El Blog de Otramotro

"Yo tocán, yo moá", cantó el tunante

“YO TOCÁN, YO MOÁ”, CANTÓ EL TUNANTE

Si la memoria humana es selectiva,
No consigo entender por qué motivo
Cuanto lúdico fue y poco emotivo
Recuerdo. ¿Acaso antorcha creativa

Fue el hecho y haz de luz repetitiva
Que fulge por su afán interactivo?
Intermitente, sí, es el adjetivo
Que cuadra a su memoria iterativa.

Si a mí me pareció otrora hilarante,
Lo veo ahora igual, desopilante,
Mas más de cuatro décadas pasaron

Desde que lo de atrás fuera delante,
Que cantó aquel zumbón, aquel tunante,
Cuyos trinos, tal vez, me embelesaron.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Cuando la verdad no importa, ¿qué importa?

CUANDO LA VERDAD NO IMPORTA, ¿QUÉ IMPORTA?

¿KUNDA PRETENDE QUE SU IDEA CUNDA?

Si, según la navaja de Ockham, “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable”, a nadie (de cuantas/os conozco y he debatido con ellas/os del asunto controvertido que actual y últimamente más me inquieta e intriga —y, por eso, lo traigo y tengo entre manos—, si los datos contrastados persuaden más o menos que los mensajes emocionales), le debería extrañar la conclusión a la que llegó la psicóloga social Ziva Kunda, que, poco más o menos, puede formularse así: que lo lógico y normal es que las personas lleguemos a las conclusiones a las que queríamos llegar. Cabe colegir, por tanto, de lo urdido arriba que, como ella no era una excepción a dicha regla, Ziva no logró escaparse de las garras y/o fauces de dicho sino o destino. Así que es razonable preguntarse qué es lo que pretendía de verdad Kunda, y, asimismo, conforme a razón contestarse que, acaso (y hasta sin acaso) que su idea cundiera.

Para todos los seres humanos (hembras y varones) nuestra composición, idea o visión del mundo, nuestra vida, es un relato o rompecabezas en el que tienen que encajar, sin chirriar, sin desentonar, como en cualquier maquinaria, mecanismo o motor bien engrasado, todas las acciones, todos los párrafos, todas las piezas.

Si una verdad recién salida del horno contradice nuestra verdad original, primera, prístina, y, en lugar de hacer lo cabal y correcto, lo decente, como manda el rigor intelectual, seguir al filósofo alemán Karl Popper (para quien la verdad era siempre sospechosa, y gozaba de una condición interina, provisional, de tal manera que, en el supuesto de que una verdad fuera refutada por otra, esta se encargaría de abatir y acabar con la falsa, o de bajarla del pedestal sobre el que hubiera sido colocada, o de echarla y de ocupar en ese mismo instante su trono), la ignoramos, porque no cuadra con nuestro relato o rompecabezas, o la desechamos, porque, como no nos sirve, deja de tener importancia para nosotros, ¿qué podemos hacer para salir incólumes de dicho aprieto?

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En el Galloway asunto

EN EL GALLOWAY ASUNTO

YO ME POSICIONO JUNTO

A MARGARET ATWOOD. PUNTO

“Cuando la ideología se convierte en religión, cualquiera que no imita las actitudes extremistas es visto como un apóstata, un hereje o un traidor”.

Margaret Atwood

Que una escritora decida
Salir de su confortable
Zona es actitud loable.
Tal vez conmigo coincida
Quien lo mismo pese y mida.
Que Margaret Atwood salte
A la arena, que no falte
Su parecer en el caso,
Es éxito y no fracaso
De una guía o gerifalte.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


A Carles, rey de la arana

A CARLES, REY DE LA ARANA

Aduce vuestra eminencia
Lo que he escuchado mil veces
Y otrora leí en “Memeces”,
Que es inútil la experiencia.
Hoy le otorgo mi aquiescencia.
A Carles, rey de la arana,
Le ocurre lo que a la rana
Acéfala o a la mosca,
Que defiende que, aunque tosca,
Su testa la tiene sana.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


El lado positivo de las cosas

EL LADO POSITIVO DE LAS COSAS

Dilecta Pilar:

Como tiendo a ver el lado positivo de todo (soy un optimista militante, empedernido), pero no me tapo los ojos si, por la razón que sea, brota o surge, inopinadamente, ante ellos lo negativo, acaso te sorprenda leer el párrafo que sigue (que lo he escrito antes que este, que lo precede en el espacio, pero no en el tiempo —el arte de la escritura te permite estas licencias, como te consta—).

No me desdigo de lo que te escribí ayer y te agradezco de buen grado que abundes conmigo en ello (porque esos pensamientos y esos sentimientos deberíamos promoverlos y apoyarlos más todos), sin embargo, si tenemos en cuenta todo lo que comemos de más y bebemos de más en estas fechas (seamos más o menos conscientes de ello o inconscientes) acaso convenga que no sea todo el año Navidad, porque sería perjudicial para nuestra salud.

Mis gustos en torno a la Navidad han variado a lo largo de mi existencia. Antes de que tuviera el fatídico accidente de coche y de que, como terrible consecuencia del mismo, muriera mi hermano José Javier tal día (dentro de unas jornadas se cumplirá el 39 aniversario de tan luctuoso hecho —él acababa de ejercer su derecho al voto, tras estrenar el 4 de marzo su mayoría de edad, yo contaba dieciséis años—), que me dejó deshecho, tenía ilusión por que llegaran las Navidades y duraran y duraran y duraran.... Desde el día señalado, rememorarlo (con más o menos detalles) ha hecho que lo aborreciera. Es, poco más o menos, algo parecido al “amodio” (amor que deviene en odio) del que habla cierto anuncio o spot televisivo. Entiendo que a ti te guste (por las razones que aduces), pero, considerando (si te haces una idea aproximada de) lo que padecí y sufrieron mis padres y mis hermanos, seguramente, entenderás que a mí me disguste. La persona que me daba la paga (el único mecenas que, en sentido estricto, he tenido en mis cincuenta y cinco años de vida) para comprar libros (los mejores regalos que se pueden hacer y uno puede hacerse a sí mismo, pues, si son buenos, los autores, ellas y ellos, de los tales entran a formar parte de tu círculo de amistades y aun del de los más queridos, los allegados) dejó de hacerlo. El vacío que dejó nadie ni nada pudo llenarlo. Escribirle poemas fue lo que me ayudó a atenuar o mitigar su ausencia.

La imagen de la Virgen María pariendo (no he leído la noticia que la acompaña en el diario Público, ni los comentarios que le siguen) me parece insólita, inaudita, pero real como la vida misma, sin los prejuicios (censuras propias o ajenas) que otras representaciones artísticas del Nacimiento vienen a mostrar bien, a las claras.

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Carles, al fin, sucumbió

CARLES, AL FIN, SUCUMBIÓ

(POLÍTICAMENTE HABLANDO)

Puigdemont fue a Dinamarca,
Do (dicen) huele a podrido,
Y él (¿por el tufo?) perdido
Se halló. Se encontró a la parca,
Marlene Wind, que a la barca
De Caronte lo subió;
Y entonces el bufón vio
Que no engañaba a Llarena
Y la trena era la trena.
Carles, al fin, sucumbió.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Todas/os decimos tonterías, todas/os

TODAS/OS DECIMOS TONTERÍAS, TODAS/OS

“Ale Hernández: —Partiendo de la base de que el feminismo es la lucha por y para la igualdad real de género, ¿es usted feminista?
“Melisa Rodríguez: —Yo busco la igualdad de las personas reales: mujeres, hombres y seres. Por ello presentamos el proyecto de ley para que los perros sean personas. No se puede tener un ser vivo como si de un bien material se tratase. Creo en las personas por igual, sin etiquetas”.

La susodicha pregunta y la mencionada respuesta pueden leerse en la entrevista que le hizo Ale Hernández, colaboradora de la revista Más Mujer Online, a Melisa Rodríguez, secretaria de Juventud y responsable del Área de Energía y Medio Ambiente de Ciudadanos.

Si Aristóteles sostuvo que “hay un rincón de insensatez en el cerebro del más sabio”, y dicho dictamen nos convence del todo o no nos vemos capaces de refutar dicho parecer, de esa precisa sentencia cabe colegir que deben ser varias las esquinas de estupidez que podemos hallar en las/os que no somos sabias/os y reconocemos, sin ambages, ser profanas/os en muchos campos o disciplinas del saber.

¿Quién no ha incurrido alguna vez en el pecado capital de la soberbia y, olvidando la lección que aprendió y contienen las palabras proferidas por Jesús de Nazaret (poco importan que estas fueran ciertas o apócrifas) en el Evangelio de Juan, “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”, en lugar de dejar caer el guijarro que había cogido del suelo, lo lanza de modo airado contra su semejante (sea ella o él), que hace las veces de blanco o diana? Ciertamente, como todas las personas erramos, todas/os nosotras/os hemos pecado muchas veces. Y en algunas ocasiones eso ha acaecido tras haber pescado en lo que otras/os otrora escribieron y nosotras/os ahora leemos un gazapo o más de un yerro.

“Para mí, el hecho primario en la actividad estética, el hecho estético esencial es, yo diría, la confusión (fundirse con) o la transfusión (fundirse en) de uno mismo en los demás, y aun en los seres inanimados, y aun en los fenómenos físicos, y aun en los más simples esquemas o figuras geométricas: vivir por entero en la medida de lo posible las emociones ajenas, y a los seres inanimados henchirlos y saturarlos de emoción, personificarlos” sostiene Bertuco, Alberto Díaz de Guzmán, alter ego o transfiguración literaria del propio autor, Ramón Pérez de Ayala, en “Troteras y danzaderas” (1912). Tengo para mí que en la citada novela de clave Pérez de Ayala usó la técnica del contrapunto, brindando al atento lector (sea hembra o varón) los diversos puntos de vista sobre un mismo hecho, y se valió de su trasunto, Bertuco, para explicar su idea estética en torno a la empatía entera, total. Habrá quien vea en las líneas escogidas por servidor de la obra que culmina su tetralogía (“Tinieblas en las cumbres”, “AMDG” (abreviatura de “Ad maiorem Dei gloriam”, “Para mayor gloria de Dios”, divisa de la Compañía de Jesús, lema ignaciano), “La pata de la raposa” y “Troteras y danzaderas”) autobiográfica el uso de una figura o recurso literario, la prosopopeya o personificación, o un absurdo, galimatías o sinsentido (parecido tal vez al que le salió por la mui a Melisa Rodríguez en la mentada interviú) o una superación de la contemplación (extática, estando el espectador estático o en movimiento). Por cierto, algunos años después, su tocayo, Valle-Inclán, no lo olvidamos, no, vino a hacer, poco más o menos, lo contrario u opuesto, estéticamente hablando, en sus esperpentos, (al) animalizar y/o cosificar a las personas.

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A ver si con otro vibro

A VER SI CON OTRO VIBRO

“EL FUEGO Y LA FURIA” ¿AL FUEGO?

De modos inelegantes,
Sin ideas, pero avaros,
Politicastros ignaros,
Mas peritos intrigantes,
Después aparecen o antes
En el de Michael Wolff libro,
Que de leerlo me libro
Tras dos críticas llevarme
A los ojos y epatarme:
A ver si con otro vibro.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Por qué la Navidad no dura el año?

¿POR QUÉ LA NAVIDAD NO DURA EL AÑO?

(ACASO MÁS QUE BIEN HICIERA DAÑO)

Dilecta Pilar:

De nada. Al parecer, los recuerdos que guardaba en mi memoria no eran tan buenos. Con la ayuda del “espabilaburros” (así llamo al ordenador o móvil con acceso a internet y, por extensión, también, al buscador Google) he comprobado que era conocido como “el raro” (que es algo que se le puede llamar a un loco —y de ahí mi equívoco, sospecho—) de Getafe, que es, seguramente, lo que dijo José-Carlos Mainer en clase.

El sábado (día que aprovecho para hacer la limpieza general de casa e ir a comprar al supermercado DIA más cercano a mi domicilio) estuve escribiendo décimas sin cuento (¡mira que eres exagerado, Otramotro!, media docena, que publicaré los primeros días de esta semana, de lunes a jueves), agrupé los correos que te envío conformando otra epístola, que lleva el título provisional de “Lanza acertó en el blanco/centro con su lanza”, y a las veinte horas y treinta minutos quedé en la Plaza Nueva o de los Fueros para tomar unos zuritos con mi amigo Pío, exalumno de los Camilos de Navarrete, que nació en Corella pero vive en Tudela. Ayer por la mañana estuve en el “Ciudad de Tudela” viendo el Tudelano-Athletic de Bilbao B (0-1). Álex Sánchez, qué pena, falló un penalty. Por la tarde aproveché para leer El País. Terminaré de leer los dos ejemplares (que compro durante el “finde”) a lo largo de la semana.

Te confieso que me he sonreído hoy al leer las firmas de tus dos últimos correos: Polar y Piar. Ya sé que todos nos equivocamos (y más con las prisas) a la hora de pulsar las teclas del ordenador, insisto, todos, sin excepción, pero me ha hecho sonreír, de veras, leer que eres (me consta que no hay una pizca de vanidad en ello) la misma estrella Polar (así aparece escrito, tras mandarme un abrazo; acaso querías dar a entender que hacía un frío que pelaba en Zaragoza) y que te gusta Piar (a cuantos trenzamos nos agrada hacerlo oralmente y, antes o después, también por escrito).

Un amigo (si de verdad lo es) no puede ser justo con los libros de sus amigos (ellas y ellos). Los de estos están entre los mejores del mercado (eso mismo piensa una tía de sus sobrinos, una madre de sus hijos y una abuela de sus nietos).

Como coincido en el parecer (todos los seres humanos erramos; y los herradores, además, lo hagan bien o mal, o sea, (y)erren —sumen una ye protética o no—, incorporan una hache ídem a dicho verbo), no agregaré nada más.

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"El mal es el mal"; ¡qué adagio!

“EL MAL ES EL MAL”; ¡QUÉ ADAGIO!

—¿“El mal es el mal”? Pues sí;
Lo lleve a cabo quien sea;
Quien dice que no desea
Darle remate y quien sí
Y a ello se pone, otrosí.
—¿“El bien es el bien”? ¡Seguro!
Eso mismo yo aseguro,
Esté en mi casa o en la calle,
Donde acaso halle quien calle
Cuanto aquí yo ahora auguro.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Qué era perentorio, urgente?

¿QUÉ ERA PERENTORIO, URGENTE?

¿ESTAFAR A TANTA GENTE?

Que seas celebro el que eres,
El prestidigitador
Que dejó sin atador
La bolsa de quien no quieres
Desde lo que hizo allí, en Mieres,
Estafar a tanta gente
Que, de modo diligente,
A socorrerlo acudió
Cuando el que timaba urdió
Que era perentorio, urgente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Solo busca dejar en feo a España

SOLO BUSCA DEJAR EN FEO A ESPAÑA

A una persona sensata, sea hembra o varón, con más de dos dedos de frente y que conozca el paño o percal, le preguntas qué le parece lo que está ocurriendo en Cataluña de un tiempo a esta parte, en concreto, desde hace cinco meses largos hasta el día de la fecha, en la que ve la luz esta crónica, y, una de dos, o decide pasar del tema aduciéndote, para que no te molestes, que no se siente lo suficientemente preparada para hacer un análisis exhaustivo, sesudo, del asunto, o te confiesa que nota que pugnan por salirle a borbotones por la mui un montón de interjecciones que contienen sustantivos como vileza, ruindad, victimismo, fanatismo, añagaza, circo, engañabobos, cinismo, “supremacismo”, cobardía, etc., que llevan emparejados adjetivos calificativos como inaudita, insólita, infantil, orate, mendaz, acéfalo, ápodo, notorio, manifiesto, apodíctica, etc.

Las/os responsables (acaso hubiera sido más apropiado y cabal que el prefijo ir- encabezara el vocablo precedente) políticas/os del “procés” (también conocido por “fallido golpe de Estado”) merecen una colección de rosarios de términos (en vez de cuentas) que solo pueden menospreciarlas/os a ellas/os por haber tenido comportamientos cafres, cagones, cobardes, zafios, al no haber estado a la altura de las circunstancias (seguramente, por haber seguido el ejemplo contrario u opuesto al que propuso el mejor filósofo español del siglo pasado —ese es mi criterio, pero acepto otros pareceres, siempre que vayan acompañados de sus preceptivos razonamientos, claro—, José Ortega y Gasset, y, en lugar de esforzarse por salvar su circunstancia y así, como corolario, salvarse también ellos de la quema, algunos pirados —por la razón que cabe pescar en alguna laguna de la sinrazón— se dieron el piro y dejaron aquí, empantanados, con un palmo de narices, mirando —admirando y odiando— a través de los barrotes carcelarios, o con el culo al aire, conviviendo con otros internos, a sus conmilitones ilusos, partidarios de la utópica Arcadia feliz, secuaces del doble deseo de Teseo de matar al Minotauro y, con el ardid o la ayuda benéfica del hilo de Ariadna, de salir airoso del cretense laberinto de Cnosos).

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Que la verdad prevalezca

QUE LA VERDAD PREVALEZCA

Es el periodismo libre
Bastión de la democracia.
Y es una inmensa desgracia
Que con la posverdad vibre
Tanto falto de calibre.
Lee cuanto te apetezca
Y ve cuanto te parezca
Más útil o divertido,
Mas no veas pervertido
Que la verdad prevalezca.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Anhelas el milagro, la belleza?

¿ANHELAS EL MILAGRO, LA BELLEZA?

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor”.

Confucio

Aunque no hayamos estudiado nunca latín, está claro, cristalino, que el grueso de las personas que leemos a diario periódicos digitales o de papel, libros, revistas, etc., con total seguridad nos hemos echado varias veces a los ojos, a lo largo de nuestra corta, mediana o larga vida, la locución latina “errare humanum est” (“errar es humano”). Como nadie, salvo tal vez quien se halle recluido en un manicomio por orate, lugar más apropiado para la estancia de un loco que una prisión, puede poner en tela de juicio dicha expresión, cabe preguntarse qué hacemos con ella para extraerle el máximo jugo, el óptimo rédito. Acaso haya alguien que se atreva a refutar esto, que pueden hacerse, al menos, dos cosas interesantes: reconocer el o los hechos, que nos hemos equivocado, y aprender de los yerros cometidos para evitar caer de nuevo en ellos. El latinajo puede completarse y suele complementarse con la locución adversativa (“sed perseverare diabolicum”, “pero perseverar es diabólico”), pues el añadido denota contrariedad, oposición o pero. Así que no me extraña nada (de nada) que a mi hermano Eusebio le dé por aducir (en dos situaciones tan distintas como distantes —o no tanto, como a primera vista, quizá, pudiera parecer—, como haber padecido algún achaque, indisposición o molestia, o haber incurrido en alguna equivocación humana) que quien no tiene un pero tiene un manzano.

Si el epígrafe que encabeza este texto, lo que dicen que dijo Confucio, tiene aquí y ahora vigencia, que parece que sí, puede que no desentone seguir deambulando por dicho derrotero (no olvidamos la joya que leímos antaño en el “Juan de Mairena”, donde Antonio Machado cuenta qué dijo el susodicho, profesor apócrifo suyo de gimnasia y retórica ideado por su propio magín, que salió en cierta ocasión, a su vez, de la mui de su maestro Abel Martín, que “pensar es deambular de calle en calleja, de calleja en callejón, hasta dar en un callejón sin salida”) y concluir lo siguiente, que, como todos los seres humanos, todos, sin excepción, seamos hembras o varones, erramos, todos, seamos ellas o ellos, debemos pedir disculpas por nuestros yerros (ora pequeños, ora grandes, ora irrelevantes, ora de bulto) o, en su defecto, solicitar, contritos, perdón.

Como compro El País los fines de semana, pondré dos ejemplos de yerros que hallé, entre otros, en el ejemplar del sábado pasado. En la portada, bajo el título de “El juez niega a los líderes del ‘procés’ presos asistir al pleno del Parlament” la periodista que firmaba la crónica (como se puede comprobar, sigo la recomendación que hace la paremia española de decir el pecado, pero no airear, esto es, silenciar, el nombre y primer apellido de la pecadora) escribió lo que el atento y desocupado lector, ella o él, pudo leer: “Así lo decidió ayer el juez Pablo Llanera (sic), que por otra parte ordenó a la Mesa (...) pero no “a otros”, según escribe Llanera (sic)”. Está claro que el apellido del juez instructor es Llarena, no lo que se lee, una metátesis del mismo. En la página 21, bajo el rótulo de “EL PAÍS responde a la manipulación informativa de TV3”, sin firma, se lee: “Irene (sic) Arrimadas, líder de Ciudadanos”. Es evidente que Arrimadas se llama Inés.

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Cuando el teléfono cuelgo

CUANDO EL TELÉFONO CUELGO

(HACE CINCO LUSTROS DE ESTO)

Que este menda un montón quiere
Tan claro es, tan evidente,
Que lo ve hasta un invidente.
Que indagues esto me hiere:
Lo que se ve no se inquiere.
Ve a quien no coge una tranca
Pero derrocha retranca;
Ciego es, mas de oído fino.
Pregúntale con qué fino:
“¡Cómo me pone! ¡Qué tranca!”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Si es blanco y en botella, será leche

SI ES BLANCO Y EN BOTELLA, SERÁ LECHE

Quienes hemos visto, si no todos, la mayor parte de los 166 episodios de la serie de dibujos de animación “Los Picapiedra”, de la productora creada por William Hanna y Joseph Barbera, sabemos que Dino no es propiamente un can, pero si trasladáramos su espacio y su tiempo, su mundo y su historia, a la época actual, el susodicho dinosaurio se metamorfosearía al instante en un perro, sin ninguna hesitación.

Dino es la leal mascota de la familia Picapiedra. Es un dinosaurio de la especie Snorkasaurus con un fino sentido del humor y un apetito voraz. Aunque es incapaz de hablar, no le faltan aptitudes para comunicar sus sentimientos. Dino es un talismán cariñoso, divertido, inteligente y sensible, una compañía fiel para toda la familia.

¿Quién no recuerda alguna de las escenas en que corre ladrando o ladra corriendo al encuentro de su dueño Pedro Picapiedra, recién llegado a casa, tumbándolo en el suelo y lamiéndole la faz? Le encanta jugar con Pebbles Picapiedra y Bam Bam (el niño huérfano adoptado por los Mármol).

Bueno, pues hay un episodio pirata, que aún no ha visto la luz, pero del que muchas/os hablan (y no todas/os lo hacen de oídas), en el que, al parecer, a Dino, estando jugando con una lámpara (no me refiero a la encendida, que gestiona con sumos conocimiento y habilidad mi dilecta amiga, colega y vate María Pilar Martínez Barca) apagada, frotándola y refrotándola, le salió un genio de la misma (es apócrifo o falso, por tanto, que la susodicha lámpara de aceite maravillosa hubiera pertenecido antes a Aladino, el personaje de “Las mil y una noches”; en todo caso, acaeció al revés: pasó de Dino a Aladino), Joan Tardà, sí.

A mí escuchar a Tardà (a quien, hace un montón de años, bauticé o di en llamar “Pelopicopata”, porque cada vez que se soltaba el pelo y le daba al pico solía meter indefectiblemente la pata), al portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, sobre política, lo haga dentro de dicho recinto o fuera, me suele llevar al jardín donde el sendero se bifurca, quiero decir, o a reír o a llorar. Servidor asumió hace la tira que es imposible que un fanático razone. Así que lo usual, venga o no venga vengarse a cuento, es que un tal arrime el ascua a su sardina. La estrategia del independentista es siempre la misma, embelecar, engañar y mentir, de forma sistemática; y, de paso, adoctrinar al mayor número de personas que se acercan ideológicamente, con la mejor voluntad, a los aledaños de dicha secta absurda, negándose en redondo a reconocer lo obvio, la triste y cruda realidad imperante, que ha provocado, de consuno o común acuerdo, con otros supremacistas, amén de la ruptura social, el desastre económico de Cataluña.

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¿Qué extraemos de ene pozos?

¿QUÉ EXTRAEMOS DE ENE POZOS?

Las ideas son los vientos
Que extraemos de ene pozos.
Son tan diversos los gozos
Que nos dan, más de doscientos,
Que punta a sus pensamientos
Les sacamos aquel día
Que vimos cómo se hundía
El barco donde viajaban
Y tanto se solazaban,
Porque el día les cundía.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Ha sido esto inteligente?

¿HA SIDO ESTO INTELIGENTE?

En Cataluña ¿loable
Será seguir cabalgando
Sobre el “procés”, alegando
Que el éxito fue encomiable
Y el fracaso lo esperable?
Se ha persuadido a la gente,
De manera diligente,
Con que la Arcadia al alcance
Estaba y a todo trance.
¿Ha sido esto inteligente?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Fin del juego o game over

FIN DEL JUEGO O GAME OVER

—Nos conviene promover
Todo aquello que nos une,
Como el fino rioja “Cune”,
Y, asimismo, remover
Lo contrario. Game over.
—Dime si un loco o un pirado
Sigo siendo o he superado
Mi locura con agallas:
“Los fosos y las murallas
A ambos nos han separado”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Tres fueron a contarte aranas, Pablo

TRES FUERON A CONTARTE ARANAS, PABLO

Ignoro la razón (la sé, pero se la ahorro de tener que leerla a usted, atento y desocupado lector, sea hembra o varón, y me la callo, para no tener que darme luego con ella un golpe sin querer en el ídem, el callo). Me consta que, de un tiempo a esta parte, cuando algunas personas, que están presas de manera preventiva en la cárcel, acuden ante el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena a declarar, demuestran haberse creído a pies juntillas lo que jamás de los jamases leyeron, o sea, ser unos epígonos o seguidores a ultranza, quiero decir, unos fanáticos de tomo y lomo de una frase cínica, atribuida a Julius, “Groucho”, Marx, quien, como el atento y desocupado lector, sea ella o él, sabe, a ciencia cierta, no ideó (como otras del mismo o aún peor jaez, que también se le adjudican): “Damas y caballeros, estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros”.

Me hago cruces al comprobar, un día sí y otro también (o varias veces en una misma jornada), de cuánto Saulo suelto hay por ahí con el ánimo de emular a aquel, de igual nombre, que se cayó del caballo y vio claramente la luz que le señalaba el camino (la más o menos breve estancia carcelaria ha devenido, por arte de birlibirloque, un magnífico medicamento —y es que se han producido más milagros o prodigios maravillosos en prisión que en los santuarios de Fátima y Lourdes juntos—; a las pruebas me remito: Artur Mas ha menguado o devenido en menos, pues ha dado otro paso al lado; Carles Mundó ha renunciado a su acta de diputado y vuelve a trabajar como abogado; Carme Forcadell, que adujo en cierta ocasión “ni un pas enrere”, “ni un paso atrás”, ha decidido renunciar o no postularse ni aspirar a ser la próxima presidenta del Parlament) a seguir, y ahora atisba o avista el futuro que le espera lejos de la política (si no quiere volver a frecuentar a internos, o sea, a vivir entre barrotes).

Desconozco si el magistrado Llarena vio (me consta que ha acopiado suficiente documentación e información videográfica para saber si los Jordis le han intentado colar gato por liebre, mentir como bellacos o no) en directo (en varias cadenas de televisión, como hizo el abajo firmante) lo mismo que mis ojos cataron: a los dos Jordis (Sànchez y Cuixart), micrófono en ristre, subidos encima de un jeep de la Guardia Civil, alentando a la gente que se iba arremolinando ante (o en torno de) la sede de la Consejería de Economía de la Generalitat, adonde una comisión judicial, mandatada por un juez, se había desplazado allí para cumplir o llevar a cabo la labor o tarea encomendada. Ciertamente, ambos alternaron, fluctuaron u oscilaron entre la cal y la arena, pero dieron más de la una que de la otra (no, no abrigo ninguna hesitación al respecto). Así, al menos, lo vivió (y lo escribió) otrora servidor, Otramotro.

A la hora de defenderse de los delitos que se les imputan los presos pueden embelecar cuanto les agrade (sin que dichas mentiras les perjudiquen, claro) o venga en gana, pero el juez instructor ya sabe de qué pie cojean (desean salir cuanto antes de la cárcel) y a qué deben atenerse sus resoluciones (a los hechos y a los fundamentos de derecho). No sé qué tuit será capaz de escribir Gabriel Rufián cuando tenga conocimiento de los repentinos cambios de piel (hiel por miel o viceversa) experimentados por tanto/s judas. Tampoco qué pensamiento ideará Joan Tardà, independentista a machamartillo, fanático iluso de la República Catalana, que, sigue, erre que erre, incoherente, chupando de la teta del Estado, sin haber renunciado todavía a seguir cobrando del erario público los muchos miles de euros que recibe por ser diputado y portavoz de ERC en el Congreso.

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Lanza acertó en el blanco/centro con su lanza

LANZA ACERTÓ EN EL BLANCO/CENTRO CON SU LANZA

Dilecta Pilar:

Supongo que estarás contenta con que las obras de arte que estaban en el museo de Lérida (o Lleida) hayan vuelto al monasterio de Sijena (o Sigena). Hay que ver lo que unas/os y otras/os entienden por e(x-s)polio o saqueo. ¡Manda narices (por no usar otro vocablo más procaz o soez)! Ahora sí que no me quedan dudas (o no me extraña nada —de nada—) sobre cómo han podido convencer (con un rosario de patrañas sin cuento o con embelecos por cuentas, claro) los representantes de los partidos secesionistas en Cataluña a tantas/os partidarias/os de su entelequia, la independencia de la República Catalana.

En el caso contrario (si los bienes hubieran sido catalanes y no aragoneses), no te puedes hacer una idea aproximada (bueno, tú sí, y bastante exacta, precisa) de qué hubieran largado las/os catalanas/es soberanistas (sapos, culebras; amén de rayos y truenos, como si de un redivivo Zeus olímpico se tratara) por sus muis o sinhuesos. Algunas/os en la defensa a ultranza de lo suyo llegan hasta el máximo paroxismo y/o ridículo, hasta hacer una apología de sus propios eructos o cuescos (pues los gases que expelan por arriba o por abajo, por ser suyos, no huelen ni a ajo ni a metano, sino a perfumadas rosas). Son legión las/os que no son conscientes del mal (difícil de curar) que han sembrado o generado entre otras/os catalanas/es.

Voy a ver si me pongo a la tarea que quedó inconclusa o pendiente ayer y doy oportuno remate al texto sobre los improperios que le lanzó el profesor Jordi Hernández Borrell a Miquel Iceta. Espero publicarlo en mi bitácora hoy a las 14 horas.

Dedícate a deshacer el embrollo. Te consta lo que otras veces te he escrito, que no tienes ninguna obligación en contestar las apostillas o escolios que contienen mis correos. Me he propuesto que fueran más breves para solidarizarme contigo y tus numerosos líos literarios.

Ya sabes que el amor y el humor solo con el amor y el humor se pagan. Tú también lo harás conmigo cuando toque, si es que algún día toca. No sé si siempre te comprenderé, pero lo que sí sé es que te apoyaré siempre (salvo en una situación improbable e hipotética, en la que no podré brindarte mi apoyo, porque lleva aparejada pena de cárcel; no obstante, me temo, barrunto o sospecho, jamás de los jamases me lo pedirás).

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Ignoro lo que nos pasa

IGNORO LO QUE NOS PASA

Lo que a ti y a mí nos pasa
(Ortega y Gasset lo dijo
Y su auditorio bendijo)
Es que no sabemos, Blasa,
Lo que a nosotros nos pasa.
¿Sabemos lo que queremos?
Leemos a quien leemos,
Porque es dulce y porque es útil.
Si un día resulta fútil,
¿De leerla/o dejaremos?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Por ti vivo, flor, por ti

POR TI VIVO, FLOR, POR TI

Cuenta una antigua leyenda
Que un mercader fue al mercado
Para hacer lo acostumbrado.
“Quizá cuanto llevo venda
Y haga más rica mi hacienda”
Pensaba cuando llegó.
Limosna no le negó
A un mendigo, dos monedas,
Para hacer dos compras ledas,
Como luego le alegó:
Leche y pan para vivir
Y una flor, por qué vivir.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Tres ¡vivas!, tres, por "La Teba"

TRES ¡VIVAS!, TRES, POR “LA TEBA”

Hoy nos ampara el recinto
Donde, cuando como o ceno,
Me paso un rato muy ameno.
Buenas migas con el quinto
Hago y con el vino tinto.
Gin-tonic beba o no beba,
Acaso esta noche deba
A las/os que están agitar
A que se unan a gritar
Tres ¡hurras!, tres, por “La Teba”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Hay que imitar lo excelente

HAY QUE IMITAR LO EXCELENTE

A las/os buenas/os admirando
Es posible aventajarlas/os,
Quiero decir, emularlas/os.
A las buenas/os estudiando
Se consigue ir mejorando.
Quien no imite lo excelente
Cuanto haga será excedente;
Y, al sobrar, contará poco
O dará miedo, cual coco
(Que es, sin Chanel, deprimente).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La vida es un poliedro de ene caras

LA VIDA ES UN POLIEDRO DE ENE CARAS

Dilecta Pilar:

Cuenta, cuenta, pero obvia lo escabroso (si es que lo hubo), que luego tengo pesadillas; aunque, a renglón seguido, sin solicitártelo expresamente, te pida que lo cuentes todo, porque acaso lo aproveche más tarde para el cocinado (trenzado, más bien) de otros textos.

Ya sabes, querida amiga, que, para poder acceder a Facebook, se me exige lo que no estoy dispuesto a conceder.

La semana que viene volveremos a la rutina. ¡Bendita rutina (a pesar de los pesares)!

¡Sorpresa, sorpresa (que no quiere decir doble monja enchironada, no)! Había olvidado que hoy, sábado, sí abría el Centro Cívico “Lourdes” (me ha recibido dentro de la “pecera” Andrea —una chica que hace sustituciones, suplencias, quiero decir, que no forma parte del personal habitual en le recinto, vaya—, que no se ha sorprendido al verme aparecer). Ya me conocía.

Que lo que cuentes en tu cuento venga a cuento (ya, ya sé que lo haces, pero me ha brotado o surgido el retruécano, ¿qué querías que hiciera? —me he decidido por escribirlo, para que quedara constancia—).

Me gustó mucho ayer y me ha petado sobremanera hoy, que la he vuelto a releer en La lámpara encendida. Me he vuelto a ver (en pequeñito y sin barba —ocultada por la cabeza de una compañera—) delante de nuestra mentora María Antonia, en la foto que incorporas o sumas en tu bitácora. Bienvenida la reivindicación de la accesibilidad al Paraninfo que reservas para el final.

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Décima a los Reyes Magos

DÉCIMA A LOS REYES MAGOS

Saber distinguir os pido
Lo importante de lo urgente
Y lo que es inteligente
De lo que es sandio (lo mido,
Peso o cuento hasta dormido);
Salud, dinero y amor
Y sentido del humor
Para reírme con todos
De los más variados modos;
Enmendar pronto mi error;...

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


A mí Savater me esculpe

A MÍ SAVATER ME ESCULPE

“Te quejas de las censuras de tus maestros, émulos y adversarios, cuando debieras agradecerlas: sus golpes no te hieren, te esculpen”.

Santiago Ramón y Cajal, en “Charlas de café” (1920).

Huyo de quienes profieren
La verdad haber hallado.
Prefiero escuchar callado
Las razones que refieren
Sus labios, porque no hieren.
A mí me esculpen las voces
De Savater, por sus roces.
No me escupen ni molestan
Sus tiros, que tanto encestan.
¡Eviternos son sus goces!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Deja estela (no añado lo que huelga)

DEJA ESTELA (NO AÑADO LO QUE HUELGA)

Dilecta Pilar:

Está claro, cristalino, que a los escritores (a ellas y a ellos, a ti y a mí) les/nos llena escribir a diario. Escritor/a es la persona que, cuando se inició en estas lides de colocar una palabra tras otra con coherencia y cohesión, saboreadas las primeras mieles, las que le reportó poner la primera vez su firma a un texto literario, ya no puede dejar de escribir. Y esto es así desde aquel día en el que entendió lo que convenía, pero no había asimilado todavía, que a escribir solo se aprende escribiendo. No hay otra manera. Se empieza siendo lector/a y, si uno/a cae en las garras y las fauces de la literatura y se atreve a urdir poemas y prosas, ya no puede dejar de escribir, de ejercer de escritor/a.

Celebro que hayas pasado un buen rato leyéndolo.

Vive y bebe en la cordobesa Lucena un sorbo de vino a tu salud (a la de Jesús y, si no tienes inconveniente, te agradecería que fuera también a la de tus allegados, a la de Bermejo, a la del finado Santaolalla y a la mía). Deja estela y/o huella (no añado que buena, porque sería tautología).

Aunque de la docena de acepciones que brinda o recoge el DRAE del vocablo “vicio” hay que llegar a la undécima para hallar el uso (eso infiero, al menos, al leer tu correo) positivo que haces del término, “cariño, condescendencia excesiva, mimo”, asentiré, diré amén.

Pues me parece que harás lo correcto. Ya sabes lo que dicen que dijo un sueco (que no se hacía el tal mientras lo decía): una alegría compartida es una alegría doble; una pena compartida es la mitad de una pena.

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¿Que qué es la literatura?

¿QUE QUÉ ES LA LITERATURA?

Es la adecuada herramienta
Para que cualquiera alumbre
Cuanto a la gloria lo encumbre
O al orco lo abaje, mienta
O no mienta en lo que mienta
Y se ha editado. Se sabe,
Porque en ella todo cabe,
Que hay a quien peta qué cuenta
Y hay a quien cómo lo cuenta,
Pues no falta el que esto alabe.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Otrora Juan Ruiz lo dijo

OTRORA JUAN RUIZ LO DIJO

Como el arcipreste dijo,
El varón por dos razones
Se mueve: por los pezones
Que mamó, de bebé, fijo,
Y por a su enhiesto pijo,
De adulto, hallar la rendija,
Que será su norte y rija
(Dirán unos, poco audaces)
(Y otros, obscenos, procaces),
Donde vomite su pija.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Miércoles, 19 de septiembre

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