El Blog de Otramotro

Solo busca dejar en feo a España

SOLO BUSCA DEJAR EN FEO A ESPAÑA

A una persona sensata, sea hembra o varón, con más de dos dedos de frente y que conozca el paño o percal, le preguntas qué le parece lo que está ocurriendo en Cataluña de un tiempo a esta parte, en concreto, desde hace cinco meses largos hasta el día de la fecha, en la que ve la luz esta crónica, y, una de dos, o decide pasar del tema aduciéndote, para que no te molestes, que no se siente lo suficientemente preparada para hacer un análisis exhaustivo, sesudo, del asunto, o te confiesa que nota que pugnan por salirle a borbotones por la mui un montón de interjecciones que contienen sustantivos como vileza, ruindad, victimismo, fanatismo, añagaza, circo, engañabobos, cinismo, “supremacismo”, cobardía, etc., que llevan emparejados adjetivos calificativos como inaudita, insólita, infantil, orate, mendaz, acéfalo, ápodo, notorio, manifiesto, apodíctica, etc.

Las/os responsables (acaso hubiera sido más apropiado y cabal que el prefijo ir- encabezara el vocablo precedente) políticas/os del “procés” (también conocido por “fallido golpe de Estado”) merecen una colección de rosarios de términos (en vez de cuentas) que solo pueden menospreciarlas/os a ellas/os por haber tenido comportamientos cafres, cagones, cobardes, zafios, al no haber estado a la altura de las circunstancias (seguramente, por haber seguido el ejemplo contrario u opuesto al que propuso el mejor filósofo español del siglo pasado —ese es mi criterio, pero acepto otros pareceres, siempre que vayan acompañados de sus preceptivos razonamientos, claro—, José Ortega y Gasset, y, en lugar de esforzarse por salvar su circunstancia y así, como corolario, salvarse también ellos de la quema, algunos pirados —por la razón que cabe pescar en alguna laguna de la sinrazón— se dieron el piro y dejaron aquí, empantanados, con un palmo de narices, mirando —admirando y odiando— a través de los barrotes carcelarios, o con el culo al aire, conviviendo con otros internos, a sus conmilitones ilusos, partidarios de la utópica Arcadia feliz, secuaces del doble deseo de Teseo de matar al Minotauro y, con el ardid o la ayuda benéfica del hilo de Ariadna, de salir airoso del cretense laberinto de Cnosos).

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Viernes, 17 de agosto

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