El Blog de Otramotro

El culpable es Zetapé

30.11.10 | 14:00. Archivado en Política, Economía, Poemas, Educación, Denuncias
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EL CULPABLE ES ZETAPÉ

Es por culpa del que manda
Mal, muy mal, el Gabinete
Por lo que España en un brete
Está. Aquí la propaganda
Queda fuera de la tanda.

Si el país se ha desplomado,
Si al reino lo han desplumado,
El culpable es Zetapé.
Que se guarde el paripé
Para quien no lo ha guipado.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Rubén Bilbao Churruca 01.12.10 | 13:53

    Si no es lo mismo, es algo similar a lo que me pregunto yo, don Guillermo Vidal de Mesa. ¿Realmente su comentario es tan “interesante” como para publicarlo aquí? Por si lo ignora, que parece que lo desconoce (a la vista está), le hago saber que a la nota (que merece una pésima nota) que usted escribió le sobra el punto tras signo de interrogación final, por redundante; le falta la tilde preceptiva a “sé” (primera persona del presente de indicativo—usted, si lo sabía, no lo demostró, ¿verdad?— del verbo saber) y a “quién”, que es interrogativo. Compruebo, porque me extrañaba, que esto se publicó donde suele, en Ocio y Cultura, y no en Religión. Lo que tengo claro es que lo que no tiene categoría literaria, por las razones aducidas, es su comentario, don Guillermo Vidal de Mesa.

    Rubén Bilbao Churruca

  • Comentario por Guillermo Vidal de Mesa 01.12.10 | 13:13

    ¿Realmente es tan "interesante" como para publicarlo?. A lo mejor es por lo novedoso. No se quien decide lo que se publica o no en Religión Digital, pero esto ni es relativo a religión ni tiene categoría literaria

  • Comentario por Anónimo 01.12.10 | 01:07

    No me mueve, mi Dios, para quererte
    el cielo que me tienes prometido,
    ni me mueve el infierno tan temido
    para dejar por eso de ofenderte.

    ¡Tú me mueves, Señor! Muéveme el verte
    clavado en una cruz y escarnecido;
    muéveme ver tu cuerpo tan herido;
    muévenme tus afrentas y tu muerte.

    Muéveme en fin, tu amor, y en tal manera
    que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
    y aunque no hubiera infierno, te temiera.

    No me tienes que dar porque te quiera,
    pues aunque lo que espero no esperara,
    lo mismo que te quiero te quisiera.

Jueves, 31 de mayo

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