El Blog de Otramotro

Sigue la insensatez haciendo estragos

SIGUE LA INSENSATEZ HACIENDO ESTRAGOS

El PSC, que lidera Miquel Iceta, si el atento y desocupado lector, sea ella o él, hace el mismo esfuerzo que acaba de hacer servidor de invertir unos minutos de su preciado y precioso tiempo en leer una parte muy concreta del programa con el que la formación socialista, socia del PSOE en Cataluña, se presenta a las próximas elecciones autonómicas del 21-D se llevará una monumental, inesperada e indignante sorpresa al comprobar una de las medidas (sin duda, acéfala y ápoda, sin cabeza ni pies) que propone, que el Estado condone parte de los casi 52.500 millones de euros, que es la deuda que dicha autonomía ha contraído hasta ahora con él, con el argumento de que dicho acuerdo redundará en la confianza mutua y en la reconciliación recíproca; y servirá para superar la deriva del desafío secesionista.

¿¡Y luego me dicen que qué es eso del virus de la insensatez, si el tal no ha sido descrito aún por nadie, si no existe!? Ah, ¿no? Como para muestra basta con enseñar un solo botón, a la prueba me remito y se la pongo delante de sus ojos, lector/a, para que usted la valore.

Puede que la mejora de la financiación de Cataluña, de la que es partidario el PSC, sea una aspiración sensata (siempre que dicha mejora sea compartida por las demás CC. AA., claro, por supuesto), pero lo que no tiene un pase, pese a quien le pese, es la mentada condonación, aunque solo sea de una parte, sin especificar.

Creo, de manera sincera, que marró morrocotudamente en el diagnóstico quien redactó la parte concreta del programa del PSC en la que este viene a reconocer que la insatisfacción entre los catalanes (hembras y varones) se debe a “los efectos de la crisis económica” (en este punto no objetaré) y también a “una escalada de despropósitos entre partidarios y detractores de la independencia” (pero aquí, a menos que se interprete como despropósito una manera pasota de dejar hacer y/o despreocuparse por todo lo tocante al “procés”, los despropósitos los cometieron los partidarios, ellas y ellos, de la independencia y conculcadores jurídicos o detractores del Estado de derecho, no los que cumplieron la ley).

¿Nadie en el PSC con dos dedos de frente ha hecho el esfuerzo de leer, de manera comprensiva, qué se decía en el programa con el que el partido se presenta a las elecciones del 21-D? Parece que no. He hecho en un pispás una pequeña encuesta entre las personas a las que les he leído la propuesta y nadie, ni una sola, puede entender que se pretenda premiar con una condonación (y no con una condena) el derroche dinerario, el despilfarro.

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Carles o la rabieta de un mocete

CARLES O LA RABIETA DE UN MOCETE

Esta pasada noche he vuelto a tener un mal sueño, una pesadilla. Seguramente, la culpa la ha tenido la manta (o el manta) de más. Anoche, nada más acostarme en la cama, sentí frío y, como no había calentado agua para llenar la bolsa, decidí combatirlo ipso facto con otra manta (que eché sobre el edredón).

Al parecer, según mi inconsciente (no me pregunten el porqué, porque nunca abrigué ni el deseo ni la esperanza de que me brotara alguna vez el ápice o la pizca de ambición necesaria que me empujara a aspirar un día a ostentar un cargo de representación política, el que fuera, jamás de los jamases) o subconsciente, servidor había sido elegido diputado en el Parlamento Europeo y viajaba en avión a Bruselas, donde dicen que las coles disminuyen (a la vista está en qué quedan, en dídimos) y, por lo que se verá (sensu stricto, se inferirá de lo leído) luego, también el cacumen o el pesquis de alguno, o sea, su agudeza o perspicacia intelectiva.

Por las cosas y los casos que tiene el azar, me tocó (pásmense ustedes, atentos y desocupados lectores, sean ellas o ellos) Carles Puigdemont como compañero de asiento (¿?).

Tras hacer las presentaciones, mantuve con Puigdemont el siguiente diálogo:

—¿Está usted loco? —me preguntó, de sopetón.
—¿Cómo? —la cuestión me cogió de improviso—. No. ¿Acaso doy esa impresión? Por supuesto que no. —contesté.
—¿Quiere estarlo?
—No —insistí—; de ninguna de las maneras.
—Pues, en ese caso, paso; me ahorro el esfuerzo de intentar convencerle a usted con el argumento con el que he conseguido persuadirme a mí mismo.
—No se corte —le repuse; y, como servidor es un coñón empedernido, incorregible, un zumbón de los de marca mayor, agregué—: Pruebe; a ver qué pasa.
—Yo, Puigdemont, emulando, sin duda, a Luis XIV, “el Rey Sol”, quien, según dicen, el 13 de abril de 1655 (cuando apenas contaba dieciséis años) adujo aquello de “L´État, c´est moi” (“El Estado soy yo”), he logrado reunir los arrestos y los redaños suficientes para osar soltar aquí y ahora, a bote pronto, esta boutade: que la realidad soy yo; y, si la realidad no me gusta, la cambio y santas pascuas o sanseacabó.
—¿No le parece a usted que decir eso le asemeja, como una gota de agua a otra gota de agua, al mocete o “muete” (como se le llama al tal en Tudela), dueño del balón, que propone al resto de los niños que están jugando al fútbol con él, una de dos, o que el próximo gol lo mete él, o coge el balón y el partido se acaba, porque se lo lleva a casa?
—¿Por qué lo dice usted?
—Porque, visto lo visto, oído lo oído y leído lo leído, después de no haber obtenido usted ningún apoyo en la UE a su DUI, ha salido por peteneras al concluir que la UE es “un club de países decadentes”; y, al parecer, si el próximo 21-D las fuerzas independentistas ganan las elecciones autonómicas, usted propondrá un referéndum en Cataluña (¿no ha aprendido nada (de nada)? —¿la experiencia ha dejado de ser la madre de la ciencia?—) para preguntarles a los catalanes, hembras y varones, si son partidarios de salir de la UE y del euro. ¿No pensaron sus padres en ponerle antes que Carles el nombre de Diego?
—¿Por qué lo dice usted?
—Porque usted clava ese dicho, un canto a la incoherencia, visto por el haz y por el envés, de “donde dije digo, digo Diego”.

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Carta a Pilar Martínez Barca, vate

CARTA A PILAR MARTÍNEZ BARCA, VATE

Dilecta Pilar:

Esta mañana, navegando por la red de redes, he llegado hasta un artículo del poeta, ensayista y traductor Antonio Rivero Taravillo, publicado el 18 de septiembre de 2013 en El Cultural, sobre Juan Luis Panero (que, por cierto, había fallecido dos días antes, el 16), donde Rivero recuerda qué le contestó Panero, a quien le había enviado sus primeros poemas para que le diera su parecer o le hiciera una breve crítica literaria sobre los mismos: “En este oficio, uno tiene que aprender a acertar o equivocarse solo”. Ergo, querida amiga, si he de equivocarme, prefiero hacerlo siendo (ejerciendo o fungiendo de autor) perfeccionista.

Según me adujo en franqueza la doctora (cuyo nombre, Itxaso, significa Mar en eusquera) que me hizo la ecografía, a quien relaté lo bien que me lo había pasado con vosotras/os el sábado pasado (y un par de horas del domingo), y con quien me reí un montón (y con Mari, la auxiliar, a quienes mi barba, descuidada, que ya me he afeitado, había desorientado) después de que me hubiera hecho la prueba, no tengo piedras en la vesícula biliar y mis riñones funcionan. Sé que mis hermanos tienen el síndrome de Gilbert. Acaso la herencia recibida sea, asimismo, la causa de mi hiperbilirrubinemia. Hoy he solicitado cita para el próximo miércoles, 15, con mi doctora de cabecera (bueno, ahora es normal hacer referencia a la tal con las siglas MAP, médico de atención primaria), Esther Andrés Santos.

Como leer y escribir son las dos actividades que más placer me reportan, las cultivo a diario. Como desde hace dieciséis años (más años, más) no hago el amor, considero leer y escribir como dos variantes raras, atenuadas (no meros sucedáneos), de hacer el amor.

Mis hermanos Miguel Ángel, en Haro, y Eusebio, en Laguardia, creo, no estoy totalmente seguro de ello en el último caso (acompañados de sus esposas, mis cuñadas Alicia y María José), estuvieron en varias bodegas y se lo pasaron en grande.

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Si no acontece un milagro

SI NO ACONTECE UN MILAGRO
 
El de diciembre veintiuno,
Si no acontece un milagro,
Que entre en razón el onagro,
El seguidor de Unamuno
Verá el bucle inoportuno.
Tal vez sea una ficción,
Mas tengo la convicción
De que, tras las elecciones,
Volverán las decepciones
Del “procés”, negra dicción.
 
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Más vidas tendrá que un gato

MÁS VIDAS TENDRÁ QUE UN GATO

“Compadezco a los que no leen. Es una pérdida. Solo hay una vida y la literatura te ayuda a entenderla antes de irte para siempre”.

Cornelis Johannes Jacobus Maria (Cees) Nooteboom

Compadezco a quien no lee
Todos los días un rato.
Más vidas tendrá que un gato
Quien con libros se pelee.
Acaso más saboree
Que las siete proverbiales
Que por estos andurriales
Se le adjudica a un minino.
Si sigue intacto mi tino,
Serán casi celestiales.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


A quien me ayudó a aprender

A QUIEN ME AYUDÓ A APRENDER

“En toda gran poesía, por moderna que sea, está contenida la herencia de los clásicos, de lo anterior, de lo que a lo largo de los siglos se ha preservado para nosotros. Si tenemos un poco de paciencia y estamos dispuestos a hacer un pequeño esfuerzo recibiremos esa herencia como regalo”.

Cornelis Johannes Jacobus Maria (Cees) Nooteboom

La literatura ayuda
A alumbrarnos y a entender
Qué nos empuja a encender
Piras en gente desnuda,
Que muda se queda, muda,
Al leer y comprender
Lo que ha leído y prender
Piras para que otras/os sean
Lo que ahora ellas/os desean
Las/os que ayudan a aprender.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


De bien nacido es ser agradecido

DE BIEN NACIDO ES SER AGRADECIDO

(ESPERO QUE SE ENTIENDA LA IRONÍA)

Quien tiene acceso a internet puede consultar gratis et amore la página de la Real Academia Española (RAE) y si, a renglón seguido, hace clic (por cierto, me extraña un montón que se haya aceptado la dicción onomatopéyica clic, pero aún no el verbo cliquear, o sea, hacer ese clic) sobre el Diccionario de la lengua española, este le proporcionará el significado de cualquier vocablo admitido y recogido en él. Probemos, verbigracia, con la voz “vivero”. El DRAE nos brinda dos entradas. La primera recoge cuatro acepciones. Servidor, por lo que luego se verá (si el atento y desocupado lector, ella o él, decide seguir leyendo), se ha decantado o ha elegido la tercera: “Semillero (origen de algunas cosas)”. La segunda solo recoge una acepción: “Lienzo que se fabrica en Vivero, ciudad de la provincia de Lugo, en España”.

El Govern había pergeñado un protocolo de actuación en el supuesto de que alguna autoridad judicial ordenara la irrupción y registro de alguna de las sedes de la Generalitat, al objeto de hallar pruebas documentales sobre el proceso independentista. Al parecer, el cerebro jurídico del “procés” fue Carles Viver Pi-Sunyer, pásmese como este menda, si desconocía como servidor el dato, exvicepresidente del Tribunal Constitucional. O sea que el vivero (en la doble acepción de semillero o lienzo) donde se sembró y diseñó (o pintó) la estrategia jurídica del mismo lleva la firma de Viver. Como el apellido del exvicepresidente del TC carece de la vocal “o”, que sí tiene el susodicho vocablo, y la citada “o” representa la cifra arábiga o guarismo cero, acaso la “o” tenga que ver con la nota que el azar, la casualidad, le ha puesto al tal, al “procés”, por su negativa causalidad en todos los terrenos (político, social, económico, familiar, jurídico,...), por el nefasto trabajo llevado a cabo en su parcela concreta: un cero patatero.

Si anteayer hice referencia a las conversaciones que se habían aireado o habían visto la luz (y de las que se hicieron eco varios mass media) del número dos de Oriol Junqueras en la Consejería de Economía, Josep Lluís Salvadó, con una empleada de dicha sede a propósito de los papeles que había sobre la mesa de la sala de reuniones, para que fueran retirados de allí en un pispás por ella y tirados (eso fue lo primero que se le pasó por la cabeza a Salvadó) al patio, antes de que la comisión judicial, una vez hubiera mostrado la secretaria la orden habilitadora, hiciera la entrada y registro de la misma; ayer salieron a relucir las conversaciones que habían sido grabadas por la Guardia Civil (se sobreentiende, mediante la imprescindible y pertinente orden judicial) entre el citado Carles Viver y la secretaria del director del Gabinete Jurídico de la Generalitat, Francesc Esteve (contra quien la Fiscalía presentó una querella por ser quien, mientras era el número dos de la consellera de Governació Meritxell Borràs, supuestamente compró las urnas que se usaron en el referéndum ilegal —y, más tarde, anulado por el TC— del 1-O). “Ya me avisaron de que, cuando viniesen, llamase al Gabinete. Pero ya uso la otra vía”, le dice Viver a la mentada secretaria.

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¿El de la insensatez? ¡Menudo virus!

¿EL DE LA INSENSATEZ? ¡MENUDO VIRUS!

(CUAL REGUERO DE PÓLVORA SE EXTIENDE)

“—Esto es lo que dijo: ‘Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella’”.

Jerome David Salinger (así cita el criterio que adujo el médico, psicólogo y psiquiatra austríaco Wilhelm Stekel) en su novela “El guardián entre el centeno” (1951).

En España, al parecer, el buen tiempo atmosférico (debido —o no, quién lo sabe a ciencia cierta, quién— al tan traído como llevado cambio climático, que unas/os afirman y otras/os niegan) que en todo su territorio (incluyo, por supuesto, a las islas Baleares y a las afortunadas Canarias) sigue haciendo por ahora ha propiciado que se esté demorando que el virus de la gripe haya empezado a hacer de las suyas (que suele alcanzar sus picos de mayor prevalencia durante los meses de otoño e invierno), o sea, que haya surgido y se haya extendido en forma de epidemia o pandemia y, como consecuencia o resultado de una u otra, se haya incrementado la morbilidad y la mortalidad (sobre todo, entre las personas con menos defensas y mayor riesgo a padecer los rigores de dicho virus).

Empero, en España el virus que sigue contagiándose sin parar, perseverando, inmutable, renuente a cambiar a mejor, a atenuarse o mitigarse, es el de la insensatez, que se está extendiendo (hay quien dice que ha tenido su origen en Cataluña, debido a todo lo tocante o concerniente a una negra dicción, que ha venido a traer, si no la ruina total, un más que serio aviso de la misma, el fracaso omnímodo, íntegro, completo y absoluto a dicha Comunidad Autónoma, el “procés”) o propagando rápidamente, como un reguero de pólvora.

Los dos párrafos precedentes vienen a cuento de lo que relataré en los párrafos que siguen. En este insistiré en una idea que vengo defendiendo y sosteniendo desde hace la tira, una porrada de años, que se tiende a aducir por doquier e iterar (oralmente o por escrito) hasta la saciedad la gran necedad de que todas las ideas y las opiniones que vienen a apoyarlas son respetables, sin darse cuenta de la barbaridad que se dice. Quizá lo que no hemos asumido (y está claro, cristalino, que tendríamos que haber aceptado de buena gana, por tratarse de un axioma apodíctico, aunque acaso esté equivocado al verlo de esa guisa) es que las que siempre son respetables, sin objeción posible, son las personas, pero no sus ideas ni sus opiniones, si no tienen ni pies ni cabeza, si son contrarias a derecho.

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¿Salvadó se salvó o no de la quema?

¿SALVADÓ SE SALVÓ O NO DE LA QUEMA?

Hay quien dice, después de haber escuchado con suma atención las grabaciones que han trascendido, que a Josep Lluís Salvadó, número dos de Junqueras en la Consejería de Economía de la Generalitat, su primer apellido le viene como alianza al dedo anular, al ser interpretado este (apellido) por aquel (quídam innombrable) como el presunto acrónimo o la supuesta contracción de la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo “salvar” y la primera sílaba del sustantivo “documentos”. Aunque, en sentido estricto, la verdadera salvadora (que, tras el preceptivo juicio justo, si lo hubiere, acaso sea condenada por ello) fue una empleada, diligente y sectaria secretaria del acongojado, timorato y sectario exsecretario, que, por cierto, no llevó a cabo lo que le había mandado que hiciera, vía invento de Bell, su jefe (“Ve a la sala de reuniones, coge los papeles que hay y tíralos al patio”), sino que, una vez recogida la mesa de la sala de reuniones antes de que comenzara el registro, le comunicó en otra llamada telefónica que la documentación estaba “debajo de una caja de agua” (¿la treta susodicha hizo agua? —¿en agua de borrajas o cerrajas quedó el subterfugio?—) y le preguntó si le pedía a Raquel, otra empleada, que se la llevara a algún sitio, para mantenerla a buen recaudo.

¿Puede haber todavía alguien que dude, si ha escuchado con atención lo que hablaron, y piense que la empleada, de la que no ha trascendido su nombre de pila, no es autora (o, en su defecto, fautora) de un delito de encubrimiento? ¿Puede haber todavía alguien que defienda y sostenga sin avergonzarse ni ruborizarse que, tras conocer lo que había sido ordenado por Salvadó, en el supuesto de que el juez Juan Antonio Ramírez Sunyer, titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, que investigaba presuntos delitos cometidos el 1-O, y ordenó el registro, lo enviara preventivamente a la cárcel, convertiría a Salvadó en un preso de conciencia (ya que no existen los presos políticos, según Amnistía Internacional)?

¿Qué papeles pretendía esconder o que pasaran inadvertidos a los ojos y las manos escrutadoras de los agentes judiciales que acompañaban a la secretaria judicial enviada por el juez? ¿No da pie a pensar que la documentación ocultada debía contener, a todas luces, alguna ilegalidad manifiesta que, por si las moscas, convenía que no saliera a relucir?

No sé; quizá es que yo soy un malpensado y hago mal en emparejar esta información con otra, también reciente, que tiene que ver con otros papeles que los Mossos d´ Esquadra se disponían a quemar en una incineradora y fueron incautados por agentes de la Policía Nacional, que tuvieron que exhibir una orden firmada por la magistrada titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional Carmen Lamela para que la mencionada documentación les fuera entregada. Ese material se encuentra bajo secreto de sumario, porque se refiere a hechos acaecidos el 1-O. Dichos papeles se están estudiando de manera concienzuda y, al parecer, hay diversos documentos que incriminan presuntamente a varios mandos intermedios de los Mossos.

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Dilecta Pilar, "todo está en los libros"

DILECTA PILAR, “TODO ESTÁ EN LOS LIBROS”

Dilecta Pilar:

Te agradezco sobremanera el comentario. Mi texto era emocionante o emotivo, sin duda, pero en él se habían colado de rondón dos clamorosos (esos son los que he visto esta mañana) yerros.

Al parecer, en algunas ocasiones (no en todas, solo en algunas), el arrobamiento o entusiasmo, como se predica también de la/s prisa/s, lleva aparejado el error (que una/o suele acompañar de la exclamación “¡qué horror!” cuando repara en él).

No sé dónde estuvo (o se detuvo) ayer el crítico literario que también acarreo, porto o porteo, que no me deja (eso pensaba hasta ayer) a sol ni a sombra. Tres veces leí el texto que te envié y tres veces di por bueno el (¡manda narices, qué falta de olfato!) solecismo: “que ninguna/o de las/os presentes o ausentes al ágape”. Así mismo, he advertido que coloqué una coma de más.

Como decía el estribillo de la sintonía que Fernando Sánchez Dragó encargó al poeta Jesús Munárriz y a la que puso música Luis Eduardo Aute (si no marro) para su programa “Biblioteca nacional”, de TVE (melodía que siguió usando en otros espacios televisivo-culturales posteriores, verbigracia, en “Negro sobre blanco”, que llevaba el sabroso y cervantino subtítulo de “El donoso escrutinio”), “todo está en los libros”. Así que seguiré el consejo implícito que cabe hallar en el párrafo inicial del prólogo que Aldous Huxley colocó a su novela “Un mundo feliz” (“El remordimiento crónico, y en ello están acordes todos los moralistas, es un sentimiento sumamente indeseable. Si has obrado mal, arrepiéntete, enmienda tus yerros en lo posible y encamina tus esfuerzos a la tarea de comportarte mejor la próxima vez. Pero en ningún caso debes entregarte a una morosa meditación sobre tus faltas. Revolcarse en el fango no es la mejor manera de limpiarse”) y procederé a corregir mis tachas, a borrar las máculas de mi texto. Y, a renglón seguido, a reenviarte mi urdidura (o “urdiblanda”), en esta oportunidad (a ver si lo logro), tan limpia como una patena.

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¡Menudo par o tándem de mendaces!

¡MENUDO PAR O TÁNDEM DE MENDACES!

(CONTEMPLÉ EN EL MUSEO DE LA FARSA)

En la sección “Maldita Hemeroteca”
De “El Objetivo”, de Pastor, doña Ana,
Puede una/o ver y oír a gente vana,
Que va desde la Ceca hasta la Meca

Mudando de opinión, que nos defeca
Encima al declarar, si viene en gana,
Lo opuesto a lo que adujo, burda arana.
Ignoro si es consciente de que peca.

Si Mas y Puigdemont fueron falaces
Sobre las estructuras del supuesto
Estado catalán, mero deseo,

¡Menudo par o tándem de mendaces!
Ninguno de los dos digno del puesto
Fue; sí en el de la farsa, ¡qué museo!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Por qué la suma era resta?

¿POR QUÉ LA SUMA ERA RESTA?

Como regla general,
No le deseo, no, a nadie
Que el radiólogo le irradie
De más, sino lo normal,
Y evite así hacerle un mal.
A este menda le molesta
Que se le rompa la cesta.
Y si contenía huevos,
Más (de ellos tenía uebos),
Porque la suma era resta.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Denuncia y sal del infierno

DENUNCIA Y SAL DEL INFIERNO

De su despacho o guarida,
Donde el monstruo u ominoso ogro
Su presa alcanza, su logro,
Ella doblemente herida
Sale de allí, dolorida.
El acosador se vale
De su poder y que cale
La ley del silencio busca.
Si la mujer no se ofusca,
Denuncia y del orco sale.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La risa resta tensiones

LA RISA RESTA TENSIONES

El nivel de estrés rebaja,
Sube el de la dopamina,
Beneficiosa endorfina;
Es una joya o alhaja
Pues como el yoga relaja;
La hipertensión arterial
Y el tránsito intestinal
Mejora, sin objeciones;
También resta las tensiones
La risa, si es habitual.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Se coge al mentiroso antes que al cojo

SE COGE AL MENTIROSO ANTES QUE AL COJO

La sectaria (siempre que cuadre, encaje o quepa considerar una secta la formación política en la que un/a afiliado/a, que esté al día en el pago de sus cuotas, milite) secretaria general de ERC, Marta Rovira, acusó ayer en una interviú en RAC1 al Ejecutivo de Rajoy de amenazar al Govern de Puigdemont con un escenario de violencia extrema y muertos en las calles, si este persistía en su intención de declarar de manera unilateral la independencia de Cataluña, como, por cierto, al final, así acaeció, tras la valiente (siempre que el atento y desocupado lector, sea ella o él, acepte que un/a autor/a puede usar el sarcasmo, la ironía más mordaz que una/o aspira a adquirir o escoger en el mercado o abanico abierto de las figuras literarias, en una crónica política, o sea, que servidor pretende decir todo lo contrario, esto es, difamante) votación secreta.

Aunque ante las insistentes preguntas de los periodistas no mostró una sola prueba documental de todo ello, afirmó que las había (dónde, cabe preguntar/se, ¿en el pozo sin fondo donde suele pescar sus aranas?).

Así las cosas, hecha la grave acusación, una vez celebrado el Consejo de Ministros, en la comparecencia posterior ante los medios de Íñigo Méndez de Vigo, el portavoz del Gobierno, este fue interrogado sobre el particular, y, tras recordar otros embelecos contados por las/os dirigentes secesionistas, mendaces redomados, vino a señalar que lo que había dicho Marta Rovira era otra burda patraña o cuenta que había que sumar al rosario de los cuentos que habían sido proferidos por las/os independentistas, cuentistas.

La ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, le afeó que hubiera hecho una afirmación tan falsa. Rajoy, en unas declaraciones a los medios, tras participar en la Cumbre Social de Gotemburgo (Suecia), después de haber tildado de falsedad, mentira y vergüenza la amenaza de su Gobierno, aseveró: “Creo que en la vida no vale todo. Cada uno puede defender sus posiciones como quiera, pero esto es intolerable”. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, con buen criterio, solicitó a Rovira que rectificara y que reconociera su bellaquería o ruindad; en plata, que había mentido.

Está claro que todos los seres humanos, todos, sin excepción, mentimos. Servidor, verbigracia, reconoce que lo hace cuando urde literatura de ficción (y, precisamente, por esa razón, procura que dicha información aparezca recogida en la parte superior de la bitácora que gestiona, el blog de Otramotro, donde archiva sus textos), pero también echa mano de las llamadas mentiras piadosas; regularmente, con el objetivo de no dañar o molestar a un semejante de manera innecesaria, o como mero juego (aunque alguna vez, habiendo acabado o coronado este, confiesa que ha olvidado señalar, como era imprescindible y necesario, que había sido algo lúdico, que el suceso contado tenía una base cierta, real, verídica, pero este menda lo había novelado para pasar el rato).

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¿Fina y José? ¡Impar pareja!

¿FINA Y JOSÉ? ¡IMPAR PAREJA!

Hay quien tiene la gran suerte
De dar con la impar persona
Que la/o entiende y la/o perdona,
Que cada día más fuerte
La/o hace, hasta el final, la muerte.
Fina le dio el sí a José
Y viceversa. Yo sé
Que mejoró él a mi prima
Y ella a él. Lo opuesto a la grima
Irradian. Rimarlo osé.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


España es un Estado de derecho

ESPAÑA ES UN ESTADO DE DERECHO

Aunque, según he leído y oído en los mass media, lo ha intentado por activa y por pasiva, el PP no ha conseguido lo que pretendía, desembarazarse de la caja B ni de los chanchullos y tejemanejes de su extesorero Luis Bárcenas (de cuyo tronco, caído en desgracia, no haré leña y, por tanto, evitaré mentar y recordar aquí el baldonador alias que una fuente le puso, otra le quitó y otra le adjudicó de manera definitiva, a modo de difamador sambenito), mutatis mutandis, la condena, que, según cuenta la mitología, Zeus le impuso al titán Atlas, hijo de Jápeto, hermano de Prometeo y padre de las Hespérides y las Pléyades, de cargar y portar (soportar y portear, sería más cabal urdir) sobre sus hombros (sobre la primera vértebra cervical, que por eso se llama así, atlas) el cielo (el mundo). Así que la Audiencia Provincial de Madrid va a procesar a la formación de la gaviota (o charrán, en la doble acepción que de dicho vocablo da el DRAE: “pillo, tunante” y “ave marina de cuerpo grácil”) por, presuntamente, haber destruido los ordenadores de Bárcenas.

A pesar de los pesares (el extravío del expediente del affaire, por lo que hubo de ser nuevamente documentado, y la opinión en contra de la Fiscalía, que se oponía), el tribunal ha hecho caso a los argumentos de peso aducidos por las acusaciones particulares y ha resuelto juzgar al PP como persona jurídica por dos presuntos delitos de daños informáticos y encubrimiento.

Ergo, la justicia, en el caso de marras, ha sido lenta (hay quien sostiene, y no le falta razón, que una justicia lenta es injusta con independencia de la sentencia), sí, pero, aunque tarde, ha funcionado y ha venido a demostrar bien, a las claras, que la separación de poderes, que estableciera otrora Charles Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu, en “El espíritu de las leyes” (1748), en el caso de España es un hecho, en mi modesto parecer, irrefutable, aunque no falten las muis viperinas y descontentas que censuren aquellas sentencias que no les gusten o sean contrarias a sus propios intereses.

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Hay en España... a quien siempre respeto

HAY EN ESPAÑA… A QUIEN SIEMPRE RESPETO

Hay en España a quien, por ser persona, siempre respeto, siempre, pero no cuanto aduce ni menos aún cuanto hace. Son legión, más de seis mil, las/os que repiten hasta la saciedad, como papagayos, sin pararse a reflexionar unos minutos en torno a lo que dicen, que todas las ideas son respetables. No sé si se dan cuenta de la barbaridad que propalan y/o que tal pensamiento supone. No reparan en lo obvio (y que aquí, en este punto o intríngulis del razonamiento, urge a todas luces airear), que dignas de respeto son todas las personas, todos los seres humanos, no sus ideas, porque estas pueden ser descabelladas (por acéfalas y/o ápodas, o sea, por no tener ni pies ni cabeza). ¿Acaso alguno de mis semejantes consideraría respetable y apoyaría que el Gobierno de la Nación X, la que fuera, admitiera que tiene la intención de proponer (con la pretensión de implantar pronto, cuanto antes), como norma general, de necesario cumplimiento, la eutanasia para todas las personas mayores de 83 años, que, por cierto, es la actual esperanza de vida en España, sin considerar otras variables o factores? ¿Acaso alguno de mis semejantes, compatriota o no, consideraría tolerable que aquí se implantara la ablación clitoridiana, la bárbara costumbre africana (que conviene erradicar) de extirpar el clítoris a las mujeres?

Hay en España quien no ha trabajado de mimo (de cuantas/os he consultado, nadie tiene constancia de ello), pero demuestra un ingenio y un denuedo especiales (¿estos dos dones, facultades, habilidades o virtudes, al menos, habrá de reconocérselos/as la opinión pública y la publicada al sujeto singular, excepcional, del que pretendo hacer una etopeya sui géneris?) para, dejando a un lado las labores asignadas o tareas señaladas, venga o no venga a cuento, hacer muchos (no todos los) miércoles una pantomima (sobre todo, para quienes ven la tele sin escucharla y/o las/os sordas/os).

Hay en España quien, como no es un genio (ahora bien, ¿qué hacemos con quienes opinan que tampoco le falta ingenio?), ni un animador del show business, ni está preparado para improvisar o repentizar, se trae el espectáculo (que, si viene a algo, es, básicamente, a dar por el culo —con perdón—, quiero decir, a fastidiar o molestar a buena parte del respetable público) preparado de casa. Supongo que pronto podrá montar un baratillo con todos los trebejos que ha acopiado y exhibido, o venderlos en pública subasta al mejor postor.

Hay en España quien, aunque no es un payaso (profesión tan digna como otras) ni trabaja en un circo (recinto con carpa tan respetable como cualesquiera otros centros de trabajo), goza un montón siendo un intruso y ejerciendo durante unos minutos de tal (aunque el grueso de quienes tienen que soportar sus ridículos números circenses no disfruten nada de nada con ellos).

Hay en España quien demuestra bien, a las claras, que es un dechado, modelo o prototipo andante y parlante de que en las aulas de las escuelas, de los institutos y de las universidades radicadas en dicho territorio se adoctrina en las bendiciones del desfasado, superado y trasnochado nacionalismo.

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¿Se aprenden las lecciones de la historia?

¿SE APRENDEN LAS LECCIONES DE LA HISTORIA?

(¿SERÉ COMO EL CRISTAL DE UNA VENTANA?)

“Quizá la única lección que nos enseña la historia es que los seres humanos no aprendemos nada de las lecciones de la historia”.

Aldous Huxley

Tres años antes de morir, en 1947, George Orwell, seudónimo literario de Eric Arthur Blair, en su conocido artículo “Por qué escribo” trenzó lo siguiente: “Todos los escritores son vanos, egoístas y perezosos, y en la misma cima de sus motivos persiste un misterio. Escribir un libro es una horrible y exhaustiva pelea, algo así como el asalto de una penosa enfermedad. Uno no emprendería nunca tal cosa de no ser arrastrado por algún demonio que no pueda resistir ni comprender. Todo lo que uno sabe es que ese demonio es simplemente el mismo instinto que hace chillar a un niño para llamar la atención. Y además, también es verdad que uno no puede escribir nada que valga la pena ser leído a menos que uno combata constantemente para borrar su propia personalidad. La buena prosa es como el cristal de una ventana”.

Una vez hecha la declaración de principios, atento y desocupado lector (sea hembra o varón), veremos (en su terreno, incumbencia y criterio razonado queda valorar) si esta urdidura (o “urdiblanda”) de servidor ha conseguido o no su propósito inicial, ser diáfana, transparente, como el cristal límpido de una ventana.

Tengo noticia de que existe una legión de lectores avezados que pensaba (que creía a pies juntillas) que las personas que pusieron en marcha el “procés” catalán eran insensatas, necias, sandias, tontas perdidas o de remate. Hoy, visto lo visto, con la amplia panorámica o perspectiva que da disponer de una visión, si no completa, en una buena parte del conjunto, y, aunque quedan algunos rescoldos en la hoguera, habiendo dado por clausurado el diabólico proceso, ya no sostienen ese parecer, no. Si echan la vista atrás, comprueban bien, a las claras, que dichas mentes (que en un primer momento catalogaron de dementes) pertenecieron y pertenecen a personas que, seguramente (eso intuyen o sospechan), habían leído atentamente las obras de dos autores, dos, George Orwell y Victor Klemperer. Ahora bien, en lugar de señalar a la ciudadanía los peligros que ambos autores habían advertido en una probable e hipotética nación comunista, puesto que eso cabe colegir de la lectura de su novela “1984”, y en la real Alemania del Tercer Reich, como se deduce de los diarios urdidos pacientemente por el filólogo teutón, respectivamente, en vez de ser positivos con el material acopiado, fueron negativos, quiero decir, aprovecharon las lecciones que habían extraído de los trabajos de ambos autores para abonar el terreno que hiciera posible y plausible, cayeran quienes cayeran, la República Catalana.

Los independentistas catalanes (ellas y ellos), a través de la propaganda (plagada de patrañas históricas y de embelecos jurídicos) llevada a cabo por periodistas (hembras y varones), convenientemente persuadidos, en los diversos mass media, que controlaban, convenciendo, una/o tras otra/o, a incautas/os ciudadanas/os, y por maestros y profesores (ídem), en las escuelas, institutos y universidades, que manejaban a su antojo la información interesada, de parte, que repetían un día sí y otro también hasta que quedara fijada, como grabada a fuego, en las mentes de sus alumnos, y el uso iterativo de las palabras de la “neolengua” que colaron y colocaron en medio de cualesquiera conversaciones o debates, tenían una buena parte del camino hecho.

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¿Se aprende de los errores?

¿SE APRENDE DE LOS ERRORES?

Tiene derecho a mentir
Para salir de la trena
Carme Forcadell. Quien frena,
Tras cerval miedo sentir,
¿Volverá o no a consentir
Que otras/os huellen las vigentes
Leyes? Las/os inteligentes
Aprenden de los errores
Propios y de los horrores
Ajenos las/os diligentes.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Semejan lluvia que arrecia

SEMEJAN LLUVIA QUE ARRECIA

“¿Alardeas de carecer de enemigos? Veo que te calumnias. ¿Es que jamás tuviste la entereza de decir la verdad o de realizar un acto de justicia?”.

Santiago Ramón y Cajal, en “Charlas de café” (1920)

Servidor con sus amigos
Miguel Ángel y Santiago
De lo propicio y lo aciago
Debate. Aunque son testigos
De que son los enemigos
De sus ideas, aprecia
Un montón cuando con recia
Refutación lo combaten
Y su parecer rebaten;
Semejan lluvia que arrecia.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Las espinelas me pirran

LAS ESPINELAS ME PIRRAN

“La belleza es el esplendor de la verdad”.

Aristocles (más conocido como Platón), en “El banquete” o “El simposio”.

Llamo magia a mi pasión,
Al motor de mi grandeza,
Que me dice una lindeza
Cada vez que a la ocasión
Le hallo un efugio o evasión.

He encontrado el mejor socio
Para explotar mi negocio,
Producir en cantidad
Décimas de calidad,
En otro emprendedor, ocio.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Han pasado siete lustros

HAN PASADO SIETE LUSTROS

“Nosotros somos partos prematuros de un futuro aún no demostrado”.

Friedrich Nietzsche, en “Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es” (1889).

Siete lustros han pasado
De nuestro primer encuentro.
A algunas/os os llevo dentro
Del corazón. No he olvidado
Por quién fui abofeteado.
Fueron muchos los dolores
Que a mí me infligió Dolores.
Nunca rencor le he guardado.
Al contrario, le he obsequiado,
En sueños, ramos de flores.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Banalizar el mal es peligroso

BANALIZAR EL MAL ES PELIGROSO

En España, al parecer, aún hay quien cree a pies juntillas, como sostenía otrora, por cierto, el dirigente nazi Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, entre los años 1933 y 1945, colaborador cercano del Führer Adolph Hitler, que si se repite todos los días la misma mentira se conseguirá algún día que alguien tome ese embeleco por verdad irrefutable, por axioma apodíctico.

Ayer, hoy y mañana (tal vez), por ejemplo, fue, es y será normal oír al grueso de los independentistas catalanes argüir que los llamados “Jordis” (por ser ese el nombre de pila que comparten los señores y tocayos Sànchez y Cuixart), líderes de las asociaciones ANC (Asamblea Nacional Catalana) y Òmnium Cultural, encarcelados, son presos políticos. En el supuesto de que alguien sostenga que los tales son políticos (no olvidemos que los helenos, ellas y ellos, de la Antigua Grecia consideraban a los ciudadanos que participaban a diario en los asuntos públicos, concernientes a la Ciudad-Estado, animales políticos, mientras que a los que solo se ocupaban de sus asuntos personales, privados, idiotas —“idiota” es el vocativo de “idiotés”, que ha llegado, sin apenas variaciones, hasta nosotros, aunque el DRAE dé de dicha voz estos dos significados (distintos de su original, griego) en sus dos primeras acepciones: “1. Tonto o corto de entendimiento; 2. Engreído sin fundamento para ello”—), criterio defendible y, por tanto, no descartable ni rechazable de antemano, lo cierto es que están presos, de manera preventiva, por haber cometido presuntamente (hasta que no haya una sentencia firme, fundamentada en los hechos probados y en las leyes vigentes entonces, en España rige la presunción de inocencia) delitos que llevan aparejados penas de bastantes años de cárcel. Esto vale también u otro tanto puede argumentarse y decirse de los miembros del Govern, que ingresaron y siguen (hasta que no haya una decisión judicial en contra de la que se tomó) en la trena.

Cuando el huido expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a quien bauticé (en una décima que recité la madrugada del domingo pasado en un bar de copas a un grupo de excolegas, con quienes había acudido a dicho lugar, tras celebrar la cena que se había organizado con la grata ocasión del 30 aniversario de nuestra promoción de Filología en la Universidad de Zaragoza), el “Bufón de Europa”, sostiene en Bruselas (donde los colegiales, lógicamente, van a sus respectivos coles —que nada tiene que ver, nada, aunque a alguien le parezca que sí, con las pequeñas coles—; no como acaece en otros sitios) que el Ejecutivo de Rajoy tiene tics y hasta tintes franquistas, velis nolis, ¿no pretende usar semejante artimaña o treta para lograr idénticos fines? Eso es lo que este menda entiende y lo deja aquí por escrito, para que conste (con la advertencia —que no es una muestra de hipocresía, no, sino de decencia intelectual—, que no suele leer en otras/os escribidoras/es, de que puede estar equivocado).

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¿Quién negaba el negro abismo?

¿QUIÉN NEGABA EL NEGRO ABISMO?

Viva donde encuentre abrigo,
En Tudela o más al este,
Nunca olvidaré a Celeste,
Por su iris garzo. Testigo
Esta cantiga es de amigo.
Y tres cuartos de lo mismo,
Acaecerá, asimismo,
Con Conchi, pues fue mirarla
Y no dejar de admirarla:
Borraba mi nerviosismo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Cuánto gusano horada la manzana

CUÁNTO GUSANO HORADA LA MANZANA

“PECUNIA NON OLET” (“EL DINERO NO HUELE”)

“(...) Zumba el viento de noviembre en los alambres y postes que se alinean a lo largo de las carreteras que conducen a través del campo. Observo y oigo caer del árbol al linde de la calle una manzana tardía. Tal vez quiera gritar que un gusano la horada (...)”.

Otto Rahn, “La corte de Lucifer. Sabios, paganos y herejes en el mundo medieval”, 2005.

En Roma, durante el Imperio, los orines que se recogían de las letrinas públicas se aprovechaban para diversos fines. Los curtidores, por ejemplo, usaban la orina para adobar sus pieles; y los lavanderos empleaban el amoniaco que contenía la susodicha para blanquear las togas.

Según cuenta Suetonio en su obra “De vita Caesarum” (“Vidas de los doce césares”), Tito le reprochó a su padre, el emperador Vespasiano, que hubiera ideado el propósito de sacarle rendimiento dinerario a las letrinas. El progenitor, raudo como el rayo, le entregó una moneda de oro a su hijo para que la oliera y le interrogó si el olor que esta despedía le molestaba. Como Tito negó con un gesto (rotó la cabeza) y un no (que salió de su boca), Vespasiano lo aleccionó refutándole esto: “Pero dimana de la orina”.

Los diputados (ellas y ellos) de PDeCAT y ERC, a pesar de que hace doce días, el 27 de octubre, tras una votación secreta, se proclamó la independencia de Cataluña de manera unilateral, regresaron ayer a sus escaños en el Congreso de los Diputados para participar en el Pleno de los martes. Ambas formaciones se habían ausentado de las comisiones del Congreso y de los plenos de los martes como muestra de protesta por las cargas policiales del pasado 1-O, fecha del referéndum que, a pesar de los pesares, se celebró, aunque primero fue suspendido y luego definitivamente anulado por el Tribunal Constitucional.

La pela es la pela y a ellas/os quedarse sin pelas no se la pela. Se han dado cuenta, como Tito comprobó otrora, de que el dinero español ni huele ni mancha. Es lo que tiene disfrutar de una mamandurria, de una sinecura. El salario (vocablo que viene de sal) es lo que más salero da a la vida. Y todo lo que les gusta cuesta una pasta gansa.

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Cuando podáis, brindad ayuda, gesta/o

CUANDO PODÁIS, BRINDAD AYUDA, GESTA/O

Dilecta María Antonia Martín Zorraquino (profesora inmarchitable, madrina selecta de la cena organizada por el comité habitual, altruista, con motivo del trigésimo aniversario de la promoción 1982-1987 de Filología de la Universidad de Zaragoza) y memorables y memoriosos excolegas (Pilar —varias—, Ana —varias—, María José —varias—, Raquel, Rosa, Emilia, Celeste, Conchi, Bárbara, Marisa, Juan Carlos, Fran, y un amplio y extenso etcétera —que ninguna/o de las/os que se apuntaron al ágape, seguido o no de gin-tonic u otro combinado de bebida espirituosa con refresco, en el que lo importante, precipuo o principal para mí fue vuestra compañía y lo accesorio, amén de los locales de restauración y ocio, las viandas y los caldos, deje de sentirse nombrado/o por este menda— de gracias de pila):

Suelo decir y escribir (cuando el abajo firmante es el que ha brindado la ayuda —que es una gesta para ella o él, un gesto para servidor—, el que ha propiciado el beneficio ajeno) que no era necesario dar las gracias, pero reconozco que a mí me gusta darlas siempre. Así que a todas/os las/os que acudieron al acto, cruzara palabra con ellas/os o no, gracias, muchas gracias. Y es que, como oportuna y cabalmente (esa es mi opinión al respecto) airea el dicho castellano, de bien nacidos es ser agradecidos.

Desde hace más de una década, febrero de 2006, publico un texto (en prosa y/o verso) al día al menos en Periodista Digital (además de en otros medios —los que se avienen a publicarlo, cuando se lo he mandado previamente, claro—). La bitácora que gestiono se llama “el blog de Otramotro”. La razón de dicho nombre radica, estriba o cabe hallarla en el primer apellido de don Miguel de Unamuno y Jugo: Una(m)uno, Otra(m)otro. Son muchos los motivos o razones por los/as que escogí como arquetipo, dechado o guía al autor bilbaíno. Y, siguiendo con los dichos, como para muestra basta o vale con presentar un solo botón, os suministro a continuación las palabras concretas, que seguramente habéis leído y recordáis de memoria, como este menda, que el rector salmantino pronunció el 24 de abril de 1902 en un discurso en el Ateneo de Valencia: “La libertad no es un estado, sino un proceso. Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe; solo la cultura da libertad. No proclaméis la libertad de volar, sino la de dar alas; no la de pensar, sino la de dar pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura; solo la imposición de la cultura lo hará dueño de sí mismo, que es en lo que la democracia estriba”.

Desde que soy pensionista (por incapacidad permanente absoluta), desde que estoy jubilado por enfermedad (tras padecer numerosas intervenciones quirúrgicas, porto una ileostomía), hago lo que siempre quise hacer (leer y escribir libremente). He trenzado varias veces que estoy casado con la literatura. Ergo, como muchos de los vuestros, todos mis hijos son de papel. Tengo ocho sobrinos (cinco féminas y tres varones), dos de cada uno de mi/s hermana/os y cuñadas/o. Ya sabéis el dicho, a quien Dios no le da hijos el diablo le da sobrinos.

Deseo (lo mismo que espero) que disfrutéis a tope hoy, mañana y siempre (con lo que hagáis habitualmente, ¡bendita rutina!, o con lo que vayáis a hacer de manera extraordinaria).

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Puigdemont, "Bufón de Europa"

PUIGDEMONT, “BUFÓN DE EUROPA”

El Premio “Bufón de Europa”,
Sin haberse presentado,
Puigdemont se lo ha llevado.
Se ha hecho también con la copa
Que otorga al cagón la tropa.
Así que a nadie le extraña
Que en los belenes de España,
Como un augur me asegura,
La del “caganer” figura
Sea la de Carles, maña.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


De la discordia fue y de la concordia

DE LA DISCORDIA FUE Y DE LA CONCORDIA

Manzana llama el pomo de la espada,
El bocado de Adán o nuez, amigo,
Y el fruto que será, Álvarez, testigo
De mi predilección por tu alma alada;

José Luis, por tu cara arrebolada;
Por tu amplio, Santaolalla, y luengo abrigo,
Que a bien tuviste compartir conmigo
Como estudio, litera y/o acampada.

Así que puede ser de la discordia
Símbolo dicho fruto reputado
E imagen de su opuesta, la concordia.

Mientras viva, usaré el modo o manera,
Que aprendí en Navarrete del finado,
De en un pispás mondar manzana o pera.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Que veinte años no es nada, canta el tango

QUE VEINTE AÑOS NO ES NADA, CANTA EL TANGO

“Sentir / que es un soplo la vida, / que veinte años no es nada, / que febril la mirada / errante en las sombras / te busca y te nombra”.

Versos de “Volver”, tango cuya letra compusieron en 1934 Carlos Gardel y Alfredo Le Pera

¡Qué pena, la mitad! ¡El medio iluso!
Se ha dejado llevar (¡vaya arrebato!)
Por cantos de sirenas. ¡Qué insensato!
¿No vio el orco que había en el abuso?

¿En que la ley saltarse no es buen uso
De la razón hacer? Si yo no acato
El mandato de un juez, ¿no desacato,
De modo irreverente, al inconcuso?

Ni Cataluña es Ítaca, dilecto
Lector, ni Carles el astuto Ulises.
Hasta que el firme suelo tú no pises

De nuevo y venga fiel tu Argos directo
Hacia ti, seguirás lleno de fango.
Que veinte años no es nada, canta el tango.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Iglesias, no me extraña nada, nada

IGLESIAS, NO ME EXTRAÑA NADA, NADA

Servidor, que otrora leyó todo libro que de don Miguel de Unamuno y Jugo, por unas causas u otras, cayó en sus manos, hubiera sido urdido por él en prosa o en verso, y que decidió llamarse en el ámbito literario Otramotro, como guiño y homenaje (como predica la paremia española, es de bien nacidos ser agradecidos) al rector salmantino (de quien tanto aprendió), siempre recordará las palabras que siguen, que el polígrafo bilbaíno pronunció el 24 de abril de 1902 en el ateneo de Valencia: “(...) La libertad no es un estado, sino un proceso. Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe; solo la cultura da libertad. No proclaméis la libertad de volar, sino la de dar alas; no la de pensar, sino la de dar pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura; solo la imposición de la cultura lo hará dueño de sí mismo, que es en lo que la democracia estriba”.

Ayer, por la tarde, en la biblioteca pública de Tudela, este menda invirtió varios minutos de su preciado y precioso tiempo en leer, de cabo a rabo, los 19 folios de que consta el auto que redactó la magistrada Carmen Lamela, titular el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional. A renglón seguido, al tener conocimiento de algunos comentarios que habían escrito o proferido Pablo Iglesias, Ada Colau, Xavier Domènech y otras personas a propósito del auto firmado por la jueza susodicha, me pregunté si, de verdad (de la buena) los mentados habían hecho el esfuerzo que había coronado el abajo firmante, leer comprensivamente el auto.

Iglesias, verbigracia, trenzó esto en su cuenta de la red social Twitter: “Me avergüenza que en mi país se encarcele a opositores. No queremos la independencia de Cataluña pero hoy decimos: libertad presos políticos”. Volví a leerlo y reparé en que seguía sin salir de mi asombro. Lamela podía tener enemigos (como sostiene Santiago Ramón y Cajal en “Charlas de café” (1920): “¿Alardeas de carecer de enemigos? Veo que te calumnias. ¿Es que jamás tuviste la entereza de decir la verdad o de realizar un acto de justicia?”); “opositores” los llamaba Iglesias. Ahora, me temo, tendrá ocho más, si así se consideran los miembros del Govern (ellas y ellos) a los que ha enviado a prisión por, presuntamente, delinquir. Hoy debo añadir (quien quiera entender que entienda) que las/os mencionadas/os, que ayer durmieron entre barrotes o rejas no son presos políticos, sino políticos presos. ¿Acaso no fueron avisadas/os unas y otros de que, si seguían erre que erre, en sus trece, contraviniendo la Constitución y demás leyes del ordenamiento jurídico vigente, tendrían que acarrear con las consecuencias? Bueno, pues deberán apechugar con su presuntamente delictivo y contumaz comportamiento. Ahora bien, puede que lo que Iglesias haya querido decir es que los que él lama “opositores” lo son del PP. En ese supuesto, tampoco le veo a la idea ni los pies ni la cabeza (pues es, a todas luces, ápoda y acéfala). Él, Iglesias, y otros miembros de su partido, Podemos, también se oponen al PP y la jueza Lamela no los ha enviado a prisión (los cargos de Podemos que están en la cárcel han sido sentenciados por otros jueces que conocieron de las causas concretas por las que fueron procesados), por la sencilla razón de que España es un Estado de derecho, con amplias garantías jurídicas, en el que los jueces no encarcelan a las personas que no han delinquido.

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¿Iglesias? ¡Gerifalte incoherente!

¿IGLESIAS? ¡GERIFALTE INCOHERENTE!

Hoy he recibido el primer artículo de opinión que me ha remitido uno de los alumnos a los que otrora, hace casi dos décadas de ello, impartí la asignatura de Creación Literaria, Eladio Golosinas, “Metaplasmo”, que lleva el mismo título que la presente urdidura (o “urdiblanda”). En las líneas que lo precedían Eladio me pedía que si su texto, a mi juicio, merecía la pena que viera la luz, ser publicado, prefería que lo fuera en mi blog antes que en cualquier otro diario digital o de papel. Aunque no he tardado en contestarle la verdad, que en mi bitácora su texto iba a tener escasísima audiencia, porque suelen ser, entre diez y doce, no más, las personas que (lo sé a ciencia cierta) me leen de manera regular, y que haría bien en mandarlo también a otros periódicos, me ha respondido la certeza que servidor ya había intuido o sospechado, es decir, este menda temía que pudiera haber acaecido, que Eladio había probado esos derroteros y había obtenido en todos los casos el mismo resultado: sin respuesta, nada, cero.

Como soy un defensor a ultranza de la libertad de prensa y expresión y lo que he advertido en el artículo, tras haberlo leído dos veces, es una censura o cítrica crítica a ciertos comportamientos o manifestaciones de Iglesias, sí, pero no he identificado calumnia o injuria contra el susodicho, me he avenido a publicarlo como me lo ha enviado y el atento y desocupado lector (sea ella o él), si no tiene nada mejor que hacer, puede leer a continuación:

“Nadie está libre de decir estupideces; lo grave es decirlas con énfasis”.

Michel Eyquem de Montaigne

El pasado lunes, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se mostró contrariado con el comunicado en el que la corriente anticapitalista de la formación que dirige venía a reconocer la nueva (y efímera, si nos atenemos a la realidad incontrovertible de los hechos, que, velis nolis, siempre se impone) República Catalana; y con el mandamás de Podem en Cataluña, Albano Dante Fachin, que había manifestado su propósito de formar una alianza con las fuerzas independentistas para acudir coaligados a las próximas elecciones autonómicas del 21-D.

Cuando fue conocedor de todo ello, Iglesias insistió en la idea de que su formación quiere trabajar por una España en la que quepa todo el mundo, sin exclusiones, a fin de crear un “espacio amplio de fraternidad” dentro de un país moderno. Y, en lo tocante a la postura defendida por Dante Fachin, Iglesias le recordó que “las alianzas electorales las deciden los inscritos e inscritas en Podem(os)”.

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Una descomunal bola

UNA DESCOMUNAL BOLA

Hoy “Loles” nos interroga
Qué hace con todo el estrés
Que le ha traído el “procés”.
Tú respondes: este aboga
Por que descartes la soga.
Esto le contesto a “Lola”:
Que el engaño no me mola
Y cuanto intuí ha ocurrido,
Que el “procés” ha devenido
Una descomunal bola.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Sé honesto; acertarás, o no, en cuanto obres

SÉ HONESTO; ACERTARÁS, O NO, EN CUANTO OBRES

En la naturaleza, cuanto nace
Completa su vital ciclo y fenece.
Con el alba amanece y anochece
Con el ocaso, fin del kamikaze.

Lo que hoy a ti te peta y satisface
(Y que lo reconozcas te ennoblece)
Mañana lograr a otro le apetece.
¿No ves qué nombre va tras “aquí yace”?

Si metes algún día pasta en sobres,
Con ellos no sobornes; que no hay picos
Que no puedan hollar grandes y chicos.

Sé honesto; acertarás, o no, en cuanto obres,
Ya te halles entre pobres o muy pobres,
Ya te halles entre ricos o muy ricos.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Jueves, 14 de diciembre

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