página 52 se lee: “ha causado una gran sorpresa descubrir que en (sic) se trataba de una burda copia: ‘La gente se ha sentido defraudada y que se les (sic; gente es un nombre colectivo, pero exige seguir usando el singular) han (sic) engañado hace años’, dice el cura”. El mal es común, está generalizado. Si lees la entrevista que le hace Emilia Landaluce a Tom Burns Marañón en El Mundo, te puedes encontrar con esta respuesta de Burns: “Por revanchismo, por algo que en el fondo es irresponsable y vulgar en un dirigente político llegado el año 2004. Zapatero cree que es su momento. Que gobierna una España democráticamente consolidada, una España prospera (sic; todas las esdrújulas o proparoxítonas se acentúan), con anclaje europeo y todo lo demás. Entonces piensa que es su oportunidad para construir un país utópico. También abre el melón territorial. Anima la reforma la reforma (sic; ¿pretendía remedar el famoso aforismo “rosa es una rosa es una rosa”, de Gertrude Stein?) del Estatut catalán que inexorablemente asentaría las bases para un proceso secesionista. Esto Zapatero no lo vió (sic; yo tampoco vi nunca “vió” así, acentuado, ciertamente). En él cristaliza el adanismo. Piensa que con él empieza otra época y que es capaz de empezar de cero”. Yo suelo leer mis textos tres veces antes de publicarlos (bueno, pues, aun así, a veces algún yerro se me escapa sin haberlo enmendado en tiempo y forma).

Desconocía que Pedro Santisteve fuera alcalde al que le gustara ahuecar el ala cuando las cosas empezaban a ponerse feas y volar lejos (me constaba que gastaba mucho dinero en gomina, pero luego pasaba —¿porque le pesaba habérselo gastado?— dichas facturas al Consistorio). Le han zurrado de lo lindo la badana, porque se había hecho digno acreedor de tales censuras o críticas.

Cuanto urdo lo publico en mi bitácora. Lo mando, asimismo, a varios periódicos. Unos lo publican o otros no. Allá ellos.

Ya usé la cita de “Ben-Hur” antes en otro texto. Es que escribo mucho (y a veces de manera extensa; se necesita espacio para reflexionar de manera sesuda). Si le echas una ojeada a mi blog, lo comprobarás.

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Razón, empatía y ciencia

RAZÓN, EMPATÍA Y CIENCIA

“Los ideales de razón, ciencia y humanismo necesitan ser defendidos ahora más que nunca, porque sus logros pueden venirse abajo. El progreso no es una cuestión subjetiva. Y esto es sencillo de entender. La mayoría de la gente prefiere vivir a morir. La abundancia a la pobreza. La salud a la enfermedad. La seguridad al peligro. El conocimiento a la ignorancia. La libertad a la tiranía... Todo ello se puede medir y su incremento a lo largo del tiempo es lo que llamamos progreso. Eso es lo que hay que defender”.

Steven Pinker, catedrático de Psicología Cognitiva de la Universidad de Harvard.

“Los indios navajos solían tejer sus alfombras y tapices con alguna imperfección, para que sus respectivas almas no quedaran presas en ninguno de los tejidos que confeccionaban”.

Emilio González, “Metomentodo”.

—“Razón, empatía y ciencia
Son tres de mis ideales
Idóneos y leales”.
Considero esto en conciencia.
Es fruto de mi experiencia.
—No voy a tirar abajo
La esencia de tu trabajo,
Pero ídem Pinker sostiene.
Con tal tesis entretiene
Y enseña a este indio navajo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Esta quedará en monja entre barrotes

ESTA QUEDARÁ EN MONJA ENTRE BARROTES

Dilecta Pilar:

Hoy he venido al Centro Cívico “Lourdes” una hora y media más tarde lo habitual, porque he estado en la sede de la Junta de Aguas. Ya he solucionado el problema, el cambio de titularidad. Ulises, por fin, ha conseguido regresar sano y salvo a Ítaca, tras vivir un rosario de peripecias, la odisea.

Tudelanas y tudelanos, dices bien y escribes bien. Sigue así de segura, que no marras. Cristalino, como el agua clara (a pesar de la malsonancia, sí: ¡tú del ano! —así anima la afición en el campo “Ciudad de Tudela” al equipo de fútbol de casa o local—). Tenemos los de la ribera navarra, tudelanos o no, sorna para regalar y vender y vendar (quienes venden heridas, claro, anhelando atenuar la gravedad de las mismas o mitigar el dolor de las tales). La ironía es característica de una especial inteligencia (además de un rasgo innegable de sentido del humor).

Celebro que te haya agradado cómo ha quedado la epístola que publicaré, Deo volente, el 19 de junio. Al autor de la susodicha, servidor, también le petó un montón.

Pues, a continuar dándole a ese álbum digital. Sigue, que vas por buen camino. Si sospecha, que sospeche. No sueltes prenda, que se malogrará la sorpresa; y esta quedará en eso, en fiasco, en monja entre barrotes o rejas. Nada, nada, a seguir dándole (no queda otra) a la tarea (que es salud, si no marea) que tienes entre manos hasta que la culmines. Sí, tú eres la que estás haciendo la labor, pero, como dice el dicho, sarna con gusto no pica. Puedes estar segura de que a tu pareja le hará mucha ilusión y luego te lo recompensará con creces: besos y caricias sin cuento, tiempo al tiempo.

¿Que ¡qué cosas tengo!? Las que se me pasan por la cabeza y tamiza mi cacumen, amiga.

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La rosa más asombrosa

LA ROSA MÁS ASOMBROSA

“(...) no solo son excelentes aquellos que obtienen óptimos resultados, sino muy especialmente quienes consiguen progresar desde circunstancias menos ventajosas, en ocasiones con problemas familiares, aprietos económicos o dificultades de aprendizaje”.

Francisco Tomás y Valiente, nieto de quien fuera presidente del Tribunal Constitucional, de iguales nombre y apellidos, que fue asesinado por un miembro de ETA en 1996 en su despacho de la Universidad Autónoma de Madrid.

Paco, escucho aún la rosa
Que me asombró: “La excelencia
Es hija de la decencia,
De la equidad”. En la losa
Se leerá de mi fosa.
No, no es propio de un demente
Aducir que es excelente
El que obtiene óptima nota
Y, asimismo, el que no agota
Su tesón de impar discente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Las acepto si admites mi de nada

LAS ACEPTO SI ADMITES MI DE NADA

Dilecta Pilar:

Ignoro si has concluido lo mismo que yo, que no tenemos grandes diferencias de criterio; que acaso nos distinguen los matices.

A la olla la llamaba mi difunta madre “la tastarra (o tastarrera)” (por ser una fusión de testa que marra, interpretaba yo, aunque quizás lo hiciera servidor de manera errada). Recuerdo, verbigracia, que, cuando se levantaba por las mañanas mareada de la cama, solía decir que “se le iba la tastarra”.

La belleza siempre está en el interior (el exterior es el disfraz, impuesto por el azar o el sino, o elegido libremente, que usamos mientras peregrinamos por este valle de lágrimas —más de pena que de dicha—).

El sábado, por la tarde, como te adelanté, me lo volví a pasar estupendamente durante la cuarta entrega de los premios “Goya” de la Teba, presentados por Germán Martínez, con quien he coincidido varias veces en la sede de la citada peña con la grata ocasión de cenas (un showman; sigo pensando que es un animador con un potencial enorme, que no está siendo conveniente aprovechado por el mundo del espectáculo). Acudí con Pío Fraguas, que se divirtió un montón (mi cuñada Elena me entregó antes del acto las invitaciones, pues mi hermano tenía que hacer un desfile, que nos perdimos). Luego nos tomamos en los bares del centro los habituales zuritos. El domingo lo dediqué a hacer las comidas, a leer y a escribir, lo asiduo (bueno, sota, caballo y rey, para no salirme del guion).

Felicítalo de mi parte, aunque sea con retraso, por su mayoridad. Felicítate (y felicita a tu pareja) por haber superado con creces esos diecinueve años largos de relación.

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No hay fiera peor que el hombre

NO HAY FIERA PEOR QUE EL HOMBRE

“Créeme que no hay lobo, no hay león, no hay tigre, no hay basilisco, que llegue al hombre; a todos excede en fiereza”.

Baltasar Gracián y Morales en “El Criticón” (1651-1653-1657)

—Uno escucha perorar
A quien se llama Matteo
Y, si es creyente, un ateo
Le parece el tal y a orar
Le insta y al hombre adorar.
—Uno escucha lo que larga
Por la sinhueso, que carga
Como si otro cetme fuera,
Salvini, de testa huera,
Y la tristeza le embarga.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Perdón ha de pedir Puente a Vicente

PERDÓN HA DE PEDIR PUENTE A VICENTE

NUNCA SE ME CAYERON LOS ANILLOS

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor”.

Confucio

He accedido, a través de la cadena SER, al audio de lo que, antes de que abandonara el pleno la señora Pilar Vicente, portavoz de Ciudadanos en el Consistorio vallisoletano, argumentaba Óscar Puente, el alcalde de la citada villa, y lo he transcrito, palabra por palabra, literalmente, para poder opinar (vaya por delante que, como ignoro quién tomó la palabra y qué dijo en el salón de plenos en los momentos previos a que Óscar Puente adujera lo que quedó registrado, seré cabal y honesto y nada comentaré al respecto) con conocimiento de causa: “Bien, nos acusa usted de falta de capacidad para organizar y gestionar esta ciudad. Es de suponer que usted se contrapone al actual gobierno como una persona con capacidad de gestión y de organización. Y yo le pregunto ¿cuál es la suya? ¿Qué capacidad de organización y de gestión acredita usted en su vida profesional y en su vida política? Porque le recuerdo que usted, antes de estar en este Ayuntamiento, tenía un puesto de trabajo bastante normal en una tienda, en Vallsur, y no ha gestionado usted nada en su vida, en ningún sitio. Por tanto, ¿qué es lo que gestionaba usted para acreditar ante los ciudadanos de Valladolid que tiene más capacidad para gestionar...? Pero permítanme intervenir. Señora Vicente, usted dice que le insultamos, no sé quién le ha insultado en este salón de plenos. No, no tiene la palabra, señora Vicente (interviene la señora Vicente, que dice esto: Si no retira usted las mentiras que ha dicho sobre mi currículum, la portavoz de Ciudadanos se levanta y se va). Haga usted lo que quiera. Puede hacer usted lo que quiera. Cuando no les echas, se marchan”.

Tengo para mí que el alcalde (amén de portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE), que había comenzado su razonamiento de manera impecable, metió la pata hasta el mismo corvejón cuando, sarcásticamente, vino a recordarle a la señora Vicente lo que a esta, la persona que cumplió con los cometidos que tenía asignados otrora en dicha tienda, le constaba mejor, con más detalles o pormenores, que los que recuerda (o da a entender que conocía, por los cauces que fueran, quien he colegido que había fungido, fingido o aspirado a ser otro Gran Hermano), al parecer, el alcalde (disfrazado para la ocasión, ora de un Dios indeseado, vengativo, ora de un sabueso soberbio, ora de una mala copia, pésimo sosias o trasunto del impar protagonista de un cuento imperecedero que salió del magín extraordinario de Jorge Luis Borges, “Funes el memorioso”, 1942), por haber vivido esa experiencia laboral en sus propias carnes, ya que era ella la que había trabajado en ese establecimiento de Vallsur. Ignoro si Óscar Puente es una persona hecha y derecha, que se viste por los pies. Si lo es, le recomiendo encarecidamente que escuche con la máxima atención y sin prejuicios (como ha hecho servidor) lo que dijo y cómo lo dijo (y quedó grabado en la SER), como si fuera otra persona la que hubiera proferido sus palabras y que reflexione al respecto. Acaso llegue a la misma conclusión a la que he llegado yo, que se pasó tres o incluso más pueblos con la señora Vicente. ¿Acaso Óscar Puente se hizo esa misma pregunta a sí mismo cuando a él le tocó hacer lo propio antaño? ¿Acaso les preguntó a sus correligionarios, ediles socialistas, en otros ayuntamientos, qué experiencia de gestión y de organización tenían cuando fueron elegidos por los ciudadanos de los numerosos municipios de España antes de empezar a tener capacidad para organizar o gestionar una corporación municipal o criticar los modos o maneras que usaban quienes las gestionaban y organizaban y formaban parte del equipo de gobierno que estaba al frente y al mando de este, ese o aquel Ayuntamiento? Está claro que nadie nace enseñado. Considero que la labor de representación política debería ser una profesión interina, provisional, de paso, y que haber trabajado en otros puestos, que nada o poco tienen que ver con los estudios que una persona cursó ni incapacita, ni es malo per se, sino, muy al contrario, recomendable. Trabajar en un puesto normal no es indigno. ¿Es consciente el señor Puente de cuántos españoles, ellas y ellos, trabajan en dignísimos puestos normales? Este menda, verbigracia, a quien nunca se le cayeron los anillos por tener que ganarse el pan con el sudor de su frente, tuvo que trabajar duramente durante meses e incluso varios años como gasolinero, carpintero, camarero y otros oficios y está orgulloso de las labores o tareas que llevó a cabo como tal, porque contribuyeron a que pudiera sacar una carrera o licenciatura de cinco años, Filosofía y Letras (Filología Hispánica).

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Varios goles de córner marqué otrora

VARIOS GOLES DE CÓRNER MARQUÉ OTRORA

En algunas ocasiones (solo en algunas, que calificaré de puntuales), cuando cierro los ojos y me da por imaginar que ando a la búsqueda de una imagen o un clavo al que aferrarme, como si yo fuera un náufrago y ella o él hiciera las veces de mi tabla de salvación, suelo transportarme o retrotraerme en el tiempo a cuando, si no de manera íntegra, fui inmensamente feliz (siempre que hablo o escribo de las enseñanzas que extraje de las numerosas experiencias que tuve y de los mil y un recuerdos inolvidables que aquellas me dejaron en el cacumen acostumbro a referirme a las sensaciones inmarchitables que me acompañan desde antaño, dignas de ser rememoradas por haberme legado la huella y el poso de haber vivido mi cielo en la tierra), a los tres últimos años de la Educación General Básica (EGB), sexto, séptimo y octavo, coincidentes con mi adolescencia, que cursé y transcurrieron livianos en el seminario menor que los religiosos Camilos regentaban entonces en Navarrete (La Rioja). Hace quince años largos quedé con varios excolegas del postulantado en el hotel que ahora ocupa dicho lugar. Y comprobé cuánto bien me deparó compartir con ellos un corto (a mí, al menos, se me hizo así) fin de semana, en el que más que la calidad de los caldos y de las viandas, de la mesa o del mantel, de las fotos que nos hicieron o hicimos, contaron la calidez de los abrazos, de la conversación y de los recuerdos a tutiplén que despertamos en los demás o despertaron en nosotros.

No es algo casual, no, sino causal, que, de tiempo en tiempo, quien en el presente anda trenzando estos reglones torcidos, servidor, acuda allí, donde era abundante la dicha, para intentar atenuar o mitigar la mucha desdicha que ahora advierte en derredor suyo aquí. Habrá a quien le parezca un contrasentido, porque otrora, mientras estaba interno en aquel edén, hice mucho deporte (solía correr a diario más de diez kilómetros, pues iba hasta el puente de Fuenmayor, regresaba y luego daba vueltas y más vueltas al perímetro de la chopera; jugaba a fútbol, a baloncesto, a balonmano, a pelota a pala, lanzaba disco, etc., o sea, mi corazón latía y latía y este menda estaba como un toro), ahora, sin embargo, cuando evoco aquel “cronotopo”, parece como si mi ritmo cardiaco enlenteciera y mi presión arterial disminuyera.

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Pedro Sánchez dio en la diana

PEDRO SÁNCHEZ DIO EN LA DIANA

Bastó un río de electrones
Entre el cátodo de un fallo
Y el ánodo, que hizo callo,
De una moción con galones
Para airear los pulmones
Y el corazón de la gente,
Que bendijo el diligente
De Pedro comportamiento
Y a este lo premió al momento
Haciéndolo presidente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Mi anhelo es que también tú lo disfrutes

MI ANHELO ES QUE TAMBIÉN TÚ LO DISFRUTES

Dilecta Pilar:

Hoy he venido al Centro Cívico “Lourdes” un poco más tarde de lo usual. Me ha cortado el pelo y recortado la barba Paula, la nínfula que aprendió el oficio con (o se lo enseñó) Esteban, que está ingresado en el HRS (felizmente, parece que todo va por buen camino).

Ídem, gracias. Mujer, aunque soy un lego o profano en muchos campos del saber, algo de lengua y literatura española sí que sé. Lo que me consta es que a mí (a ti y a nuestras/os compañeras/os o colegas) no me (nos) regalaron la licenciatura, no.

Ya ves, tú y yo, perseverantes literatos, parecemos científicos, pues somos seres que, a lo largo de nuestra vida, vamos alternando (casi casi trenzando) aciertos con errores. Nos pasa, mutatis mutandis, algo parecido a lo que les acaece a ellos con su método experimental de ensayo/error. Sí; coleccionamos más de los segundos que de los primeros (como confiesa quien no es un pretencioso, soberbio o vanidoso, claro). Por ejemplo, yo, que contengo y dispongo de un montón de críticos y correctores a mi servicio, me doy cuenta de las numerosas lecturas (aparejadas de adiciones, enmiendas y supresiones) que debo hacer de algunos de mis textos hasta que, por fin, consigo darlos por buenos. Me temo que quien ha malinterpretado lo escrito por ti he sido yo. Me suele ocurrir cuando leo rápido.

He leído como viaja el rayo (o la centella) tu artículo sobre la posverdad (la mentira que se presenta, postula o propone como candidata para fingir y fungir de verdad) y las imágenes reales, en el que te fijas en varios asuntos de rabiosa actualidad (el problema, arreglado en un pispás, como recomienda Confucio, entre Letizia y Sofía, las reinas consorte y emérita de España, el máster —mejor, no máster cursado— de Cifuentes, el ataque a la población civil siria con bombas químicas, con muchos niños heridos en y por el tal, etc.). Me ha gustado. ¿Te has dado cuenta de que en el arranque de tu artículo, la cabal definición que da el DLE de posverdad (“distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”) tiene cierta cercanía o mucho que ver con lo que busca el autor de ficciones, que sea verosímil el relato que narra su cuento o su novela? Cierto. No andan faltas de razón las objeciones que planteas, pero ¿acaso la posverdad no pretende hacer pasar por verosímil (algo falso con apariencia de verdad) lo que tiene solo un porcentaje (alto, medio o bajo) de real?

Lamento tener que desdecirme, pues lo he publicado hoy. La verdad es que lo había escrito para que viera la luz, en un primer momento, ayer, pero el que urgía ser publicado antes se le adelantó y lo tuve que posponer hasta hoy (no mañana). A veces se me va un poco la olla. Tengo tantos textos comenzados en el telar, pendientes o a falta de lecturas correctoras posteriores que llevar a cabo para darlos como concluidos que, a veces, solo a veces, me armo más de un belén o jaleo.

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El débil y el fuerte dudan

EL DÉBIL Y EL FUERTE DUDAN

“Un hombre débil tiene dudas antes de tomar una decisión; un hombre fuerte las tiene después”.

Karl Kraus

—Quien es débil tiene dudas
Antes, sí, de decidirse
(Por los cerros de Úbeda irse;
Ser un venal, como Judas;
El destructor de los budas;...).
—Quien es fuerte hesitaciones
Tras tomar sus decisiones
Tiene, fiel amigo Ernesto.
¿Habrá sido un hombre honesto
En sus determinaciones?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Oigo un clamor transversal

OIGO UN CLAMOR TRANSVERSAL

Oigo un clamor transversal
En favor del egoísmo.
Hoy se denigra el altruismo
(Yo urdía su “a” con versal).
Y esto ya es universal.
A la falta de empatía
No le ayuda la apatía.
Quien se muestra solidario
Es visto hoy como un sectario
Por quien antes repartía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Que los extremos se atraen?

¿QUE LOS EXTREMOS SE ATRAEN?

Que se juntan los extremos
Ya nadie lo pone en duda.
Si la tendencia no muda,
Lo que en Italia tenemos
En más estados tendremos
Pronto. A mí me escandaliza
La pinza que ha entrado en liza
En el país de la bota,
Error que allí no se agota,
Porque por más se desliza.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Que de qué ejerce Salvini?

¿QUE DE QUÉ EJERCE SALVINI?

DE LÁTIGO DE INMIGRANTES

—Sabedor de la pasión
Que viven los inmigrantes,
Sean ateos u orantes,
Malogra cada ocasión
De demostrar compasión.
—Si está ausente la empatía
Y no se aplica atutía,
Tópico medicinal,
¿No se adelanta el final
Del corazón que latía?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


"Aquarius": pececitos de Gabriel

“AQUARIUS”, PECECITOS DE GABRIEL

(DE POCO SIRVE LA NAVAJA DE OCKHAM)

“En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.

Albert Einstein

Antes de que el abajo firmante entre en materia, permítame, atento y desocupado lector, sea ella o él, que le refiera esta consideración previa. Si usted, para llegar a estar sano y conservar dicho estado, tiene que hacer el esfuerzo de llevar un modus vivendi saludable, y a servidor le ocurre lo propio; para lograr que una sociedad sea sana, el grueso de los individuos que la conforman han de seguir y/o tener hábitos de vida saludables. La salud individual es previa y una condición imprescindible o requisito necesario para que haya salud social. Bueno, pues con la calidad democrática de los dirigentes de un país pasa tres cuartos de lo mismo que acabo de razonar a propósito de la salud (personal o colectiva).

En la actualidad basta con estar alerta a lo que nos entra por los ojos y los oídos para identificar (tomar conciencia y constancia de) una plétora de problemas tan complejos, tan poliédricos, que seríamos unos verdaderos insensatos si juzgáramos (a la ligera) que, para solventarlos de raíz y de cabo a rabo, tal vez fuera suficiente con seguir la lección del epígrafe de Einstein, esto es, echarle imaginación a la cosa y hallar para cada uno de los tales una solución fácil y sencilla. Considero que de poco (tan poco que puede devenir en un pispás en nada) nos va a servir la cita del Premio Nobel ni que echemos mano del principio metodológico y filosófico de economía o de parsimonia, o sea, la navaja de Ockham, para salir airosos, incólumes, de tantos bretes.

Ya que para muestra basta con presentar un solo botón, pongámoslo como modelo o ejemplo. Todos sabemos qué ha pasado en el mar Mediterráneo, entre Malta e Italia, con el Aquarius, un barco con 629 migrantes y refugiados a bordo (una quinta parte de ellos son menores de edad, a los que —huelga la explicación— he dado en llamar en el título de esta urdidura —o “urdiblanda”— pececitos de Gabriel), al que las autoridades portuarias de los países mentados no le han permitido arribar. Si una nación se ha saltado la barrera, el listón o la valla de la mínima dignidad y humanidad, la otra la ha liado bien gorda (y uno de sus vicepresidentes de Gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, con su proceder, ha tenido la desfachatez de resucitar al fascista Mussolini, que acarrea y portea en sus hombros, al menos, intelectualmente), al demostrar que la historia sirve de poco, al no haber escarmentado en cabeza ajena, o sea, por no haber aprendido de los errores que cometieron en el pasado quienes se comportaron como él hace, errando morrocotudamente, en el presente.

Tras la determinación de nuestro reciente presidente, Pedro Sánchez, dicho barco (junto con otros dos navíos italianos) se dirige al puerto de Valencia. Bueno, pues, como cada quisque ve la realidad con las gafas del muestrario que ha elegido ponerse (la celebérrima e imperecedera cuarteta de Ramón de Campoamor sigue vigente), ya hemos comenzado a discutir entre el blanco y el negro, obviando la inmensa gama de grises que media entre ambos, es decir, si dicha decisión es plausible, digna de aplauso, o, por el contrario, condenable, digna de condena. A mí, que he vivido hechos que, si no fueron milagros en sentido estricto, se parecieron bastante, pues lindaron o rayaron con lo prodigioso, me nace mostrarme como lo ha hecho el jefe de nuestro Ejecutivo, Pedro Sánchez, compasivo, empático y solidario. Yo no voy a opinar por los demás. Les corresponde a ellos dar su parecer al respecto. Sin embargo, he de agregar, por considerarlo pertinente, que sería un suicidio que un país en solitario decidiera abrir sus puertas de par en par a la migración (aunque la recomendación del Fondo Monetario Internacional para España vaya por ese canal, cauce o sendero). Ya sabemos qué depara el efecto llamada.

Y es que aquí hay quien olvida los infiernos que puede llevar aparejado el buenismo: los inmigrantes pobres compiten, ora de manera legal, ora de modo desleal, con los españoles pobres, y como consecuencia o resultado de todo ello, por los trabajos menos cualificados, las ayudas sociales, de vivienda, educativas, sanitarias,... Si en España hay un número ingente de personas pobres, aun siendo trabajadoras (a tiempo parcial o no), y si dicho número lo aumentas significativamente, sumándole migrantes o refugiados, entonces estás empeorando las condiciones de trabajo, los salarios y el acceso a prestaciones sociales de todos (saliendo claramente perjudicados —los casos son notorios—, por el agravio comparativo, los autóctonos). A día de hoy los parlamentarios (ellas y ellos) que proceden de la clase baja y obrera son los menos. Pertenecen a una nueva clase acomodada, vinculada muchas veces a la educación (universitaria o no) y a la administración. El ejemplo que hace las veces de arquetipo o se pone como dechado o prototipo es el del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que, tras obtener un escaño en el Congreso de los Diputados, ha pasado de profesor contratado por la Universidad y vivir en un piso de Vallecas a comprar (a medias con su pareja, Irene Montero, parlamentaria también, encinta) un chalé de 600.000 euros en una urbanización alejada de los barrios donde viven los obreros que le auparon adonde él se halla. ¿Hoy en día a las élites no les interesa una metamorfosis de la sociedad, porque con ese cambio se iría al garete su posición dominante en la misma?

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Los acontecimientos se suceden

LOS ACONTECIMIENTOS SE SUCEDEN

(A UNA VELOCIDAD VERTIGINOSA)

Que España es un Estado de derecho (manifiestamente mejorable o perfectible) es un hecho, aunque alguien acuda a mí para objetarme, verbigracia, Buda, y esto, lo que aquí sostengo, él venga a ponerlo en tela de juicio o duda.

Que la inmensa mayoría de los españoles somos iguales ante la ley, como vino a decir, cuando era rey con todas las de ley, el hoy monarca emérito, don Juan Carlos I, en uno de sus discursos/mensajes de Navidad es otro hecho. Ahora bien, si leemos la Constitución Española de 1978, en concreto el punto 3 de artículo 56, nos enteramos de dos cosas, primera, que entre el dicho y el hecho media un buen trecho y, segunda, que quien dijo tal cosa entonces era inviolable y no estaba sujeto a responsabilidad. Si leemos los artículos 410, 411 y 412 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, advertiremos aún más desigualdades.

Ayer corrió como la pólvora por los mentideros de cualquier ciudad española el siguiente dicho: “Si alguien nos hubiera comentado hace una década, o incluso menos, la mitad, un lustro, que un exmiembro de la Casa Real, el yerno del rey emérito Juan Carlos I, cuñado del actual monarca Felipe VI y esposo de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, iba a ser sentenciado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses de pena de cárcel e íbamos a ver imágenes de cómo entraba en prisión, le hubiéramos preguntado si había bebido o perdido el juicio, porque una de dos, o estaba borracho como una cuba o estaba loco”. Ciertamente, si hace un mes un augur o vidente, esto es, un sacaperras, nos hubiera adelantado alguno de los hechos admirables o sorprendentes que han acaecido en España y en el resto del orbe durante las últimas jornadas y a algunos nos han epatado sobremanera, le hubiéramos tachado de haber cogido una buena tranca o turca o de andar el botarate, además, orate. Hoy, sin ir más allá, hay nuevas para elegir en el ámbito político y deportivo, caso Màxim Huerta, a quien, tras salir a la luz el fraude fiscal cometido por él, ha pasado a ser el ministro de Cultura más efímero de la democracia española, ya que ayer, voluntariamente, dimitió, antes de que Pedro Sánchez, por coherencia, le enseñara la puerta de salida; puerta que por la mañana cruzó y cerró, asimismo, por fuera y por fuerza, Julen Lopetegui, que hace apenas unas jornadas renovaba su contrato como entrenador de la selección con el nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, y anteayer conocimos que será entrenador del Real Madrid (en principio, durante las tres próximas temporadas) y, tras ser destituido, al parecer, ya vuela de regreso a España. Ya tiene sustituto (y es que las malas noticias, amén de correr como la pólvora, vuelan —mientras viva, siempre recordaré un deseo de mi tío Jesús, que, por cierto, era tan especial u original que, en lugar de uno, tenía dos motes o sobrenombres, el temperamental o familiar, “el Pato”, y el peculiar, característico o adquirido, “el Vasco”, y pecaba de cierto pesimismo: “que no haya novedad”—), Fernando Hierro.

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Buen ejemplo das, Mark Rutte

BUEN EJEMPLO DAS, MARK RUTTE

Nunca pote tú te des.
Quien ensucia está obligado
A limpiar lo que ha manchado.
Primer ministro holandés,
Mark Rutte, ¿cómo lo ves?
Como lo ves tú lo guipo.
Marrar no me quita el hipo.
Mi yerro yo he de enmendarlo
Y no al prójimo achacarlo,
Como ha entendido mi equipo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Me fijé en la faceta fisiológica

ME FIJÉ EN LA FACETA FISIOLÓGICA

Dilecta Pilar:

No busco sucedáneos (buscaría en todo caso chocolates de los buenos, pero la vida me ha enseñado que el que busca a veces encuentra y a veces no halla). Iré (y, si es bien acompañado, mejor, miel sobre hojuelas).

Bueno, son varios momentos (el paso del tiempo es necesario, aunque dicho espacio sea corto) en apenas media hora, ciertamente. La realidad nos suministra mucha información. Ahora bien, hace falta estar alerta, atento, para captar lo precipuo o principal de cuanto ocurre y apuntarlo en nuestra mente o en nuestra libreta.

Cierto. Yo me fijé en la faceta o parte fisiológica del asunto (la vuelta de los ancianos a la niñez) dando por sobreentendida la anímica y espiritual.

Que vaya la presentación de cine y te lo pases estupendamente el sábado. Yo iré, Deo volente, como he hecho otros años, en la grata compañía de mi hermano Jesús María, “el Chichas”, a la entrega de los premios “Goya” (una botella de moscatel, hecho en Corella) de la peña “La Teba” (acrónimo de Tudelanos En Buena Armonía) en el salón de actos de Jesuitas.

Te mando (abajo) la epístola como aparecerá publicada en mi bitácora (supongo que a primeros de junio).

Luego leeré (tengo que terminar antes el artículo que publicaré luego) tus dos nuevos microrrelatos, pero he de reconocer que era mucha la tentación, ¡diantres!, y he vuelto a caer, a pecar.

Acabo de leer, de manera rápida, tus otros dos microrrelatos. En “El banco del parque”, que contiene todos los colores que cabe hallar en una paleta de pintor, cuentas la historia de quien tuvo casa y, por los motivos que fueran, la perdió; luego halló o se hizo una en un banco del parque. Por las razones que fueran (la imaginación es fértil, variopinta), decidió cometer un delito penado con cárcel para vivir bajo techo en la prisión de Zuera, donde ahora tiene (ha logrado formar de nuevo) una familia entre los otros reclusos.

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"Cacocracia" y cleptocracia

“CACOCRACIA” Y CLEPTOCRACIA

No hay nación que inmune sea
Al de los malos gobierno,
Tan actual como el hodierno
De los ladrones, o sea,
A una moderna odisea.
Los ineptos nos distraen
Y los que hurtan nos detraen;
Y nosotros endeudados
Seguimos y anonadados,
Mientras yerran y sustraen.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Pone en peligro a los otros

PONE EN PELIGRO A LOS OTROS

Quien las vacunas objeta
Sin oponer evidencia
Científica, por tendencia,
O es un imbécil o un jeta.
Quien se aferra o se sujeta
Al nostálgico idiotismo,
Al rancio primitivismo
Y del avance prescinde
Y al progreso no se rinde
Es un peligro en sí mismo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La narración acaeció en mi seso

LA NARRACIÓN ACAECIÓ EN MI SESO

Dilecta Pilar:

Eso es lo que te decía en un correo anterior: cuando algo te ha sido útil antes, cuando algo te ha servido, no te deshagas de ello, sea lo que sea, porque puedes necesitarlo, si no mañana, pasado. Si has sido precavido y lo has guardado, podrás echar mano luego de ello, cuando lo precises de nuevo.

La narración acaeció en mi seso. Es pura ficción. Emilio González, “Metomentodo” (si tomas la primera letra de su nombre, E, las dos iniciales de su apellido, Go, y las tres que arrancan su alias o seudónimo, Met, y las juntas, en ese mismo orden, formarás la palabra Egomet —que fue uno de mis seudónimos in illo tempore, cuando hacía mis pinitos literarios, cuando comenzaba a trenzar prosas y versos, más de los últimos que de las primeras—, que en griego significa yo mismo) es uno de mis heterónimos, como dejo caer sin querer (me desdigo al instante, esto es, queriendo) en el propio texto. Su autor, servidor, el abajo firmante, pretendía que fuera una reflexión en torno a la violencia (y los diferentes grados que cabe advertir de la misma), cuando apenas quedan muestras de la tal. Parece que, por los parabienes recibidos, he conseguido lo que me había propuesto.

Menos mal que no escribo todo lo que sueño (dormido y despierto), todo lo que imagino. Hoy, por ejemplo, he soñado (mientras hacía la siesta y dormía) que había ocurrido un magnicidio en los Estados Unidos de América; y no es trampa (aunque el gerifalte —a quien no le falto, no, por llamarle así— occiso se apellide casi casi de esa misma guisa). Si lo hiciera, me temo, me llevarían directamente y encerrarían hasta solo sabe Dios cuándo en una clínica psiquiátrica o frenopático. Tengo para mí que con Pessoa me hubiera llevado a las mil maravillas, estupendamente (o, por el contrario, tal vez, hubiera habido un desacuerdo diuturno, evidente, o mantenido con él una guerra sin cuartel, debido, entre otras razones, a la algarabía permanente entre ambos).

A ver si puedo ver “Campeones” pronto (si no es este año, que sea antes de que pase un lustro). Ha habido películas que he visto en la tele o en vídeo una década después de que hubieran sido estrenadas. Gracias por la recomendación. Ya sabes que no me gusta ir solo al cine. Lo mejor de ir al cine (no sé si te lo he escrito alguna otra vez antes) es comentar, a la salida de la sala de proyección, el filme.

Es una lástima; al menos, te queda el otro sendero expedito, el de los sueños que ideas estando despierta, el de tu imaginación. Me consta que la avenida de la creatividad la transitas desde hace mucho tiempo ad libitum, por eso no había hecho referencia a la tal (la había dado por supuesta, sobreentendida).

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¿Qué opino del actual Ejecutivo?

¿QUÉ OPINO DEL ACTUAL EJECUTIVO?

“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Así que por sus frutos los conoceréis”.

Evangelio de San Mateo, capítulo 7, versículos del 16 al 21.

Empezaré esta urdidura (o “urdiblanda”) echando mano de una lítote/s o litote/s, figura o recurso literario que, en retórica, comparte significado con su sinónima, la atenuación, expresión de la que el hablante (o escritor) se vale o hace uso para, mediante la negación de lo opuesto, aseverar lo que sea o desea. No me parece mal (esto es, me parece bien) que la gente manifieste su idea o punto de vista de todo aquel asunto sobre el que quiera opinar. Ahora bien, el Gobierno de Sánchez no ha hecho más que arrancar (sus miembros acaban de prometer su cargo y recibir las carteras de sus respectivos ministerios de manos de quienes en ese mismo momento cesaban como ministras/os). Ergo, lo lógico es que, si alguien me pregunta mi opinión sobre el actual Ejecutivo, reduzca mi comentario a hacer una referencia escueta a la corazonada, el pálpito o presentimiento que he tenido al conocer sus nombres y antecedentes o trayectorias profesionales (si me constan), o sea, si los elementos seleccionados conforman, según mi parecer, un grupo cohesionado o no (si se va a poder formar con las/os mimbres elegidas/os un buen cesto o no), si, mutatis mutandis, me parecen bien los instrumentos (o ministros escogidos) por el director de la orquesta, Sánchez, porque espero no cometer el craso error de prejuzgar (como al atento y desocupado lector, sea ella o él, le consta, Albert Einstein nos aleccionó cuando dijo y dejó escrito esto: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”), ya que, para poder formular un criterio motivado al respecto, he de esperar a ver (escuchar) cómo suenan las piezas musicales que interpreten. En plata o a la pata la llana, lo que una/o deduce o interpreta cuando escucha o lee los versículos de arriba, pertenecientes al capítulo 7 del evangelio de San Mateo, que he elegido para que hicieran las veces del epígrafe oportuno para encabezar esta urdidura (o “urdiblanda”).

Los gobiernos demuestran ser buenos, regulares o malos no el día que echan a andar o zarpan, sino el que arriban al previsto puerto. Ahora solo son caras o meras fotos con sus respectivos currículums (conocidos o no). Faltan sus pensamientos, sus dichos y sus hechos, a partir del acto de prometer su cargo y adquirir, a renglón seguido, su condición de ministras/os. Veremos si hay un hilo conductor entre ellos, si se advierte coherencia o no.

Ha de transcurrir necesariamente el tiempo para comprobar si el reto que cada ministra/o se proponga alcanzar o conseguir (cuando lo manifieste, claro) lo logró o no. Veremos si los dones, capacidades o virtudes que un día tuvieron y sospechábamos que aún atesoraban seguían manteniéndolos/as (y hasta los/as habían potenciado o multiplicado) o, por el contrario, por los motivos que fueran, estas/os habían menguado (o incluso desaparecido).

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Te agradezco un montón la sugerencia

TE AGRADEZCO UN MONTÓN LA SUGERENCIA

Dilecta Pilar:

Pues ya sabes qué debes hacer: tienes que seguir por esa senda (o cauce), dejándote llevar por los aires (o las aguas) de la imaginación.

Te agradezco un montón la sugerencia, pero reconoce que sería como tomar, en lugar de chocolate, un sucedáneo (mutatis mutandis, el aguachirle que le sirvieron, en cierta ocasión, unas hermanas clarisas a Quevedo y él repentizó aquella famosa redondilla: “Monjas claras, claro está; / pero es grande disparate / dar agua por chocolate / y no decir ¡agua va!”.

Pues, antes de ponerme a redactar las notas que he tomado en casa (a ver qué sale), me paso por tu blog para leerlo.

Parece que en “Plaza Santo Domingo”, tu microrrelato (una reflexión sobre el cambio o los cambios, en definitiva, el inexorable y raudo paso del tiempo), optas por el disfraz de fotógrafa y te dedicas a hacer varias instantáneas en momentos distintos. La primera foto se la haces al señor que va en silla de ruedas y tiene por pies palomas (les haya echado él el alpiste para que lo comieran o no). La segunda foto se la tiras a esa patulea mestiza, mixta, de niños del extrarradio o emigrados (sus padres buscaron mejor vida para su familia en otro país, en otra ciudad, Zaragoza). Supongo que es verano y no tienen dinero para ir a bañarse a una piscina. La tercera foto recoge la nueva carnicería (¿por qué has escrito “carnecería”? Ah, bueno, puede que la palabra aparezca escrita así en el letrero) que un emigrante ha abierto para vender a otros, con igual origen que el suyo o no, la carne de las reses sacrificadas por el rito musulmán. La cuarta se centra en un joven de piel oscura, desplazado, recién duchado, que quiere hablar por teléfono en una cabina que no funciona (¿por qué con un denario? ¿Acaso porque suena a dinar y piensa que aún está en su país, sea o no del Magreb?) hace mucho tiempo (el móvil se ha impuesto). La quinta foto (no hay quinta mala) recoge hasta el audio de tu tío: una especie de profecía fatídica (más que propicia): quizá barrunte que pronto no habrá niños jugando alrededor de la fuente, como repararás luego en ello. La sexta se centra en tu tía, incapaz de andar, cercana a la muerte (haciendo el viaje de vuelta a la niñez —algunos ancianos vuelven a ser como niños: se cagan y se mean encima y necesitan pañales, pero más grandes que los de antaño—). La séptima retrata la vida misma: en un visto y no visto, pasa nuestra existencia (hay quien dice que a la hora de la muerte uno ve su vida en un rápido tráiler que dura un santiamén o pispás). La octava foto constata que, como las piernas añosas fallan, cada vez más ancianos necesitan andadores para desplazarse y poder cubrir así pequeñas distancias, de manera autónoma. La no(ve)na vuelve a la fuente donde ya no hay niños (nuestra sociedad va envejeciendo paulatinamente y, o se pone rápido remedio al problema y promueve la natalidad, o el envejecimiento irá a más). La décima y última la haces mientras asciendes al cielo, metamorfoseada en una de las palomas mencionadas en la primera foto, como queriendo cerrar el círculo.

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Acierta Rajoy y Sánchez da en la diana

ACIERTA RAJOY Y SÁNCHEZ DA EN LA DIANA

“Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”.

John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Los españoles estamos de enhorabuena si el título que he colocado a esta urdidura (o “urdiblanda”) es apodíctico, o sea, incondicionalmente cierto y para la inmensa mayoría de mis conciudadanos resulta, además, tras intentar refutarlo y no conseguirlo, válido. Probemos si es verdad o posverdad, esto es, si tiene inconcuso encaje con la realidad de las cosas y de los casos o es una mera y deliberada distorsión de la misma, es decir, una pura y dura mentira.

Sostengo que Rajoy ha atinado al renunciar a seguir siendo el guía o líder del PP, al poner punto final a su presidencia (que será efectiva cuando los afiliados y compromisarios del partido elijan a quien vaya a tomar, en su sustitución, las riendas del mismo) dentro de la formación de la gaviota (o charrán), porque (abundo con el susodicho en el parecer) era lo mejor (aunque se equivocó a la hora de formularlo, supo rectificar y, a renglón seguido, lo arregló) para España, para su partido y para él. A pesar de que, durante los últimos días, hizo acopio de una variopinta, surtida y completa colección de errores (debió dimitir cuando se lo propuso —e insistió varias veces en la misma idea— el jueves, desde la tribuna del Congreso de los Diputados, precisamente, quien no lo era, Sánchez; como no renunció la víspera, debió dimitir el viernes, antes de que se votara la moción de censura —eso hubiera propiciado que el rey, Felipe VI, ejerciera una de las facultades que la Constitución Española de 1978 le concede al tal y abriera una ronda de consultas entre los representantes de los distintos grupos con representación parlamentaria en la Cámara baja para proponer un candidato a la investidura—, ya que, al no hacerlo, contribuyó a ponerle la alfombra roja para que la pisara Sánchez a su voluntad y la presidencia del Gobierno a tiro, al alcance de sus anhelos; marró al quedarse la tarde del jueves en el restaurante Arahy, tan campante, olvidando lo precipuo, que su sitio estaba en el Congreso, ocupando su escaño; los mentados son, según mi criterio y perspectiva, sus yerros más gruesos), al parecer, reflexionó sobre su errado proceder y consideró conveniente no seguir andando por la misma senda equivocada y dio en el clavo. Eso es, poco más o menos, lo que vino a decir y dejar por escrito en letras de molde Miguel de Unamuno y Jugo, que “el modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura” (como a él le gustaba distinguir entre los “hunos” y los “hotros”, que, en lo tocante a sus yerros, se llevaban el canto de un duro, acaso la raíz de la frase de marras sea esta, que se limitó a colocar una hache de más a su consideración de que vivir es un duro errar; y, de ahí, resultara su “herradura”; si echamos mano de la “navaja de Ockham”, acaso la explicación sea más fácil y sencilla que la compleja, propuesta por mí, y la locución se deba a que se la escuchó decir a un herrero).

Considero que Rajoy, a quien, antes de comunicar su renuncia, tal vez le sobró (ya que había resuelto comportarse como un señor, debió perseverar en dicha idea/senda y tirar a la papelera la bilis) mandar algún mensaje envenenado o recado a modo de obús o torpedo, que vino a afear o ensuciar su sabia decisión, siguió acertando al determinar no ejercer la “dedocracia”, quiero decir, a elegir el nombre de su sucesor/a.

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Buen ambiente y/o armonía

BUEN AMBIENTE Y/O ARMONÍA

Cuarenta años han pasado
Desde que un grupo de amigos,
De la juventud testigos,
Tras haber reflexionado,
Plantearon lo acordado
A los socios de “La Teba”,
Que era urgente sangre nueva,
Solidaria y diligente
Que a Tudela y a su gente
Le diera lo que renueva.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Torra? ¡Ideal adversario!

¿TORRA? ¡IDEAL ADVERSARIO!

“Todos los antiseparatistas (nada de ‘unionistas’, no queremos que se una lo separado sino que no se separe lo unido) estamos en deuda con Quim Torra: es el adversario ideal, porque expresa su ideología de manera tan obscena que escandaliza hasta a quienes la comparten”.

Fernando Savater, en “Derrota”, columna publicada el pasado sábado, 2 de julio de 2018, en la página 52 o contraportada de El País.

Savater la virtud tiene
De decir/escribir lo que pensamos
Muchos, pero no acertamos
A expresarlo como viene
Haciéndolo él y conviene.
Quim Torra es el oponente
Ideal, por imprudente.
Quien lo que él dice analiza
Se indigna o se escandaliza,
Por desfasado e indecente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


"Rajoy Brey ha dimitido"

“RAJOY BREY HA DIMITIDO”

Mi amigo, que hoy usa apodo,
Esta “scoop” me ha remitido:
“Rajoy Brey ha dimitido”.
La ha urdido como un epodo.
La ha firmado “Empino el codo”.
Le contesto: “De esa estancia
Tenía, Sosias, constancia;
Y del verso que la ultima,
Que no hace burla ni tima,
A pesar de su importancia”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Has hecho lo oportuno en dicho caso

HAS HECHO LO OPORTUNO EN DICHO CASO

Dilecta Pilar:

Ya me perdonarás; he pulsado alguna tecla sin querer y te he enviado el mensaje incompleto.

Te decía o quería decirte (en realidad, escribirte) que creo que a los galenos (ellas y ellos) de cabecera ahora se les llama así, médicos de atención primaria.

Lo peor es el madrugón. Luego los jóvenes y no tan jóvenes van a Las Norias (tienes que ver cómo han dejado todo aquello, lleno de basura), paraje anejo al Ebro. El ejemplo de civismo brilla por su ausencia. Te confieso (ahora que no nos escucha nadie) que yo me lo he pasado (durante varias ediciones del Domingo de Pascua o Resurrección o, si lo prefieres, Día del Ángel) estupenda e inolvidablemente.

Has hecho lo oportuno en dicho caso.

Ahora debo esperar a que me llegue la nueva cédula de habitabilidad por correo electrónico para, tras hacer una copia, acercarme de nuevo a la sede de la Junta de Aguas y cambiar la titularidad (con la ilusión que me hacía abrir las cartas dirigidas a mi padre, Eusebio, piadoso, en griego, según te comenté otrora, si no recuerdo mal, porque así se llama también, precisamente, tu madre, Eusebia).

Sí, como sabes y se lee en el Eclesiastés, “nihil novum sub sole” (“nada nuevo bajo el sol”). Unamuno tituló así uno de sus sonetos.

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Sin pretenderlo, he escrito otra misiva

SIN PRETENDERLO, HE ESCRITO OTRA MISIVA

Dilecto Manolo:

La razón del retraso de mi respuesta cabe buscarla y hallarla o estriba en que el sábado pasado comimos (faltó a la cita mi sobrina Alba, que anda agobiada por los exámenes de Selectividad, que empieza mañana) en familia (celebramos las bodas de plata de mi hermano Eusebio y mi cuñada María José) en el tudelano restaurante “Remigio” (donde, por cierto, trabajé, durante seis meses, hace ya la friolera de treinta años; y de ello hablé, precisamente, unos minutos con Luis, el dueño, que, por supuesto, había olvidado aquella pequeña anécdota); y ayer fui al tanatorio Memora (sin tilde) de Calahorra (me desplacé desde Tudela en tren) a darles mi más sentido y sincero pésame a los hijos (“Pepe”, Julio, Antonio, Carlos, “Paco”, e incluyo aquí a las esposas de los susodichos) y nietos (ellas y ellos) de la finada, Inés (el funeral era hoy en Cornago a las once de la mañana y yo no podía asistir), una mujer extraordinaria, prima carnal de mi padre, nonagenaria. De ella aprendieron sus deudos a ser empáticos, generosos.

Como te consta (hemos hablado en varias ocasiones de ello), coincidimos en muchos pareceres y discrepamos en algunos, pocos. Eso fue lo que yo oí (como tú; y no una, sino dos, tres y hasta cuatro veces) de boca de Pedro Sánchez: “Dimita, señor Rajoy, y la moción de censura habrá terminado (si no fueron estas las palabras, fueron otras similares)”. Como no ocurrió el hecho, la renuncia, no sabemos qué hubiera deparado la cosa, el caso, claro. Si sigue Rajoy como presidente del PP y jefe de la oposición, puede ser contraproducente para él y para su partido; podría echar a perder el poco carisma o prestigio que les queda a ambos. Ahora mismo, los dos son fieras heridas y pueden cometer muchos errores. Rajoy marró morrocotudamente al dejar su asiento vacío (ocupado por el bolso de la vicepresidenta, aún en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría) el jueves por la tarde y el viernes por la mañana. Rajoy (y cualquier presidente de Comunidad Autónoma en España) puede tomarse los güisquis que quiera en su casa (o donde le apetezca) tras hacer su trabajo, no en lugar de hacerlo. ¿Hubo algún español que, al enterarse de lo acaecido, no sintió bochorno, vergüenza?

Te has quedado corto, amigo. Creo que son bastantes más los euros que va a cobrar cuando sea ex y funja (si no trabaja en otro sitio, donde le paguen más) de consejero de Estado: 100.000. Sánchez es presidente por una carambola (a muchas bandas, 22). Se juntaron los ratones para librarse del gato. Y les salió bien. Así de simple veo el asunto de marras. Le dieron el sí a Sánchez, porque querían otorgarle el no a Rajoy. Hasta quien iba a votar en contra de la moción, CC (Ana Oramas), se abstuvo. Otros (Bildu) pudieron hacer lo mismo, pero votaron sí. Por supuesto, que hubo postureo. El PNV votó a favor de Sánchez porque temía unas elecciones generales inmediatas que, según las encuestas, se hallaría en disposición de ganar Ciudadanos, lo que no le convenía, además, la formación de Aitor Esteban acababa de registrar su propuesta en favor del derecho a decidir en la Cámara vasca.

¿Te extrañas de esas alianzas? Échale un vistazo a Italia. En el país de la bota se acaba de juntar la extrema derecha con la extrema izquierda, Matteo Salvini, otro Torra (Liga, partidario de la independencia de Padania hace unos años) con Luigi Di Maio (M5E). Ambos forman parte del mismo Gobierno. ¿Habremos de acostumbrarnos? Ya veremos.

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Quien nunca duda es un sandio

QUIEN NUNCA DUDA ES UN SANDIO

“El nacionalismo solo permite afirmaciones y toda doctrina que descarte la duda, la negación, es una forma de fanatismo y estupidez”.

Jorge Luis Borges

—Toda doctrina sin duda
Es fanatismo, sandez.
—Decir eso es honradez.
Quien al contrario no ayuda
Lleva sucia hasta la muda.
—Así como antaño, hogaño
Lo normal veo en lo extraño
Y lo extraño en lo normal.
—Tú siempre fuiste formal,
Riojano, navarro y maño.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Feo asunto? ¡El de las cruces!

¿FEO ASUNTO? ¡EL DE LAS CRUCES!

El de las cruces asunto
Solo confrontación crea.
Cuando a los “hunos” cabrea
Que “hotros” las pongan, pregunto:
¿Quién le pondrá el final punto?
Si se fueron las empresas,
Para no ser del clan presas
(Si cambiaron sus sociales
Domicilios y fiscales),
¿Ahora quieren que presas
De sus disparates sean
Las playas? ¿Eso desean?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Sé que se ha repetido esa molestia

SÉ QUE SE HA REPETIDO ESA MOLESTIA

Dilecta Pilar:

Acabo de llegar (dos horas más tarde de lo normal) al Centro Cívico “Lourdes”. Hoy me he sentido, ora el protagonista del artículo “Vuelva usted mañana”, de Mariano José de Larra, ora el personaje Joseph K. de “El proceso”, de Franz Kafka. Aún me faltan trámites para poder cambiar la domiciliación del recibo del agua (antes tendré que proceder a mudar la titularidad de dicho suministro).

Tengo la mejor opinión de Patricia, la madre cuerda, prudente, sensatísima, del difunto Gabriel. La considero una mujer estupenda; bueno, pues dudo que algún día (a pesar de que el paso del tiempo suele obrar milagros) pueda perdonar a la bruja (¿habrá alguien a quien la pintura fiel, fidelísima, que has hecho de ella, no le repugne?) que acabó con la vida de su pececito. Por cierto, ¿acaso ha pedido perdón Ana Julia, la asesina confesa?

Gracias. He escrito recientemente sobre la prisión permanente revisable. Ya sabes qué criterio sostengo a propósito de los pederastas, asesinos múltiples y violadores, que, por las razones que sean, tienen serias dificultades para reeducarse y reinsertarse socialmente; ergo,...

Seguramente la culpa fue mía y, aunque creí haber leído detenidamente tu artículo, no di en el blanco o centro de la diana, no acerté con lo que querías dar a entender. Ya sabes, el autor escribe y luego el lector interpreta. ¿Lo correcto? Unas veces sí y otras no (como eso mismo se predica de los afamados pimientos de Padrón, que unos pican y otros no).

El hombre propone y Dios dispone, airea el dicho. Han sido apocados y tristes (para mí, claro) los días de Semana Santa. Durante la tarde del pasado Viernes Santo, día señalado para este menda, tuve que bajar a Urgencias, porque el catarro (o alergia; o una alianza de ambos) que había pillado me impedía respirar correctamente. La doctora que me visitó me recetó Cefuroxima, un antibiótico, y Symbicort Turbuhaler, un inhalador (el pecho me gruñía). La combinación está haciendo el efecto apetecido, pues el resfriado se va atenuando paulatinamente. Hoy estoy mejor.

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Completa colección de incoherencias

COMPLETA COLECCIÓN DE INCOHERENCIAS

Haya o no hemeroteca donde viva usted, atento y desocupado lector (sea ella o él), le propongo, siempre que no tenga cosa mejor que coronar, esta tarea intelectual, porque puede resultarle, amén de divertida, aleccionadora, enriquecedora; que se haga con todos los diarios que pueda, esto es, consiga los periódicos (cuanta más variedad haya de los tales mejor) de la última semana y señale con un rotulador o bolígrafo rojo las evidentes incongruencias o contradicciones que, según usted, han cometido los políticos españoles. Le aseguro y auguro que la colección que conseguirá conformar con las mentadas (si pone muchas ganas, es decir, todo su empeño en ello) será, más que variada, completísima. He decidido no ponerle como muestra ningún botón, para no influenciarle, para que no empiece la citada labor acarreando un prejuicio ajeno (de los propios, si los portea, usted sabrá, porque el único responsable de cepillárselos es y será usted).

En lo concerniente o tocante a otro asunto, a la moción de censura (que, sin ambages, reconozco que pensé que no iba a salir; ergo, entonaré mi mea culpa —locución latina que, por cierto, nada tiene que ver con miccionar imputaciones, nada), he de urdir que no es mi propósito hacer leña del árbol caído, de veras, sino extraer enseñanzas para la vida, o sea, aprender de las actitudes llevadas a cabo por los demás y de los comportamientos culminados por este menda, de los yerros cometidos por otros y/o por servidor, para escarmentar en cabeza ajena o propia. Si yo hubiera sido diputado del PP, hubiera estado molesto con mi jefe de filas, Rajoy, por esto, por haberme sentido desamparado por él, durante la tarde del jueves y la mañana del viernes. Un guía o líder debe estar a las duras y a las maduras y dar buenos ejemplos, no impartir malos modales. Si hubiera sido diputado del PSOE, hubiera estado en la gloria. Al oponente (prefiero este vocablo a enemigo) político hay que franquearle las puertas para que se ausente, porque Rajoy no daba miedo, no, pero era un excelente parlamentario y mejor que no estuviera a que sí y aprovechara su presencia para señalarnos nuestras contradicciones y dejarnos ante los demás en feo (aunque ahora que releo lo trenzado, antes de darlo por bueno, acaso haya una parte de mí que vea bien la existencia de ese auténtico amigo que, al modo del esclavo fiel que solía acompañar al general romano que regresaba con sus legiones victorioso a la Ciudad Eterna, nos diga lo que le decía el tal al susodicho para que no se endiosara: “recuerda que solo eres un hombre”), por supuesto.

En la hipotética lucha de egos entre Sánchez y Rajoy, Pedro ha salido airoso y triunfante. Ha sido más generoso que Rajoy, que ha devenido más egoísta. Mariano no ha estado a la altura de las circunstancias. Llegué a pensar que su proceder, alargando la sobremesa en el restaurante Arahy ocho horas, dejando su escaño vacío (bueno, ocupado por el bolso de Soraya Sáenz de Santamaría), rayaba el de ese niño mal criado, al que, como nadie le pasaba el balón, de su propiedad, decidió llevárselo a casa y acabar el partido. Como a él le gustan tanto los deportes, acaso pueda encontrar emulación y/o inspiración en la modélica renuncia de Zinedine Zidane.

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Ve esto el estrábico o bizco

VE ESTO EL ESTRÁBICO O BIZCO

Adde parvum parvo magnus acervus erit” (“Añade un poco a otro poco y el montón será grande”).

Ovidio

La gobernabilidad
Del territorio que sea
No la alcanza quien desea.
La gana la habilidad
Y la credibilidad.
Cuando se añade una pizca
A otra pizca, y a esta pizca
Otra se sigue agregando,
Un montón se va formando.
¿A que sí, estrábica, bizca?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Retazos de la moción de censura

RETAZOS DE LA MOCIÓN DE CENSURA

Ayer, por la mañana, estuve atento a las imágenes que recogía la pantalla del televisor y al sonido que de ella manaba (hasta que me llamó mi dilecto amigo Manuel Olmeda, desde Valencia por teléfono —ruego que de mis palabras no colija o deduzca el lector, sea ella o él, un reproche velado al proceder de Manolo, porque, como él sabe a ciencia cierta, no lo hay, ya que disfruto un montón con él, ora hablando de lo humano, ora de lo divino; además, siempre (y cuando escribo siempre siempre es) que le llamo tiene el dadivoso o generoso hábito de no descolgar y llamarme él, para que yo, que recibo una pensión más magra, no gaste—) con ocasión del debate parlamentario sobre la moción de censura. Acababa de comprobar que Mariano Rajoy seguía haciendo ejercicio y aun derroche de sus excelentes facultades oratorias, esto es, fungiendo de lo que, sin ninguna duda, es, un buen parlamentario, de lo mejor que hay en el panorama patrio. Sus primeras intervenciones, tras haber tomado la palabra el diputado socialista que presentó la moción, José Luis Ábalos, me parecieron, mutatis mutandis, sendos episodios a los que he asistido como espectador o he visto varias veces a lo largo de mi vida, en vivo y en directo, estando servidor in situ, en un coso taurino, o viéndolos por y en televisión. Me refiero al joven (ha habido más casos masculinos que femeninos) arriscado que sale a la suelta de toros (tras el preceptivo y previo encierro o no) o vaquillas, emboladas o no, en el redondel de la plaza de toros y, tras ser pillado y volteado por el astado de turno, termina con numerosos moratones y sin pantalones y hasta sin ropa interior (ha habido un caso, que no olvidaré nunca, siempre que el alzhéimer, aunque me husmee, decida pasar en mi beneficio de largo, en el que, después de un minuto interminable de volteos por el suelo y en el aire, entre las astas, como si fuera una campana, el sujeto solo llevaba puesto el pañuelico de las fiestas del lugar), desnudo. Esa es una imagen bastante aproximada, si cambiamos lo que debe ser cambiado, repetida, de lo que dejaron en mis retinas las citadas intervenciones de Ábalos y Rajoy. No diré quién me pareció el joven atrevido y quién el cornúpeta o la vaquilla sabihonda, porque al espectador (ella o él) que contempló y escuchó lo mismo que yo guipé y oí el dato le sobra.

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Martes, 18 de diciembre

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