El Blog de Otramotro

De cómo aferra(r-z)se al poder

DE CÓMO AFERRA(R-Z)SE AL PODER

(QUÉ ES DICCIÓN CONTRA DICCIÓN)

“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos; sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”.

José Saramago

Pedro Sánchez ha dejado
De ser el que era sectario,
Del PSOE secretario
General, por obstinado
Tanto haberse o equivocado,
Sin ver la contradicción,
Que es dicción contra dicción,
Al aquello soltar y esto,
Siendo uno de otro lo opuesto,
Sin enmendar su adicción
Al embuste más funesto.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXV)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Que la progenitora de tu doña resplandezca un poco más cada día es mi deseo y mi esperanza.

Hace mucho tiempo (años —no sabría decirte a ciencia cierta cuántos—) que no voy al cine, pero eso no obsta para que vea, por lo menos, una película a la semana en vídeo (o video). Ayer, por ejemplo, vi “Working girl” (“Armas de mujer”), cinta protagonizada por Harrison Ford (Jack Trainer), Sigourney Weaver (Katherine Parker) y Melanie Griffith (Tess McGill) y dirigida por Mike Nichols en 1988.

No, no, he visto esa película (cuyo título has obviado) y menos aún si, como añades, ha salido recientemente del horno.

Son legión las y los que, como no han leído “El príncipe”, de Nicolás Maquiavelo, le siguen adjudicando la frase proverbial de “el fin justifica los medios” a la obra mencionada y al susodicho autor. Baltasar Gracián y Morales en su “Oráculo manual y arte de prudencia” sí sostiene esto (que tanto se parece en el fondo): “Todo lo dora un buen fin, aunque lo desmientan los desaciertos de los medios. Que es arte ir contra el arte cuando no se puede de otro modo conseguir la dicha de salir bien”.

>> Sigue...


¿Cuál es el mayor triunfo del maligno?

¿CUÁL ES EL MAYOR TRIUNFO DEL MALIGNO?

—Habrá quien argumente que naciste
Para ser mi discípulo fiel, digno.
—De tus ene enseñanzas vil e indigno
Sería si olvidara cuanto hiciste.
—Cuando, por be o por hache, te perdiste,
Te hallé tras de la cruz hacer el signo.
¿Cuál es el mayor triunfo del maligno?
—Persuadirnos de que él, Luzbel, no existe.
—¿La infalibilidad del Papa hace aguas?
—Los tres últimos papas del infierno
Han dado tres versiones diferentes.
—Reputo que el nadar entre dos aguas,
Sin mojarse, colega, es el hodierno
Proceder que en mí advierto y otros entes.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Por su Dios desamparados

POR SU DIOS DESAMPARADOS

Dices que eres defensor/a
De los derechos humanos,
Pero lo que hacen tus manos
Es refutarte, ofensor/a
De migrantes y/u opresor/a
De miles de refugiados
Que malviven hacinados,
Con escasez de recursos,
Silenciados sus discursos,
Odiados, desangelados.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Rosa? ¡Solapada y sota!

¿ROSA? ¡SOLAPADA Y SOTA!

(¿JUAN? ¡MANIQUEO Y PASOTA!)

“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”.

Albert Einstein

La vida es muy peligrosa
No por las personas malas,
Que lanzan dardos o balas
Disparan, sino por Rosa,
Que semeja una raposa;
Y Juan, que todo lo basa
En bueno, si es de su casa,
O malo, si es del vecino
El veteado tocino,
Y, además, de todo pasa.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXIV)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

A mí tampoco me apetece. Lo que tenía que trenzarle ya ha quedado urdido. Otras y otros se encargarán de (o volverán a) recordarle que no hizo (ni mandó hacer) lo que debía, su trabajo, echar del partido a cuantas/os con su comportamiento, que no miento, venable; con su manera, modo u orden venal de portarse o gobernar sus actos; con su proceder vendible, lo corrompían, dañaban, deterioraban y/o andaban pudriendo.

Haces bien en ejercitarte. Así es como acostumbra a brotar el avance o la (r)evolución en ciencia. Así es como suele nacer o surgir la obra de arte.

Que Estrella vuelva a fulgir; que su rostro refleje alegría y satisfacción por el paulatino alivio de sus achaques y/o sus dolencias.

Sin el propósito de competir con la décima que has urdido tú (sigue trenzándolas y, conseguirás lo que, velis nolis, le acaece a servidor, que algunas te satisfarán un montón por lo que dicen o por cómo lo dicen), te adjunto aquí y a cuantas/os nos lean hoy, mañana, o cuando sea, la que acabo de componer, sobre el mismo asunto, para tu solaz y el de los habituales o esporádicos lectores de nuestras letras.

>> Sigue...


¿Por quién ando de amor loco?

¿POR QUIÉN ANDO DE AMOR LOCO?

A la pena hoy no se adhiera,
Madre, porque haya salido
Disparada por Cupido
La flecha que, acaso, hiera
Mi tierna piel y yo adquiera
La condición de invidente;
Y amar jure eternamente
A quien se llama Preciosa,
Que, amén de hermosa, es juiciosa
Y por ella ando demente.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


"Que no se acabe la intriga"

“QUE NO SE ACABE LA INTRIGA”

“Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca; el amor es más fuerte que la violencia”.

Hermann Hesse

“El hombre no es de ninguna manera un ser firme y duradero; es más bien un ensayo y una transición; no es otra cosa sino el puente estrecho y peligroso entre la naturaleza y el espíritu. Hacia el espíritu, hacia Dios, lo impulsa la determinación más íntima; hacia la naturaleza, en retorno a la madre, lo atrae el más íntimo deseo: entre ambos poderes vacila su vida temblando de miedo”.

Hermann Hesse, en “El lobo estepario”.

—Quien aquí, en España, siga
Cuanto acontece u ocurre
Seguro que no se aburre.
Incluso hallará a quien diga
“Que no se acabe la intriga”.
—La intriga aquí no se agota,
Porque cae gota a gota
Hasta la piedra horadar,
Hecho que nos suele dar
Pavor, como una derrota.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXIII)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Como lo principal, primero o precipuo debe ir en vanguardia, vayan por delante mis deseos y esperanzas de que tu suegra, Estrella, se recupere pronto de todas las enfermedades que la mantienen postrada, ingresada en la habitación de un hospital, de los varios y evidentes achaques que suele llevar aparejada la vejez.

Pues, sin hacerle caso a la segunda razón que aduces en tu atenuación o lítote (litote, lítotes o litotes —ejemplo palmario de que en la variedad está o reside el gusto—) en forma de rosario (la última, por cierto, es la mejor, por descacharrante), pensé que, harto de vivir en un sinvivir, te habías mudado a los confines del sistema solar, al más que posible no(ve)no planeta, al que quienes sospechan de su existencia (hasta confirmar la misma) aún no le han puesto nombre (pero ya hay quien lo ha llamado planeta X).

(El extenso paréntesis que sigue, de cinco parágrafos, si te molesta a ti o a cualquier otro habitual o esporádico lector, ella o él, la información científica que contiene, te/se la puedes saltar sin ningún problema. Al parecer, un concienzudo análisis indirecto de las órbitas de varios cuerpos celestes situados más allá de las curvas descritas o recorridas por el octavo planeta del sistema solar, Neptuno, han arrojado sospechas de la posible existencia de un no(ve)no planeta en el mencionado sistema. Dicho cuerpo tiene una masa que multiplica por 5 (o por 10) la de la Tierra, y se halla alejado, como mínimo, 200 unidades astronómicas del Sol.

La posible existencia de este no(ve)no planeta, según sus descubridores teóricos, Konstantin Batygin y Mike Brown, astrofísicos del Instituto Tecnológico de California (Caltech), se ha detectado de manera indirecta, gracias a las observaciones que han realizado de seis objetos situados más allá de Neptuno. Las órbitas de estos seis cuerpos poseen ciertas características que hacen sospechar la existencia de un cuerpo mucho mayor situado en una órbita cercana. Tras descartar que se trate de una estrella próxima y, después de llevar a cabo varios modelos teóricos, han concluido que la opción más posible es la existencia de un cuerpo cuyo tamaño es entre 5 y 10 veces la masa de la Tierra.

>> Sigue...


¿Que por qué el culto se ausenta?

¿QUE POR QUÉ EL CULTO SE AUSENTA?

A mi dilecto primo Miguel Ángel por esta razón de peso, porque hoy, veintiuno de septiembre de dos mil dieciséis, festividad de san Mateo, cumple años. Por lo tanto, por este cauce por el que fluye el agradecimiento, que no miento, y el cariño, le mando la décima que sigue y ¡mis muchas felicidades!

“El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él”.

Proverbio chino

—Cada vez me cuesta más
Distinguir a quien es culto
O erudito del estulto.
—Dios y ayuda y, además,
Ingenio cuesta, Tomás:
El sabio, tras percatarse
De que acaba de sentarse
Sobre un tronco con colmena,
Se ausenta; el sandio, qué pena,
Sigue allí, sin inmutarse.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Día mundial del alzhéimer

DÍA MUNDIAL DEL ALZHÉIMER

(HOY, VEINTIUNO DE SEPTIEMBRE)

Te lo comento con pausa:
Es el envejecimiento
Progresivo (no te miento)
De la población la causa
De lo que hay quien llama bausa.

Conviene ponerle freno
Al alzhéimer, porque en treno
De la demencia senil
Muda al que tuvo un henil,
Un pajar y un peón greno.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Cómo escribe una décima Otramotro?

¿CÓMO ESCRIBE UNA DÉCIMA OTRAMOTRO?

Antes de entrar de lleno en materia, en el proceso creativo específico (porque los hay diversos, numerosos —un porcentaje no menor de los cientos y aun miles de décimas/espinelas que he publicado han tenido sus primeras versiones, provisionales, algunas, ciertamente pocas, definitivas, en el trenzado mental que he hecho de ellas estando tumbado, decúbito lateral o supino, sobre la cama; luego, tras memorizarlas, he tenido que levantarme para dejarlas escritas, porque a veces he aplazado o diferido su urdidura unas horas y, tras despertarme, no las he logrado rememorar del todo por la mañana—, variopintos) del caso concreto, acaso convenga dejar constancia aquí de esta consideración previa. El primer verso de un poema, el que lo causa u origina, que dicen que lo brinda la musa y yo comparo con la arcilla informe del alfarero (que, después de dar muchas vueltas sobre el torno y poner asaz empeño y esmero el artista, deviene en botijo, cántaro, jarrón o cualquier otro tipo de vasija); primer verso que no necesariamente tiene por qué ser el que arranca el poema, porque unas veces aparece expresado en el cabal centro del mismo, otras más o menos alejado de ese susodicho punto medio, y otras lo corona, puede ser una frase o una locución que encierra una idea propia o ajena, pero siempre fugaz, que te llama poderosamente la atención por su enjundia, juego de palabras o sonoridad (aliteración) y que, o aciertas a darle cauce pronto, quiero decir, una forma provisional en un santiamén o pispás o se evapora, esfuma y pierde irremediablemente (o quizás no para siempre).

Un día leí este proverbio chino: “El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él”. Lo apunté, porque advertí las posibilidades que tenía de aprovecharlo para urdir algún día algo sobre él, aún no sabía qué.

>> Sigue...


¿De dónde viene Otramotro?

¿DE DÓNDE VIENE OTRAMOTRO?

(DE DON MIGUEL DE UNAMUNO)

—Lo hecho tiene consecuencia.
Lo cabal o razonable
No la tiene favorable
Siempre. La adversa secuencia
Pasa... con menor frecuencia.
—A un suceso le sigue otro.
Y, así, a un de tortura potro
Quien al reo da tormento
Hasta que halla el fundamento:
A Unamuno une Otramotro.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXII)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Puede ser que alguien algún día halle, porque las/os haya (a mí, al menos, no me extrañaría nada de nada que las/os hubiera), algunas/os bisexuales, quiero decir, hermafroditas o andróginos que, como las caracolas o los caracoles (a quienes llevamos mucho tiempo sin hacer el amor se nos va poniendo cada día un copo o poco más la cara de las tales coles —de Bruselas o de otra capital europea—), moluscos gasterópodos, usen, a la hora del ayuntamiento, que no miento, carnal, indistintamente, sus dos sexos (a una hora uno y a otra otro, claro, con la lógica y normal organización).

Sin querer, bueno, reconoceré que ha sido, a partir de tu propuesta (“cuatro, sin sacarla”) y jugando con la fanfarronada, como he llegado a trenzar un endecasílabo (con el preceptivo acento en sexta sílaba) que me ha petado (para acabar un soneto, verbigracia): “He echado a Carla cuatro sin sacarla”.

Habrá que esperar a leer los fundamentos de hecho y de derecho (resultandos y considerandos) que recoja la sentencia para saber qué se ha podido probar de manera fehaciente de cuanto en verdad ocurrió.

Seguramente, los abogados defensores (ellas y ellos), para salvar a sus patrocinadas, intentarán hacer creer al jurado que lo que ellos argumentan es lo cierto; los fiscales (ellas y ellos), en cambio, pretenderán tres cuartos de lo propio, pero a fin de lograr lo opuesto.

>> Sigue...


Ibrahim Hamato, ¡qué arte!

IBRAHIM HAMATO, ¡QUÉ ARTE!

“Espero que esto muestre a la gente que nada es imposible, siempre y cuando uno trabaje duro”.

Ibrahim Hamato

Aunque perdió los dos brazos
En un de tren accidente,
En Ibrahim veo un ente
Que a gogó merece abrazos
Y a espuertas espaldarazos,
Pues juega al tenis de mesa,
¡Vaya agradable sorpresa!,
Con su pie diestro y su boca,
Que en quien lo capta provoca
Asombro impar, pues no cesa.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Habla de bóveda el bobo

HABLA DE BÓVEDA EL BOBO

“No hay nada más espantoso que la ignorancia activa”.

Johann Wolfgang von Goethe

—No hay nada que más me espante
Que un necio que no hace nada
Por salir de la manada
De pavos o hato ignorante
Y alardea a cada instante.
—No me resulta atractivo,
Sino más bien destructivo,
El panoli vanidoso.
Me asombra (¿no es espantoso?)
Que el sandio siga en activo.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Temerario perdigón

TEMERARIO PERDIGÓN

A mi dilecta sobrina Rocío, por esta razón de peso, porque hoy, jueves, quince de septiembre de dos mil dieciséis, cumple años; así pues, con cariño a raudales le mando esta décima y mis ¡muchas felicidades!

—Madre perdiz, no se apure.
No he guipado en el colmado
El perdigón que a su amado
Ídem mate. No murmure
Que espere hasta que madure.
—Aún no estás preparado,
Hijo, para liberado
Vivir de nuestros pulmones,
Garras, picos y plumones,
De nuestro nido alejado.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXI)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Por lo general (sobre todo, por la tarde), cuando me hallo en el Centro Cívico “Lourdes” suelo compartir breve conversación con quien usa el ordenador de mi diestra, que sostiene la tesis de que todos los seres humanos, todos, sin excepción (pero, como el menda discrepa abiertamente de dicho criterio, acaso sea la exceptuación que confirme la regla), varones y hembras, somos bisexuales. Últimamente, alguien que aparece con cierta regularidad en la tele ha venido a reconocer el hecho, o sea, a darle la razón. Bueno, pues la idea que arguye quien acostumbra a pulsar el teclado del ordenador de al lado y el reconocimiento, que no miento, de su bisexualidad por parte del sujeto cuyos nombre y apellidos omito propiciaron al alimón que servidor coronara la urdidura (o “urdiblanda”), o sea, la décima que comentas.

La idea que subyace en el arranque del primer párrafo de tu escolio (si no consideramos como tal o dejamos a un lado el preceptivo saludo) me ha hecho recordar una frase de Oscar Wilde sobre el amor, “amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida”, y dos de Schiller, una sobre el conocimiento propio y ajeno, “si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón”, y otra sobre la dicha, con de, que puede devenir o no en pe, picha, “todo lo nuevo, incluso la felicidad, causa espanto”. Abundo en la idea que aireas de que nunca falte el chubasquero, por si le da por llover a alguna bacteria espiroqueta de impronunciable nombre latino, Treponema palladium, verbigracia.

Desde que leí esto (“el ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”), de Aristóteles, y (de las muchas e interesantes que cabe hallar) la mejor página (en mi opinión, pero acepto otras) de “El perseguidor”, de Julio Cortázar, en la que se puede leer lo siguiente: “Algunos eran modestos y no se creían infalibles. Pero hasta el más modesto se sentía seguro. Eso era lo que me crispaba, Bruno, que se sintieran seguros. Seguros de qué, dime un poco, cuando yo, un pobre diablo con más pestes que el demonio debajo de la piel, tenía bastante conciencia para sentir que todo era como una jalea, que todo temblaba alrededor, que no había más que fijarse un poco, sentirse un poco, callarse un poco para descubrir los agujeros. En la puerta, en la cama: agujeros. En la mano, en el diario, en el tiempo, en el aire: todo lleno de agujeros, todo esponja, todo como un colador colándose a sí mismo...”, dudo si mis serenas, serias y secas certezas hodiernas no serán mañana más que papel/es mojado/s.

Tu “bujir” me ha sonado a lo que llama eufónicamente David Guapo “frungir” (por delante y por detrás), o sea, véase la cuarta entrada de “follar” en el DRAE: practicar el coito.

>> Sigue...


"¡Con el can!" manda el que manda

“¡CON EL CAN!” MANDA EL QUE MANDA

(“CARAMBOLO” QUITA EL HIPO)

A quien guía la intuición
Y pesquisar le motiva
Una verdad emotiva
Y/o una sensible ficción
Suelen rondar sin fricción.

Como detesta estar solo
(Si halla así, se queda bolo),
Siempre trabaja en equipo,
Pero cuando alguien tiene hipo
Lo manda con “Carambolo”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


En el bar "Verbosidad"

EN EL BAR “VERBOSIDAD”

El derecho a lo diverso
Aquí, en el “Verbosidad”,
O allí, en la Universidad,
Expresado en prosa o verso
De un folio por el anverso
O el envés, ¿devenir puede,
Ruede la rueda o no ruede,
En un burdo dogmatismo
Religioso o un tribalismo
Territorial o no puede?

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXX)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Te recomiendo con especial encarecimiento, que no miento, su lectura.

Sensu stricto, no se trata de un chiste, sino de una sátira en toda la regla.

Cándido o el optimismo” es un cuento filosófico largo (o novela corta) de Voltaire (aunque apareció publicado en 1759 como traducido del alemán, para más inri o hacer mayor escarnio de la nacionalidad de Leibniz, el filósofo vejado, por un tal “Mr. le Docteur Ralph”). En esta narración se cuentan las desventuras del joven Cándido, que hace suyo el optimismo leibniziano que le enseñó su tutor, el doctor Pangloss, según el cual, “vivimos en el mejor de los mundos posibles”, y se aferra con terquedad a este principio. Voltaire, burlona y despiadadamente, echa mano del peor de los vitriolos para censurar la teoría de Leibniz. No obstante el rosario de infortunios que le acaecen, Pangloss repite insistentemente, sin desmayo, que “tout est au mieux” (“todo sucede para bien”). El cuento concluye con la tesis de que “il faut cultiver notre jardin” (“es preciso cultivar nuestro jardín”), es decir, dada la imposibilidad de mudar el cosmos, lo que sí podemos hacer es mejorar nuestro microcosmos y aspirar solo a aquello que podamos lograr.

Voltaire ironiza sobre la cadena de contagios de la sífilis (“mal francés” se le llamaba a la tal en Italia, “mal italiano” en Francia; “mal del vecino”, vaya), satiriza (no deja títere con cabeza) a todas las clases sociales de la época y apunta al origen amerindio y precolombino de la enfermedad. Creo que de ahí extraje mi idea para el posible tema de algunas de mis urdiduras (o “urdiblandas”): S(a-o-u)ciedad.

>> Sigue...


Cuando esto repentizaste

CUANDO ESTO REPENTIZASTE

“Dos caballeros estaban pujando por mi pequeño cuerpo caliente”.

Gabrielle Bonheur, “Coco”, Chanel

Muchos recuerdos recuerdo.
Pero el mejor de mi vida
(Hoy me mostraré atrevida
—La lengua aquí no me muerdo—)
Fue cuando tú, un hombre cuerdo,
De mi talla/e enamoraste
Y por mí, núbil, pujaste
En el baile de solteras.
Casi me corrí, de veras,
Cuando esto repentizaste.

Edurne Gotor, “Metonimia”

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


¿Me quitará ella el estrés?

¿ME QUITARÁ ELLA EL ESTRÉS?

No me he tirado, no, al tren,
Ni de él en una litera
A la genial grafitera
Que está estupenda, fetén.
Me mudaría al edén
Y echaría polvos tres,
Por la cara o el envés,
Si ella acudiera de grado
A mi vera y con agrado
Para quitarme el estrés.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXIX)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Te agradezco mucho, de veras, los adjetivos laudatorios o piropos que contiene tu ditirambo, el selecto ramo de flores que me echas, pero ya sabes que tiendo a huir de la alabanza excesiva, del encomio exagerado, como de la pestilencia más nauseabunda. Seguramente, no has olvidado qué pregunta pone en boca de Federico Cuadrado don Miguel de Unamuno de Jugo en su novela “Abel Sánchez”: “¿Contra quién va ese elogio?”.

Con “Coplillas saca mi noria” pretendía rebajar la dimensión (por su lata extensión) y la tensión de la loa. Acaso haya cometido un sacrilegio al echar agua o, en su defecto, gaseosa al vino (tal vez, un rioja reserva).

Ya ves; no me he sentido ofendido (sino halagado) por ti, pero (entiende mi insistencia) sigo rechazando, porque me produce urticaria, tu panegírico. No es mi propósito molestarte, sino, simple y llanamente, ser sincero en cuanto aquí y ahora te urdo.

Quizá convenga hacer lo que propones (una vez te has instalado en esa misma línea que sirve de frontera para separar las burlas de las veras), siempre que sea de necesario cumplimiento, que no miento, este inexcusable requisito, que los jóvenes escarmienten en cabeza propia o ajena, quiero decir, aprendan de los errores, o de los horrores, cometidos por ellos mismos o por otros.

>> Sigue...


¿Alumbraré otra espinela?

¿ALUMBRARÉ OTRA ESPINELA?

“Cuatro principios a tener en cuenta: Lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable”.

Antonio Machado

Que las personas cambiamos
Es un hecho irrefutable.
Asimismo, es comprobable
Que no siempre mejoramos.
A veces, empeoramos.

Como sentenció Machado,
Don Antonio, que un dechado
Sigue siendo para muchas/os,
Las/os contrarias/os a las duchas/os
Son frecuentes. Ya la he echado.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Tus labios son la reoca

TUS LABIOS SON LA REOCA

—El día, que a su fin toca,
De hoy nunca lo olvidaré.
Mientras viva, te daré
Gracias por los de tu boca
Labios, que son la reoca.
—Hoy no es un día perfecto.
Que termine es su defecto.
Si no marro ni me tuerzo,
Con dedicación, esfuerzo
Puede lograrse y afecto.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Aprendiz de aedo u Homero

APRENDIZ DE AEDO U HOMERO

Urdo para ser amado.
En mí advierto, desde niño,
Un déficit de cariño;
Ergo, me urge acariciado
Sentirme, amén de mimado.

Este hodierno decimero,
Que dejar de ser soltero
Desea, sin altivez
Ejerce de cuando en vez
De aprendiz de aedo u Homero.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVIII)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor

He vuelto a comprobar que el DRAE aún no ha admitido la entrada del vocablo “muete” (tan tudelano, que viene a significar mocete, mozalbete) y a confirmar que tres cuartos de lo propio ocurre con tu “moete”, que tampoco ha logrado abrirse paso en el mismo.

Asimismo, he ratificado que, como te acaece a ti, también me sucede a mí lo de los muchos momentos en los que, por unas razones o por otras, algo me suele traer a las mientes ese lugar de La Rioja que llevaré en el corazón (cor, cordis, en latín, significa corazón) con razón, mientras viva y gobierne mi mente.

Sé que es una manera de hablar, de narrar, pero, como te consta, el tiempo (y el espacio), si hacemos caso a Immanuel Kant (para quien el susodicho no es un concepto, sino una forma pura de la intuición sensible), no pasa, pasamos nosotros.

Celebro que te haya gustado el quinto verso, “Orillas de la memoria” (como mi mente semeja una noria que, en vez de agua, saca coplillas, te propongo este otro octosílabo, “Coplillas saca mi noria”, por si te peta igualmente). Tu parecer ha venido a confirmar la vigencia del dicho. Como se predica del toro que sale por el chiquero y el toril en ese lugar, te guste o no la tauromaquia, “no hay quinto malo”.

>> Sigue...


¿Será actriz/actor en "Intuición"?

¿SERÁ ACTRIZ/ACTOR EN “INTUICIÓN”?

En este mundo moderno,
Que sufre más de una ruina
(¿Por cuantas/os hicieron “fuina”
O pellas?) y mueve, alterno,
Entre el cielo y el averno,
Quien le echó imaginación
En el casting y ambición,
Astuto fue, como un zorro,
Y demostró tener morro,
Papel tendrá en “Intuición”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


A vueltas con la azafata

A VUELTAS CON LA AZAFATA

DE LA VUELTA (¡VAYA LATA!)

—A mí la mujer florero
Me da grima cuando besa.
Lo hace porque le interesa.
Por ello obtiene dinero.
—Para pagar al casero.
Vete a otra a darle la lata.
Trabajando de azafata,
Gano suficiente guita
Para hacer frente a esta cuita,
No dejar de ser sensata.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com


Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVII)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

El poema, si no marro en la explicación o interpretación que le di cuando lo compuse, habla de la sorpresa (o, mejor, de la falta de la misma, si la actitud habitual o el comportamiento, que no miento, asiduo, porque como ha devenido rutinario, ha dejado de sorprender, ya que, como es consabido, la/el tal se espera) el día del cumpleaños de Paula, ergo, pasado mañana, el próximo miércoles.

Puede que algún exégeta (él o ella) o exegeta interprete que hacer las veces de un huevo Kinder, dejar un buen sabor de boca y admirar o sorprender, es lo que intento o procuro alcanzar, coronar o lograr con cada uno de mis textos. Y, acaso, no vaya desencaminado.

Celebro mucho que te haya agradado el título, “Igual soy un Kinder huevo”, que destacas. Tal vez, los diez versos que le siguen sobren, por redundantes.

Puede que, como excepción, en algún caso (cobrar un décimo premiado dentro del plazo, verbigracia), la procrastinación, el acto de dejar la labor que sea para mañana, sea beneficiosa para el sujeto (él o ella) que la aplaza, pero, como regla general, la susodicha suele resultar perjudicial.

>> Sigue...


Sábado, 25 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos