El Blog de Otramotro

Todas/os somos culpables, todas/os, cara/o

TODAS/OS SOMOS CULPABLES, TODAS/OS, CARA/O

“(…) Y aún te diré más, madre mía: todos somos culpables ante los demás por todos y por todo, y yo más que nadie”.

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, en “Los hermanos Karamazov”.

Si, según he leído en muchos escritos (ora redactados en prosa, ora en verso), ajenos y propios, él es culpable, tú eres culpable y yo soy culpable, cabe colegir lo obvio, que no hay ni sobre ni bajo la capa de ozono un solo hombre (en genérico, hembra o varón) inocente, quiero decir, que todas/os (unas/os en mayor proporción que otras/os, ciertamente) somos culpables.

Así las cosas, me parece bien, correcta, la propuesta, que anda rondándome últimamente la testa, de que, si lo que queremos de verdad es evolucionar, si deseamos mudar a mejor, hemos de adquirir el compromiso ineludible de aspirar a ser más cabales, decentes, exigentes y puras/os de lo que lo somos actualmente, porque, si seguimos procrastinándolo, demorándolo, no mejoraremos nunca.

Me consta que en la Tierra hay hombres (ellas y ellos) ejemplares, inmaculadas/os, íntegras/os, pero son excepciones a la norma. Quienes erramos (por esto, eso o aquello), quienes fallamos un día sí y otro también, somos la regla.

Está claro que un número indeterminado de políticos (politicastros, más bien) patrios que nos han gobernado o representado en las diversas instituciones democráticas del país han sido venables, vendibles. Quizá la profesión o el oficio que ejercen sea más proclive que otras/os a los chanchullos. Pero sobornos se dieron, dan y darán, mientras el mundo siga siendo (in)mundo, en todas/os las/os que son.

>> Sigue...


Martes, 26 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca