SI EL ASUNTO ES DE (E-HO)RRORTECA
“La pereza es la verdadera intriga; os juro que no hay otra; ésa es la gran causa oculta: es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”.
Mariano José de Larra, en “Vuelva usted mañana”.
Yo soy más de biblioteca
Muda que de discoteca.
En la zona de lectura
Doy principio a mi escritura,
Si el asunto es de (e-ho)rrorteca.
En Diario de Navarra,
Página 3, hoy desbarra
Quien “haberlos hailos” trenza.
Que el yerro al acierto venza
¿No le avergüenza a quien marra?
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Jesús:
Te pido, contrito, disculpas.
Afable y amable Irene:
Tres cuartas partes de lo que le ha sucedido a usted con Jesús me pasado a mí con él. Había previsto urdir el latinajo que sigue, omnis stultitia laborat fastidio sui (“toda necedad trabaja para fastidio propio”), y estos versos de Juan Boscán (“El ciego desea ver, / desea oír el que es sordo / y el que es gordo enflaquecer. / Sólo el necio veo ser / en quien remedio no cabe, / porque, pensando que sabe, / nunca cura de aprender) para mofarme de Jesús (ese que tú sabes). Recordando unas palabras de “Metomentodo” (¿Qué alta inteligencia, si de verdad lo es,...?), me reiré de mi caricatura.
Rodrigo.
Por lo que a mí corresponde, Jesús, tras leer tu última apostilla, canto la palinodia o entono mi mea culpa; que me desdigo o retracto, vaya.
Le agradezco que me haya hecho caso. Aunque su puntuación pródiga me disguste, he de reconocer, sin ambages, que su exuberante prosa nada tiene que ver con su apocada poesía, que deja mucho que desear. Por lo tanto (ya que usted ha demostrado no ser un tonto), le exhorto a que me siga haciendo caso. Cultive la prosa.
Como profesora que fui de latín, usted me entenderá: “Finis coronat opus” (“El fin corona la obra”). Se trata de la tercera persona del singular: coronat.
Inteligencia y salud.
Irene.
Querida Irene (po-ron-pom-pón):
Síguete meneando (po-rom-pon-pón),
que ya me viene.....LA INSPIRACIÓN.
Si cuando comenzó a cantar Plácido Domingo le hubiesen dicho que se callara porque no es el ilustre tenor de la actualidad, o cuando empezaban a "garabatear" un tal Dalí o un tal Picasso les hubiesen dicho que dejaran de hacerlo, porque a los puristas más elitistas no les convencían sus garabatos...Y si a pesar de las críticas negativas hacia ellos por sus ¿¿¿necedades???(que me consta que existieron)no hubiesen perseverado en las mismas, otro gallo nos cantaría.
Y si a un tal Einstein (que no aprobó los primeros estudios) y se le consideraba poco menos que un fracasado, hubiese hecho caso al ¿¿¿sistema educativo??? y no hubiese tenido su brillante intuición o teoría de la relatividad, ¿opinarían vuestras mercedes lo mismo?
Termino con otro latinajo: "FINIS CORONANT OPUS", que por si hay alguno de Burgos, lo traduzco: El fin corona la...
Ayer, Rodrigo, cuando lo leí, consideré tu aserto un prejuicio. Sin embargo, hoy, tras echarme a los ojos la nueva impertinencia del necio, debo reconocer cuánta razón tenías.
“Si contunderis stultum in pila quasi ptisanas feriente desuper pilo, non aufertur ab eo stultitia eius” (“Aun cuando majaras al necio en un mortero como se maja la cebada con el mazo, no lograrás desprender de él su necedad”) se lee en Proverbios 27, 22. Desde hace muchos años, esta cita la emparejo con unos versos epigramáticos que Francisco de la Torre dedicó al necio:
De un necio la audaz propuesta
Con dificultad se muda;
Y es la razón manifiesta,
Porque la más dura testa
Siempre es la más testaruda.
Irene.
Para la inefable Irene
y D. Rodrigo, "el latines":
presentes en mis maitines
están la "nena" y el "nene"... (el entrecomillado es para justificar la rima).
Yo os quiero con locura,
pues me acerco a la virtud
y siempre, a palabras necias
les suelo hacer: "tu-ru-rú".
Afable y amable Irene (convendrás conmigo en que tus apellidos vienen a ratificar tu nombre):
Haces mal en pedir peras a un olmo. ¿Y si el tal Jesús (ese que tú sabes) cree que poetiza estupendamente?
Quinto Horacio Flaco escribió: Oderunt peccare boni virtutis amore; oderunt peccare mali formidine poenae (“Se abstienen de pecar los buenos por amor a la virtud; los malos por temor a la pena”). Félix María de Samaniego logró explicar el latinajo de Horacio mediante esta fábula: Por catar una colmena, / cierto goloso ladrón / de venenoso aguijón / tuvo que sufrir la pena. / “La miel, dice, está muy buena; / es un bocado exquisito; / por el aguijón maldito / no volveré al colmenar”. / ¡Lo que tiene el encontrar / la pena tras el delito!
Rodrigo.
Para Jesús (ese que tú sabes):
A mí me pasa lo que a usted, que es, poco más o menos, lo mismo que le ocurría a Cervantes, que, en un terceto celebérrimo de “Viaje del Parnaso” reconoció: “Yo, que siempre trabajo y me desvelo / por parecer que tengo de poeta / la gracia que no quiso darme el cielo”.
Por consiguiente, le recomiendo que use para sus comentarios la prosa.
Sor Irene.
Si sobre el fondo domina
el exterior con el lazo,
se dará un gran batacazo
quien de este modo opina.
Si el lenguaje con sus yerros
permite transmitir ideas,
no hay más tonto ni más ciego
que el que permanece a ciegas...
Por no ahondar en el sentido
común (a veces quimera)
y andar perdido en el limbo
de las prescriptivas reglas.
Este week-end yo me voy
a London del Reino Unido,
muchas mercis les repito
(a la vez que les envido)
a quienes marran lo escrito.
Si haberlas hailas, as meigas,
o los hados del destino,
no se sorprenda usté, amigo,
de que hiperbolice un quiasmo
haciendo con la oreja el pino...
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín