LA ABUELITA (II)
POR JESÚS ARTEAGA ROMERO
(Sigue el de ayer.)
Y los niños ya se extrañan
al ver siempre a la ancianita
sentadita, como siempre,
y en su mano la cajita
misteriosa y silenciosa
que produce tal sonrisa…
Y serena, dulce y tierna
allí sigue la ancianita
regalando su mirada
a los niños que la miran…
Ya quisieran preguntarle
qué contiene la cajita
que de vez en cuando se abre
y con mimo la acaricia;
como ha visto lo que hay dentro
echa encima la tapita
y al instante de ella emerge
otra tierna sonrisita…
Las señoras que pasean
a sus niños en la silla,
también miran a la anciana
con respeto y simpatía…
Y los jóvenes que pasan
también ven que la ancianita
cierra y abre con cuidado
y hasta besa la cajita…
Y le sale, como siempre,
la mejor de sus sonrisas…
Pasan hombres y muchachos;
todos sufren de esa intriga
porque quieren preguntarle
qué contiene la cajita…
Pero tanto la respetan
que se callan y la miran
sin saber nunca el motivo
del por qué de tal sonrisa
que regala para todos
desde el trono de su silla,
colocada al aire libre
que se escurre por la esquina
en las tardes de verano,
cuando el aire sabe a brisa.
Y el misterio permanece
mientras abre su cajita;
y el misterio no se acaba
mientras queden aún sonrisas
que le salen de sus labios
contorneando sus mejillas,
y alegrando con sus ojos
todo aquello que hace y mira,
sobre todo cuando se abre
suavemente su cajita
y espontáneamente nace
de su labio otra sonrisa.
Jesús Arteaga Romero
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín