OJALÁ FUERA EL MENDA TU ODISEO/ULISES Y TÚ MI PENÉLOPE
Dilecta Sofía:
Hace algún tiempo, alguien entró (es un decir) en tres de las ocho direcciones de correo que tenía en el sitio que sabes y me borró (y/o robó) todo, los comentarios enviados y los recibidos; hasta las direcciones de los contactos, etc.; itero, todo. Desconozco si el borrador/robador (masculino o femenino) de mis diversos datos e informaciones sabía o ignoraba entonces que no había perdido nada, porque todo lo importante me lo reenvío, amén de a esas, a otras tantas direcciones. Sin ir a buscar la razón del que me mandaste y del que te contesté, he recordado que no es el primer “emilio” que te remito, pues más de un correo ha mediado antes entre ambos.
Celebro sobremanera que coincidamos en el parecer. Alguien, algún “listillo” o alguna enterada, metió la gamba hasta el corvejón. Como me conozco (tengo un pronto duro), conté hasta mil, porque me dieron ganas de mandarla/o (me refiero a la cretina o al idiota, torticera/o —porque el agravio comparativo está a la orden del día, es notorio, mas no perderé más tiempo con el sujeto, sea ella o él— que maneja la edición digital) a la mierda.
El próximo estío también espero soltar el lastre generado aquí allí, quiero decir, eliminar las toxinas acumuladas durante el año acá, en la malhadada península, allá, en aquel benéfico lugar, en la afortunada ínsula del Teide, Tenerife. Hace una década que en la susodicha isla, durante un par de semanas, recargo o renuevo mis pilas.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín