El Blog de Otramotro

¿Irene? ¡Hecha una gorgona!

¿IRENE? ¡HECHA UNA GORGONA!

“Nuestras propuestas cumplían todos los requisitos legales. Nos están hurtando la iniciativa legislativa con su veto sistemático. No nos dejan trabajar”.

Irene Montero

Se ha puesto Irene Montero
La urbe o el orbe por montera
Y ha sido la impar partera
De este pensamiento artero,
Que ha aireado al mundo entero:
Decir esto no lamento.
Secuestran el Parlamento
Quienes conforman el bando
De los que tienen el mando.
Son el ochenta por ciento.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La instantánea del siglo

LA INSTANTÁNEA DEL SIGLO

Después de haber experimentado tan desacostumbrado goce, esto es, después de haber disfrutado y, como lógica consecuencia, haber encomiado la instantánea del año, del lustro, de la década y aun del siglo (a mí, al menos, no me resultará extravagante que todos los jurados de los certámenes fotográficos que se convoquen a partir de hoy en el ancho mundo la premien —bueno, mejor, dejémonos de jodas y mostrémonos como lo que somos, meros monos gramáticos, serios: que los retratados se apremien a hacerla añicos por esta razón de peso, por que barrunto que pueden ser muchos los perjuicios que puede acarrearles en el futuro la susodicha o, lo que es lo mismo, pero dicho de otro modo, que ningún bien puede depararles—, que devenga multipremiada), aquí, ahí y allí, después de contemplar tan insólita panorámica de la gloria, quiero decir, a Nicolás Maduro detrás de una estelada, me ha surgido, a bote pronto, una doble pregunta: ¿Qué han pretendido los acérrimos independentistas catalanes al hacerse una “autofoto” junto al presidente venezolano? ¿Montar un pollo, quiero decir, buscar el apoyo de uno de los dignatarios que menos brilla en el orbe, por sus escasas empatía y autoridad, a un proceso separatista que no tiene ni cabeza, ni cuerpo, ni pies, ni nada de nada, porque, si damos tiempo al tiempo, comprobaremos lo que una legión de sensatos (que acaso seamos ilusos, asimismo, en otros ámbitos) intuimos, que el tal va a quedar fatal, en agua de borrajas o cerrajas, o sea, en nada? Como otros asuntos de más enjundia, más importantes, interesantes y perentorios, reclamaban mi atención, he decidido dedicar un minuto de mi preciado y precioso tiempo a hacer una rauda reflexión sobre el tema y he llegado a esta conclusión con clara vocación de jaque mate. Como se conformen con el nulo puntal de Maduro y no encuentren mejores sostenes, soportes o fautores que el que puede brindarles el oxímoron, el inmaduro Maduro, me parece que vendrá a propósito o resultará oportuno echar mano de la expresión coloquial tal para cual, pues quienes están detrás del proceso y lo acompañan en el selfie semejan fruta madura, tan maduro como el del mismo apellido, que va a caer por su poca consistencia o peso, como lo propio va a ocurrir (me lo acaba de chivar Casandra, la musa que hoy me ha sido asignada o tocado en suerte, que tiene virtudes proféticas, mediante el vuelo revelador de una alondra o calandria), por cierto, con la moción de censura de Podemos.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Mientras no haya independencia,...

MIENTRAS NO HAYA INDEPENDENCIA,...

“Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda”.

Mark Twain (Seudónimo de Samuel Langhorne Clemens)

Al parecer, hace ya varios meses de ello, a algún mandamás (mejor, “mandamal”) de Junts pel Sí (JxS) se le ocurrió la creativa y genial idea de convocar un concurso de burradas, despropósitos o sandeces entre quienes se tenían a sí mismas/os por acérrimas/os catalanas/es soberanistas (para ver si, a juicio de los miembros del selecto jurado conformado, de forma fehaciente, lo demostraban), cobraran o no un sueldo a cargo del erario. El plazo para poder presentarse al certamen aún sigue abierto. Pues, de otra forma, no se entienden las últimas declaraciones hechas por el cantautor Lluís Llach (a quien, tras jubilarse, le han brotado unas irrefrenables ganas o pertinaz vocación de servicio público, y se ha metido a fungir interinamente de político —mejor, politicastro—) en una conferencia organizada por Òmnium Cultural que él dio el pasado mes de marzo en Sant Sadurní d’Anoia, que han trascendido a los mass media: “En el momento en que tengamos la Ley de transitoriedad jurídica, esta obligará a todos los funcionarios que trabajan y viven en Cataluña. Por tanto, quien no la cumpla será sancionado. Se lo tendrán que pensar muy bien; no digo que sea fácil, al contrario, muchos de ellos sufrirán. Porque en los Mossos d’Esquadra hay sectores que son muy contrarios (...) Existe la posibilidad de que nosotros alcancemos la independencia, y, por lo tanto, la gente deberá pensarse muy seriamente qué actitud tiene ante una legislación catalana que, si llegamos a la independencia, le pedirá responsabilidades”.

Ignoro si Llach ha leído la producción poética de Luis Cernuda Bidón. Si todavía no lo ha hecho, le recomiendo encarecidamente la lectura de “La realidad y el deseo”. Si ya la leyó, le aconsejo, su relectura, aunque tal vez sobre o valga con que se fije en el rótulo que puso a su poemario en 1936 (y luego, paulatinamente, fue acreciendo) para salir airoso del brete o trance. O sea, en plata, que una cosa es lo que es y otra lo que alguien desea que sea, a la pata la llana, que conviene distinguir la verdad pura y dura de lo anhelado o soñado.

No sé por qué, pero no es la primera vez (barrunto que no será la última) que me pasa lo mismo, que alguien me parece una persona juiciosa, sensata, hecha y derecha mientras ejerce las labores o tareas propias de su profesión, la que sea, y, por alguna ignota razón que no acierto a hallar o descubrir, cuando entra en el ámbito de la política, se entontece hasta límites inopinados, esto es, deviene un desconocido gilipollas.

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Sígueme; hallarás consuelo

SÍGUEME; HALLARÁS CONSUELO

—¿Serás mi ángel, como otrora,
De la guarda, amigo Antonio?
¿Encerrarás al demonio
Que hasta este momento, ahora,
Va a mi vera y me devora?
—Sigue mi ejemplo, Consuelo.
Acude al grupo de duelo
De la Asociación de Escucha
San Camilo y desembucha.
Yo lo hice y hallé consuelo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Saber a nadie adocena

SABER A NADIE ADOCENA

“Cincuenta y cinco años tengo
Y mi afán por aprender,
Mi interés por comprender,
No para; intacta mantengo
Mi curiosidad” sostengo;
Y, a renglón seguido, afirmo
Lo que adujo Fermín, “Firmo”:
“Saber a nadie adocena.
Lo opuesto es a una condena.
Lo ratifico o confirmo”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Yo suelo imaginarme personajes

YO SUELO IMAGINARME PERSONAJES

“La pasión es una obsesión positiva. La obsesión es una pasión negativa”.

Paul Carvel

Raúl del Pozo escribió en el diario El Mundo, concretamente, en el último párrafo de su artículo del viernes pasado, 21 de abril de 2017, que llevaba el título de “No escribir gratis”, lo siguiente: “Todo está escrito y dicho, pero como nadie lee ni escucha, hay que repetir las cosas: escribir gratis es algo más que competencia desleal; es dumping de chuflas, por no decir gilipollas, para hundir el oficio”.

A mí, como dejó escrito en letras de molde y, seguramente, dijo más de una vez François-Marie Arouet, “Voltaire”, me pasa tres cuartos de lo mismo que a don Alonso Quijano, que “me invento pasiones para ejercitarme”. Así que, para darles el curso anhelado, suelo imaginarme personajes que las coronen, cumplan o lleven a feliz término. Uno de mis heterónimos preferidos, Emilio González, “Metomentodo”, lector empedernido, que suele discrepar o disentir hasta de quien lo ideó, su seguro servidor, y, por cierto, trenzó los renglones torcidos que ahora usted, atento y desocupado lector, sea ella o él, lee, quien, de modo asiduo, tiene a bien prestarle de buena gana su caletre y de mejor grado su péndola para existir, ha venido a demostrar su lato y profundo desacuerdo con el criterio o parecer que vertió el reputado columnista en el mentado artículo verseando, a modo de refutación, asperjada con inconcuso sarcasmo, el soneto que, si no tiene cosa mejor que hacer, podrá leer a continuación bajo el rótulo que porta, “¿Qué derriban o vuelan los mejores?”:

¿Que está repleto el orco de escritores / diletantes, que no cobran un duro, / Quiero decir, un euro, por el muro / de incomprensión que vuelan los mejores? / Yo advierto en sus escritos los colores / propios del arcoíris más maduro. / Y aprecio con deleite el vario y puro / abanico o panoplia de sabores. / Como Bernard Shaw dijo que el infierno / está lleno de músicos con musa / que en otoño no cobran ni en invierno, / tampoco en primavera ni en estío, / quien derrocha empatía nos acusa / de hundir su oficio, sí. ¡Menudo tío!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿La república, otro imperio?

¿LA REPÚBLICA, OTRO IMPERIO?

Ronald Syme, en su obra cumbre,
La revolución romana”,
Un manantial del que mana
Agua que, a la vez, es lumbre,
Que acaso a usted sacie o alumbre
Si la lee con paciencia
Y extrae su quintaesencia,
Que Augusto/Octavio erigió un imperio
Tras abatir (no hay misterio)
Otro, alecciona con ciencia
Y quizá a entender ayude
Lo actual a quien a ella acude
O, al comparar cuanto otrora
Ocurrió con lo que ahora
Pasa, aún más se la sude.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Yo me mondo con Edmundo

YO ME MONDO CON EDMUNDO

Mi amigo Edmundo es un guasón como la copa de un pino, un zumbón como una seo (no como un aseo) de grande. Yo, cada vez que nos reunimos a cenar, sin féminas, el grupo asiduo de cuerdos locos, formado por allegados y amigos íntimos, me suelo reír con él a carcajada tendida cuando cuenta sucesos descacharrantes, hilarantes, que le han acaecido a él en persona o a otros, porque finge, de una manera inmejorable y verosímil, que han sido a él a quien de verdad le han ocurrido. Ahora bien, como lo conozco casi como quien lo parió, pues soy amigo suyo (¡qué cruz!) o es amigo mío (¡ídem!) desde la más tierna infancia y pretendo ser aquí ecuánime, escribiré lo que le he dicho a él más de una vez a la cara, que es un machista redomado. Menos mal que, cuando está rodeado por mujeres, se controla, porque ha recibido más de un “zasca”, como coloquialmente se dice ahora, con motivo, más de una réplica cortante de más de una fémina con razón. Por ejemplo, ayer estábamos hablando de “La enzima prodigiosa”, de Shinya; llegó él y salió por peteneras: “A mí eso mismo me lo ha dicho más de uno, que Shinya, cuando está encima, es prodigiosa”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Para Pinocho

PARA PINOCHO

(POLITICASTRO)

(MENDAZ ASIDUO)

Desde ayer por la tarde, anda rondándome la “trasta” (de esa guisa solía llamar —sobre todo, cuando uno o varios de sus hijos nos comportábamos como singular, dual o plural trasto—, mi señera y señora madre, Iluminada, lamentablemente finada, a la testa) el estribillo de una canción irónica, popular, que solíamos cantar en grupo, a cappella —el DRAE, por fin, ha seguido la recomendación que le hizo el Diccionario panhispánico de dudas y ya la ha adoptado en su seno y adaptado gráficamente al español con la forma a capela—, cuando estábamos en Navarrete, en el colegio, postulantado o seminario menor que regentaban los Padres Camilos, e íbamos a pasar el fin de semana de acampada (a “El León Dormido” o a la sierra de Codés):

“De mi suegra no hables mal / Porque la defiendo yo; / Y si la quieres quemar / La leña la pongo yo (bis) / Y las cerillas también; / De mi suegra no hables mal, / Porque la defiendo yo”.

Siguiendo la estela que ha dejado en mi ánimo y mi memoria la tónica irónica y festiva del estribillo antedicho, me ha nacido la idea de trenzar una cancioncilla censurando las medias verdades (que para el grueso de la ciudadanía suelen ser las peores de las mentiras) a las que son tan aficionados (y hasta adictos) muchos de los políticos patrios:

Se lo merece, / Se lo merece; / De nada vale / Que rece y rece. // Se lo merece, / Se lo merece; / Conforme miente / Su nariz crece.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Fui el autor de ese fracaso

FUI EL AUTOR DE ESE FRACASO

Como he dejado constancia antes de ello en otros sitios (considerando, imitando, recordando, remedando o teniendo en cuenta y/o muy presente —déjate, por favor, de tanta cháchara y ve, Otramotro, por Dios, aunque solo sea esta vez, al grano—, urdiré el gerundio que más conviene que trence, si pretendo ser sincero, que esa y no otra es mi intención, serlo), plagiando qué opinaba en su famoso poema “If” (“Si...”) sobre el éxito y el fracaso el Premio Nobel de Literatura de 1907 Rudyard Kipling, aquí también sostengo idéntico o semejante parecer al suyo, que el triunfo y la derrota no son más que dos apodícticos impostores. Ciertamente, para apoyar dicha tesis, la vida nos viene abasteciendo o suministrando innúmeros casos y cosas, esto es, demostrando un día sí y otro también que, a veces, en los momentos de máxima euforia, cuando uno tiene la autoestima por las nubes, tras haber destapado, acaso sin querer, la redoma o el tarro donde suele mantener encerrado, recluido, a su diablo, su yo más repugnante, el de odioso e idiota, por engreído, jactancioso o presuntuoso, uno, itero, puede llegar a creerse el rey del Mambo. Luego ya se encargará de hacer acto de presencia el tío Paco con el cepillo para coronar la necesaria y oportuna rebaja.

El miércoles pasado, 19, publiqué a las catorce horas, como es costumbre arraigada en mí, en mi bitácora el texto que titulé “La Alhambra deslumbra al hombre”, que versaba sobre un anuncio de CERVEZAS ALHAMBRA y las consecuentes, lógicas y normales sinestesias que suele propiciar o provocar un consumo responsable de las tales (por cierto, aquí, a renglón seguido, no he tenido que colocar el imprescindible y habitual “de Mileto”, complemento del nombre cuya ciudad griega identifica a uno de los consabidos Siete Sabios de la Hélade). Bueno, pues todas las veces que hice referencia a la mencionada marca cervecera en dicho escrito esta apareció, mutatis mutandis, en toples, sin portar la preceptiva hache. Al menos, dicho en descargo de este menda, fui coherente, congruente. Nadie me advirtió del craso error que había cometido. Cuando, mediada la tarde, reparé en él, seguí la enseñanza que otrora había extraído de una lección que me impartió Confucio (“Quien comete un error y no lo corrige comete otro aún mayor”) y procedí a subsanarlo de inmediato. Ese mismo día, a las siete de la tarde, leí en la edición digital del diario La Razón lo que catalogué como un mero bluf, una neta broma (de pésimo, escaso, mal, ningún, buen, bastante u óptimo —usted, atento y desocupado lector, sea ella o él, se encargará, si no arguye objeción al respecto, de tachar lo que no proceda— gusto), que la presunta agencia espacial European Space Corporation, ESC, según daba a entender en su página web, ya había comenzado la cuenta atrás para el lanzamiento, que no miento (porque, insisto, eso leí), hoy, viernes, 21 de abril, de la primera misión a la luna de un asno vizcaíno, un “euskalburro” de la comarca de las Encartaciones.

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Que no haya novedad

QUE NO HAYA NOVEDAD

Considerando que “el hombre propone, pero Dios dispone”, según la sentencia “homo proponit, sed Deus disponit”, que podemos leer en la “Imitación de Cristo” (1. 19. 9), de Tomás de Kempis, paremia que recuerda el comienzo de Proverbios, 16 (“El hombre dispone su camino, pero a Dios le corresponde dirigir sus pasos”), que solían airear nuestras/os abuelas/os, y que Luis Cernuda Bidón reunió el grueso de los poemas que había compuesto hasta entonces bajo el título de “La realidad y el deseo” (1936), podemos jugar a juntar las ideas que destilan o exudan el adagio y el rótulo del poemario cernudiano, a fundirlas y de la extraordinaria fusión, que no confusión, resultante extraer algún pensamiento, verbigracia, este, que el hombre, ente anhelante ante todo, alumbra deseos sin cuento (que tal vez luego ose cantar o contar) y que Dios, Natura o la realidad apodíctica, impone sus certezas, sus verdades, a todos los hombres (ora hembras, ora varones), sean cuales sean sus edades.

Mi difunto y dilecto tío Jesús, “el Vasco” (además de “el Pato”), a quien más de una tarde y más de media decena o docena escuché, embelesado, narrar peripecias que vivió siendo joven, durante la Guerra Incivil española, habiendo cumplido los sesenta, que fue cuando más lo traté, solía despedirse presencialmente y/o por teléfono de idéntica manera, deseando que no hubiera novedad, pues la susodicha llevaba aparejada, indefectiblemente para él, pesimismo, accidente y aun muerte. Así que, para atenuar, cepillar o mitigar el evidente pesimismo que acarreo en mis genes, suelo elegir, para compensar, el disfraz de optimista, que, según me confiesan unos y otros, tan bien me sienta.

Ergo, fue el mentado optimismo, del que hablo en el párrafo anterior, el que motivó y/o propició que escribiera la décima espinela que titulé “¿La alcachofa? ¡De Tudela!” y subtitulé “¡Qué agradecida es, Adela!”, cuyos diez versos octosílabos decían y dicen así: “Si invitas este año, Adela, / A tus de Pamplona amigas / Para el Ángel, unas migas / Os hará tu abuela Estela / Y alcachofas de Tudela / Para hartaros en las Norias, / Donde ene cuentos o historias / De Amor y humor han brotado / Que aún no se han agotado, / Pues siguen pariendo euforias”.

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La Alhambra deslumbra al hombre

LA ALHAMBRA DESLUMBRA AL HOMBRE

LA CERVEZA QUE ALUMBRA SINESTESIAS

De vez en cuando (o de cuando en vez), alguien me vuelve a hacer la pregunta (¿de dónde extraes, Ángel, tantas ideas sobre las que luego escribes?) que más me agrada contestar. Básicamente, de mis propias experiencias, es decir, de cuanto me acaece (suelo responder, de manera leal y sincera) y de las numerosas lecturas (y posteriores reflexiones que sobre ellas llevo a cabo) que hago.

Aunque usted, atento y desocupado lector, sea ella o él, no me crea, es una verdad como una catedral de grande que saco los motivos sobre los que después extravago hasta de los anuncios, sí, que no paso por alto, no, sino que también paso por el doble cedazo o tamiz de mis ojos, por la sencilla razón de que uno, aunque sea intuitivo, no siempre acierta a oler dónde va a brotar, nacer o surgir el quid sobre el que, de inmediato, va a poder urdir una décima espinela, un soneto o un artículo de opinión, más o menos extenso.

Como para muestra, según airea el dicho, basta con presentar un solo botón, doy el paso para ofrecérselo con sumo gusto. El pasado Viernes Santo, 14 (aunque en la portada aparece escrito sábado, 15 de abril), en la página 57 del Suplemento de Moda, SMODA, del diario EL PAÍS (número 225, de mayo de 2017 —sí, sí, ya sé que aún estamos en el mes de abril, pero aquí me limito a ser fiel con cuanto leo, haya o no error de bulto en lo que viene expresado—), en el anuncio, en versales, de CERVEZAS ALHAMBRA, como arranque del segundo párrafo, leí, tras el subrayado TIEMPO, que culmina el primero, que “el tiempo hace que las manos escuchen, que los ojos toquen, que los oídos vean más allá”.

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El navarro aceite es oro

EL NAVARRO ACEITE ES ORO

Hasta los topes de olivas
Va un remolque a la almazara.
¿No oyen ellas la algazara
Que emiten las persuasivas
Aceiteras con ojivas?
En las tales ve el poeta,
Que es aprendiz de profeta,
El navarro aceite, el oro
Líquido que admiro o adoro,
Pues prestigia cualquier teta.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Afirman que el tiempo es oro

AFIRMAN QUE EL TIEMPO ES ORO

—Afirman que el tiempo es oro,
Que quien lo invierte a conciencia
Consigue aumentar su ciencia
O lecciones con decoro,
Sin menoscabo o desdoro.
—Años, meses, días, horas,
El tiempo, que tanto adoras,
A mí me gusta tenerlo
Incluso para perderlo
Y/o trenzar lo que devoras.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Qué es cuanto no prostituye?

¿QUÉ ES CUANTO NO PROSTITUYE?

—En sí misma es la belleza
Garantía de disfrute
Sin fin; no es en vena un chute,
Sino una sin par proeza,
Diamante de gran pureza.
—Lo propio este menda arguye
De la justicia, que incluye
También a la bonhomía,
La solidaria empatía,
Y a cuanto no prostituye.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Aquí hay cuatro mil suicidios

AQUÍ HAY CUATRO MIL SUICIDIOS

Un gran “cansancio del alma”
Padece o melancolía
Quien a la postre la lía,
La/el suicida, que en la palma
De su mano halla la calma.
Cada dos horas y media
Se produce una tragedia
En la piel de toro, España.
La anual cifra a nadie engaña:
Cuatro miles hay de media.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¡Mira que hay aquí videntes!

¡MIRA QUE HAY AQUÍ VIDENTES!

Negro escribo sobre blanco
Cuanto no suelto entre dientes:
“¡Mira que hay aquí videntes!
‘Tarotean’ sobre el flanco
Diestro de un tapete, ‘Manco
De Clavijo’; naipes echan
Y muchas huchas cosechan
De incautas/os aprovechándose,
Apenas abochornándose.
No hay quienes los guantes echan”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Quién le pone pega a Ortega?

¿QUIÉN LE PONE PEGA A ORTEGA?

Quien empatiza con otro,
Pablo, muestra agradecido
Y no desagradecido,
Como tú, con quien el potro
De tortura le evita a otro.
Con el dinero donado
Por Amancio, desnortado,
Puede que, si cáncer tienes,
Te proporcione los bienes
Con los que serás curado.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Se debe/puede tolerar lo intolerable?

¿SE DEBE/PUEDE TOLERAR LO INTOLERABLE?

¿POR QUÉ HE DE COMULGAR MUELAS/RUEDAS DE ACEÑA?

Varias personas allegadas (el grueso de las mismas lo conforman, atento y desocupado lector —seas hembra o varón—, amigas/os y/o deudos del abajo firmante, tu seguro servidor) me han hecho llegar mediante el oportuno correo electrónico o la pertinente llamada telefónica sus discrepancias con u objeciones a determinados criterios que he vertido en uno o en varios de los últimos escritos que he urdido y han sido publicados aquí o en mi bitácora, el blog de Otramotro. La mayoría entienden que yo defienda a machamartillo lo que considero precipuo, que todo ser humano puede expresar en todo momento y lugar las ideas u opiniones que tiene, sean estas del signo que sean, pero no les cabe ni entra en la cabeza o cuadra que no siempre respete o tolere a ultranza el contenido y/o el continente de las mismas.

Así que hoy y aquí intentaré explicarme y contestar a esta pregunta en concreto: ¿No se degrada, deshonra o prostituye, al menos intelectualmente, quien da su plácet o dice amén a cualesquiera bajezas morales buscando obtener a cambio, como compensación o contrapartida, cierto/s beneficio/s?

Para que mi parecer al respecto quede fijado negro sobre blanco y no se me vuelva a malinterpretar, procedo a dar cuenta del mismo por extenso.

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Una dorada cruz porto en el pecho

UNA DORADA CRUZ PORTO EN EL PECHO

“El Valle de los Caídos alberga la cruz cristiana más grande del mundo, con doscientas mil toneladas de peso y ciento cincuenta metros de altura, el triple de lo que mide la torre de Pisa. Y eso es por que Franco quería que esa cruz se viera de lejos; normal, porque ¿quién va a querer ver esa mierda de cerca?”.

Dani Mateo, en “El Intermedio”, programa televisivo de La Sexta, presentado por José Miguel Monzón, el Gran Wyoming.

“En ningún caso quisimos ofender el sentimiento religioso de nadie, lo que hicimos fue burlarnos de un monumento en concreto, el Valle de los Caídos, o como lo llama Dani Mateo, esa mierda. Sin duda, una expresión bastante desafortunada porque allí está enterrado el generalísimo. Lo correcto sería llamarle la mierdísima”.

El Gran Wyoming

De verdad (de la buena —bueno, bueno, no tan buena—, porque siempre hay quien, aunque escuche el mejor chiste del mundo contado durante el pasado año, que puede que sea considerado por el jurado de prestigio conformado al efecto, a su vez, el mejor de toda la historia, nunca se ríe), no me explico por qué se ha armado una cantera o levantado una polvareda con ocasión de las gracias manifestadas por Dani Mateo y el Gran Wyoming en “El Intermedio”. Le relataré, atento y desocupado lector, sea usted ella o él, qué le he escuchado narrar varias veces (y, según él, un perito bululú o cuentacuentos, le sucedió) a mi querido amigo Emilio González, “Metomentodo”, con quien, hasta muchas/os de las/os que nos conocen a ambos desde la más tierna infancia, me suelen confundir.

Como hace ya más de cinco años, un largo lustro sin lustre, que anda en (el) paro y, ahíto de hacer copias y más copias de su curriculum vitae, harto de remitirlas otrora por correo ordinario y ahora por correo electrónico a mil y una empresas (alguna incluso ha sido entregada por él en mano) y, por tanto, de seguir con cara de pocos amigos (no sé qué opina usted al respecto, pero yo no he visto, reflejada, eso sí, en el espejo del recibidor de mi casa, una cara más sonriente que la mía que cuando me coloqué frente a él tras haber logrado poner mi firma en el primer contrato de mi vida laboral —mi primer trabajo fue como vigilante de noche en un hotel—), sin curro, tuvo la genial idea de agregar, en la última versión que hizo de su currículum, su triple inclinación de autodidacto, coñón y escatólogo. Cuando fue a su última interviú de trabajo mi amigo había supuesto que el entrevistador de turno, en el supuesto de que le hubiera echado un ojo previo, rápido, al mentado, no habría tenido en cuenta, quiero decir, que no se habría detenido, vaya, en la triple y breve índole que ahora lo coronaba, pero allí, durante la susodicha interviú comprobó que él, que tiene el hábito de afear y censurar cuantos prejuicios advierte en las/os demás, también acarrea los suyos. Ya que, si el entrevistador lo escogió entre el resto de los candidatos y llamó para entrevistarlo fue, según le confesó luego, por esta intrigante razón, por que advirtió que podían ser ciertas esas tres verosímiles circunstancias suyas. Así que, a la pregunta de por qué había escrito autodidacto y no autodidacta, contestó lo obvio, que si él era adicto al DRAE, consecuente y varón lo lógico era que usara el masculino, al tratarse de un adjetivo de dos terminaciones, aunque la gente utilice normal e indistintamente autodidacta. A la pregunta de por qué se consideraba un coñón, respondió lo que cabía esperar, que le gustaba reírse de todo y con todos (incluido de sí mismo, sí —al día siguiente me confesó que me había plagiado amistosamente cuando le adujo, de memoria, la pregunta con la que suelo desarmar a las/os desavisadas/os: “¿Qué alta inteligencia, si de verdad lo es, será incapaz de esbozar, de buena gana, una ingenua sonrisa y hasta de soltar, de buen grado, una sonora carcajada al contemplar su propia caricatura?”—). A la pregunta de por qué se tenía por escatólogo, demostró que había sido coherente y/o consecuente al haber indicado en su currículum esa triple condición, pues fungió, sin duda de guasón y/o zumbón, pero de los de marca mayor (lo que es una verdad como un templo) cuando le contestó que eso lo comprobaría él, como responsable de recursos humanos de la empresa, por su propia cuenta y riesgo, si lo contrataba, ya que en castellano el vocablo “escatología” tiene dos significados tan alejados o dispares (parecidos o próximos, según se mire) como así lo señala el DRAE: “Conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba” y “1. Coprología (o sea, estudio de los excrementos sólidos con diversos fines científicos). 2. Uso de expresiones, imágenes y temas soeces relacionados con los excrementos”.

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¿Qué constará en los anales?

¿QUÉ CONSTARÁ EN LOS ANALES?

¿Usted puede tolerar
Que diez o cien le maldigan
Por que, mientras mil mendigan,
Seis millones va a heredar
Pero se niega a erogar
Un millón entre los tales,
Que, como usted, son mortales;
Y otros zurren la badana
Por verdad ver en la arana
Que constará en los anales?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Si eso carece de miga

SI ESO CARECE DE MIGA

No cuenta nada de nada
Que una/o piense y luego diga
Si eso carece de miga,
Si resulta una nonada,
Como infiere la manada
De la ausente coherencia
O la presente incongruencia,
Sea por la Coca-Cola
O por cualquier otra bola
O bulo; ¡vaya indecencia!

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿El bien común? ¡La excelencia!

¿EL BIEN COMÚN? ¡LA EXCELENCIA!

Para quien están los fines
Por encima de los medios
Los cimeros son remedios,
Panaceas, comodines.
Los usa quien va a los cines
Con relativa frecuencia
Y sostiene la creencia
De que al populismo irriga,
Nutre y/o abona la intriga,
No el bien común, la excelencia.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


No corren, no, buenos tiempos para la libertad de expresión

NO CORREN, NO, BUENOS TIEMPOS PARA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Como habrá comprobado usted, atento y desocupado lector (sea hembra o varón), por su cuenta y riesgo, no corren, no, buenos tiempos para la libertad de expresión (el abajo firmante, su seguro servidor, abunda con cuantas/os aducen y se cuenta o suma entre quienes sostienen que el humor no es más que un instrumento adecuado o una herramienta apropiada o una forma sutil para expresar nuestro amor por la libertad; y es que servidor ha sido, es y, si sigue viviendo —barrunto, intuyo o sospecho— será autor, corrector —por contener, portar o portear, asimismo, uno o varios críticos literarios— y firmante de más de un texto satírico).

Le supongo conocedor, si no íntegramente, al menos, sí de una mínima parte de lo que le ha acaecido en el ámbito judicial (o aún mejor, de la roca de Sísifo que le ha caído encima) recientemente a Cassandra Vera, que ha sido condenada a un año de cárcel (y varios de inhabilitación) en la Audiencia Nacional por humillación a las víctimas del terrorismo al haber tuiteado unos chistes (con mucha, poca o ninguna gracia —tache usted lo que no proceda—) sobre el occiso presidente de Gobierno Luis Carrero Blanco. Acato (y, si continúa leyendo lo que sigue, comprobará mínimamente también su anagrama inconcuso, que ataco) la decisión judicial; por cierto, como hago con todas; ahora bien, reconociendo sin rodeos que carezco de los mínimos conocimientos jurídicos (y acaso, por ello, me meta ahora en un fregado) para poner en tela de juicio la mentada, lamentada y lamentable (para una legión de opinadoras/es) sentencia, disiento de la misma por esta sola razón, por que me parece una barbaridad y no una broma pesada, sino una pasada, ya que, si consideramos, hacemos caso o tenemos en cuenta otras resoluciones judiciales recientes (ajustadas igual y seguramente también a derecho), advierto, en un raudo y somero cotejo entre la una y las otras, un claro agravio comparativo, una mala pasada, en la impuesta a la joven citada, universitaria, pues está cursando la carrera de historia.

Ciertamente, las leyes las hacen los hombres a fin de que sirvan para lograr los fines previstos y se cumplan. Me interrogo y te pregunto: ¿Todos y cada uno de los preceptos constitucionales se cumplen a rajatabla? A mí me consta que no; así que habrá que cambiarlos para que nos sean útiles y se cumplan. ¿Las penas que recoge el actual y vigente Código Penal son justas? Si no lo son, habrá que mudarlas para que lo sean y se cumplan.

Como, en cuanto concierne a la libertad de expresión, sigo pensando tres cuartos de lo mismo que pensaba hace una docena de años, transcribiré inmediatamente (salvo alguna adición, muda o supresión) lo que urdí en el artículo que titulé “Libertad de pensamiento y expresión” y fue publicado, además de en mi bitácora, el blog de Otramotro, en el portal Voto en Blanco:

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Alabanza de María

ALABANZA DE MARÍA

De quien se llamó María
Puedo elogiar sus virtudes
Y ejemplares actitudes.
De mi más querida tía
Me quedo con su empatía
De persona apasionada,
Generosa, ilusionada
Por hacer bien sus tareas,
De memorables maneras,
Cuando todo quedó en nada.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Las prisas nunca fueron buenas consejeras

LAS PRISAS NUNCA FUERON BUENAS CONSEJERAS

Las prisas nunca fueron, ni son, ni serán (lo he comprobado un montón de veces, lo compruebo un día sí y otro también y, si sigo viviendo, intuyo que lo comprobaré otro acervo de tales, seguramente) buenas asesoras. Que por qué he venido hoy aquí a trenzar semejante perogrullada. Por lo que el lector, sea ella o él, si continúa leyendo, podrá confirmar o ratificar por su propia cuenta, meridianamente.

Acabo de leer en la edición digital de La Vanguardia la noticia, que firma Leonor (si no se molesta usted —no hallo, porque no hay en mis palabras, un ápice, mínimo o pizca de mala intención, de veras—, le diré que he caído en la tentación que me ha hecho mi diablillo y me he puesto el disfraz de “Chiquito de la Calzada ” y, jugando con su nombre de pila, lo he descompuesto, como acaso haría el tal, en Leo-no-r) Mayor Ortega, en torno a la pregunta en verso que el diputado del PSOE Torres Mora le ha hecho al ministro de Hacienda, Montoro, pero que, debido a la ausencia de este, ha tenido que contestar el de Educación, Cultura y Deporte y, asimismo, portavoz del Gobierno, Méndez de Vigo.

Leonor (le puedo asegurar que todos los seres humanos tenemos un mal día, todos; le puedo aseverar, otrosí, que el abajo firmante, que no es una excepción a dicha regla, también) escribe al final del primer parágrafo de su texto que la pregunta la ha hecho “en forma de soneto”. Lamento tener que contradecirle, pero la composición del parlamentario, que efectivamente, contiene catorce versos descabalados, pues no son endecasílabos (no miden las preceptivas once sílabas, ni llevan el acento en la sexta —ni son sáficos, que, como usted sabe, los portan en cuarta y octava—), en los que cabe advertir dos falsos —al principio, pensé que podrían ser alejandrinos, pero no, tampoco— cuartetos y dos falsos tercetos (ni siquiera el segundo pseudoterceto respeta la rima consonante o perfecta de “-uestos” con “argumentos”), no es un soneto. En el segundo de sus párrafos afirma que: “Torres Mora se ha dirigido al ministro de Cultura, Méndez de Vigo, con tono gongoriano y se ha interesado por el hecho de que el Gobierno no haya bajado el IVA al cine con dos cuartetos y dos tercetos muy trabajados”. Ese es su parecer. Errado, sin duda. Ya he explicado someramente por qué no son dos cuartetos ni dos tercetos arriba. Mi criterio, que disiente abierta y completamente, del suyo, es otro. Ignoro si Leonor ha leído alguna vez (perdone que use vitriolo o vierta aquí un humor sarcástico, pero me ha venido, velis nolis, impuesto) un soneto de Góngora. Puede. Ahora bien, me apostaría doble contra sencillo (dos cafés contra uno; que yo, al menos, procedo de familia humilde) a que no ha leído a ningún crítico literario (ella o él) que haya coronado alguna exégesis, por breve que haya sido esta, sobre algún soneto del poeta más culterano del Barroco español. ¿En qué me baso? En que es la primera vez que veo escrito el adjetivo “gongoriano”, así, porque siempre había leído y oído el aceptado por el DRAE y correcto, gongorino.

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María arribó a buen puerto

MARÍA ARRIBÓ A BUEN PUERTO

Aunque a san Pedro ya cuadre,
Pues comprobó su solvencia,
Le pido con insistencia
Que a la hermana de mi padre,
Que hoy lloro como a una madre
(A quien quise ella antes quiso
—He optado por ser preciso—),
Abra y franquee la puerta
Del cielo, a mi tía, muerta,
Que hoy hasta al sol hace viso.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


El daño al que el mal convida

EL DAÑO AL QUE EL MAL CONVIDA

Nescire autem quid ante quam natus sis acciderit, id est semper esse puerum. Quid enim est aetas hominis, nisi ea memoria rerum veterum cum superiorum aetate contexitur?” (“No saber qué ocurrió antes de que tú nacieras es devenir siempre niño. ¿Qué es, en efecto, la vida de un hombre si no se une a la vida de sus antepasados mediante el recuerdo de los hechos antiguos?”).

Orator” (“El orador”), Marco Tulio Cicerón

—Ignoro si quien olvida
Lo que ocurrió en el pasado
Será otra vez condenado
A sufrir en esta vida
El daño al que el mal convida.
—Quien desconoce la historia
O carece de memoria,
Si llega algún día a adulto,
Será doblemente estulto
Si de ello se vanagloria.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


En favor de la equidad

EN FAVOR DE LA EQUIDAD

—Considero que igualdad
Habrá entre hombres y mujeres
Cuando encuentre dos ujieres
Con la misma antigüedad,
Hembra y varón, y en verdad
El sueldo del organismo
Donde trabajan el mismo
Sea, es decir, el idéntico,
Pues, si no, se dará auténtico
E inicuo favoritismo.
—Mi criterio es, sin embargo,
Que mientras un alto cargo
No lo ocupe una petarda,
Mujer lerda, torpe, tarda,
Habrá equidad... en letargo.

Gertrudis, “Tula”, y Ramiro (Seudónimo)

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Mi rayo y trueno, ¿atutía?

MI RAYO Y TRUENO, ¿ATUTÍA?

—Si no estoy en paz conmigo
Misma, no lo podré estar
Con nadie. Mi malestar
Será también de otra/o, amigo.
—No seré de ello testigo.
Otramotro repetía
Lo mismo que tú, Paz, tía:
“Fuiste, eres y serás bueno,
Siempre que tu rayo y trueno
Los mudes en atutía”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


La Red y sus claroscuros

LA RED Y SUS CLAROSCUROS

La Red de redes es una
Herramienta o un instrumento
Que merece un monumento
Y un revés, como Osasuna,
Porque agrada e inoportuna.
Si a Internet tienes acceso
Y no eres de ella un obseso,
En un pispás solucionas
Lo que ignoras y ambicionas
Saber, en raudo proceso.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Miércoles, 13 de diciembre

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